Saludos lectores! Publico el jueves este capítulo porque no se si tendré tiempo mañana! Este y el próximo son los últimos capítulos publicados hasta el año que viene :) Lo más probable es que la primera semana de enero no pueda publicar :( porque estoy de vacaciones.
En cuanto al capítulo, es un capítulo que personalmente me encanta. Es uno de mis favoritos. Espero que les guste y dejen muchos comentarios :):)

Respuesta a las personas que me dejaron sus reviews :) :

DULCECITO311: Si, es cierto, creo que Sasuke también podría haber empezado en esta situación pero creo que la razón por la que no lo hizo es que realmente tiene miedo de hacerlo. No creo que tenga el coraje suficiente para enfrentar el pasado de manera tan directa, y por eso prefiere provocar a Sakura para que lo haga ella misma. Es complicado...pero espero que te guste. Este capítulo empieza con esa situación. Gracias por tu comentario! feliz navidad y año nuevo para ti también! :)

Denuss: Muchas gracias por tu review! :) Me alegra que te guste la historia hasta ahora. Sabes que pienso de la misma manera y tengo un juicio muy parecido al tuyo en cuanto a la situación post guerra del equipo siete y de Sasuke en específico. Espero que te guste este capítulo y que sea acorde a la idea que tienes sobre la historia. Muchas gracias por tus halagos :D me hacen muy feliz! Nunca te olvides de dejar tus comentarios, son muy útiles para mi! de verdad me encanta que mis lectores puedan participar de manera activa en la creación del relato. Muchas gracias de nuevo!

Bloddy cherry: Bienvenida nueva lectora! Que grata sorpresa que nuevas personas lean la historia y dejen sus reviews! Muchas gracias por tu comentario. Coincido contigo en el sentido de que Sakura es la única mujer que podría estar con Sasuke en un futuro. Ellos simplemente tienen química, se entienden, no son tan diferentes, pero al mismo tiempo creo que se complementan, además del amor que Sakura siempre sintió por él, que no es poca cosa. Espero que te guste la continuación, gracias por tus palabras tan lindas y espero que puedas dejar más comentarios en el futuro :)

Cami: Wohaa! siii, enfrentamiento entre Sakura y Sasuke! Me encantaría que hubiera uno en la serie, simplemente volaría mi mente en miles de pedazos, sería perfecto, pero claramente imposible, por lo que me tomé el atrevimiento de hacerlo yo misma, y creo que no lo hice tan mal ;)
Gracias por tu comentario y espero que te guste la continuación. Ese Naruto es un pervertido jeje

Itzumi: Nueva lectora! Muchas gracias por leer mi historia y por dejar tu opinión, es muy valiosa para mi :D Gracias por tus palabras, gracias! Espero que disfrutes de la continuación, nos leemos la próxima!


9

Sus ojos se agrandaron por la sorpresa al procesar lo que acababa de escuchar en su mente. Él no podía estar hablando en serio, ¿acaso la estaba provocando?

Se preguntaba qué demonios estaba ocurriendo en su cabeza como para poder demandarle que empezara con esa necesaria conversación que se habían encargado de eludir hasta ese momento. Negó con la cabeza de inmediato y giró con su mano derecha la perilla de la cocina para apagar el fuego, eliminando la única luz que iluminaba a la habitación, además de una lámpara amarillenta de pobre alcance que estaba empotrada en el techo a larga distancia de sus cabezas.

El momento había llegado, y esta vez, no dejaría que su voz temblara ni por un segundo.

-Yo no tengo nada para decir, tú eres el que parece tener un discurso planeado desde que cruzaste por esa maldita puerta.- El de cabellos negros escuchó atentamente sus palabras y no dejó que los signos de su nerviosismo pasaran inadvertidos por su mirada, percatándose de la manera en la que había comenzado a estrangular el borde de su delantal con su mano izquierda.

-Sakura, no sirve de nada que me mientas. Por supuesto que tienes mucho para decir, al igual que yo.- Ella volvió a negar con un movimiento rápido de su cabeza la afirmación que había hecho el Uchiha, a tiempo que daba un paso al frente, acortando rápidamente la distancia entre los dos, al posar su dedo índice de la mano derecha sobre la porción descubierta del pecho de su contrario.

-Deja de provocarme de esa manera, porque no lograrás que me ponga a llorar como la niña estúpida que alguna vez fui por tus palabras hirientes.- La respuesta tardó largos segundos en llegar, en los que él se dedicó completamente a la tarea de analizar las palabras de la pelirrosa en su cabeza, mientras sus ojos se perdían en aquel verde furioso frente a su rostro.

-Solo te estoy pidiendo que hagas lo que debiste hacer desde el principio.-

Ella no dijo nada, él tampoco, ni siquiera después de sentir de vuelta la mano de Sakura chocar violentamente contra su rostro.

Había golpeado nuevamente su rostro, pero supo en el preciso instante que el golpe lo alcanzó que el dolor que reflejaban sus ojos verdes era mayor al que su mejilla comenzaba a sentir. Considerablemente mayor.

-Si lo que querías era pelear, Uchiha, deberías haberlo dicho desde el principio.-

Sintió la amargura apoderarse de sus labios y la ira correr rauda por su sangre. No iba a seguir conteniéndose si ella seguía atacándolo de esa asquerosa manera.

¿Por qué lo golpeaba si ella también estaba sufriendo? Lo podía leer en sus expresiones, en el sonido extraño que escapó de sus labios al hacerlo, en la manera en la que su chakra se había transformado, en la manera en que sus rodillas habían comenzado a moverse involuntariamente. La estúpida estaba temblando mientras lo golpeaba. Ahora estaba completamente seguro de que ella estaba aterrada.

De inmediato, sintió sus manos rodeando su cuello, de la misma manera que lo había hecho tiempo atrás, la segunda vez que había intentado acabar con su vida. El aire abandonó rápidamente sus pulmones y un gemido involuntario escapó de sus labios producto de la presión ejercida en aquella zona de su cuerpo.

Su mirada no se separó ni por un segundo de su rostro, de sus labios endurecidos, de las gotas de sudor rodando por su frente amplia, de las puntas de sus cabellos erizándose.

De aquellos malditos ojos verdes que le rogaban clemencia.

-No tengo intenciones de acabar con tu vida, no antes de que aclaremos algunas cosas.- Ella arrancó sus manos heladas de su cuello con desesperación, sintiendo las uñas de sus dedos clavarse en su carne rojiza.

Volteó levemente su rostro ensombrecido después de haber recuperado el control de su respiración para escupir la sangre que había llegado hasta su boca por la agresión recientemente recibida.

Su mirada se había transformado, de dolor había pasado a ira. De miedo a desprecio. De compasión a odio absoluto. Él realmente era despreciable.

Apenas unos segundos habían bastado para que la luz abandonara aquellos ojos verdosos. Se preguntaba cuántos más harían falta para que los abandonara para siempre.

-¿Es que acaso no te enseñaron a comportarte en la cárcel? Ese truco no va a volver a funcionar conmigo.- El de cabellos negros dejó escapar una risa espeluznante de sus labios, mientras que el sonido de los huesos de sus dedos estrujándose se dejaba escuchar, haciendo eco con las cuatro paredes que los rodeaban de una manera casi asfixiante. Ella dejó de pestañear, manteniendo la mirada oscura contra la suya y posando lentamente una de sus manos sobre su cuello para curar las heridas recientemente hechas. No quería que las marcas se vieran por la mañana, ambos habían acordado en silencio que Naruto jamás se enteraría de lo que pasaría esa noche.-¿Sabes qué?- Continuó al ver que Sasuke parecía haber sellado sus labios hasta que sus palabras finalmente salieran de su boca.- Si quieres que hable entonces lo haré, ¿realmente quieres saber lo que pienso sobre tí y lo que nos pasó a Naruto, Kakashi-sensei y a mi cuando te fuiste? Entonces lo escucharás.-

El silencio se dejó escuchar nuevamente en la habitación y ella se concentró en regular su respiración antes de continuar. Su costado le dolía más de lo normal y le recordaba al día en el que se había ganado esa horrenda cicatriz en su abdomen.

Pensaba que el dolor en su pecho era incluso mayor que el que había sentido aquella vez en todo su cuerpo.

-¿Quieres saber por qué fui a asistirte cuando te estabas pudriendo como la mierda que eres en la cárcel? ¿Quieres saber por qué Naruto y yo le rogamos a Tsunade-sama que nos dejara hacernos cargo de esta misión? ¿Quieres saber por qué Kakashi-sensei pidió la semana pasada una misión de tres meses en la aldea de la arena?-

No obtuvo ninguna palabra a cambio, solo una leve transformación en el rostro del traidor que la enfrentaba en silencio. La sorpresa se había grabado en sus facciones y la satisfacción de antes se había borrado por completo.

-¡Porque nos importas!-

Su reacción fue completamente diferente a la que había esperado, a la que hubiera tenido cualquier otra persona. Él no sonrió, no dijo que sentía lo mismo, no le agradeció por sus esfuerzos, no la rodeo con sus brazos, sino que en apenas un segundo había logrado acorralarla contra la isla de la cocina, apretando su cuerpo fuertemente contra el mármol del mueble, sosteniendo el hueso de su cadera con su mano derecha y uno de sus hombros con la restante.

El sonido de un plato de porcelana destruyéndose contra el suelo logró sacarla de sus pensamientos, pero ninguno de los dos se movió ni un mísero centímetro al escuchar el estruendo.

Sentía la cercanía de su cuerpo, de su rostro tan cerca del suyo que hasta podía sentir su respiración sobre su frente, pero de alguna manera se sentía completamente diferente a las veces que se había encontrado de esa manera con otros hombres.

No sentía el calor, no sentía la delicadeza de su tacto, no sentía la lujuria en su mirada. No sentía nada, además de una horrenda electricidad recorriendo las zonas de contacto y aquella conocida sensación de vacío entre sus costillas. Todo en él siempre había sido tan diferente.

-Te dije que dejaras de mentirme.- Ella sintió la necesidad de volver a golpearlo con su mano en el rostro, pero esta vez con su puño cerrado y una cantidad de chakra considerable concentrada en sus nudillos. Imaginó por cortos segundos su rostro deformándose bajo su puño, gozando de la satisfacción que aquella imagen le había otorgado en un rincón olvidado de su mente.

-¿Por qué iría a mentirte para inventar sentimientos tan estúpidos?- Se rió de si misma por su comentario y volteó su rostro para evitar que aquellos pozos negros se percataran del dolor grabado en sus ojos verdes. Él tomó su rostro con dureza y lo volteó de manera agresiva para poder volver a ver aquellos ojos que jamás había podido leer, hasta ese momento.

Débil. Ella finalmente había mostrado su debilidad.

Dolor.

-¿Por qué no activas el sello de bloqueo de chakra en mis muñecas? Podría matarte aquí y ahora y no podrías defenderte.- Ella intentó volver a voltear su rostro, pero él nuevamente se lo impidió. Realmente quería escuchar la respuesta a la pregunta que acababa de formular, y quería confirmarla con su mirada. Sasuke había soltado su cuerpo repentinamente, y había estirado sus brazos hasta su pecho para permitirle que lo hiciera. En sus muñecas podían verse con facilidad los símbolos en tinta negra grabados en su piel. Sintió un escalofrío al escuchar su voz invadir sus oídos.

Tan expuesto, tan vulnerable, pero sin embargo seguía siendo tan poderoso que supuso que sus pies no se moverían ni aunque sus neuronas se lo indicaran en ese preciso momento.

-Confío en que no lo harás, esa es la razón por la que no activé el sello cuando Naruto se fue.-

Su corazón dio un vuelco en su pecho al volver a escuchar sus palabras y su voz ronca irrumpir el silencio que su voz rasposa había dejado. Todavía podía sentir la presión de sus manos contra su garganta y sus rodillas temblaban por la impresión que la escena había provocado en su cuerpo.

Sus brazos antes extendidos habían caído como muertos, volviéndose a acomodar en los costados de su cuerpo.

-¿Qué te hace pensar que no lo haré? Acabo de hacerte una advertencia.-

Ella sonrió de lado tranquilamente y lo miró, esta vez, voluntariamente, antes de contestar a la simple pregunta que acababa de hacerle.

-No lo hiciste la última vez.- Su respuesta fue corta y simple, pero de lo más molesta para el menor de los Uchiha. Sintió sus cabellos negros erizarse y el sharingan activarse en sus ojos, ignorando el dolor que provocaba en sus ojos y frente.

Ahora era rojo contra verde. Ira conta dolor. Hombre contra mujer.

El sonido de las agujas del reloj posado en la pared de la cocina era el único indicador de que el tiempo realmente estaba pasando. Ninguno había pestañeado, ninguno había dado un paso más, ninguno había vuelto a hablar y la tensión se había hecho visible en el instante en que sus palabras se habían desvanecido en el aire. Sabía que él estaba pensando su respuesta, y sabía que realmente no quería escucharla.

Su maestra tenía razón, sus amigos tenían razón, ella misma sabía que todo lo que Naruto y él habían hecho durante los últimos días jamás sería bien recibido por el traidor, pero ella lo había hecho de todas formas, ellos lo habían intentado a pesar de las advertencias.

-No necesito tu compasión, espero que lo entiendas si quieres que vuelva a dirigirte la palabra.-

Se retiró sin decir más nada mientras sus palabras seguían haciendo eco en su interior y el rojo de sus ojos parecía quemar su organismo lentamente, sintiendo el escozor de sus palabras hasta en los huesos. Las lágrimas finalmente habían comenzado a caer de su rostro, a tiempo que sus rodillas cedían y se desplomaba sobre el suelo. Pudo escuchar desde donde estaba el sonido de sus pasos en la escalera, y el golpe de la puerta de su habitación al cerrarse.

Su boca se había abierto levemente de la impresión y su nombre había escapado de su garganta en un gemido de dolor, acompañado de gemidos provocados por el llanto.

La visión de los trozos de porcelana sobre el suelo le recordaban irónicamente el estado de su ánimo en ese momento, y el estruendo que había provocado todavía retumbaba agudo en sus oídos.

Negó con la cabeza a tiempo que se apresuraba a levantarse y a curar completamente las heridas de su cuello.

Naruto no tendría que enterarse de ello. Ella se encargaría de la carga esta vez, no necesitaba la compasión de nadie.