Saludos queridos lectores! Aquí vuelvo, más pronto de lo esperado, con la continuación de la historia. Finalmente terminaron los exámenes previos al fin del trimestre y vuelvo a recuperar mi libertad después de días infernales de estudio y aburrimiento.

Espero que les guste esta continuación cargada de acción!

¿Qué opinan del manga de naruto? todo está tomando una corriente inesperada y está cada vez más interesante, me encantaría conocer su opinión sobre esto, porque es algo más que relevante en el papel de esta historia.

A continuación, las respuestas a sus maravillosos comentarios:

DULCECITO311: muchas gracias por tus comentarios. Ciertamente se acentúa el Sasusaku más que nunca, creo que llegó el momento que todas esperábamos. Concuerdo 100% contigo con respecto a los problemas que la promesa de proteger a Sasuke le traerán a Sakura, y viceversa. Creo que las decisiones que están tomando en este momento de la trama son las más difíciles y complicadas de escribir para mí, pero me alegra que te haya gustado en este sentido. Gracias por tu comentario! nos leemos la próxima.

Denuss: POR DIOS! que el manga nos tiene a todos con el corazón en la boca. El despliegue de Sakura en los últimos mangas ha sido impecable, y ya comienza a mostrar su valía como miembro del equipo siete. Por supuesto esto último me tiene en el limbo, y con respecto a Sasuke Hokage, ajajja sería muy injusto para Naruto, que es quién merece el título, por supuesto. Aunque si esto nos sirve como excusa para una épica pelea de ambos estoy a favor jaja.
Muchas gracias por tus comentarios respecto a la historia. Gracias a Dios las fuerzas divinas intervinieron para que la historia pudiese florecer y formarse en lo que es ahora, una obra de la que estoy mu orgullosa.
Claro que mis lectoras también tienen su parte en esto, y al ser una de mis favoritas, aprovecho la oportunidad para agradecerte!
Muchas gracias por siempre apoyarme a mi y a la historia, espero que te guste esta continuación y espero ansiosa tu próximo comentario!

Andrea1819: jejeje la escena del agua solo fue una pequeña muestra de lo que se traen entre manos estos dos. Muchas gracias por tu comentario y espero que disfrutes de este capítulo también!

Kaor23: ufff el Sasusaku por fin está en el aire! estoy muy feliz por eso yo también jaja. Y vino para quedarse, así que no se pierdan de lo próximo. Muchas gracias por el apoyo!

Kunoichi2518: es cierto que mi escritura es bastante complicada, pero no te preocupes, estoy constantemente trabajando en ello para mejorarla. Gracias por tu comentario y disfruta de la continuación!

Saludos a todos!


23

A él le gustaba el pelo largo.

Una anciana que trabajaba en el hospital y con la que se cruzaba a menudo le había dicho que cuando ella había nacido, las enfermeras se habían congregado junto a la camilla de su madre, a observar los mechones rosados brillantes que colgaban de su cabeza y caían sobre su frente, y que se habían sorprendido de la misma manera cuando había abierto sus ojos por vez primera, para mostrarle al mundo dos hermosos diamantes del color de las hojas que danzaban en el viento.

Cuando lo había conocido, y había quedado prendada hasta el fin de sus días de sus encantos, se lo habían dicho: "le gusta el pelo largo", y desde entonces había sido esclava de las finas hebras que colgaban de su cráneo.
Las peinaba, las lavaba, las cuidaba, y le enorgullecía que su pelo por fin fuera largo, y que existiera una mínima posibilidad de que ahora él se fijara en ella.

De todas maneras, había cortado su pelo, años atrás, para poder salvar su vida y la de sus amigos.

Nadie le había dicho si a él le gustaban las lágrimas, la sangre, el sudor, las heridas, el cansancio, la impotencia, el dolor. Pero aún así había llevado todos esos elementos en su cuerpo, y los había presumido ante todo el que quisiera ver, ante el que quisiera saludar e involucrarse con esos elementos.
Pero él no lo había hecho, y nadie le había dicho nada sobre eso, así que ya no le importaba.

Ahora su pelo era corto, de un vibrante rosa salvaje, con puntas que llegaban hasta sus hombros y que a menudo le hacían cosquillas en la parte trasera del cuello.
El sudor se había secado, las heridas se habían transformado en cicatrices y la sangre había dejado de hervir por el resentimiento que antes guardaba ante quien había roto su corazón.
Se sentía una persona nueva, que no necesitaba de un idiota al que le gustaba el pelo largo para seguir corriendo detrás de sus ideales.
Ella estaba en comunión con el pelo corto, y lo que nunca se había esperado finalmente había pasado:
Él se había fijado en ella, y el pelo solo llegaba hasta sus hombros y no estaba tan prolijo como ambos hubieran deseado.

Pensándolo bien, tal vez a él siempre le habían gustado los ojos verdes, pero eso nunca se lo habían contado.

-Sakura- Su voz sonó casi como un susurro inventado por su mente en sus oídos, pero algo en su interior le dijo que no era la primera vez que la llamaba, y se vio obligada a contestar.
Dirigió su mirada felina hasta donde él estaba, a no más de un metro de distancia, corriendo por la espesura verdosa que lo cubría todo bajo sus pies.

Otra vez había estado pensado en eso.

-Lo siento, estaba distraída.- Sasuke no dijo nada y se limitó a observarla durante unos segundos, segundos que se convirtieron en minutos en la piel de la de cabellos rosas.

-Creo sentir una presencia al este a unos sesenta metros de distancia.- Ella cerró los ojos por unos segundos para concentrarse en lo que él le decía, y la encontró. El patrón de chakra era completamente desconocido, pero la distancia, idéntica a la que él había cantado, era ciertamente amenazadora.

-De acuerdo.- Paró sus plantas sobre el suelo y se plantó allí a la expectativa. Sasuke la imitó y la observó, a la espera de la próxima orden. Ella estaba a cargo ahora.-Necesito que te pongas esto y no digas ni una palabra.- Buscó nerviosamente en el interior de la mochila que colgaba de sus hombros y lanzó en su dirección el objeto deseado.

La capa de color blanco inmaculado y bordes amarillos calló con éxito en sus manos, y él la posó sobre sus hombros y acomodó con un ademán seductor y varonil.

Para cuando habían retomado su marcha, ahora lenta y casual, ambos se cubrían con las capas que le llegaban hasta los tobillos.

Finalmente se encontraron con la presencia que antes habían detectado. Al parecer, un jefe de escuadrón ANBU. Su máscara era la de un conejo sin orejas y sus ropas se veían sucias y raídas, mostrando signos de un enfrentamiento en su rostro y atuendo.

-Señorita.- La voz áspera y seductora se dirigió a una Sakura de cabello castaño largo hasta la cadera y ojos de un hipnótico violeta claro. Llevaba la capucha baja y la capa cerrada hasta el cuello, escondiendo las ropas con las que la reconocerían como Sakura Haruno debajo.

Su mirada lasciva pasó del cuerpo de la ninja médico hasta el rostro de su acompañante. El cabello de Sasuke era largo hasta un poco más abajo de los hombros y caía libremente en cascadas negras hasta poco más abajo de sus hombros. Sus ojos eran de un azul intenso, más parecido a los de su mejor amigo.

Sasuke dio un paso al frente de Sakura cuando se percató de que el ninja pretendía acercarse más de lo debido a su compañera.-Mi esposa y yo nos dirigimos a Sunagakure para visitar a los padres de mi esposa.- Le dedicó a la fémina una mirada de cariño que provocó que un nudo comenzara a formarse en la garganta de Sakura.

-De acuerdo, solo necesito que me muestren sus identificaciones para poder seguir.- Su voz penetró violentamente en los oídos del pelinegro que endureció su expresión por unos segundos.
Sakura posó una mano en su hombro y le devolvió la mirada de ternura, pasando sobre él y acercándose más al hombre que los había interceptado, dedicándole esta vez al jefe de escuadrón la mirada inocente.

-Con todo gusto.-

Sasuke sintió una gota de sudor rodar por su cuello hasta perderse en el abismo de su pecho, y luego todo pasó más rápido de lo que esperaba, mientras estrangulaba entre sus dedos la vaina de su katana.

El rostro de Sakura se transformó mientras terminaba la oración y sus pupilas se achicaron mientras posaba con violencia su mano sobre los labios del hombre para silenciarlo, y con la otra lo atacaba debajo de las costillas con una aguja aparentemente envenenada.

Sasuke tembló bajo su disfraz al ver la expresión de puro placer que ahora adornaba el rostro inmaculado de su antigua compañera de equipo.

-Bastardo, debería haberlo matado.- Sasuke se rió levemente mientras observaba como una sonrisa se formaba en el rostro de Sakura, a tiempo que su cabello comenzaba a caerse de su cabeza y el rosa volvía a aflorar de las raíces, cubriendo su verdadero cabello, violentamente cortado hasta los hombros.

Sus ojos se cerraron durante unos segundos y cuando se volvieron a abrir, develaron debajo el verde salvaje que brillaba como fuego sobre el agua. Los suyos, que habían vuelto al negro esmaltado de siempre la observaron con una expresión indescifrable que se desvaneció cuando ambas capas blancas se precipitaron en el suelo y sus cuerpos desaparecieron, retomando la carrera que antes habían abandonado.

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Habían corrido y corrido sin detenerse durante horas. El peso del cansancio comenzaba a pesar en los tobillos y el sol había comenzado a caerse del cielo, mostrando con recelo los últimos rayos anaranjados del día.
Sakura creía que faltaría poco para llegar al lugar en el que había planeado poner a Sasuke y a su nueva técnica a prueba. Había descubierto la existencia de ese lugar durante la última guerra, en dónde se había escondido con parte de su escuadrón de rescate del ataque de los muertos vivos.
Al parecer era una antigua guarida que el Sannin desertor había utilizado para sus experimentos, y comenzaba a considerar la posibilidad de que se tratara del lugar en el que Sasuke Uchiha había pasado sus días después de traicionar a la aldea.

-Ya casi llegamos.- Su voz sonó más aguda de lo normal y ahogada por un suspiro que dejaba en evidencia el cansancio de su cuerpo. Sasuke se limitó a asentir con la cabeza y su rostro se endureció apenas minutos después cuando la entrada de la cueva que recordaba haber visitado años atrás comenzaba a visualizarse entre la maleza y los pastos crecidos de la vera del camino.

-Supongo que es aquí- Sakura asintió con la cabeza y aminoró la marcha para realizar caminando el último trecho que los llevaba hasta la entrada.
Sin embargo, su estómago se removió cuando la mano de Sasuke aprisionó su brazo y la jaló para acercarla a su cuerpo.
Sus labios se pegaron a su oreja y susurró en su oído, sonriendo inmediatamente para disimular el mensaje que acababa de comunicarle.

-Tenemos compañía.-

Sakura asintió con la cabeza y lo miró, mostrando terror en su mirada. Por supuesto que al emprender su camino no se había esperado que enviaran tantos escuadrones en su búsqueda.
El ninja que se habían encontrado en la mitad del camino había sido una simple advertencia y otros escuadrones se habían encargado de seguirles el rastro.

Debería haber matado a ese bastardo.

-Lo sé.- Sus dedos acariciaron levemente el rostro de Sasuke mientras escondía un mechón de cabello rebelde detrás de su oreja.
El sonido de las hojas removiéndose invadió sus oídos y su rostro se volteó con violencia en la dirección de la que había venido el sonido.
Dirigió una mirada furiosa y de puro fastidio en la misma dirección y segundos después volvió a dirigirse a su compañero.- Hagámoslo-

Sasuke desenvainó la katana con un sonido casi desesperante y lento de metal contra piedra, y el sonido en los árboles se intensificó.
Sakura se pegó a su espalda con un movimiento rápido y tomó con su mano derecha un kunai de la pequeña bolsa que colgaba de su cintura.
Con un rápido movimiento de brazos se despojó de su equipaje y observó atentamente como Sasuke hacía lo mismo.

Estaban preparados para el ataque pero ellos simplemente no los atacaban.

Se percató de que el rostro de Sasuke comenzaba a transformarse y su frente se endurecía. Cualquiera que no lo conociera lo suficiente como ella y su mejor amigo, hubiera desaparecido antes de enfrentarlo, pero ella tenía la suerte de estar de su parte en la pelea que comenzaba a formarse en la tensión punzante del aire que los presionaba.

-Sakura Haruno, entrégate y no te haremos daño.- La voz seductora y despreciable los sorprendió a sus espaldas y cuando se voltearon pudieron identificar el rostro del hombre que los había desafiado.
La máscara de conejo colgaba de su cuello y caía por el costado de su hombro derecho. Los mismos ojos que la habían escudriñado horas atrás la recorrían con el más repudiable deseo.- Aléjate de ese bastardo y te escoltaremos hasta la aldea sana y salva.- Sakura le dedico una mirada igual de fría que la de su compañero y lo miró directamente a los ojos para dejar en claro sus intenciones.

-Debería haberte matado cuando tuve la oportunidad.- Sus palabras se ahogaban como rugidos de una bestia en el aire, y el hombre que antes le sonreía ahora le dedicaba una mirada parecida a la que ella le había dedicado.

-¿Acaso creías que jugando a las escondidas podrías haberte enfrentado a mi escuadrón?- El hombre negó con la cabeza a tiempo que hacía una señal con sus dedos, indicándole a sus compañeros el inicio de la pelea.-Lamento no haber podido negociar contigo, Sakura, el juego terminó.-

Sintió la espalda de Sasuke tensarse de inmediato y sus ojos se abrieron completamente al sentir los brazos de su compañero empujándola levemente hacia atrás. Su cuerpo la protegía de las miradas lascivas de sus atacantes. El resto del escuadrón había aparecido de entre las sombras, y ahora el enemigo constaba de cuatro siluetas que se recortaban con los últimos rayos del sol que se caía desesperadamente.

-Sasuke.- La voz de su compañera lo llamó desde atrás, pero él le impidió que se acercara al enemigo, reteniéndola a sus espaldas.

-Yo acabaré con ellos, si algo pasa, vuelve a la aldea e informa a Naruto sobre esto.- Ella negó con la cabeza en respuesta y lo empujó fuertemente, ganándose las risas de sus contrincantes.

-¡Por supuesto que no! Lucharé contigo, así que por favor, no me subestimes.- Se posicionó a su lado con la frente en alto y enfrentó con su mirada a los cuatro objetivos.

-Hazle caso al bastardo, niña, deja que los hombres terminemos con esto.- Las risas volvieron a escucharse y esta vez Sasuke debió retenerla para que no avanzara hasta el enemigo.

Una de las sombras desapareció en el aire y reapareció a la derecha de Sakura, asestando un golpe directo en su costado. Ella había desaparecido de la misma manera que él había hecho, y con un salto certero evito el primer ataque.

-Yo me haré cargo de la niña mientras que ustedes se ocupan de Uchiha.- Sus compañeros asintieron con la cabeza y Sakura intercambió una mirada de asentimiento con su compañero.

-De acuerdo.- La pelirrosa asintió con la cabeza y volvió a alejarse de su objetivo con un salto, cerrando sus ojos y concentrándose en su próximo movimiento.

Una figura borrosa comenzaba a formarse en su frente.

Sasuke desenvainó su katana y se acercó dos pasos hacia su objetivo. Los tres ninjas a quienes se enfrentaría lo miraban con una mezcla de odio y miedo perversa en sus ojos, pero Sasuke lo ignoraba todo, y cuando sus ojos antes cerrados volvieron a abrirse mostraron el rojo intenso que hacía temblar a sus enemigos.

-Mangekyo Sharingan.- Su voz dura como el hielo cortó las facciones de sus contrincantes que se transformaron de odio a terror en cortos segundos y que después de dirigirse miradas indescifrables comenzaron con la carrera hasta su enemigo.

Sasuke no se movió de su lugar ni por un segundo. Con los ojos nuevamente cerrados elevó su frente, dirigiendo su mirada tenebrosa hacia el frente y formando un círculo con sus dedos sopló a través de ellos.
Las lenguas de fuego iluminaron el cielo del atardecer y provocaron la desaparición de sus objetivos durante largos segundos.

Esta vez, intentaron atacarlo por la espalda, pero él se volteó, formando un peligroso círculo de fuego a su alrededor. Sus ojos rojos brillaban como nunca por el infierno que había formado a su alrededor.

Por su parte, Sakura se sorprendió al escuchar el grito de la primera víctima atrapada en manos de su compañero, y volvió a concentrarse en la pelea que estaba manteniendo con su contrincante al esquivar con dificultad un puño que tenía intenciones de asestarse en su costado.

-Todavía estás a tiempo de entregarte, Haruno.- La voz de su contrario hacía un eco espeluznante detrás de la máscara de madera pintada, pero ella no le respondió, y se limitó a observarlo mientras llenaba sus pulmones de aire puro.

Sus ojos verdes brillaban por las llamas provocadas por la técnica de Sasuke, y el calor comenzaba a intensificarse a su alrededor.

-Ustedes deberían entregarse, cuando Tsunade-sama se entere de esto no lo dejará pasar.- El hombre negó rápidamente con la cabeza antes de contestar.

-El Hokage no tiene por qué enterarse de nada, más de que la amenaza más grande para la aldea fue finalmente eliminada.- Sakura negó con la cabeza como respuesta y formó puños con sus manos, concentrando el chakra que fluía de la figura de un azul profundo en su frente, arremetiendo contra el suelo que reposaba debajo de sus pies.

-Haré que te tragues cada una de tus palabras.-

El suelo debajo de sus pies desapareció en cortos segundos y la tierra voló en pedazos macizos y polvo molesto por todos lados. El estruendo llegó hasta los oídos de Sasuke que de inmediato supo que se trataba de un ataque de su compañera.

-No vas a detenerme con una técnica tan simple, pequeña.- Sus palabras se desvanecieron con su próximo ataque, y después de realizar una serie de signos con las manos atacó a la ninja médico con una lluvia de bolas de fuego.

Es un usuario del fuego. Pensó mientras se ocupaba de esquivar cada uno de sus peligrosos ataques.

El sudor fluía rápidamente por cada parte de su cuerpo y el calor de la desesperación y del fuego que lo cubría todo la desesperaba.

Por su parte, Sasuke había salido de la protección de las llamas para atacar con su Chidori al segundo enemigo que, ignorando la rápida muerte de quien había sido su compañero, se preparaba para enfrentarlo.

Las sombras de ambos danzaban en una batalla cuerpo a cuerpo que se iluminaba de vez en cuando por los rayos animales de la técnica que su maestro le había enseñado a Sasuke en los exámenes Chunnin de años atrás.

-No permitiré que te sigas saliendo con la tuya, Uchiha, esta vez se hará justicia.- El filo de la katana perseguía al ninja de Konoha, pero no lograba alcanzarlo, y Sasuke comenzaba a desesperarse. Sin dudas se trataba de un enemigo fuerte, pero para él solo significaba otra piedra en el camino.

-Acabaré rápido con esto.- Cerró con fuerza su ojo derecho y se mantuvo a una distancia de cinco metros de su contrincante mientras que ambos tomaban aire para continuar.
El tercer enemigo aprovechó la pausa para posicionarse junto a su compañero, esperando para volver a atacar, pero lo que ocurrió a continuación los paralizó por completo.

El ojo derecho se abrió con la misma violencia que antes y un hilo de sangre escapó por entre las pestañas negras como la noche que se aproximaba.

-Amaterasu-

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Por los grandes ventanales de la oficina de la Hokage de la aldea oculta de la hoja, la oscuridad de la noche que se aproximaba comenzaba a mostrarse en el tímido cielo de un azul violáceo intenso.

Varios ninjas de rango superior que antes se encontraban dentro de su despacho, ahora salían, después de haber sido citados por la rubia de carácter delicado.

-Debería matarlos a todos.- Shizune que descansaba en un sillón individual en la pared contraria al escritorio asintió, acentuando el cansancio de su rostro con los profundos círculos violetas debajo de sus ojos.

-Creía que ya habíamos hablado del asunto con la mayoría de los escuadrones, pero a veces pienso que Danzo sigue entre nosotros.- La rubia negó con la cabeza y golpeó fuertemente con su puño el escritorio de madera, provocando que los papeles que reposaban sobre la superficie se elevaran en el aire durante cortos segundos.

-Danzo, esa escoria no deja de molestarme ni en la tumba.- Sus ojos marrones brillaron con la ira que la noticia de la persecución hacia su alumna y el renegado Uchiha le había provocado.

-¿Deberíamos confiar en el plan de Sakura?- Tsunade asintió levemente con la cabeza y se volteó en su silla giratoria, dándole la espalda a su acompañante y posando su mirada furiosa en el paisaje de la aldea.

-Por supuesto que sí. Confío en que podrá contra estos incompetentes, sobre todo si Uchiha está de su lado.- Posó los codos lentamente en los apoya brazos del amplio sillón y entrelazó los dedos de sus manos, apoyando su mentón sobre ambas con cuidado y una expresión pensativa en el rostro.

-Ella pidió tres días, supongo que hasta mañana no deberíamos preocuparnos.- La rubia asintió y continuó mirando el cielo del atardecer que caía con el peso de la noche sobre las calles de la aldea.

-Tres días, después de eso enviaremos un escuadrón de rescate.-

Confío en tí, Sakura.