Capitulo tres

Emil, tengo que encontrar una manera para estar junto a ti.

Abro los ojos, hoy es el tercer día desde que le he conocido. Sin embargo, todo será diferente, más amargo y cruel. La habitación que me rodea no me es en absoluto familiar, es blanca y ordenada, y el aroma a flores inunda mis fosas nasales; es un perfume dulzón, un tanto artificial que, si me percato, viene de mi mesa de noche. Suspiro cansinamente.

He vuelto a soñar con él y con el maravilloso día de ayer; busco recordar aquél sueño lo más que puedo, busco revivirlo, pero a medida que pasan los segundos, la imagen se hace más difusa, y mi desesperación, me gana; quiero estirar la mano y alcanzar lo último de ese sueño que se desvanece ante mí. ¡Que desesperante! el ver a un maravilloso sueño, desvanecerse sin poder recuperarlo. Tan efímero pero tan real, como el recuerdo con el que le venero.

Respiro a profundidad. Hoy he elegido a la primera persona que estuvo cerca apenas he salido del cuerpo de Siu-Chun. No suelo escoger quien será la próxima persona que involuntariamente me prestará un día de su vida, pero ésta vez, decido hacerlo, hacer valer mi voluntad para así, asegurarme de estar cerca de él, aunque sea, para verlo.

Hoy me encuentro en el cuerpo de una chica, mis manos- las de ella- son suaves y frágiles; las uñas son cortas y ostentan una delicada manicura con figuras de animales. Llevo las manos a la cara y puedo notar la suavidad de la piel. Me pongo de pie y entonces, noto un espejo de cuerpo completo frente a mí y por vez primera en el cuerpo de ella, avanzo y me reflejo para reconocerme.

Hoy "mi nombre" es Lili, una chica de 14 años con cabello rubio y liso, corto y recto que no alcanza a tocar los hombros, tiene grandes ojos verdes y complexión pequeña. Lili va al mismo instituto que Siu-Chun, al mismo instituto de Emil y a medida que razono esto, me percato de cuán extraña esta peculiar situación puede ser, sin embargo no tiene la gran valía, hoy es sábado hoy no hay clases. Pero no me quiero alejar del círculo en el que Emil se mueve, quiero estar cerca, lo suficientemente cerca para velar de que no salga lastimado y así será hasta que encuentre una forma de estar con él. Quizá, después de unos días pueda regresar al cuerpo de Siu-Chun. ¿Sería confuso?

Gruño por lo bajo mientras me siento en el escritorio de la habitación de Lili y enciendo su pequeña laptop, no tiene contraseña y entonces todo es más fácil. Hoy no me quiero meter en recuerdos ajenos, solo quiero saber lo suficiente para entender que estoy en el cuerpo de Lili, que ella vive con sus padres y su medio hermano sobreprotector, y a menos que necesite más información, realmente no invadiré más allá de eso.

Apenas entro en el navegador, abro mi servidor de correo electrónico y anoto mi dirección. Hace años aprendí a hacerlo, tengo una cuenta "personal" en la que a menudo escribo de las situaciones que vivo, como una pequeña bitácora. Emil sin embargo no ha sido parte de esa bitácora por que no planeo dejarlo atrás, tan simple como eso. Ingreso por fin a mi correo y no puedo evitar sonreír al ver que el correo que me he auto-enviado la noche anterior, está ahí.

La dirección del correo electrónico de Emil, su celular y su dirección.

Puede sonar un tanto acosador, pero juro que no tengo ninguna mala intención respecto a su persona y que le amo con todo lo que soy y he sido; que el recuerdo de su existencia, de su esencia y el eco del murmuro de su voz son, a partir del momento en que he partido, la motivación principal de mis actos. ¿Dramático? Quizá, pero después de haber vivido cuatro mil años y de haberlo visto todo, no es normal que algo o alguien, me pueda fascinar con semejante facilidad. Sería mucho menos lógico dejarlo ir ¿Cierto?

Anoche, antes de dormir para salir del cuerpo de Siu-Chun, he copiado los datos de su teléfono a mi correo electrónico para poder estar en contacto con Emil. Aún no sé qué haré, que le diré, que explicación pueda darle, pero él debe de saber que la persona con la cual se divirtió los últimos dos días no es su novio, sino alguien más.

Tampoco sé cómo reaccionará, y lo admito, me aterra. ¿Qué tal si me odia? ¿Qué tal si decide que no quiere que me vuelva a acercar a él? Mi corazón tiembla de sólo imaginarlo. ¿Podría respetar, aquella, su decisión?

...posiblemente, no.

Un ruido me saca de mis cavilaciones, abajo al parecer ya están desayunando. Siempre decido cambiar de cuerpo en la noche, mientras mi propia conciencia duerme una vez he elegido mi siguiente anfitrión para evitar el dolor que significa desprenderse de un cuerpo. Ésta vez el proceso ha sido más largo, me ha costado conciliar el sueño pensando en él. Ahora, me encuentro un poco cansado, Lili también, se ha dormido tarde, estuvo chateando toda la noche.

Sin más, bajo a desayunar y saludo a los miembros de mi familia, hablan pero no necesariamente les escucho, mi mente sigue funcionando en tramar un plan para ver a Emil el día de hoy, aunque sea para cerciorarme de que se encuentra a salvo. Su corazón es tan preciado que no quiero que se quiebre, que se rompa en mil pedazos y pierda esa deliciosa y maravillosa manera de amar.

Tengo miedo.

Miedo de que Siu-Chun, el verdadero Siu, llegue a él primero que yo, que le lastime al no recordar lo acontecido, que Emil piense mal, que le duela. Tengo miedo. Muchas cosas pueden ir mal mientras estoy desayunando con ésta familia.

"¿Puedo ir a dar un paseo en bicicleta?" pregunto tan pronto accedo a las memorias de Lili, lo suficiente para saber que ella tiene ésta rutina sabatina. "Un poco más temprano hoy" añado, tengo prisa.

La madre, la de Lili, asiente levemente mientras me extiende un vaso de Jugo. "Claro cariño, solo no vayas lejos, no hables con extraños, ve en sentido contrario a los autos, usa tu equipo, no lleves audífonos, no transites por lugares solitarios..." Dice una larga lista de precauciones y yo asiento. ¿Cómo es que ésta niña de 14 años sigue cuerda? No la dejan ni respirar sin estar seguros que lo hay en el aire es oxígeno puro.

"¿Por qué no llevas a tu hermano?

Miro de reojo al chico frente de mí, sus ojos destellan una certeza infinita. Le sonrío para que confíe en mí. Él es por demás, paranoico sobre el bienestar de Lili. "No te preocupes" le digo "posiblemente pase a visitar a una amiga, cosas de chicas"

"De ser así, no visiten chicos" Dice Vash, el hermano, de forma simple. Y yo solo rio levemente, pretendiendo demencia.

"Claro" les aseguro y me pongo de pie, posiblemente ellos esperen un beso, una despedida linda pero hoy estoy demasiado exaltado para detalles así. Subo corriendo a mi habitación, busco ropa y entro al baño para tomar una ducha rápida y salir lo más pronto que pueda.

No es la primera vez que despierto en el cuerpo de una mujer, por lo que el cuerpo de una chica no me es extraño ni misterioso, no me causa la menor sorpresa y no reparo en hacer lo que debo de hacer, ducharme y apresurarme a salir de la casa, montar la bicicleta y avanzar hasta la dirección que he grabado en mi mente. Tengo que llegar antes de que Emil salga de casa con Siu-Chun... si es que ha quedado en recogerlo, claro.

Por fin, después de un largo tramo recorrido en bicicleta, llego al punto que he querido llegar desde que abrí los ojos. Estoy fuera de la ruta tradicional de Lili y debo tener cuidado de que nadie que la conozca la vea cerca y pueda decirle a sus padres, lo último que quiero es causarle más problemas a ésta chica.

Con muchos nervios, dejo la bicicleta en la entrada y subo al pórtico, frente a mí, está la puerta de su casa, la misma puerta por la que ayer mismo le he visto desaparecer tras haber estado con él toda la tarde. Suspiro y trato de tomar fuerza, me siento nervioso, Emil no conoce a Lili, Lili no conoce a Emil. Se han visto las caras, seguro, pero aunque van en el mismo instituto, no pertenecen al mismo grado. Emil se encuentra ya en preparatoria, Lili aún no. Sin embargo los alumnos de todos esos grados convergen en ese Instituto.

Toco la puerta tres veces, un eco se escucha en la casa, miro a los alrededores y veo una bicicleta, además de la mía, desde luego; un auto negro también se encuentra a la vista.


Por fin, la puerta se abre y ante mí tengo a un chico alto, joven y con rasgos hermosos. Su cabello rubio es del color del trigo, sedoso y un tanto volátil; sus ojos violáceos me miran, una expresión un tanto simple y cansina. Sostiene una taza de café en la mano.

"Buenos días" saludo de forma torpe, la voz de Lili es aguda. "Disculpe... ¿Se encuentra Emil?" Pregunto con la dulzura natural de una niña como Lili, sería muy extraño si preguntase como, normalmente, yo hablo. Aunque ciertamente sería hilarante.

El chico en cuestión ladea la cabeza suavemente, frunce el ceño un poco, quizás tratando de reconocer a Lili, quizás intentando responder a una posible duda interna sobre, si su hermano, suponiendo que sea el hermano, claro, tiene algo que ver con Lili.

"Emil" dice de pronto, le llama y su voz es suave, un tanto irónica, puedo notarlo aunque solo ha dicho una palabra. Pero ha dicho la palabra mágica, la más hermosa palabra de éste universo. "Te llaman en la puerta"

Entonces, él se hace a un lado y estira la mano invitándome a entrar y lo hago un tanto nervioso, estoy entrando a la casa donde vive Emil, desde luego no es cosa fácil para mí. Tomo asiento en un espacio del sofá y miro a los alrededores, la casa es simple y predomina un color blanco con detalles en azul grisáceo. El chico, que yo supongo es Lukas, el hermano de Emil, avanza por el corredor hasta llegar a lo que creo, es la cocina. Poco después, mi vista se ilumina, cuando aquél a quien he venido a ver, llega hasta donde me encuentro, cabello revuelto y pijama blanco, sus ojos amatistas se abren en sorpresa, un sonrojo incontenible se muestra en su cara y él retrocede un poco, cubriéndose la cara.

"Oh por dios, ¡Lukas! ¡No me dijiste que era una chica! " Grita y yo le miro con sorpresa. "Perdón..." se disculpa, quizás por su aspecto, quizás por el desplante, pero él no sabe, no sabe que yo le encuentro absolutamente adorable.

"No es nada" le aseguro, trato de ser el mismo "Siu" con el que ha salido ayer. Quiero que me reconozca aunque esté en el cuerpo de Lili. "¿Cómo estás?" pregunto de manera casual y me mira extrañado.

"Bien" responde simplemente "Pero..."

"No me conoces, lo sé" aseguro y él se recarga en la pared. Yo continuo "Obtuve tu dirección, del teléfono de Siu-Chun" digo con la verdad, no me interesa mentirle. Nunca más.

"¿Qué?..." entorna los ojos "¿Cuándo...?"

"Ayer"

"¿Ayer?... mientes, ayer Siu no estuvo en la escuela. ¿Quién eres?..."

"No se lo he tomado en la escuela" me mira con más desconfianza. Es extraño ser observado así por él, cuando ayer mismo me miraba de otra forma. Es extraño no poderlo abrazar aun cuando le tengo frente a mí. Debo contenerme. "Se lo he tomado anoche"

Ante mi respuesta, sube un poco la voz. "¿Quién eres?"

"Tranquilo" le digo tratando de tomar la delantera. "No te alteres, como que eso no te va"

Abre los ojos en desconcierto y repite. "¿Quién eres?"

"Soy la persona con la que estuviste ayer..."

Se queda callado, pensativo, pero su expresión de desconcierto –y un poco de rabia- no cambia. Aprieta los dientes. "Pero... ¿Qué estás diciendo?" pregunta intentando controlar la ira. "¿Qué es lo que quieres? ¿Qué buscas?"

Me quedo callado unos minutos. Asombrado ante el cómo la misma intensidad con la que Emil ama, es la misma intensidad con la que muestra su ira, es transparente y casi táctil, existe y es real, me hiere y me extasía al mismo tiempo, porque lo quiero calmar, sentarlo en mi regazo, amarlo y decirle que todo estará bien. La manera en que mi ser le pertenece por completo no deja de asombrarme.

"¿Por qué haces esto?" pregunta y yo levanto las manos para evitar que se descontrole y llame la atención de su familia.

"Te quiero a ti, te busco a ti... hago esto por ti" digo de pronto y él se altera más, entonces me pongo de pie y le tomo de la muñeca de su mano derecha. "Emil..." le llamo cuando él intenta quitarse, se siente extraño, puedo notarlo en sus ojos, siendo extrañamente dominado por una chica menor y más pequeña que él. "Ayer hemos ido a la playa, hemos tomado una siesta a la sombra del risco, hemos comido pizza de muchos quesos, Emil tienes que creerme" Sin darme cuenta, le he empezado a suplicar.

Él se suelta de mi agarre, me mira aterrorizado. "No" dice mientras niega con la cabeza "Tú estás mal, no puedes ir por ahí acosando a la gente"

"Si le dices a Siu-Chun, el no recordará" Abro la boca, hablo de más. Estoy por quebrar la última de mis reglas, estoy dispuesto a romperlas todas por Emil. "Porque él no estuvo ahí estuve yo, en estos momentos uso el cuerpo de ésta chica"

Me vuelve a mirar extrañado "Deja de decir cosas sin sentido"

"Emil" le llamo "Ayer fue un día diferente ¿no? Siu-Chun actuó diferente a como de costumbre, también antier; no te ignoró, te trató con amor..." Le digo y me mira sorprendido, se lleva una mano al pecho "Emil" le vuelvo a llamar por su nombre "Emil, Emi, Em; por favor, créeme, quien te ama, soy yo"

"¡Basta!" se desespera, siente miedo. Aprieta los labios. "Déjame en paz..." susurra "Por favor, déjame en paz... no sé lo que quieras, no sé cuál es el punto de venir a atormentarme, de mentir, de hacerme daño..." murmura adolorido. Mi corazón se hace añicos, le estoy haciendo daño. Cierro los ojos y me quedo paralizado. "Pero por favor..." murmura "Déjame en paz..."

Asiento, una lágrima se escapa de mis ojos, los abro y lo veo, él también tiene la mirada húmeda, traga saliva y repite "Déjame en paz"

"De acuerdo..." Asiento "pero por favor, habla con él, y si te convences, por lo que más quieras... un mensaje estará bien" admito derrotado, tal vez he llevado las cosas muy lejos de manera apresurada. No he querido hacerle daño, le he lastimado y me siento ruin y miserable por esto. Le extiendo un papel donde está anotada mi dirección de correo.

Me siento aún más vil, al no querer darme por vencido, no quiero renunciar a él. Lo amo, quizás, demasiado. Quizás está llegando a un punto incontenible e inimaginable.

Toma el papel y me mira fijamente, entiendo que debo salir y asiento. "Por favor" le digo de pronto "No tomes represalias con Lili, ella no te conoce" Entonces el cierra los ojos y yo me apresuro a salir por la puerta y subir en mi bicicleta, pedaleando lo más rápido que puedo de regreso a casa, mi corazón está abatido, deshecho.

Emil ha odiado lo que le he dicho ¿Qué pasaría si él odiase mi naturaleza? Siento mi cuerpo, el de Lili, desprenderse de mí, de mi conciencia y no le lo puedo permitir, eso le haría daño a ella si nos encontramos fuera de casa, pedaleando en la bicicleta. Pero me siento débil, no tengo la fuerza suficiente para controlar un cuerpo de esta manera; acelero, necesito llegar lo más pronto que pueda a casa y recostar su cuerpo en la cama para poder, descansar o abandonarlo. Aún tengo la esperanza de que Emil hable con Siu-Chun. Aún tengo la esperanza de que, al ver que no recuerda nada, envíe un mensaje.

Por fin, veo la casa de Lili y entro corriendo, sin saludar, me meto a la cama y tiemblo, tengo fiebre, posiblemente mi entidad, mi espíritu quebrantado, es demasiado para el cuerpo de esta pequeña. Siento ser arrancado del cuerpo de ésta niña, como si me arrancaran una parte de mí, el dolor en mi corazón es tan profundo que entonces sucede, no puedo evitarlo. El ardor que siento se intensifica, mi cuerpo espiritual está completamente separado del cuerpo humano que he estado ocupando este día. Ahora no soy más que una entidad perdida y serpenteante. Abro la boca y estalla un gemido de dolor, el eco inescrutable, oscuro y lastimero del lamento de un dragón. El llanto suena pero no necesariamente la gente de ésta casa lo escucha, es un aullido agudo y a la vez, milenario y mágico que no todos los habitantes de la tierra pueden oírlo, lo sé. Sin embargo, el influjo del llanto de un dragón es tal, que hace a los pájaros cesar su trino, a las flores bajar sus pétalos, al viento, soplar con furia y a la gente, sentir la tristeza que se alberga en sus corazones.

Pero no puedo permitírmelo, necesito estar dentro de este plano terrenal un poco más, más, más.

Mi egoísmo es tal, al no querer renunciar a Emil, a la oportunidad de volver a estar en su presencia, de ver por él, de luchar por él, que vuelvo a meterme al cuerpo de Lili, su cuerpo, parece rechazarme, se arquea violentamente en la cama, me duele, pero su conciencia no está aquí, ella en realidad no siente lo que está sucediendo y no lo sabrá. Tras unos segundos, todo queda en silencio y todo está tranquilo, intento controlar los latidos de mi corazón, intento controlar mi dolor para poder retomar mi poder, no puedo quebrantarme tan fácilmente, no puedo y no debo.

Abajo escucho el llanto de los padres de Lili. La melancolía del dragón los ha alcanzado.

.


Han pasado las horas, Lili y yo hemos dormido lo suficiente para hacer pasar el día y ahora todo está más tranquilo. Lamento tanto el daño que le he hecho, que me siento ruin y despiadado. Pero ella no lo recordará del todo. La melancolía aún cubre las paredes de esta casa, aún los habitantes sollozan, puedo oírlos, llorar apartados, solos y en silencio. Melancólicos y taciturnos, llorando la pérdida de su primer amor, como hacía años no lo hacían; y es así porque el llanto escapado de mis orbes, de mis espinas y mi voz, es el llanto por un amor que se cree perdido.

Esa es la influencia del lamento de un dragón.

Y es la segunda vez que lloro por Emil. Aun si la vez primera, fue en el cuerpo de Siu- Chun, ésta ultima vez, la desesperación me ha ganado y hago daño, mucho daño.

En los últimos miles de años, jamás me enfrenté a tener que lidiar con la intensidad de éstas emociones y me doy cuenta que estoy roto, que me he quebrado con tan sobria facilidad que pareciese que dependo en mi totalidad de lo que pueda a venir a continuación, por él, por él.

Si me odiase, sentiría mi fuego extinguirse. Me doy cuenta que, a estas alturas, la inmortalidad ha dejado de interesarme. Sólo lo quiero a él.

Pasan más horas y las desperdicio viendo al vacío. Mis sentidos, aún me permiten ser testigo mudo del dolor de los padres de Lili que intentan llorar en silencio, el pesar en su corazón es aún incontrolable. Seguramente no son los únicos, seguramente, muchas más personas alrededor están llorando por su primer amor.

Después de cavilar, me siento y decido que tal vez, pueda mandar un correo a Emil, pedirle una disculpa y explicarle todo desde el principio. Así pues, termino ingresando en la computadora, abriendo el navegador, listo para empezar a escribir, cuando la ventana de chat de mi servidor de correo electrónico, se abre. Abro los ojos con sorpresa, el remitente es Emil, Emil.

Son las 10: 25 pm y el mensaje dice:

..."He hablado con Siu, he creído que ha sido una mala broma pero..."

"¿Pero?" Respondo, mi corazón se acelera, siento un sudor frio recorrer éste cuerpo.

... "Exactamente ¿Quién o qué eres?"

Fin del capítulo 3


¡Muchas gracias por tomarse la molestia de leer!

No estoy muy contenta con este capitulo pero en fin, era esto tardarme aún más.

Me alegra ver que ésta historia les está gustando. Este capítulo ha sido un poco corto pero explica unos cuantos detalles. Ya el próximo volverá a tomar su curso y Xiao-Chun y Emil se confrontarán.

¡Ahora responderé unos Reviews!

KaruAmaku: Siento que de alguna forma esta historia se presta para causar ese sentimiento rarillo en el corazón así como... tristeza o que se jajaja Muchas gracias por leer esto ; v ;

Sin: Si siento que son espíritus predestinados, a menudo tengo esa noción de que se reencuentran en vidas futuras o que se han visto en vidas pasadas, que siempre van a encontrarse. ¡Amo la devoción del uno por el otro! Aunque Xiao no la tendrá fácil, no si no sabe demostrarle a Emil su verdad.

miku d juri: Muchas gracias por tus palabras, me hace feliz saber que puedo transmitir un poco de lo que, en este caso Hong/Xiao está sintiendo. Su pesar y amor, su felicidad y desdicha. ¡He leído el link que me has dado! Me ha gustado mucho tu forma de narrar, deberías seguirlo haciendo, no dejes nunca de hacerlo.

ArcoirisAlcachofa: Ya la segunda? Wow, en serio si es mucho eso ¡! ;; *llora* me esforzaré más entonces ;;. Y si, sé que eso de los nombres para Hong Kong puede llegar a ser confuso. A menudo, yo, uso Leon y Jia Long. Jaja en esta ocasión me he ido por Xiao-Chun y Siu-Chun y todos son los que Hima dio jajaja . Por esa razón de la confusión de nombres es que esta historia estuvo guardada un tiempo antes de decidirme a escribirla *llora* pero que bueno que la estés leyendo uwu

dragonadetinta96 : ¡Dragones! Los amo. La sola idea de un dragón teniéndole una completa devoción a Emil es en parte, mucho de lo que ha motivado ésta historia. Xiao- Chun no sólo tendrá que romper sus reglas, sino ir mas allá. ;; Muchas gracias por tu comentario, me iluminó la tarde.