Saludos queridos lectores! vuelvo con la continuación de la historia! En este capítulo se revela todo sobre la técnica de Sakura y como planea salvar a Sasuke del atentado que planea el escuadron ANBU. Espero que les guste ya que lo escribí con todo mi amor jajaja. La escena principal es fruto de la inspiración de una noche, y me encanta como quedó. De hecho lo que más me sorprende es que haya sido tan espontánea. En fin, gracias por el apoyo de siempre y espero que les guste este capítulo!

respuestas a los reviews del capítulo 21:

LuciaAlessanna: muchas gracias por tu review! veo que eres una nueva lectora. Gracias por lo que piensas del apego a la realidad de la historia, es algo muy importante para mi! Me encanta tener nuevas lectoras! espero que te haya gustado hasta ahora la historia y que disfrutes de la continuación! gracias de vuelta!

Bregma 5: aww muchas gracias por tu comentario! espero que te guste la continuación y gracias por leer esta historia!

Denuss: POR DIOS! hablando del manga, AHORA SASUKE QUIERE SER HOKAGE. perdon al resto por el spolier, pero es algo que no me puedo creer! SAKURA dios Sakura es simplemente genial, ella superó por fin a Tsunade y logró estar a la par del equipo 7 y no a sus espaldas! Estoy anonadada con el manga, simplemente satisfecha. Dios, necesito tu opinión sobre esto, y con respecto a la evangelización repentina de Sasuke, creo que ya no quedan dudas, se volvió completamente loco y le quiere robar el puesto a Naruto. Dios mio, que nos deparará el destino AJJA
Con respecto a la historia, muchas gracias por tus ánimos! la verdad es que leer tus comentarios siempre me dan ánimos de seguir con esta historia, sabiendo que siempre estarás ahí apoyándola y apoyándome a mi también. La verdad es que a estas alturas estoy comodísima con la historia y te aseguro que le daré un cierre apropiado. Me encanta la amistad que formamos gracias a esta historia y espero que permanezca por años y años ajja.
Gracias de vuelta y espero que disfrutes de la continuación!

DULCECITO311: Estas en lo cierto, los ANBU planean acabar con Sasuke, y no les importa demasiado llevarse a Sakura con él, pero pronto se darán cuenta del poder que ambos poseen, sobre todo estando juntos. Espero que disfrutes del capítulo y gracias por tu coment!

Andrea1819: muchas gracias! ahora que termine esta ola de exámenes espero poder actualizar pronto. gracias por tu comentario y espero tus opiniones sobre el nuevo capítulo!

Kaor23: Bueno, muchas de tus dudas serán saldadas en este capítulo! espero que te guste como resultó todo, y por supuesto, una vez más la gente se complota a espaldas de Tsunade sin que ella se entere de nada. JJAJAJ gracias por tu comentario!

Saludos a todos y gracias por el apoyo! disfruten de la lectura!:


22

Junto al río.

La luna cubría el cielo que los había vigilado durante un día entero de persecuciones y sangre. El líquido rojizo cubría sus cuerpos, la esencia de otras vidas que habían tenido que juzgar y eliminar para continuar con las suyas. La humedad bajaba del cielo como una prensa incesante en sus hombros y cabezas, y el sudor había formado una capa viscosa sobre sus pieles sucias y mancilladas.
Pequeños cortes cubrían sus hombros descubiertos por la musculosa del color de la sangre. Sus brazos torneados no mostraban más que tierra seca y sus botas negras se habían embarrado en su totalidad. Había perdido trozos completos del delantal rosado que siempre usaba para identificarse como ninja médico, pero la katana que su compañero había utilizado para salvarle la vida colgaba intacta dentro de su vaina oscura como la noche.
Sasuke la observaba, y le parecía que la mujer ante sus ojos tenía muchos más años que la joven que había dejado detrás de las puertas de la aldea de la hoja.
Sus ojos verdes siempre alegres se habían apagado y la palidez de la luna se reflejaba vívida en el óvalo de su rostro impoluto.

El agua que corría sin detenerse y desaparecía con un rugido de bestia de la noche lo llamaba con su frescura y su oscuridad penetrante y extrañamente atrayente.
Su cuerpo ardía bajo sus ropas sudadas y su corazón palpitaba de manera anormal en su pecho musculoso.

Cuántas noches de su niñez había pasado entre la corriente del agua, hamacándose con el ritmo natural de la inmensidad, refrescándose y descansando después de un día de verano con el sol en la nuca y en su frente perlada.

El cansancio se había acumulado en sus piernas, y el el hedor de la sangre ajena descomponiéndose sobre su cuerpo comenzaba a enloquecerlo. Sus manos temblaban entre los pliegues de su camisa, intentando ocultar de aquella vista felina y verdosa el temor que albergaba su mente.

-Hazlo.- Su voz quebró el silencio como los rayos de sol habían quebrado su cabeza durante toda la tarde y casi le pareció oír la respuesta de una criatura de la noche antes de la suya. Pero se equivocaba.

Estaban completamente solos.

-Siempre me ha gustado refrescarme después de tantos obstáculos superados.- Su riza burlona hizo de respuesta y casi provocó una reacción igual en su garganta, pero reprimió los deseos de reírse.
Las manos que antes temblaban entre sus ropas se dirigieron hasta el cuello de su camisa blanca, antes inmaculada, y la deslizaron con facilidad sobre sus hombros.

-Si te refieres a la sangre y la tierra que quedan después de las misiones, entonces estoy de acuerdo.- Esta vez fue ella la que lo imitó, y comenzó a deslizar de su cuerpo caliente la musculosa rojiza que la cubría, con la misma habilidad que un gato salta sobre un muro inalcanzable.
Jaló con sus dedos el cierre de la prenda y lo deslizó hasta el final, dejando a merced de su vista sus pechos redondos protegidos por la tela del corpiño deportivo rosa chicle, y los músculos que marcaban su torso de una manera exquisita. La cicatriz que nacía en su costado brillaba bajo la luz de la luna y casi se reflejaba en la inmensidad de los ojos negros que la observaban con convicción y lujuria.

-Me refería a la muerte, Sakura.- Ella volvió a reírse y asintió con la cabeza, permitiendo apenas segundos después, que cada partícula de felicidad desapareciera de su rostro, junto con el delantal desgarrado que había caído a sus pies con un chasquido de la hebilla de metal.

-La muerte por la vida parece un buen intercambio, así es como lo manejo para poder continuar.- El de cabellos negros guardó silencio y se limitó a observar como la prenda acariciaba sus piernas hasta llegar al suelo con gracia inhumana.

-Eres una chica inteligente después de todo.- El nudo del cinturón de hilo violeta chillón se desarmó con un rápido movimiento de sus dedos y cayó al suelo de la misma manera que el delantal de Sakura había caído, y se desprendió de sus sandalias y pantalón con la avidez de un caballero diestro.

-Y parece que tú eres un chico muy rápido, Sasuke, pero me temo que debo obligarte a conservar tu última prenda, por el bien de la aldea de la hoja.- Su riza ronca y condenadamente sensual se había desprendido de su garganta con un eco animal y masculino en partes iguales.
Sakura desprendió las botas que aprisionaban sus pies hinchados y se deshizo rápido de ellas, quedando en la misma posición que su compañero, con un pantalón de tela negra ceñido a la zona prohibida de su cuerpo, además del sostén que se ocupaba de censurar el resto de la mirada descarada del Uchiha.

-Nunca me saco la última prenda en la primera cita, espero que compartas mi filosofía en esto también.- La pelirrosa asintió mientras emprendía su caminata con un movimiento marcado de caderas hasta la vera del río.

-Estás en lo correcto.- Sus pies tocaron el agua y se sorprendió al sentir la mano del ninja en su cintura, fría como el hielo sobre su piel caliente.

El agua era como agujas contra su piel ardiente. Punzaba y le dolía, un dolor placentero que destensaba cada músculo de su cuerpo y le provocaba cosquillas en la nuca.

Sus ojos verdes se habían volteado para chocar con los negros, y el agua había cubierto la mano de Sasuke, cuando se habían adentrado a unos siete pasos de distancia en las aguas oscuras.

-Sasuke.- Su mano se dirigió guiada por el instinto hasta la mejilla de su compañero, acariciando con sus dedos mojados y fríos un pequeño corte cubierto de sangre seca.

-No quiero que esto continúe por mucho tiempo, no me gusta meterte en problemas.- El agarre se había afirmado sobre su cintura, como si su mano fuera una extensión de su cuerpo que pertenecía al hueco de su carne. Algo que realmente pertenecía a su cuerpo, y a todo de ella. -Realmente agradezco todo lo que Naruto y tu están haciendo por mi, pero no me gusta involucrarte en esto.- Ella negó levemente con la cabeza y se vio obligada a interrumpirlo por acción de su espíritu irreprimible.

-No necesito que me lo agradezcas, ni quiero nada a cambio, solo sé que lo hice porque te quiero, porque Naruto y yo te queremos, y mucho.- Sus palabras fueron interrumpidas por sus brazos, atrayéndola hasta su pecho desnudo y rodeándola con su calor y todo de sí.

-No tengo miedo.- Sus palabras habían hecho que sus hombros temblaran por un segundo y que algo dentro de él se removiera. Sus enormes ojos verdes lo miraban desafiantes y su cuerpo palpitaba entre sus brazos.

-Juro que voy a protegerte pase lo que pase, de la misma manera que tu prometiste hacerlo.- Ella asintió con la cabeza y sintió como sus ojos se abrían, como dos lunas verdosas y brillantes, reflejándose en las aguas oscuras que los rodeaban por completo.- No me importa cual sea tu plan, confío en ti.-

-Sasuke.- Su voz era más aguda de lo normal y su corazón luchaba por escapar de su pecho y explotar en una nube roja en el cielo que los cubría.- Todo esto, no te lo mereces.- Su rostro se separó del hombro en el que se había acomodado en el abrazo y sus ojos se dirigieron instintivamente a los suyos.- No me importa si me muero por salvarte, mi vida y la de mis amigos son lo mismo para mi.- Sus narices se habían unido instintivamente y el calor se había apoderado de sus mejillas redondas.

-Sakura.- Los labios de la pelirrosa habían chocado contra su mejilla sorpresivamente y sus ojos se habían cerrado inmediatamente. Limitándose a sentir.

El agua corriendo entre sus piernas y rodeándolo con su frescura maternal. El calor del cuerpo que lo llenaba, que reposaba frágil pero impenetrable entre sus brazos. La electricidad que sus labios de mariposa habían despertado en su piel antes fría, y esa extraña sensación de insatisfacción y necesidad en su estómago.

Algo se había removido en su pecho, y su boca se había secado repentinamente.

-Lo sé.- El nudo que se había formado en su garganta le impedía hablar con naturalidad, y las palabras que salieron inconscientes sonaron pastosas y secas en los oídos de la noche.
Los labios en su mejilla lo habían descolocado, y el beso que no había sido y que probablemente nunca sería le ardía en la carne.

Sakura.

Su mente viajaba lejos y había conseguido separarse de su cuerpo, de aquel abrazo terrorista, del líquido denso que corría por sus venas y de los ojos verdes que lo vigilaban desde el cielo de sus sueños.

-Necesito mostrarte algo.- Sus ojos salvajes volvían a abrazar los suyos, negros y fríos. Sus cuerpos habían vuelto a su lugar y se habían separado, pero la mano de Sakura lo buscó, y lo guió para sacarlo del agua que los rodeaba.

Afuera el viento caliente chocaba con sus pieles mojadas y les provocaba escalofríos que ahora podían atribuir a la brisa gris que los acunaba.

Los pasos de Sakura se dirigían hasta donde habían apilado sus escasas pertenencias, y sus manos buscaban como arañas entre las armas y provisiones que descansaban en sus mochilas.

-Esto.- Su mano triunfante había encontrado finalmente lo que con tanto esmero había buscado, y entre sus dedos sostenía un pergamino minuciosamente enrollado y atado, que contenía el misterio que le salvaría la vida.

Desenvolvió el pergamino con facilidad, después de haber utilizado su chakra para abrir el sello que lo cubría por completo. -Es una técnica que desarrollé durante mi estadía en la aldea de la nube.- Su mirada volvía a atacarlo y su cuerpo volvía a torturarlo con su peligrosa cercanía.
Posó la mano libre en su hombro desnudo mientras develaba el contenido del pergamino abierto ante sus ojos.

-¿Esto tiene que ver con el Sharingan?- Sakura asintió con la cabeza y prosiguió, mientras la mirada de Sasuke viajaba por las letras y símbolos que se escondían entre los pliegues.

-Hace dos años, Tsunade-sama me envió a Kumogakure para participar en la operación en la que le trasplantarían el brazo perdido al Raikage.- Sasuke asintió con la cabeza. Recordaba haber sido en parte culpable de que ese tipo se cortara el brazo, y también recordaba lo molesto que había sido en todas las otras ocasiones en las que lo había visto.-Cuando la operación terminó con éxito, y los médicos de allí comprobaron mis habilidades me confiaron la investigación que habían hecho sobre el Sharingan.- La mirada de Sasuke se separó del pergamino durante unos segundos, para enfrentar los ojos verdes de su compañera, a lo que ella desvió la mirada, segundos antes de continuar hablando.

-En resumen, el Raikage y el Tsuchikage, habían complotado para acabar con lo que quedaba del Sharingan, desarrollando la técnica que estás leyendo.-

-¿Y qué pretendes hacer con esto?- Sakura asintió la cabeza antes de contestar y luego volteó su cabeza, enfrentando por fin los ojos negros que nunca habían dejado de observarla.

-Demostrarles que el Sharingan puede combatirse si se sale de control.- Sasuke negó la cabeza y suspiró. Retiró con delicadeza la mano que se había posado sobre su hombro y se retiró por un segundo, intentando procesar todo lo que había escuchado en su cabeza de manera que tuviera sentido.

-Es decir, que quieres darle a Konoha una razón más para eliminarme.- Sakura negó rápidamente y volvió a enrollar el pergamino, antes de caminar hasta llegar a su lado.

-Por supuesto que no, de hecho le estoy dando a Konoha una razón para no tener que destruirte.- Sasuke volvió a negar y casi sintió que se le escapaba el aliento al sentir las manos de Sakura sobre sus hombros.

-Necesito que confíes en mi, ¿De acuerdo?- Hizo una breve pausa en la que conectó su mirada con los ojos que la habían esquivado desde que había posado las manos en sus hombros. -Lo tengo todo bajo control.-

Todo bajo control.

El observaba bajo la protección de un árbol cercano. Ella se movía por todos lados.

Saltaba, corría, giraba, seguía los pasos del clon de sombra que ella misma había generado, mientras que sus ojos viajaban por la tinta negra del pergamino, y se desviaban hasta sus piernas torneadas, luego de vuelta se introducía en aquellas letras y símbolos oscuros, hasta que su vista se cansaba y descansaba observando el espectáculo de su cuerpo danzando en la noche.
Cuando conseguía su objetivo, sus manos se posaban en la frente del clon idéntico a él, y el rojo de sus ojos desaparecía, después de que el chakra verde que emanaban sus manos se introducía en el clon, y su visión se bloqueaba durante unos segundos, desactivando el Sharingan.

Le fascinaba la simpleza de la tarea que generaciones enteras de Senjus hubieran deseado conocer.
Lo único complicado era la imposición de manos, lograr que sus dedos tocaran la frente de un clon con sus habilidades y velocidad era todo un desafío, que Sakura había logrado conseguir solo cuatro veces en toda la noche.

En resumen, lo que el pergamino explicaba de la técnica, era ciencia lógica, que permitiría al usuario desactivar el poder del Sharingan temporalmente en segundos.
Al parecer, era una técnica que solo los ninjas médico podían utilizar, y que requería de una gran disciplina en manejo de chakra, velocidad, y rapidez de acción. Pero solo eso, ni técnicas de línea sucesoria, ni hierbas inexistentes, ni jutsus imposibles, solo determinación y precisión.
La técnica en sí, según lo que Sasuke había entendido, y había observado durante toda la noche, consistía en la penetración de un hilo de chakra minúsculo, a través de la imposición de manos, que sería guiado por el médico hasta el globo ocular del usuario del Sharingan, y que taparía el canal que lleva la sangre hasta el nervio óptico, provocando el inmediato deterioro de la técnica ocular, hasta la desactivación total en cuestión de segundos.
Y eso era todo, pero sin la precisión que, esperaba fuera característica de la ninja médico, el minúsculo hilo de chakra podría redirigirse hacia otras zonas del ojo, en las cuales la intromisión podría ser fatal.
El peligro era inminente si la técnica se realizaba en el campo de batalla, y a eso se debía el entrenamiento exhaustivo que su compañera llevaba acabo desde horas atrás.

Sasuke no se sentía con ánimos de detenerla.

Además de querer que su precisión aumentara para el momento en el que hiciera la demostración ante la Hokage, le gustaba el espectáculo que se desplegaba frente a sus ojos, y que se dispersaría cuando los primeros rayos del sol comenzaran a alumbrar la tierra, y tuvieran que retomar su camino hasta llegar al lugar en el que Sakura había decidido probar la técnica efectivamente sobre sus ojos.

Pensaba en los que habían ideado esa técnica para acabar con la supremacía de su familia, y la sangre hervía en sus venas. Se habían complotado para erradicar el Sharingan completamente.

Según lo que Sakura le había explicado antes, la técnica que ahora practicaba había sido modificada por ella misma para que los efectos de bloqueo sobre sus ojos fueran temporales, y duraran apenas segundos. Originalmente, habían querido acabar con el Sharingan, y para eso habían pensado dejarlo completamente ciego, sin nada que pudiera remediarlo.

Ver la determinación en sus ojos verdes, lo impenetrable de su sonrisa, la fortaleza en sus puños, todo en ella le aseguraba que todo estaría bien, porque ella quería protegerlo.

Y el no volvería a perderla.