Saludo especial a KaruAmakuquien hizo un retrato de como luce HK en esta historia ;;


Capitulo dos

Abro los ojos de nuevo y a mi alrededor no veo más que el mismo cuarto de ayer, no he abandonado el cuerpo de Siu-Chun y sigo usurpando su lugar en este plano terrenal, pero ha habido una razón, una justificación a mis quizás, viles actos de uso y abuso de éste poder que tengo. Una razón de peso, enorme, más grande que mi completa existencia que el valor de mi naturaleza y más poderosa que todo lo que yo puedo hacer.

Me ha atrapado y no quiero ser liberado, lo ha hecho sin querer y quiero ser completamente suyo, no tengo reparo en admitirlo, no tengo reparo en aceptar que aun cuando es erróneo nunca he estado más dispuesto a cometer más errores.

He soñado con él, lo sé. A menudo yo no tengo sueños, mi vida pasa de un cuerpo a otro los recuerdos que genero a veces son tan efímeros y vacíos que sé, no valen mucho la pena como para que estén presentes en mi subconsciente cuando duermo. Pero Emil, Emil es otra cosa, su sola existencia merece ser recordada a través de los siglos y milenios. Por un momento no quise despertar, por un momento quise quedarme así y seguirlo viendo entre mis sueños, pero la idea de verlo el día de hoy me ha hecho abrir los ojos, me ha hecho llenarme de vida y disposición. No serán sueños, hoy lo veré de verdad.

Iremos a la playa, afortunadamente vivimos cerca de una costa que nos permite ir desde temprano, hoy no iremos a la escuela y me he permitido serle una mala influencia, por hoy, por hoy. Por hoy me lo llevaré conmigo, por hoy quiero verlo como ave en libertad y quiero más de su sonrisa. Así que indispuesto a llegar tarde a mi cita – y a sabiendas de esto el corazón se acelera de forma violenta- me apresuro a ducharme, peinarme, desayunar algo ligero y volver a dejar sorprendidos a los dos padres que viven en esta casa.

Un buen detalle para con ellos que no saben, que estoy tomando prestado el cuerpo de su hijo. Me despido de ambos y parto en el auto a la dirección que ya se, hoy, como si fuera rutina todo parece avanzar más rápido que el día de ayer. Por un momento temo, no quiero que termine el día de hoy, me estoy arriesgando mucho, definitivamente mañana no estaré aquí, no puedo estar en un mismo cuerpo tanto tiempo en una sola "entrada". Reniego de esa limitación.

Pronto llego a la puerta de la escuela pero no ingreso al estacionamiento para alumnos, y una sonrisa se dibuja en su rostro apenas lo veo con su delicada vestimenta color blanco con azul, como si de un traje marino se tratase. Se ve aún más perfecto que ayer.

"Hola" me saluda recargándose en el marco de la ventana de mi lado "¿Listo?"

Le atraigo en un breve beso "Sube" le digo "no perdamos tiempo" porque el tiempo, es ahora el preciado tesoro que tengo, junto con Emil mismo.

"Ayer ha sido un día muy lindo" ha comentado de repente, baja la ventanilla de su lado para sentir la brisa del aire en su faz. Su cabello se mueve resplandeciente, agitándose libremente a medida que él cierra los ojos. "¿Te ha gustado?"

"Mucho" respondo y él pone algo de música en la radio. "Tenía mucho tiempo que no me la pasaba tan bien"

"¿En serio?" pregunta poco crédulo, la estación que ha elegido es una de clásicos de los 80s, sonrío.

"¿No te molesta?"

"¿Qué? ¿La estación?, no, para nada"

"Siempre te quejas" comenta pero después sonríe "¿No tienes nada que añadir? ¿Te has rendido y has admitido que el rock es mejor que el punk?"

Me rio. Siu-Chun escucha punk, a menudo se cabrea –por lo visto- que intenten desmentirlo sobre esa genialidad. "Pero eso que oyes no es rock" le replico y le miro de reojo. Se acomoda en su asiento. "Es pop"

"Esa que ahora suena, si" ríe "pero en general, pasan Rock, y también el de los 70s, ese es bueno" comenta. "En la actualidad pocos grupos y cantantes son notables..." coincido con ello.

"¿Ah sí? ¿Cómo quiénes?" aprovecho la oportunidad para conocerle más a fondo.

"Björk" Dice sin titubear y no puedo evitar reír al respecto, es casi delicioso la manera en que él es lo que sé que será y aun así me sorprende y fascina, así como suena.

"Oh yeah, ella se hace notar" comento vivazmente "Si no la nota uno a ella, francamente estaría mal"

"¿A que si?" comenta dándome la razón "Aunque muchos se centren más en criticar su ropa"

Es tan adorable. Acelero más por la carretera que nos llevará directo a la salida que da a la playa, a la orilla, una parte que permanece más que nada vacía debido a la ausencia de negocios pero para nosotros, es perfecto. "Su ropa es excéntrica, no puedes negarlo"

"Es arte" dice simplemente y a continuación tararea la canción de la radio. Doy la vuelta en una curva que me lleva directamente a donde quiero ir, el viento cambia en su densidad y frescura, puedo escuchar el ruido de las olas estampándose contra las rocas, si cierro los ojos puedo incluso escuchar el murmullo de la arena siendo arrastrada por el agua.

"Hey" le digo cuando por fin hemos llegado. "¿Estás enojado?" Le miro, girándome sobre mi costado aún dentro del auto y le miro, le admiro de nuevo. Abre sus ojos y se acomoda mirándome de frente y me enseña la lengua en un ademán juguetón y berrinchudo.

Me rio y le toco la mejilla, suave y tersa, paso el dedo pulgar por su pómulo, luego lo acaricio con el revés de mis uñas y peino su cabello alborotado, es suave y de sensación lisa aun cuando se curve ligeramente en las puntas. Suspiro, es tan perfecto...

Cierra los ojos, sus pestañas son largas, su nariz crea un puente perfecto entre sus ojos y sus delgados labios, y los observo, no son lineales, tienen una forma hermosa y delicada; un color rosado pálido, el labio inferior es curvo, ligeramente más grueso que el superior. Éste a su vez esta delineado perfectamente, creando una forma amigable redondeada que va a juego con el resto de sus facciones. Le acaricio los labios con mi pulgar, entreabriendo su boca suavemente y respiro con profundidad antes de besarle imperiosamente, tomándolo en un beso, cerrando mis ojos para perderme en su respuesta llena de vehemencia y entrega, como sólo Emil puede besar. Y como sólo me ha besado a mí.

Quiero abrazarle más y pegármelo más al cuerpo, fundirlo conmigo, llevármelo conmigo. Pero de momento la incomodidad del auto me frena para incluso prolongar este beso como me hubiese gustado. Lo finalizo con un beso casto. Me responde con otro.

"Vamos" le digo "Nos espera la arena, como que, no se le hace esperar ¿no crees?" sonríe y asiente, apretando los labios en una respuesta de capturar aquel beso, lo sé porque inconscientemente yo también lo hago. Oh Emil, si tan solo supieras...

La arena, aún está fresca debido a lo temprano de nuestro horario así que nos permitimos el lujo de dejar atrás -sobre una manta que he traído para la ocasión y que he puesto en la sombra- nuestros zapatos. Él lleva puestos pescadores blancos por lo que puedo ver sus tobillos y parte de sus pantorrillas. Su piel se ve tan tersa y resplandeciente. Yo, me he dejado algunas muñequeras y otras cosas en la manta, he redoblado mis pantalones para evitar que se mojen en exceso. Le tomo la mano y comenzamos a caminar por un pequeño tramo sombreado para evitar que le dé el sol en exceso. No hay mucho por dónde ir pero creo que ni a él, ni a mí nos importa. Es un momento delicioso, porque lo veo feliz y sólo por eso, todo lo que el universo ha hecho y creado de forma inefable, ha valido la pena.

"¡Ven!" me dice a medida que avanza hacia el agua, las olas le salpican levemente pero parece no importarle "Esta deliciosa" dice y mira sus propios pies bajo el agua. ¿Cómo es posible que él exista? Me sonrío enternecido por la escena, me uno a él para sentarnos en una roca baja y lisa y mover los pies en el agua que aunque está fría, es tolerable. Debe ser porque viene de la corriente más expuesta al sol.

"Ahora tú ven" le digo, para que se siente entre mis piernas y lo hace, se sienta y le abrazo desde atrás, mis pies ya no tocan el agua, pero no me interesa, no quiero sentir el agua, quiero sentirlo a él, justo como ahora, entre mis brazos, tomándole de la cintura. Él sigue pataleando.

"No te vaya a morder algo" le digo jugando y él de inmediato sube las piernas, retrocediendo un poco dejando salir un jadeo de sorpresa. Rio levemente y le beso detrás de la oreja. "Es juego" Me da un codazo en las costillas.

"¡Que te jodan!" responde pero no se quita de mi agarre y baja las piernas para volver a moverlas bajo el agua. Me rio, incluso sus respuestas "ofensivas" son una delicia para mí, muestra y seña de cuan errática su voluntad humana es a pesar de su infinita perfección. ¿Contradictorio?, quizás. "Si me has dado tremendo susto..." comenta con voz de quejido, como si gimoteara en el inicio de un berrinche.

"ya, ya" intento calmarlo besando su nuca abrazándole más fuertemente "Yo te protegeré" añado y lo siento relajarse en mi tacto, inclinándose más hacia mí. Y yo tarareo suavemente, Emil cede y deja su enojo atrás para relajarse una vez más, su pataleo ha cesado pero mantiene los pies en el agua. Si tan sólo él estuviera consiente de a cuanto me refiero cuando le digo que lo protegeré.

Significa que moveré cielo y mar, que usaré todo lo que soy por su bienestar, por el resto de los tiempos, que lo haré perpetuo a mi manera que no habrá oscuridad a la que tema, ni rayo que le estremezca. No sabe que le tengo una completa devoción.

Le alzo levemente al darme cuenta que en nuestra posición nos hemos resbalado un poco. Se reacomoda y se gira levemente para verme "Vamos a la manta" pronuncia y yo asiento, pero no lo suelto y por el contrario me inclino hacia adelante para permitirme volver a besarle, ya que lo tengo entre mis brazos aferrando su cintura, no puedo desaprovechar la oportunidad. Sube un brazo hacia mi cabeza apegándome más hacia él y se gira un poco más para darme más libertad. Puedo percibir su aroma, hoy no lleva colonia y es más suave, más puro, más él. Al separarme, le abrazo de nuevo por detrás, rozando su nuca perdiéndome en su suavidad y las cosquillas que su sedoso cabello hace en mi cara. Ahí su aroma es más intenso y lo aspiro embelesado no permitiendo que se envicie ni se entremezcle con el aroma de la brisa marina. Le quiero solo a él.

Siento sus dedos pasear sobre mis manos que reposan en su vientre a medida que mis brazos le rodean. Sus yemas son suaves también, todo él lo es, y entonces me permito besar su nuca y él se estremece, lo puedo notar por cómo su piel se ha erizado. Le apego más a mí, la brisa marina ha humedecido muy, muy, parcialmente la tela de sus ropas, pero aun así, le puedo sentir a través de ellas, a través de la tela de lino y algodón color blanco que se ha puesto el día de hoy. "Vamos a la manta" le digo, sabiendo que si sigo así, cometeré una torpeza y no quiero hacerle daño, ni faltarle al respeto. Él asiente y se baja metiendo los pies una vez más en el agua, y me salpica jugando justo en el momento en que yo me he bajado también, y tras reír levemente, avanza huyendo de mi posible venganza, y decido seguirle el juego, voy detrás de él, agachándome de cuando en cuando para salpicarle agua, y él también lo hace, me moja la cara, mi cabello, pero tiene un cuidado excelso en no mojar mi playera. Yo lo admiro de nuevo, el sol que aún no quema, alumbra y baña delicadamente con brillo el agua del mar, pero Emil en si está mucho más radiante que todo lo que nos rodea. Su cabello parcialmente mojado aún luce rebelde y la humedad ha logrado pegar más las telas de su ropa a su cuerpo. Puedo ver su silueta curvilínea, la firmeza y forma de sus muslos, lo estrecho de su cintura, la redondez de sus caderas, su pecho y vientre suaves y lisos; sus brazos delgados y en correcta proporción con el resto de su cuerpo. Sonrío.

"¡Me rindo!" le digo tras recibir otro golpe salino en la cara, me estoy divirtiendo como hacia siglos no lo hacía, o más. Espero que Emil también se esté divirtiendo, quiero que hoy se despreocupe de todo y que su único afán sea ganarme en este tipo de situaciones.

"Bu" responde y se me acerca, lo atrapo, lo alzo y le doy un par de vueltas, sus pies salpican más agua a medida que lo giro conmigo. Atrapa mi rostro entre sus manos, cierra los ojos y me planta un beso. "Estoy de buenas" me dice "Me está gustando mucho este día, y eso que apenas comienza"

Coincido. "Es perfecto" le digo, le abrazo y lo cargo para caminar de regreso a nuestra manta, él se queja y ríe exigiendo que lo baje.

"¡bájame, bájame!" pero ríe tanto, que no me lo puedo tomar en serio, cuando llegamos, lo bajo, dejándole libre y me siento. Entonces se sienta a mi lado y hunde sus pies en la arena que rodea la manta. Se recuesta. "Tomemos una siesta" dice solemne y sonrío a ello. Yo no quiero dormir y perderme valiosos minutos de su presencia, pero dormir junto a él es una tentación. Asiento a medias, no hay nadie a nuestro alrededor, todo está tan tranquilo, la sombra de este punto es permanente debido a su ubicación entre el risco. Me recuesto a su lado, él saca los pies de la arena y lo abrazo por atrás, pronto nos quedamos en silencio, no habiendo mucho por mencionar, y se queda dormido. Yo no, eso es un lujo que no me puedo permitir, y a medida que él se acomoda para dormir boca arriba, yo me apoyo en mi codo para verlo descansar, con sus labios entreabiertos, con su respirar acompasado que mueve su pecho livianamente, de forma casi imperceptible, sus ojos cerrados y una expresión de completa serenidad en su faz. Le acomodo los flecos de su cabello, lo tiene un tanto largo, me inclino y beso uno de los mechones. Tiene uno de sus brazos sobre su vientre y su mano reposa desgarbadamente a su costado. Sonrío y suspiro. "Eres maravilloso" le digo en un susurro "Me has cambiado la existencia, tú y solo tú, vale la pena vivir cuatro mil años para llegar a conocerte" lo digo en un ahogado susurro para no despertarlo, siento un nudo en la garganta y aprieto los labios. No quiero llorar.

Se gira sobre su costado entre sueños, y queda frente a mí, busca mi calor y lo abrazo, aferrándome a él como si me aferrase a la vida. Mi vida. El dolor en mi pecho crece a medida que sé, tendré que renunciar a él, pero tampoco es algo que pueda permitirme, encontraré una manera, siempre debe haber una manera, el destino no puede ser tan cruel como para hacer esto. Encontraré una manera de estar con él. – Me lo prometo- me lo juro.

Cierro los ojos, besando su frente que reposa junto a mí, y dejo escapar un par de lágrimas en sollozos débiles para no perturbar su sueño. Por primera vez en miles de años. Estoy llorando.


Para cuando él despierta, ha pasado poco más de una hora, abre los ojos amplios y brillantes, y lo primero que hace es escrutar donde se encuentra y tan pronto como se percata que me tiene a un lado me abraza. "Estas despierto" indica y yo dejo salir un simple "Mhm" afirmando.

"¿Te despertaste antes?, ¿Por qué no me despertaste?" Yo niego suavemente pegando mis labios a su frente. "No me he dormido" le digo sinceramente."He preferido verte dormir, ¿no es romántico?" sonrójese intensamente e intenta en vano, escaparse de mi agarre.

"Eso es raro, eres un raro..." comenta inflando las mejillas, mirándome con un gesto poco aprobatorio. Yo sonrío divertido por este hecho, peculiar, como todos los pequeños detalles de él.

"Yeah" respondo con descaro "Pero así te gusto" afirmo, y siento que juego con fuego o con un arma de doble filo dispuesto a encajarme en ella, lo sé. Estoy perdiendo.

Bufa levemente y se sienta pellizcándome la cintura logrando hacerme cosquillas, "EEEh, ¡para!" le digo con desesperación pero no se detiene en su crueldad y continúa jugando conmigo, haciéndome cosquillas y yo rio hasta que me duele el vientre y sin dejar de reír, entonces mi turno llega, sujetándolo para liberarme de su maldad y le giro sobre la manta, haciéndole cosquillas, ahora, el que tiene el poder soy yo.

Y ríe, ríe mucho, casi estrepitosamente su deliciosa voz nasal suena divertida y un tanto ronca, es incluso un escándalo y tras oírlo eso solo me sirve de incentivo para seguirle haciendo cosquillas, y entonces suplica riendo que pare por favor. "¡Noooo!" grita riendo "¡Detente!" y cuando decido que es suficiente le dejo ir y entonces me suelta una ligera patada a modo de juego para "reprenderme" por mis acciones.

Me le quedo viendo fascinado por su rostro aun ruborizado, los restos de su risa, sus ojos medianamente húmedos y su respiración agitada. Me acerco, gateando para robarle un beso, su cuerpo debe estar peculiarmente sensible debido al ataque de cosquillas porque cuando le abrazo de la cintura, se vuelve a reír.

Y me rio con él.

.

Para cuando el sol está en su punto más alto, aun cuando nosotros permanecemos en el cobijo de la sombra, decido que tal vez sea bueno comer algo, pasa del medio día y así tanto él como yo, nos ponemos de pie sacudiendo la manta para quitar el resto de la arena y nos calzamos de nuevo para ir de regreso al auto, la zona comercial está aún alejada de éste lugar, así que al volver arrojamos las cosas al asiento trasero y continuamos nuestro recorrido.

"¿Tienes antojo de algo en particular?" pregunto "O sea, ya sabes, puedes pedirme lo que quieras, yo invito" literalmente no es mi dinero, pero ya veré una forma de enmendárselo a Siu. Emil me mira y niega levemente.

"No la verdad, no, ¿y tú?" Emil carece del poder de decisión, lo sé y lo he notado, le estresa que le pregunte qué hacer, o qué comer. El nunca decide donde van a comer cuando va con alguien más, séase yo, Siu, o incluso su familia.

Puedo notarlo por sus gestos y su inconformidad cuando le digo. "Lo que sea está bien" Él suelta un ligero bufido, y sé que por el ambiente cálido y húmedo sumado al hambre se está poniendo de mal humor y el gesto que pone, de frustración es simplemente demasiado divertido como para no mirarle a fondo.

"Yaaa" se queja cuando nota mi mirada a intervalos en los altos a través del camino por el que voy conduciendo. Yo rio y busco en los locales que ya son visibles y cuyos escaparates veo a ambos lados del auto, un lugar idóneo para que la belleza junto a mí se alimente. Y de paso yo también, claro.

"¿Pizza está bien?" Le sugiero, conozco su respuesta, él suspira y mira el local al cual me he referido, se encoge de hombros.

"Lo que sea está bien" me la ha devuelto y sonrío descaradamente. Estoy amando la facilidad que se me da para entenderlo, leerlo, prever sus acciones y me encanta su capacidad de igualmente, sorprenderme. Puede sonar contradictorio, pero es esa la misma naturaleza bifásica de Emil. Tan complejo como fascinante.

"Pizza entonces" contesto y así estaciono el auto frente al lugar. Ya hay suficientes personas pero no demasiadas como para que tengamos que hacer fila. No quiero hacerlo esperar, que tiene hambre aunque no lo diga y reparo del error en mi elección, he elegido un alimento tardado si es que no cuentan ya con existencias. Suspiro, espero que las tengan.

Cuando nos sentamos, le jalo la silla en modo caballeroso para que tome asiento y eso vuelve a sorprenderlo, luego empujo levemente para que quede perfectamente bien sentado. Es extraño como siendo tan curvilíneo es tan ligero. Lo primero que hace es bajar la mirada escondiendo el ligero rubor de sus mejillas que está ahí. Me siento frente a él, nuestra mesa es pequeña después de todo y tomo el menú. Él hace lo mismo.

De nuevo aquella situación sobre su falta de poder de decisión se hace presente, mira por largo rato el menú y luego me mira a mí como si esperase que le sugiera algo. No lo quiero estresar así que digo algo simple. "¿Qué te parece el numero 3?" Baja la vista al menú. Y yo continúo. "En paquete trae soda para dos personas y 4 ingredientes a elegir"

"Quiero la soda" dice cerrando el menú y le capturo sonriendo levemente. Cierro los ojos capturando el momento por siempre. No después de mucho, nos toman la orden, y mientras, Emil se entretiene con palitos de pan con queso y bebiendo de su vaso de soda.

"Oye, o sea, cuando llegue la comida ya no vas a querer" le digo en tono de juego robándole el ultimo palito de pan de la canasta y me lo meto a la boca. Se me queda viendo con la mitad del rostro escondido tras su vaso. Lo baja y me enseña la lengua como niño peleonero.

"Ese lo estaba reservando" me dice "Tenia más queso que los otros" no puedo evitar estallar en una reverenda carcajada y me cubro con la mano inmediatamente. Me mira encaprichado y vuelve a esconder la cara en su soda. Es curioso como éste chico de escasos 15 años con actitudes tan tiernas, irreverentes y a veces tan inmaduras ha podido dominar a un dragón de 4000 años. Por un momento lo imagino como mi amo, sería maravilloso, si yo fuera su guerrero fiel. Él tiene una magia que no sabe que posee.

"Por Dios Emi" le digo, acortando su nombre de nuevo. Suena hermoso, podría decirlo muchas veces. Emi, Emi, Emi, E-m-i. "Todo por un palito de pan" entonces el ríe levemente. "¿Ya te acabaste tu soda cierto? ¿Quieres más?" me mira, sonríe de lado y recalca.

"No, o podría llenarme de soda y no comer después" sisea burlándose de mis palabras. Y mientras rio llamo al mesero para que rellene su vaso. No tarda casi nada y de nuevo se encuentra bebiendo de ahí.

Por fortuna la comida no tarda en llegar y frente a nosotros tenemos una pizza mediana suficientemente grande para los dos sin que haya excesos. He ido un poco más allá de la congruencia, o eso podrían decir, pero para la mitad de la pizza, elegí algo poco convencional

"Dime" Emil habla tomando una rebanada. "¿Por qué si te dan a escoger cuatro ingredientes extra, solo pediste queso, queso, queso y queso?...en una pizza de queso"

Volteo a ver esa parte de la pizza de tres quesos con cuatro porciones extra de queso. Me rio y él también, al parecer le divierte la aberración que he creado. "Bueno" digo por fin "tómalo como que, es mi manera de reponerte el palito de pan con queso que me robado"

Se encoge de hombros "Suena lógico" responde por fin llevándose la comida a la boca y me doy cuenta que suspiro de alivio. Me estaba preocupando que siguiera con hambre. ¿Qué clase de amor es este? Una vez que le veo comer con calma, yo empiezo a alimentarme.

"Sabe bien" dice después de probar mi creación culinaria de último momento. "Nada saludable, Mikk' ya estaría quejándose" Ahora toma la rebanada del otro sabor más normal.

Por lo que se, y no es que sepa mucho, Mikk' es el amigo de su hermano.

"¿Ah sí?" cuestiono "¿Por qué? ¿Qué te dice?"

"Está obsesionado con los alimentos saludables, se cuida mucho" dice y tarda en continuar por estar comiendo. "Trató de poner en dieta a mi hermano una vez para ayudarle a cambiar sus hábitos. Y terminó en una pelea descomunal"

"Wow" me rio levemente "Bueno, pero él no está aquí además eres libre" le digo "Además, no tiene nada de malo mal-pasarse un día" El asiente y sigue con lo suyo. "Qué bueno que no tienes que lidiar con la MCT"

"¿MCT?"

"Medicina China tradicional" le contesto después de terminar mi segunda rebanada. "Es un horror, muchas plantas, tés, comida rara, no muy grata en sabor, ni yo me como esas cosas, que poco gusto" me quejo, y es verdad.

"¿Y funciona?"

"Claro que sí, es más lento que la medicina occidental y más moderna, pero no causa daños colaterales"

Mueve sus labios en una perfecta forma de "o" y sonríe "Si es tan buena, debe saber horrible como para que no valga la pena que te la comas"

Le guiño un ojo "Exacto" Entonces continuo comiendo con tranquilidad.

.

Eventualmente el día avanza para mi pesar, por mucho que quiera detener el tiempo, éste, sigue fluyendo violentamente. Me arrebata el aire. Pero a medida que avanza el día y tanto Emil como yo pasamos el resto de la tarde en las arenas platicando y jugando, dibujando cosas en la arena, me doy cuenta de un pequeño detalle en el que no he reparado. Ya han pasado las 36 horas de mi estancia en el cuerpo de Siu-Chun y no noto ningún cambio. Empiezo a preocuparme pero no planeo dejar que mi preocupación sabotee la alegría de este día y guardo mi consternación exclusiva para mí.

"¿Estas bien?" pregunta y me doy cuenta que aunque él no lo sabe, me conoce. Me pregunto si será capaz de reconocer entre Siu-Chun y Xiao-Chun. ¿Me escogería? Sacudo mi cabeza. ¿En que pienso? Lo miro, ha dejado de dibujar en la arena con una varita para mirarme directamente. Tomo la varita de entre sus dedos.

"Si" contesto tranquilamente "Solo pensaba en cosas que tengo pendientes" Aquello parece sorprenderlo pero no dice más y mira el momento en que escribo su nombre en la arena. "Emil. Emi, Em" La caligrafía es diferente a la Siu-Chun, es mi caligrafía. Mi puño y letra. Él observa con curiosidad.

Suelta una risa leve, calmada y elegante al ver su nombre en la arena "Que linda letra" dice "¿Por qué no la haces así siempre?" me mira con sus grandes y redondos ojos.

"Es solo para ocasiones especiales" comento irónicamente, mi semblante solemne aunque él sabe que estoy jugando. Me da un empujoncito, y de repente tengo que cerrar los ojos con fuerza, he sentido un mareo y me duele la cabeza. Debe ser, que mi tiempo se está terminando, siento la pesadez en mi garganta, el vacío en mi pecho. Debo salir, Siu-Chin debe volver y el encanto se romperá.

¿Qué pasará con Emil? Me entra el pánico. Siu-Chun no recordará que compartió un hermoso día con él. Lo lastimará y el remordimiento me acongoja, quiero gritar pero ver su rostro preocupado me detiene, lo abrazo con fuerza derribándolo sobre la arena. Lo amo, lo amo demasiado y no quiero perderlo. Él contiene la respiración, mirándome sorprendido, puedo ver sus pupilas dilatarse en sorpresa. Le aferro con fuerza, aspiro su esencia e intento hacerme a la idea de tener que partir. Pero a medida que le beso la frente, que atrapo sus redondas mejillas en mis manos y le robo un beso más; cierro mis ojos y decido, que he de buscarlo por siempre hasta alcanzarlo.

Sin rendirme.

No puedo renunciar a él.

Nos quedamos unos instantes ahí hasta que sentimos la necesidad de levantarnos. El sol amenaza ya con ponerse en el horizonte y es mi deber llevarlo sano y salvo a casa. Me vuelve a entrar otro dolor de cabeza y por mucho que intento disimularlo el no tarda en notar.

"¿Te sientes mal verdad?"

Asiento. "Me duele un poco la cabeza, será el sol, vamos, antes de que se nos haga tarde" él asiente también y caminamos de la mano hasta el auto, nos centramos en nuestra calma y de nuevo pone música en la radio, esta vez, música clásica.

"¿No te molesta o sí?" Pregunta y yo niego levemente "Oh no, es buena música" probablemente Siu se quejaría, por eso Emil pregunta como si pidiera permiso por todo, pero no quiero ya reparar en ello, me enoja. Conforme avanzamos en el auto sobre el pavimento, el sol se va escondiendo quedando atrás una maravillosa tarde, tranquila y pacífica. La tarde del mejor día de mi vida.

De mi larga, larga vida.

No tarda en llegar el momento en que tengo que dar la vuelta para entrar a la calle donde vive y siento mi corazón detenerse. Bum, bum, bum. Latiendo cada vez más lento, cada vez más sosegado, bum, bum. Hemos llegado y ante mis ojos se muestra la puerta de su casa, las luces prendidas pero nada fuera de lo habitual, nadie que sospeche que hoy, Emil ha estado afuera de su escuela y sus deberes.

"Gracias" me dice antes de quitarse el cinturón de seguridad "Hoy también fue un día maravilloso" Tomo su mano y la beso con suavidad. Quiero llevarme el recuerdo de su tacto, de sus ojos llenos de sorpresa.

"Gracias a ti, fue el mejor día"

Un suspiro. No te vayas, no me dejes ir...

"Fuiste una mala influencia" ríe levemente "la peor de todas y ha sido genial" añade y nos permitimos un último beso antes de que salga del auto. "Nos vemos mañana" dice, me congelo, sale del auto se despide con su mano y lo sigo, sigo su andar hasta que abre la puerta y desaparece ante mis ojos.

Sé que no lo veré mañana, que mañana no podré tocarlo, besarlo y hacerlo reír.

Bum.

...Tengo que encontrar una manera de hacer las cosas.

Fin del Capítulo 2


¡Gracias por tomarse la molestia de leer!

De alguna manera siento que este fic es un poco más elaborado e intenso. Espero les esté gustando ya que ¡he tenido tanto tiempo pensándolo!

Es un tanto triste u.u pobre Xiao-Chun.

Me he hecho el propósito de contestar Reviews :

KaruAmaku: y a mi me dieron ganas de llorar cuando vi el HK que hiciste y el comic de mi otro fic ;; muchas gracias también por tus palabras!

caramel dreams: jajajaja creo que no tardé mucho en salir con historia nueva ne?, Muchísimas gracias por tus comentarios y palabras alentadoras que Hnng me matas con eso ;/; anda xD una garrapata-acosadora psicópata jajajaja bien uwu espero no haberte decepcionado con este segundo capitulo.

Sin: Querida! Que bueno que te llenen de feels estas historias, quiere decir que cumplen con su propósito. Transmitir un poco ;; Gracias por tus palabras y siii, amo la idea de pensar eso que dices, que son espíritus predestinados le tiene una devoción absoluta sip sip uwu *hugs*!

ShinigamiRiku: What, tu otp?! Genial! *^* acepto la culpa hnnng mucha gracias!

Amegaryder: Gracias por los animos! Que bueno que el primer capitulo haya gustado asi, me dan mas ganas de continuar. No podría dejarlo colgado, esta escrito con mucho sentimiento jaja

¡Gracias por todos sus comentarios espero leernos pronto!