Saludos queridos lectores! Ha pasado un tiempo desde la última actualización, y me gustaría disculparme por mi pequeño retraso. Tenía 2 capítulos más escritos de la historia pero estoy mal acostumbrada a tener al menos cuatro de reserva y no pude evitar sentirme un poco desesperada ante la situación.
Creo que recién hoy me siento en condiciones de publicar el capítulo porque pude resolver el dilema que tenía con el capítulo que pensaba escribir.
Me siento un poco rara contándoles esto, pero acabo de pensar un poco de mi vida, "delirando en la ducha" y pensé que lo que me acababa de pasar era exactamente lo que debía pasar en la historia, con mi personaje en conflicto (sasuke, claramente) así que pude lograr encaminarme nuevamente. Me siento muy feliz! :) y por eso les dejo este regalo. Es gracias a sus comentarios que me dan ganas de seguir invirtiendo toda la energía que tengo en esta historia. Muchas gracias, espero que les guste (me puse un poco sentimental, me debe estar por venir) Adivinen qué! alguien especial aparece en este capítulo...

KAKASHI.

wow. respuestas a sus hermosos y alentadores comentarios: :):):) :

Kunoichi2518: muchísimas gracias por tu comentario! es cierto que la historia se va hilando mediante las emociones y sentimientos de los personajes, y me agrada que te guste ese aspecto de mi escritura. Espero sinceramente que te guste la continuación, y gracias de nuevo por tomarte la molestia de dejarme este maravilloso comentario! gracias :)

Denuss: Awww muchas gracias! :B ya no se como decirte que tus palabras son mi alimento, literalmente. jeje, si puedes seguirme en twitter! si tienes, me encantaría que podamos contactarnos por esa vía jeje. Me alegra que te haya parecido correcto el enfrentamiento, tuve dudas al principio, pero creo que le hice justicia a los 3, la verdad que siempre quise que esta escena pasara en el anime, y supongo que por eso la puse.
Como mi más grande persona que deja comentarios, (?) me gustaría que me ayudes con Kakashi. no se que hacer con él...tengo muchas dudas, debería perdonar a Sasuke rápidamente? debería enfrentarlo? confío en tus instintos, porque son parecidos a los míos, y espero puedas ayudarme jaja. gracias de vuelta y suerte!

Cami: wow, si! Sakura ciertamente evolucionó, y creo que con esto dejé las mandíbulas de nuestros amiguitos (s y n) bastante abiertas. Odio que subestimen a Sakura, pero detesto aún más cuando la exageran en los fanfics, espero que ustedes concuerdan conmigo con esta faceta de saku, la auténtica (me permito decir)
Gracias por tu comentario, espero que te guste la conti!

DULCECITO311: MUCHAS GRACIAS! espero que te guste el resto también! gracias mil veces por tu comentario, suerte!

Bloddy cherry: claro que sí! poder femenino! bueno, no. pero sí! Sakura es lo máximo, todas lo sabemos, claro que no está mal leerlo de vez en cuando ;) jeje, gracias!

Ckonii-Soto-93 'u: vamos sakura! eso me gusta, creo que todos estamos esperando verla crecer, es algo que realmente espero que pase en el anime. gracias por tu comentario, realmente lo valoro mucho! gracias!


12

Soltó repentinamente el aire que había guardado durante largos segundos en sus pulmones en un pobre intento de regular su respiración. Guardó con movimientos lentos el arma en el compartimiento de su cadera, todavía sin separar sus ojos verdes de los negros de su contrincante.

Desvió su mirada finalmente, posicionándola en el rostro del rubio, quien se encontraba a unos escasos tres metros de distancia. Caminó hasta donde estaba con cuidado, siendo consciente de que las heridas internas que habían provocado los numerosos golpes que Sasuke le había propinado, exigían el más estricto cuidado.

Sus hombros le dolían horrorosamente y algo en su pecho y su vientre se sentía extraño al caminar, probablemente tenía más de una costilla rota, y algún desgarro en los abdominales.

-¿Terminamos?- La pregunta del rubio llegó a sus oídos casi como una súplica y no pudo más que asentir levemente con la cabeza para que la expresión de preocupación en su rostro desapareciera.

Ella le dedicó una pequeña sonrisa para indicarle que estaba bien, a pesar de que las heridas de su cuerpo y el agotamiento estaban a punto de dejarla de rodillas en el suelo. Guardó su compostura y se negó a aceptar la ayuda del jinchuriki para caminar de vuelta hasta la casa en la que se alojaban, volteando la mirada de vuelta al de cabellos negros antes de seguir con su camino.

-Deberías acompañarme al interior para que te atienda.- De inmediato, el pelinegro supo que las palabras de Sakura representaban más una orden que una posibilidad, por lo que se limitó a caminar a su lado hasta el interior de la casa. Sus heridas ardían dolorosamente, y tenía la certeza de que los golpes que le había propinado a quien caminaba a su lado habían provocado en ella un dolor probablemente superior al que él mismo sentía, sin embargo, ella caminaba con la frente en alto y sin expresar queja alguna.

Sus rodillas temblaban levemente producto del dolor en sus huesos y su esqueleto que pedían a gritos un lugar en donde tumbarse para descansar, pero optó por ignorar el sentimiento negativo y mirar al frente en todo momento.

Ella no había mostrado debilidad esta vez, y él tampoco deseaba hacerlo, a pesar de que su dignidad había flaqueado en el campo de batalla.

Saltaba de techo en techo con rapidez y precisión, a pesar de cargar sobre sus hombros el cuerpo del de cabellos negros. Nunca se quejaba del dolor de sus heridas, ni del cansancio de su cuerpo, pero en esta ocasión lo que más deseaba era poder tumbarse en el suelo y dejar que las preocupaciones se desprendieran lentamente de su cabeza.

Sasuke se había desmayado media hora después de haber ingresado en la casa, después de haber vomitado sangre sobre la hermosa alfombra de tonos claros que adornaba la madera del suelo de la sala de estar. Naruto se había dirigido de inmediato al hospital de Konoha para informarles que prepararan una habitación para atender a su amigo, seguido de los pasos raudos de su compañera que cargaba su cuerpo y se encargaba de mantener sus signos vitales estables hasta que llegaran al hospital.

Deseaba haber podido tener el tiempo necesario para darse una ducha siquiera, pero los pulmones colapsados de Sasuke no le habían dado tiempo de nada, ni siquiera había podido cruzar palabra con él antes de que cayera en la inconsciencia.

Ella temía que él muriera entre sus brazos, se sentía de la misma manera que se había sentido aquella vez, cuando había encontrado su cuerpo tirado en el campo de batalla y no había dudado un segundo en llevarlo a la aldea a la que pertenecía, junto al cuerpo de quien era el mejor amigo de ambos.

Ella era egoísta, pensaba en qué sucedería con su vida si él simplemente dejara de existir. Su vida jamás se completaría, su misión habría fracasado.

No sabía si él viviría cuando el sol volviera a aparecer en su ventana a la mañana siguiente, de lo único de lo que estaba segura era de que iba a luchar hasta el último momento para que ninguna de sus predicciones se hiciera realidad.

La mirada azulada de Naruto se posaba en su cuerpo, específicamente en el bulto sobre sus hombros de tanto en tanto.

Ella no estaba sola, de eso también estaba segura.

El hospital se conmocionó con la llegada del vengador y los susurros de enfermeras y médicos se dejaban escuchar en cada rincón del espacioso edificio. Un intercambio de miradas con su compañero le indicó que al igual que a ella, la opinión del público poco le importaba, y se limitó a caminar a paso acelerado a la sala de operaciones a tiempo que se ataba el cabello con manos temblorosas y una maldita banda elástica que se negaba a cooperar.

Las órdenes iban y venían, y sentía que su voz se esfumaba en un suspiro a tiempo que el ajetreo de sus ayudantes se desplegaba sobre sus ojos. Sus manos se posaron con rapidez sobre su pecho para examinarlo, la camisa había volado por los aires en algún momento que ella ignoraba. El chakra verdoso que salía de sus manos pronto detectó el origen de la causa de su desmayo y malestar y concluyó con que debía conseguir que la sangre saliera de los pulmones del de cabellos negros lo más rápido posible.

Indicó a una de sus enfermeras que se encargara de despertar al joven que descansaba en la camilla para que pudiera trabajar. Sus ojos negros se habían abierto por inercia y la expresión en su rostro mostraba el más sincero sufrimiento que su compañero nunca antes había puesto en evidencia.

-Sakura- Su voz rasposa y aguda la llamó en un intento desesperado por aferrarse a la familiaridad de su rostro. Ella pronunció su nombre en un tono lo suficientemente alto para que él la escuchara y después de retirar los cabellos negros de su rostro en un gesto de sincera preocupación, prosiguió con el procedimiento que permitiría que todo volviera a la normalidad.

Sus manos trabajaban sobre su espalda con rapidez y precisión, el dolor y el cansancio habían desaparecido de su cuerpo en cuanto había entrado en la sala de emergencias. Los quejidos del de cabellos negros se dejaban escuchar plenamente en la habitación, a tiempo que devolvía en un contenedor sostenido por sus ayudantes el contenido de su estómago y pulmones.

Él se pondría bien, era lo que Sakura le había dicho a Naruto apenas había salido de la sala de operaciones y había retirado con hostilidad la bata blanca de su cuerpo sudoroso.

-Sakura-chan...-

-Él estará bien.-

-Sakura-

La voz de Ino había llegado a sus oídos desde el umbral de la puerta. Sakura esperaba a ver la evolución de Sasuke desde su oficina. Las horas en el reloj blanco de la pared frente a su escritorio pasaban lentas, pero ella sabía que Sasuke no la necesitaba, Naruto estaba con él en la habitación.

Miró de soslayo el cuadro de madera que tenía sobre el escritorio junto a otros parecidos, pero ese específicamente destacaba del resto. No era la madera del marco, ni el tamaño del objeto, sino el contenido y el significado que la foto del equipo siete tenía para ella.

Levantó su mirada lentamente, como si sus ojos verdes no quisieran separarse de la imagen y finalmente la posó en el rostro de su mejor amiga.

-Ino- Sus ojos azules mostraban preocupación, sus labios no mostraban una sonrisa y la tez de su rostro parecía haber bajado un par de tonos desde la última vez que la había visto.

-Te vez fatal- Sakura no contestó, se limitó a esperar que su rubia amiga continuara con lo que realmente había venido a decirle hasta su oficina en el segundo piso.-Misaki me dijo que casi agotas tu chakra en la sala de operaciones.- Su aprendiz era joven y había entrado al cuerpo médico pocos meses atrás, ella sabía que el joven de ojos cafés no la conocía en absoluto, a pesar de que habían almorzado juntos varias veces. Todavía no sabía que ella era capaz de morir por falta de chakra para salvar la vida de otra persona.

-Deberías haberme llamado para que te acompañe, realmente te ves fatal, Sakura.- En algún momento Ino había caminado hasta llegar a su lado y había posado una de sus manos sobre su frente para comprobar su temperatura.

-No tuve tiempo para llamarte, sus pulmones habían colapsado en el camino y no podía correr el riesgo de que algo peor sucediera.-La rubia se inclinó a la altura de su cabeza y besó castamente su frente después de retirar su mano.-No podía dejarlo morir.-

Sus ojos verdes encontraron los celestes de su amiga. Su voz había escapado débil de sus labios y un nudo se había formado en su garganta.

-No puedo dejarlos morir, a ninguno de los dos.-

Ino no había dicho nada al respecto, se había limitado a asentir con la cabeza. Una de sus manos se había dirigido a su espalda, permitiendo que el chakra verdoso pudiera descontracturar la musculatura de la zona.

Ella se veía tan cansada.

-Yo misma había provocado sus heridas.- Sakura continuó con su relato y sintió que el aire entraba en sus pulmones de manera correcta y la presión en sus hombros se liberaba lentamente.-Él no estaba listo para entrenar, Tsunade-shishou me lo había advertido.-

-Sakura- La interrupción de Ino la obligó a elevar su mirada del piso y volver a posarla en sus hermosos ojos celestes.-Kakashi-sensei volvió a la aldea.-

Sus ojos.

El dolor era casi insoportable. Su cabeza palpitaba y se sentía pequeña para lo que guardaba dentro, como si su corazón se alojara en esa cavidad en lugar de en su pecho lastimado. Sus pulmones habían dejado de molestarlo horas atrás, a pesar de que había dormido toda la noche sentado para poder respirar correctamente. Ahora el dolor se había trasladado a sus ojos, le ardían como si estuvieran siendo consumidos por las llamas eternas de su Amaterasu.

No se había atrevido a abrirlos desde que había despertado, tiempo después de que hubiera amanecido otra vez en la aldea de la hoja. Se había sentido un poco mareado y asustado al principio, pero los ronquidos y la respiración pacífica de la persona que dormía en una silla a su lado le ayudaban a mantenerse tranquilo. Le recordaban que el tiempo realmente estaba pasando.

Naruto había permanecido a su lado desde que Sakura se había retirado a su oficina la noche anterior.

Había hablado con él, le había contado sobre sus hazañas y misiones que había tenido durante el tiempo que habían estado separados. Cada relato, cada anécdota del equipo siete y sus miembros le recordaba a las que él mismo había experimentado junto a esas personas en el pasado. Sentía el sabor amargo en sus labios cada vez que tenía el valor de recordar, de trasladarse por un momento a aquellos días en los que su única preocupación era su bienestar y el de las personas que lo rodeaban. Tenía tanto por delante, tantas cosas que había debido sacrificar para cumplir sus objetivos personales.

La venganza.

Sus dientes se apretaron fuertemente dentro de su boca, pero después de borrar aquellos pensamientos que querían apoderarse a toda costa de su mente, no pudo más que sonreír sinceramente.

Él realmente había sido feliz.

Y en ese momento lo era, sentado en la camilla del hospital de Konoha, junto a su mejor amigo. A pesar de todo el dolor, de los malos recuerdos, de aquellos sentimientos que se esforzaba por reprimir día a día.

Porque sabía que no estaba solo, y que nunca más lo estaría, porque esas dos personas no volverían a dejarlo ir.

-¡Sakura-chan!- La voz de Naruto había invadido repentinamente los pasillos de aquel edificio enteramente pintado de blanco. Él se había percatado de su presencia tiempo atrás, pero no había dicho nada al respecto. Desde donde estaban sentados en una banca junto a un ventanal con vista al patio principal del hospital, la había visto, con su bata blanca y el cabello recogido en un rodete desprolijo.

Caminaba por el amplio pasillo, llevando unas carpetas llenas de papeles en su mano derecha. Sus ojos verdes paseaban por cada rincón del recinto y de vez en cuando se asomaba por las puertas de las habitaciones de los enfermos a su alrededor, para preguntarles sobre su estado o simplemente para regalarles una sonrisa.

Poco faltaba para que llegara hasta donde ellos estaban, sin embargo su compañero todavía no se había percatado del sonido que sus sandalias negras provocaban sobre el piso de concreto. Naruto jamás había dejado de relatar sus infinitas historias, todas ellas con el mismo final y el mismo héroe. Sasuke escuchaba atentamente sus palabras mientras sus ojos negros se posaban en la figura que caminaba distraídamente en su dirección.

Justo antes de que Sakura los interceptara, a apenas cuatro metros de distancia de donde estaban, una niña de alrededor de seis años se interpuso en el camino de su mirada, llamando a la médico con una sonrisa en sus labios y un racimo de flores violetas que recordaba haber visto en el jardín a sus espaldas a través del cristal de la ventana.

La niña de cabellos marrones extendió su mano de inmediato, provocando que una sonrisa sincera se formara en el rostro de la que había sido su compañera de equipo.

Su mirada se encontró con los ojos verdes de Sakura en cuanto esta se agachó sobre sí misma para rodear con sus brazos el cuerpo delgado de la niña que lucía una bata parecida a la suya.

Era la segunda vez que le dedicaba una sonrisa desde que se habían vuelto a encontrar, la primera había sido cuando su cuerpo adolorido reposaba sobre la camilla del hospital y sus manos cargadas de chakra verdoso se encargaban de tratar sus heridas.

Una mueca que hacía las veces de sonrisa se apoderó de sus labios de inmediato y ni siquiera se tomó la molestia de reprimirla.

Después de eso, la voz de Naruto había llamado la atención de ambos.

-¿Te encuentras bien?- Sasuke se apresuró a asentir con la cabeza de inmediato, a tiempo que su mirada seguía la figura de la niña que apenas segundos atrás había desaparecido por el mismo pasillo que Sakura había llegado.

-Estoy bien.- Otra sonrisa volvió a sorprenderlo y esta vez algo se removió en su costado, otorgándole la causa inmediatamente al malestar generalizado de su cuerpo, o tal vez a la incomodidad que repentinamente aquellos ojos verdes provocaban en su persona.

-Me alegra que te hayas recuperado.- Sus palabras parecían sinceras y no pudo más que asentir con su cabeza para coincidir con lo expresado. Desde que lo había atendido al rededor del mediodía el ardor había desaparecido de sus ojos.-Necesito que firmes aquí para que pueda darte el alta y volvamos a casa.-

Esta vez algo definitivamente había tomado lugar en sus entrañas.

Casa.

La palabra y su voz aguda y alegre hacían eco en cada rincón de su mente. Había pasado tanto tiempo desde que alguien se había referido de esa manera al lugar en el que había vivido desde que había nacido.

Tomó rápidamente la lapicera que ella le había pasado y firmó sin pensarlo dos veces en la zona indicada con una "x" en tinta negra.

-Vamos- Naruto se había incorporado del banco en el que ambos descansaban y le extendía una mano para ayudarlo a hacer lo mismo. Esta vez no la rechazo como lo había hecho cuando su compañera y él entrenaban semanas atrás.

-Kakashi- La rubia sentada en la amplia silla giratoria detrás del escritorio de madera maciza lo miraba fijamente, no separando ni por un segundo sus ojos marrones de la figura frente a sus ojos. No le sorprendía que el de cabellos grises hubiera terminado con su misión de vigilancia de una durabilidad promedio de tres meses en apenas unas semanas.

Él era un shinobi calificado, sobre todo cuando iba acompañado de su amigo de la infancia y su eterno rival.

-¿Hay alguna razón en especial por la que necesite mi presencia?-Tsunade asintió con la cabeza rápidamente a tiempo que sus manos cerradas se unían debajo de su barbilla, con los codos apoyados firmemente sobre el escritorio. Su expresión no había cambiado en ningún momento y a juzgar por su aguda mirada intentaba analizar cada movimiento del shinobi que la acompañaba. Tal vez simplemente debería decírselo, sin preparaciones, sin advertencias, tal y como lo había planeado. Kakashi era un ninja después de todo, y había sido entrenado para no flaquear en situaciones como esa. Pero, nuevamente esta era una situación diferente. Especial.

Temía que él no aprobara la decisión que ella había tomado. Ella pensaba que él debería haber sido quien tomara esa decisión, pero él simplemente había escapado de los hechos, y ella se lo había permitido.

-Naruto y Sakura fueron los ninjas asignados para vigilar a Uchiha Sasuke- Sus palabras eran fuertes y claras, su voz grave y ronca. Kakashi no se había movido de su lugar. Las palabras habían llegado a sus oídos, de eso estaba segura. El animal de piel rosada se había removido en su lugar junto a sus pies en cuanto ella las había pronunciado.

Los segundos pasaban y se convertían en minutos mientras la Hokage esperaba que una respuesta fuera formulada a cambio de su confesión. Su rostro no mostraba la más mínima reacción.

Su único ojo expuesto se mantenía como de costumbre a medio cerrar, sus cejas no se habían elevado y la máscara que cubría el resto de su rostro le impedía saber si su boca se había abierto de la impresión, aunque ella estaba casi segura de que eso no había pasado.

-Creo que están capacitados para la tarea- La respuesta por fin había llegado y sus hombros se relajaron al escucharla por completo. Kakashi apoyaba su decisión. Ella realmente había actuado de la manera correcta, ahora estaba segura de haberlo hecho.-Es decir, creo que son los únicos que podrían llevar a cabo esa misión exitosamente.-

-¿A qué te refieres?- La pregunta había escapado de sus labios, pero su voz no había flaqueado. Él volvió a tomarse su tiempo para contestar, a pesar de que parecía seguro de sí mismo cuando había hecho dicha afirmación. Suspiró antes de continuar con la respuesta.

-Naruto y Sakura son los únicos ninjas en esta aldea que no le guardan rencor a Sasuke, ellos están completamente de acuerdo con la posición de los Kages de volver a insertarlo como ciudadano de Konoha. La confianza es lo único que necesitan para poder terminar con éxito su misión. Sasuke no tiene intenciones de huir de la aldea, y ellos lo saben.- Tsunade volvió a posar su mirada en la del ex sensei del equipo siete, a tiempo que una pequeña sonrisa se formaba en sus labios perfectamente delineados con labial rojo.

-¿Cómo sabes que no tiene intenciones de huir?- Una pequeña risa por parte del de cabellos grises se dejó escuchar en el despacho de la jefa de la aldea a tiempo que la voz del ninja cambiaba y le dejaba lugar al perfil más alegre de su personalidad, permitiendo que la seriedad se alejara de su rostro aunque sin desaparecer por completo.

-Porque confío en él.-


WOW! QUE CAPÍTULO + LARGO! (reviews o muerte)