Las formas del amor.

Y seguimos con este cuadrado amoroso, con las locuras de Roberto y un extra FrUk para todos aquellos que disfrutan ver al inglés recibiendo amor del francés. ¡Gracias a todos por su apoyo, seguimos en la marcha!

Usagi Mitzui: No quiero matar a nadie, solo fue un extra de último minuto, pero como dice el dicho "ya encarrerado el ratón", seguiré agregando extras FrUk xD ¡Qué bueno que te gustó el capítulo! Y si, el amor ganará, la pregunta es ¿quién de los tres logrará conquistar a Chema? Lo de las notas en dialecto es solo para ganar tiempo, un clásico ejemplo del ingenio mexicano. Sobre Austria, ni modo, estaba en la ruta del huracán, pero no le irá tan mal, o eso creo; Suecia hará lo que sea por amor -mi amor por el SuFin desborda xD-, y Roberto, es Roberto xD Gracias por tu review.

ItzelDurand: Así es, ¡pobre vaquita! No creo que con Alemania suceda lo de Buon San Valentino, aquí sabe lo que está intentando conseguir y le ayuda tanto que Chema no agarre la onda, asi como tener rivales fuertes xD Y si, Juanito entró con todo, lo mismo Dinamarca, que no planea quedarse atrás. Sobre el cuarteto y el cuadrado, aún me da cosita pensarlo, pero es un pequeño detalle que marca una gran diferencia -¡ah, el lenguaje!-. Con Roberto, fui muy clara, quería hacer a un sinvergüenza, ¡y lo logré! Espero que te guste este capítulo.

Alfie Edelstein: Pobre vaca, ni modo, el gringo aceptó la primera oferta. Sobre Suecia, no iba a dejarse -ni tampoco dejaría que lastimaran a Finlandia xD-, Alemania y Rusia no cederán, como verás pronto. Gracias por el review.

Shald120: Si, Alemania está enojado, Dinamarca tiene el autoestima por delante, y Austria tuvo mala suerte. No es que Rusia esté celoso del resto de naciones con patillas abundantes, solamente está siendo prevenido. Lo que le pasó a Roberto, se lo ganó, él aguanta, y sobre las vacas, pobres, pero no se puede hacer mucho por ellas, menos con Francia rondando por ahi con su amor xD Espero que este capítulo te guste.

Danni: Bueno, Austria no quiso cooperar, y Francia se ganó el golpe xD ¿Quién se ganará el corazón de Chema? Eso está por verse, no juren en falso, y la identidad de Antonieta será revelada en su momento. Todos sentimos pena por las vaquitas, compañero, todos.

tamat: Rusia hace su lucha y no se arrepiente. :3 Gracias por tu review.

Teffy Uzumaki: La parte SuFin aún no termina, y Roberto se luce cuando se lo propone -aunque no de la mejor manera xD-. Hay más FrUk, a mi también me gusta :3 Rusia es adorable, haga lo que haga, y ya verás lo que tienen planeado el resto de los europeos. Te agradezco el review y espero que este capítulo te guste.

Les recuerdo que Hetalia, marcas, sucesos, etc., NO son de mi pertenencia, no me pagan por hacer esto, no lo hago para apoyar las campañas del grupo dirigido por dos alegres personas, una horda de seguidores, una canasta de gatitos, un perrito juguetón, el perico que se le escapó a Inglaterra Pirata y las naciones ignoradas que desean conquistar al mundo con sonrisas, pastelillos y yaoi; no es un complot del gobierno para obligarlos a tomar leche.

Se le pide una disculpa por anticipado a las personas que resulten ofendidas por el contenido aquí expuesto.


Las formas del amor.

En el capítulo anterior...

-A Méx'co no le imp'rtan mis p'tillas, pero a mi 'sposa si.

Capítulo 3: Tácticas bélicas.

Al notar que Suecia no regresaba, Finlandia se dirigió al recibidor, encontrando un extraño escenario al ver a Rusia ante Berwald, ambos con una mirada de desafío dibujada en el rostro.

-¿Sucede algo malo? -Preguntó el más bajo de estatura, atrayendo la atención de las naciones presentes.

-Niet, solo venía para tener la cooperación voluntaria de Suecia, pero no es necesario. -Sonrió el ruso y apartó su mano del bolsillo en el que resguardara su "arma".- Pero la advertencia está hecha.

Y se retiró en silencio, ante el desconcierto del finés.

-Primero Mathías, y ahora Rusia, ¿qué está sucediendo, Su-san?

El sueco le quiso explicar que todo lo que estaba sucediendo se originó a causa de la pregunta de Polonia sobre los gustos, misma que desencadenó el carácter competitivo de algunas naciones que desean poner sus manos y algo más sobre México, y que Rusia está preocupado por éste de una manera que va más allá de lo que dictan los parámetros de la amistad.

-'stá prep'rándose para la gu'rra.

-¿¡QUÉ!?


Después de pedir el apoyo de los países nórdicos y anexos, Dinamarca puso en marcha su táctica para conquistar a México.

-Si, todos están esperando que me aparezca con mis galletas de mantequilla, conocidas a nivel internacional, pero lo que ellos no saben es que poseo en mi arte culinario muchas maravillas, mismas que compartiré con mi querido México.

-Si ya terminaste de gritar payasadas, lárgate de mi casa. -Exclamó Noruega, quien estaba harto del danés, de su creciente locura, y de que el autoproclamado Rey del Norte de Europa se hubiera gastado su despensa para hacerle pastelillos y postres daneses al moreno.- Y no creas que voy a olvidar que me debes muchas cosas.

Dinamarca empezó a reír en voz alta, ignorando por completo al noruego, y convencido de que nadie le ganaría en su empresa de conquistar a la nación azteca.

-¡Dame tu bendición, Noru!

-¡Ojalá te mueras y te parta un rayo! ¡Vete de mi casa ahora!

Una vez que se vio en paz, el nórdico se recostó en uno de los sillones de su sala, dispuesto a dormir un momento para liberarse del estrés innecesario que acabara de recibir, cuando una nada agradable imagen del danés y el mexicano abrazándose con una gran sonrisa lo impulsaron a levantarse.

-No... No puedo permitirlo.

Y sin pensarlo más, tomó el teléfono.


Después de evitar que Hungría asesinara a su hermano, de cumplir los "pequeños" caprichos del austriaco y aguantar las rabietas que éste sostuviera desde la última junta, así como escuchar las carcajadas de Gilbert, quien leyó todos los planes que estaba preparando para conquistar a México, y le dijera que estaba haciéndolo mal, de paso, Alemania confirmó con su red de espionaje que el mexicano se hallara solo en casa, y se armó con un traje limpio más no muy llamativo, su mejor loción y una caja con dulces tradicionales de su casa para llevar como regalo.

-En serio, bruder, lo estás haciendo mal. -Le repitió de nuevo el albino, pero el rubio lo ignoró.- ¿Qué le diré a Italia si llega buscándote para comer pasta, cantar, y todas esas tonterías que hacen juntos?

-Dile que estoy ocupado, y nada más.

Estaba a punto de abandonar su casa para ir directo al aeropuerto, cuando el teléfono empezó a sonar. Una extraña sensación atravesó la espalda del germano, y sin darle oportunidad a nadie de contestar, corrió de vuelta, tomó el auricular y escuchó lo que la persona al otro lado de la línea le dijera.

La expresión del alemán se tornó pálida, empezó a sudar frío, y se olvidó de ir al aeropuerto.

-¿¡A dónde vas, West!? -Gritó Gilbert al verlo subir escaleras arriba.

-¡Necesito un transporte más rápido! -Le gritó desde su habitación y saltó para evitar bajar las escaleras y salir de inmediato, más se detuvo un momento, marcó un número y esperó a que le contestaran.- ¿Bueno? Esto lo diré una sola vez: hay un terrorista en el aeropuerto...


-Hermana. -Le dijo Iván a Natasha.- Olvidé una libreta de direcciones en casa de Estonia, ¿podrías ir por ella?

No bien hizo la petición, la hermana menor del ruso se puso de pie, tomó su abrigo y un cuchillo, y se dirigió a la casa del báltico, sin distraerse con nada o nadie.

-Eso me dará tiempo, da. -Suspiró de alivio el rubio, recordando que escondió la libreta en la cocina del estonio de forma intencional como un plan de emergencia, unos meses atrás. Nunca imaginó que le serviría para ese momento, mismo que planeaba aprovechar para visitar al mexicano y conversar con él acerca de lo que estaba sucediendo.

-Solo espero no asustarlo, da.

En eso, recibió una llamada, y atendiéndola, la sonrisa se borró de su rostro y un aura oscura empezó a rodearlo.

-¿Es correcta su información? -Y tras una pausa, contestó.- Niet, yo me haré cargo. Gracias y sigan reportando cada dos horas la situación.

Apenas colgó, buscó en una pared falsa un objeto que no usaba desde la segunda guerra mundial. Tras sacudirle el polvo de encima, lo conectó a la línea telefónica, y esperó que funcionara.

-"Yes? The Hero is talking to you! AH, HA, HA, HA, HA, HA!"

-Privet, Amerika.

-"¿Eres tú, comunista?"

-Niet, soy un orgulloso ciudadano americano que está preocupado por su país.

-"OK. What's botter you?"

-Un avión de caza que partió de Alemania está sobrevolando el territorio aéreo de otras naciones sin autorización, se estima que posee malas intenciones y puede que lleve arsenal bélico completo. Esté alerta, ¿da?

-"WHAT!? I knew it! I knew it! ¡Sabía que Germany tarde o temprano caería en la tentación de otra guerra! Thanks a lot, proud citizen, and don't worry, por que el Hero se encargará de todo, ¡AH, HA, HA, HA, HA!"

El ruso colgó, tomó su botella de vodka, le dio un trago largo y escupió directo a la chimenea encendida, lavando su boca con alcohol para borrar la amarga sensación de tener que pedirle a su "enemigo" un poco de ayuda.

-Niet, no puedo perder más tiempo.


En la mente de Dinamarca, nada podía salir mal. Le haría compañía a México, pasarían un grandioso momento juntos, le compartiría su asombroso talento culinario, y quizá tuviera la suerte de que el mismo mexicano se le declarada, ganándole así a las otras naciones que intentaran atravesarse en su camino...

-Por favor, señor, deje la maleta en el suelo y alce sus manos. -Le dijo un guardia del aeropuerto, al que le siguieron muchos más.- Coopere y no habrá necesidad de usar la fuerza.

-¡Vamos! ¿Acaso no saben quién soy?

5 minutos después, Mathías estaba en una habitación acolchada, fría, en la que solo estaban tres sillas, una mesa, su maleta, y un par de guardias analizando su contendido.

-Ya les dije que no soy un peligro para la humanidad. -Les dijo el danés por enésima vez, pero los hombres estaban más ocupados intercambiando impresiones.- ¿Ahora qué van a hacer?

A toda respuesta, uno de los guardias se puso un guante de látex y aplicó lubricante sobre éste.

-¡AUXILIO, ESTÁN VIOLANDO MIS DERECHOS HUMANOS!


-¡Maldición!

Después de dar la advertencia a las autoridades danesas, Ludwig tomó un avión caza para dirigirse a tierras mexicanas sin contratiempos...

-¡AH, HA, HA, HA, HA, HA!

...si no hubiera sido por Alfred, quien lo tenía dando vueltas sin el más completo sentido por ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos.

-"Señor Alemania, las autoridades militares de Estados Unidos de América esperan una justificación. ¿Qué les decimos?"

-Díganles que me pondré en contacto directo con el país. Después escribiré el reporte explicando la situación.

-"Enterados."

El alemán usó un viejo código de luces, que afortunadamente fue bien interpretado por el americano, y ambos descendieron hasta aterrizar.

-Well, well, Germany, ¿a qué se debe esta new war?

-No sé de qué hablas. -Le respondió firme y serio el alemán.

-¡La guerra que estás desatando in the whole world! -Gritó agitando los brazos la ex-colonia de Inglaterra.- ¿O por qué otra razón volarías en un avión de combate?

-Vuelo de práctica. -Respondió de inmediato el alemán.- Este avión va libre de arsenal bélico, con carga de combustible para cubrir una ruta y sin otra meta que evitar un daño en la maquinaria por inmovilidad.

-Entonces... ¿No hay guerra?

-No.

-And why you where flying over here, without permission, wearing a formal wear?

-Creí que el permiso estaba realizado y comunicado, como he tenido mucho trabajo en los últimos meses, he olvidado revisar algunas cosas de este tipo, permisos de vuelo y atuendos de ocasión, pero no volverá a pasar. -Al ver el semblante acongojado del americano, agregó.- Tomaré la responsabilidad de este inconveniente, llenando un reporte para tus jefes como para los míos, así que no te preocupes, y... Te invitaré una hamburguesa. Con papas.

-Really? That's great! -Respondió más animado el estadounidense.- Ok, good luck con tu práctica, y luego vamos a comer, ok? -Se regresó corriendo a su avión y se alejó de ahí entre carcajadas.- AH, HA, HA, HA, HA, HA!

El alemán se apretó el puente de la nariz, deseando que la punzada que sintió en la cabeza fuese solamente una jaqueca sin importancia, y regresó al avión, descubriendo dos cosas: la primera, que perdió mucho tiempo, y la segunda, ya no tenía combustible.

-¡*MYU*! -Gritó ofuscado golpeando el tablero, activando accidentalmente el interruptor para eyectar el asiento.- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGHT!


Tras una dolorosa inspección de cavidades, un sermón de sus jefes que se vieron en la necesidad de aclarar los malentendidos, aguantar los gritos de Noruega que se ofendió cuando éste lo acusó de levantarle una falsa alarma de terrorismo en su propia casa, un incómodo viaje en primera clase ya que el dolor no desaparecía, y el intenso calor de verano que le pegó desde que salió del aeropuerto hasta llegar a la casa del mexicano, Dinamarca estaba listo para el ataque.

-¡Muy bien, campeón! ¡No hay nada ni nadie que se interponga entre tus encantadoras patillas y México!

Con paso alegre, la mejor de sus sonrisas y el autoestima en alto, el danés llamó a la puerta, y esperó.

Adentro de la casa estaba Chema, por supuesto, pero no estaba tan solo como el danés creía.

-Gracias por ayudarme con la comida, Juanito. -Decía el mexicano acompañado del rubio, mientras picaban algunas verduras.

-Me agrada estar con México, da. -Respondió con una gran sonrisa el ruso, y en eso, llamaron a la puerta.

-Ah, caray, ¿quién será?

-Yo atenderé. -El ruso se puso de pie al instante, y al ver que el moreno no le quitaba la vista de encima, dejó el cuchillo.- Traje el vodka que te gusta, está en la bolsa que traje conmigo.

-Ah, ok Juanito, gracias. -Contestó un poco apenado el mexicano, recordando que, varias juntas atrás, fueron a tomar "una copita", y como el ruso le sirviera vodka cada vez que Chema terminaba un trago, a miedo de parecer descortés, el moreno siguió bebiendo hasta terminar con una botella entera de vodka, poco antes de caer rendido por el efecto soporífico del alcohol.

Por su parte, Rusia se dirigió a la entrada. Llevaba en el bolsillo la rasuradora, si se diera el caso de que otra nación intentara arruinar su visita a Chema, y al abrir la puerta, confirmó sus sospechas.

-¿Rusia? ¿Se puede saber qué haces en la casa de MI México?

-Niet. No es tu asunto. -El ruso borró la sonrisa de su rostro.- Y José María no quiere verte.

Dinamarca estaba a punto de reclamarle, pero Iván le cerró la puerta en la cara.

-¡AUCH! ¡OYE! ¡NO PUEDES HACERME ESTO! -El nórdico empezó a golpear con ambas manos la puerta.- ¡ÁBREME! ¡NO PUEDEN IGNORARME PARA SIEMPRE! ¡ABRAN!

Al volver a la cocina, Rusia casi choca con el moreno, quien creyó reconocer la voz de la misteriosa visita.

-¿Quién era, Juanito? ¿Era Matatías?

-Niet. -Le respondió con una sonrisa.- Un vendedor.

-¿En serio? -Le preguntó Chema preocupado ya que los gritos seguían.- Parece que no se ha ido.

-No te preocupes. -El ruso tomó un mazo de madera para ablandar carne.- Me aseguraré de que se vaya, da.

Antes de que José María pudiera hacer cualquier cosa, Iván se salió de la cocina con dirección al recibidor; los gritos de aquel que no se había ido aumentaron, callados por el inconfundible sonido de la madera quebrándose y un "AUCH" tan claro que era obvio que se requirió el uso de fuerza, seguido por un portazo bastante fuerte; a los pocos segundos, el ruso dejó el mazo de carnes roto dentro del bote de basura.

-¡Da! ¡Problema resuelto!

-¿¡QUÉ HICISTE JUANITO!?

-Dije que haría que se fuera, y lo hice, da. -El rubio retomó su sonrisa habitual.- Los vendedores son muy insistentes.

-¿Y el mazo? ¿A poco le pegaste? -Preguntó con auténtica mortificación el mexicano, temeroso de que el ruso se haya excedido.

-Niet, se me resbaló y no pude usarlo. -Respondió al instante el rubio.- Y se fue corriendo cuando vio que saqué el grifo. -Al ver que México no lucía muy convencido, el ruso le señaló la estufa.- Ese humo se ve muy negro, da.

-¡La sopa!

Afuera de la casa, Dinamarca logró bajarse del poste de luz donde lo colgó el ex-soviético, y se sacudió las ropas.

-Rusia se cree mucho por que Chema le tiene lástima, ¡pero ese sujeto de escasas y nada atractivas patillas jamás me vencerá!

Dio un paso largo, chocando sin querer con otra persona que iba por su camino.

-¿Alemania?

-¿Dinamarca?

Los dos rubios se quedaron en silencio, analizándose como si se encontraran frente a un objeto de estudio, y frunciendo, empezaron a caminar rumbo a la casa del mexicano.

-¿Se puede saber qué haces aquí? Creí que estarías jugando a la casita con Austria e Italia. -Mathías se cruzó de brazos, mirando con desafío al alemán.

-Yo pensé que los aeropuertos de tu casa estaban cerrados por una amenaza de terrorismo. -Respondió serio y firme.- ¿Qué haces tú aquí?

-¿No puede uno visitar a sus amigos cuando quieran? -El danés estaba a punto de tocar, pero recordando su desagradable encuentro con el ruso, sonrió con malicia y retrocedió un paso.- Pero si los asuntos de Alemania son más importantes, puedo esperar un poco.

El germano tocó a la puerta, y ambos europeos esperaron. Adentro, Chema escuchó que llamaban de nuevo, y se quitó el mandil.

-Da. Yo abriré.

-No te preocupes Juanito, esta vez iré yo.

A pasos largos, el moreno acudió a la puerta y la abrió, encontrándose con sus amigos.

-¡Matatías! ¡Güicho! -Saludó muy contento.- ¿Qué hacen por aquí?

-¡Que no me digas...! -Alemania alzó un brazo como clara señal de que le golpearía por llamarle así, como era su costumbre, pero se detuvo a medio camino.- Ya no importa, buenas...

-¡Hola José María! -El danés empujó con un codazo a su rival, y sacudió con mucha energía la mano de Chema, agitándolo un poco por la fuerza que empleó para ello.- ¡Qué gusto verte!

-E-E-E-est-a-a-a-a-a bi-i-i-i-en. -Respondió el mexicano, y gracias a un carraspeo de Ludwig, el saludo fue finalizado.- ¿Qué los trae por aquí? ¿Vinieron juntos, se encontraron o pasó algo?

-No, verás... -Alemania tenía lista una coartada, pero la presencia del rubio en la sala lo detuvo.

-Kolkolkolkolkol...

Cuando los 4 estuvieron reunidos, tuvo a lugar una tensión tan grande que parecía haber estática suelta por ahí, y José María, a causa de ello, empezó a sudar con nerviosismo.

-Qué... ¡Qué bueno que estemos reunidos! Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja... -Chema se llevó una mano a la nuca, notando como todos los presentes no se quitaban la vista de encima.- Este... Iré a ver la comida, ya que están aquí, ¿por qué no se quedan a comer?

Apenas México se alejara de la sala, los europeos recién llegados soltaron sus regalos, y cada uno tomó posición de pelea: Alemania con los puños, Dinamarca sacó su hacha de la nada, pero Rusia...

-Será mejor que no intenten alguna tontería, da. -Encendió la rasuradora eléctrica, que zumbaba al ser puesta en potencia máxima.- No permitiré que le hagan daño a José María.

Las tres naciones se acomodaron de forma triangular, vigilando a los rivales que tuvieran tanto a su derecha como a su izquierda, atentos a ver quién realizaría el primer movimiento.

*TOC, TOC, TOC*

Cuando llamaron a la puerta, los rubios se tensaron más. Dentro de ellos, esperaban que se tratara de algún mexicano que llevara algún recado, un religioso en campaña o en el peor de los casos un vendedor insistente, pero las risas que se oyeron no los tranquilizaron para nada.

-¡Mon cheré Mexico! -Era la voz del francés, quien tampoco se había dado por vencido ni esperó a que le abrieran la puerta.- ¡Ven a mis brazos y mis elegantes patillas y yo te guiaremos por los más exóticos senderos del amour!

Chema, sin estar enterado de esas palabras, buscaba los platos para servirle a sus improvisados invitados, cuando escuchó los chillidos de ayuda del francés, a quien vió por la ventana siendo perseguido por el alemán que cargaba con una enorme maceta, el danés que iba blandiendo su hacha, y Juanito, quien llevaba en alto la rasuradora encendida.

-¿Y ahora qué habrá hecho Pancho?

Continuará.

*MYU* es una grosería censurada :3


¡Y una vez más, Roberto! Pero creo que algo le pasa, por que no se ve muy animado.

¿Roberto?

-¿Roberto? ¿Estás en casa? -José María Itzae tocaba a la puerta de la habitación de su hermano, ya que era el turno del conservador de asistir a la junta de la ONU.- ¿Hola? -A toda respuesta, de la habitación salió un gemido grave y prolongado, lo que provocó que Chema entrara asustado a la habitación.- ¿Roberto?

Un vistazo rápido a la habitación le provocó una sensación nada agradable al mexicano, y descubrió que a un par de pasos de la puerta, en el suelo, estaba su hermano derrumbado.

-¡Ah! ¿Qué pasó?

Rato después, el mexicano liberal había limpiado la habitación, acomodó a Roberto en la cama con un trapo húmedo en la frente y un termómetro en la boca, y preparaba algo para mejorar su salud.

-El caldito saldrá en un rato. Ahora, vamos a ver... -Chema le quitó el termómetro de la boca a su hermano, y revisó la marca del mercurio.- No cabe la menor duda: Estás enfermo.

-¡Me duele todo! -Se quejaba el conservador retorciéndose en la cama.- Chema, hermano, por favor... -Suplicó con un tono tan lastimero, que el moreno le prestó atención.- Si no llego a sobrevivir, tienes que hacerte cargo de mis asuntos.

-¿Qué? Un momentito Roberto, los dos estamos a cargo como país.

-Pronto quizá no lo seamos... Con suerte quedará uno de nosotros.

Bastante perturbado, Chema se retiró a la cocina para no contagiarse de la paranoria de su gemelo, y el teléfono comenzó a sonar.

-¿Bueno?

-"José María, hola." -Era el argentino al teléfono.- "¿Cómo va todo? ¿No tienes problemas por las elecciones?"

-¡Las elecciones! -Reaccionó el mexicano gritando a toda voz.- ¡Eso lo explica todo!

-"Yo también estoy emocionado, aunque mis oídos digan lo contrario."

-Ah, lo siento Diego, es que Roberto amaneció todo apachurrado y no sabía por qué, hasta que me lo recordaste.

-"¿Entonces les digo a los demás que no vas a venir a la junta? Por que el gringo está a un pelo de ir a 'rescatarte'."

-¡Ah, caramba, la junta! -Chema empezó a dar vueltas donde estaba parado.- ¡Oh, no! ¡La junta! ¡Roberto! ¡El caldo!

FIN, por el momento.

-Después de las elecciones, el conservador estaba como si nada.-


FrUk Time! Y una vez más, les traigo este pequeño regalo, que atravesó mi cabeza como una descarga eléctrica xD Espero que lo disfruten.

La petición.

Tan pronto fue reconocida la independencia de los Estados Unidos de América, Inglaterra retornó a su casa, siendo recibido tanto por las burlas como los reclamos de sus jefes y hermanos, quienes le reprocharon su incapacidad de mantener a una colonia bajo control.

-¡Ya les dije que hice cuanto estuvo en mis manos!

Harto de toda esa presión y estrés, se fue deambulando por ahí, cruzando las fronteras de naciones aliadas y enemigas, y aún cuando su mente no quería pensar en lo acontecido, el suceso lo perseguía a donde quiera que fuese. Estaba a punto de sucumbir por la frustración, cuando chocó contra alguien, quien tenía los brazos ocupados por un enorme arreglo floral y una vela.

-¡Tenga más cuidado! ¿Acaso está ciego?

-Esa no es la manera de hablarle a los viejos amigos, mon ami.

Un escalofrío recorrió la espalda del británico al reconocer la voz y el rostro -apenas moviera un poco las flores para no maltratarlas- del galo, quien le sonreía con su alegría habitual.

-¡Tú!

-¿A quién más esperabas, Anglaterre? -El francés dejó un momento sus cosas para observar de cerca al ojiverde.- ¡Mon Dieu! ¿Cómo te atreves a salir por ahí con tantos rasguños? Ven conmigo, ami.

Empezaron a caminar por las avenidas, y dieron vueltas, y vueltas, y vueltas...

-¿A dónde vamos? ¡Llevamos casi media hora dando vueltas sin sentido!

-Solo sígueme, mon ami, es importante. -Repentinamente, Francia se detuvo, y ensanchó la sonrisa del rostro.- Hemos llegado. Ven.

-¿Aquí? ¡Tienes que estar bromeando, stupid frog!

Estaban ante la Catedral de Nuestra Señora, y el inglés notó que su amigo/enemigo le hacía señas para que le acompañara.

-¡De ninguna manera! -Gritó sintiéndose bastante incómodo.- ¿Cómo pretendes que entre ahí dentro?

-No te estoy obligando a que entres de rodillas y pidas perdón por ser un hooligan, ni siquiera entraremos a la catedral. -Le señaló una entrada lateral que daba a la parte trasera del edificio.

A regañadientes, el inglés siguió al ojiazul, quien le entregó a un seminarista las flores y la vela, y fue a una pequeña habitación, de la que sacó una bandeja con agua y una toalla limpia.

-Toma asiento, y deja que tu hermano mayor te cure.

-No digas estupideces. -Masculló el inglés mientras el galo le limpiaba un poco el rostro.- ¿Y por qué tienes que traer flores y velas a la catedral? ¿Acaso no hay bastante gente tirando su dinero para ello?

-Mon ami, solo le traje un pequeño regalo a Notre Dame por haber cumplido con el favor que le pedí.

El británico soltó una carcajada, más ésta no perturbó a Francis.

-Aunque lo dudes, mon ami, si pides algo con la suficiente fe, te es cumplido.

-¿Y qué fue lo que pediste? ¿Una nueva moda?

El francés se detuvo un momento, clavando una mirada firme pero serena en la nación vencida.

-Que mi buen amigo Anglaterre volviera con bien a casa.

Eso desarmó por completo a la nación de abundantes cejas, quien solo acertó desviar la mirada para que el galo no viera el notorio sonrojo que se apoderó de su rostro.

-No... No digas tonterías.

FIN

¡Nos vemos en el próximo capítulo!