Tercera y última parte

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Ellie despertó horas después, empapada en sudor entre los brazos de su amiga. Desorientada al principio, intentó moverse y acabó cayéndose del sofá con un golpe sordo.

-¡Ay!- exclamó, despejándose por completo.

Se puso en pie de un salto, mientras los recuerdos de la noche anterior llegaban como un torbellino a su cabeza. Muda de miedo se volvió hacia el cuerpo de Riley, que estaba todavía inerte en el sofá. Sintió que le temblaban las piernas mientras la observaba, tal vez ya era tarde... abandonando toda precaución, Ellie se arrodilló junto a su amiga y comenzó a zarandearla por los hombros.

-¡Riley! ¡Riley despierta! ¡Mierda, mierda, mierda…!

Finalmente, Riley abrió pesadamente los ojos. Estaban muy enrojecidos y parecían desenfocados.

-¿Ellie…?-preguntó con un hilo de voz.

-¡Sí, soy yo!- exclamó Ellie con lágrimas en los ojos. Incorporó a Riley, ella apenas podía moverse-. Tranquila, Riley, estoy contigo.

Riley tosió, intentando hablar.

-Tengo sed…- murmuró.

-Claro, espera un segundo- se apresuró a responder Ellie.

Corrió a buscar sus mochilas, tiradas cerca, y rescató una botella de agua de su interior. Se la llevó a Riley y la ayudó a beber hasta que empezó a toser de forma violenta y tuvo que dejarlo. Después sobrevino un pesado silencio; Ellie acarició el hombro de su amiga, su piel ardía por la fiebre.

-Me duele todo…- dijo al final Riley, con un gesto de dolor-. ¿Cuánto tiempo ha pasado?

-No lo sé, varias horas, nos hemos dormido.

Riley cerró los ojos, que parecían a punto de sangrar, después los abrió y levantó su mano herida para observarla. La venda se le había caído en algún momento, tenía la mano cubierta de una extraña pústula marrón y roja de aspecto enfermizo.

-Creo que me queda poco.

-¿Qué?- murmuró Ellie, como si no la hubiese entendido-. No… Riley, no te rindas aún.

-Ellie, tú… ¿Tú estás bien?

La pregunta cogió por sorpresa a Ellie. Se centró en ella misma por primera vez; le dolía todo el cuerpo por los golpes y caídas del día anterior, pero aparte de eso… Se arrancó la tela que cubría su herida el brazo; sobre las marcas de dientes había aparecido una fea costra marrón, pero no se había extendido apenas. Tampoco mostraba otros síntomas, ni ojos enrojecidos, fiebre o dolor de cabeza. Nada.

-Estoy bien- respondió, sin acabar de entender qué pasaba con ella-. Yo estoy bien.

Riley miró la herida de su amiga, y después volvió a mirar la suya.

-Parece que esa cosa… no puede contigo, ¿eh?- sonrió.

-No lo entiendo- murmuró Ellie, tocándose la herida-. Me mordieron justo antes que a ti.

-Joder… quizá sea verdad- dijo con esfuerzo Riley, de pronto muy seria-. Deberías estar mucho… peor.

-Riley, intenta ahorrar fuerzas- empezó Ellie.

-Una mierda- cortó la otra-. Mírame Ellie… me estoy muriendo y lo sabes- Ellie intentó apartar la mirada, pero no pudo hacerlo, igual que no pudo contener las lágrimas-. Pero tú… he visto a muchos infectarse… en una hora están peor de lo que estás tú ahora… Ellie, creo que esa cosa no te va a matar.

Ellie abrió la boca, intentando decir algo pero sin saber el qué. ¿Era eso siquiera posible? Ella también había visto infectados, y sabía que en pocas horas ya sufrían un montón de síntomas, pero ella…

-¿Estas diciendo que puede que sea... inmune o algo así?- Riley asintió con la cabeza, Ellie volvió a mirarse la herida, incrédula-. No sabía que existían personas inmunes.

-Ni nadie- añadió la morena-. Tú serías la primera.

-No... no es posible ¡No me lo creo!- Ellie agitó la cabeza-. ¿Qué se supone que tengo que hacer?

-Busca a Marlene- respondió Riley, cada vez le costaba más hablar-. Está en los túneles, cerca de… de donde la primera vez…

-¿Crees que ella me ayudará?

-Es tu mejor opción... ella sabrá qué hacer, pero tienes que darte prisa... no sé cuánto tiempo seguirán los luciérnagas allí.

-¿Y qué hay de ti?- preguntó Ellie con desesperación en la voz-. No puedo dejarte así, te dije que estaríamos juntas, ¿recuerdas?

-Y yo te dije… que lucharíamos- respondió Riley con una triste sonrisa-. Yo ya no puedo luchar, Ellie… tendrás que hacerlo tú por las dos.

-¡Yo no he elegido esto!- exclamó Ellie-. ¡No he elegido vivir sabiendo que tú te estás muriendo!

-Nadie lo ha elegido... no te sientas mal por ello, Ellie... para mi es una alegría que tu salgas viva de esta... por favor, tienes que seguir adelante.

Con un esfuerzo, se arrancó el colgante del cuello, la insignia de los luciérnagas, y se la tendió a Ellie.

-No me olvides- dijo.

Ellie recogió el colgante, las manos le temblaban, al igual que la voz.

-Nunca te olvidaré, Riley. Nunca. Todo esto que hemos pasado juntas… ha sido lo más maravilloso que he vivido nunca- la chica paró un momento para secarse las lágrimas-. Joder… ojalá hubiera algo que pudiera hacer por ti.

-Hay algo…- susurró Riley-. No dejes que me convierta en una de esas cosas…

Ellie abrió mucho los ojos, comprendiendo lo que su amiga quería decir.

-No, no Riley. Eso no.

-Por favor…

-¡Dijiste que no elegiríamos esa opción!

-Lo se… quería que lucháramos juntas hasta el final… pero tu final no es este, Ellie… y después de lo que he pasado… de lo que he pasado contigo, ya estoy lista para irme- dijo con la voz cortada-. Si me convierto en un monstruo puedo hacer daño a alguien... no lo permitas... por favor.

Ellie no dijo nada ante la mirada suplicante de aquellos ojos llenos de dolor. Solo pudo asentir apretando los dientes, intentando convencerse a sí misma de que aquello era lo mejor. Se inclinó sobre su amiga y le dio un suave beso en la frente.

-Gracias por todo- murmuró ella.

Lentamente se levantó de su lado y recogió la pistola de Riley. Se volvió hacia ella con el corazón encogido, su amiga asintió débilmente mientras cerraba los ojos.

-Hazlo.

Ellie alzó el arma, apuntando a la cabeza e intentando que no le temblaran las manos.

-Te quiero, Riley- alcanzó a decir.

-Te quiero… Ellie- susurró la otra.

El sonido de un disparo resonó por las tiendas vacías.

Fin


Espero que os haya gustado, sobre todo a los fans de Ellie y the Last of Us en general.

No he pretendido hacer un fic lemmon en absoluto,

simplemente la historia tal y como me la imaginé respetando siempre a Ellie y Riley,

como pensé que de verdad podría haber pasado.

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Aquí acaba Iré contigo, gracias por leer.

Y recordad que una review de una línea no cuesta nada y siempre se agradece ;)