Las formas del amor.
¡No estaba muerta! ¡Solo tuve una temporada muy difícil! T-T Estos días fueron pesados, pero estamos de vuelta, y hablando de vueltas, les traigo este capítulo con sus dosis de Roberto y FrUk, quienes esperan tener sus propios fics, ¡seguimos en la marcha, compañeros!
Youko Saiyo: ¡Qué bueno que te gustó! Espero que este capítulo también te guste, y gracias por el review.
Alfie Eldenstein: Qué bueno que te gustó el capítulo, así como los extras. Más que celos, lo de Noru es "prevención". Y sí, la guerra está por comenzar ;3 Gracias por el review.
Usagi Mitzui: Gracias por el review. El sufin es de mis parejas favoritas, y no quisiera dejarlos fuera de este fanfic xD aunque pronto tendrán su momento. Pobre Dinamarca, pero eso no le baja los ánimos, y los encuentros apenas empiezan. Los extras deben ser tiernos y divertidos, o ambos, aunque quizá me anime a subir un poco el tono, pero está en veremos. Espero que el capítulo sea de tu gusto.
RozenSword: Dice el dicho que en la guerra y en el amor todo se vale... pero Rusia y Alemania lo tomaron muy en serio. Y más que violación, la revisión de cavidades es eso: una revisión, que surjan sentimientos ya es otra cosa. Puedo asegurarte que Noru no es como Iggy, y esperemos que las cosas no se vuelvan un harem, por que la guerra será insoportable. Gracias por el review, y espero que este capítulo sea de tu gusto.
Chelita: Lo que le hicieron a Dinamarca fue una revisión de cavidades, es un procedimiento normal en los aeropuertos, cuando menos, cuando se requiere hacer una revisión a profundidad de determinadas personas o sospechosos. Gracias por tu review, y espero que este capítulo también te guste.
Danni: Compañero, el último en tener la palabra es Chema xD pero nadie le impide a las naciones hacer su lucha, y eso incluye al danés, aunque los métodos que usan no son los más viables, y sobre Francis, sabrás lo que le pasó XD Gracias por el review.
Teffy Uzumaki: Gracias por el review, espero que este capítulo y los extras también te gusten, y hablando de sabotajes... Mejor lo dejo en suspenso xD
Shald120: XD Rusia, igual que el resto, están usando sus mejores recursos, y si eso incluye explotar a un viejo enemigo, no durarán en usarlo. Y Noru hará lo que sea para tener paz, así deba entrarle a la guerra. Gracias por tu review, y espero que el fruk de esta ocasión también te guste.
Les recuerdo que Hetalia, marcas, sucesos, etc., NO son de mi pertenencia, no me pagan por hacer esto, no lo hago para apoyar las campañas del grupo dirigido por dos alegres personas, una horda de seguidores, una canasta de gatitos, un perrito juguetón, el perico que se le escapó a Inglaterra Pirata y las naciones ignoradas que desean conquistar al mundo con sonrisas, pastelillos y yaoi; no es un complot del gobierno para obligarlos a tomar leche.
Se le pide una disculpa por anticipado a las personas que resulten ofendidas por el contenido aquí expuesto.
Las formas del amor.
En el capítulo anterior...
Chema, sin estar enterado de esas palabras, buscaba los platos para servirle a sus improvisados invitados, cuando escuchó los chillidos de ayuda del francés, a quien vio por la ventana siendo perseguido por el alemán que cargaba con una enorme maceta, el danés que iba blandiendo su hacha, y Juanito, quien llevaba en alto la rasuradora encendida.
-¿Y ahora qué habrá hecho Pancho?
Capítulo 4: Amenazas y recuerdos.
En una junta de emergencia realizada en España, unos días después...
-Gracias por venir de inmediato, no sé lo que haría sin ustedes... -Chillaba con gran desconsuelo el español, mientras que algunas de sus ex-colonias trataban de levantarle el ánimo mediante el gesto de palmear con suavidad sus hombros.
-Tranquilo, no pasa nada. -Diego hojeaba el paquete de hojas que le dejara su jefa.- ¿Para qué nos necesitas?
-¡Y más vale que no sea una tontería como que se te acabaron los churros, o que Italia Romano no te quiere! -Inglaterra se encontraba especialmente fastidiado, y no dudaba en descargar su ira en quien se dejara.- ¡No tenemos tu tiempo así que habla ya!
-¡Tranquilízate, aru! -Le dijo China tratando de clavarle un par de agujas para acupuntura en un intento de detenerlo, o más bien callarlo, sin éxito.
-Si, no hagas más escándalo del que no necesitamos. -Holanda tenía su atención 90% enfocada en varios libros de cuentas, pero retiró la vista de éstos para darle su "estate quieto" al británico.- ¿Acaso Francia no te dio el beso de las buenas noches?
-The wine bastard and i don't sleep together! -El cejón estaba rojo de ira.- ¡Ni siquiera lo he visto desde la última junta! ¡Se desapareció, como una maldita sandalia en el océano!
-¿Entonces Peter no extravió tu calzado de playa? -Le preguntó un preocupado Tino al inglés, mientras su conciencia le reclamaba por el regaño que le diera al pequeño varios días atrás.- Pobre Sealand.
-Hey, a lo que venimos. -Cuba interrumpió a las naciones que empezaban a divagar.- ¿Estamos aquí por petición de España o qué?
El español secó sus lágrimas, mientras buscaba las palabras adecuadas para explicar su llamado al resto de los presentes, quienes guardaron silencio de nuevo.
-Verán, el otro día...
FlashBack
Era una hermosa mañana en el huerto de la casa de Antonio, y éste se encontraba cosechando tomates, ya que en la tarde recibiría a Lovino, a quien había invitado con anticipación, y aprovechando que tenía ese día libre, considerando su actual situación económica, quería prepararle una suculenta comida para sorprenderlo y disfrutar una buena noche con su compañía.
-¡Qué alegría! ¡No puedo esperar a que Romano entre a casa y sonría al distinguir el aroma de la comida que prepararé sólo para él!
Interrupción
-¡Por la Reina! -Arthur estaba que se arrancaba los cabellos a puños.- ¿Podrías ir al grano de una maldita vez?
-Pero necesito explicar cómo sucedió todo, o después no podrán comprender lo que sucedió.
-Antonio tiene razón, déjalo hablar. -Lo apoyó Argentina, inclinado al hecho de querer molestar al británico.- Sigue contando, y no omitas ni un detalle.
FlashBack
Cuando terminó de recolectar las frutas y verduras que usaría, el español se dirigió a su cocina para lavar los ingredientes con especial cuidado, mientras pensaba en el menú que prepararía para el italiano.
-Ravioles rellenos de pollo y espinaca suenan bien, aunque Lovino come pizza la mayoría de las veces...
Interrupción
-¡Pero no hiciste nada de eso, maldito bastardo! -El italiano agarró al ibérico por la camisa para zarandearlo y soltarle uno que otro golpe.- ¡Fui a tu casa como acordamos, llegué muy puntual, y no estaban ni tu, ni la comida! ¡Casi me muero de hambre!
-Y hay una buena razón, pero necesito explicarla. -Alcanzó a articular el de ojos esmeraldas, sin verse afectado físicamente por la ira del mayor de los Vargas.
-Aunque suene extraño, España tiene razón, así que dejen de interrumpirlo para que nos diga de una vez para qué estamos aquí, y así podamos volver a nuestras vidas. Mis melodías no van a escribirse solas. -Hablo Austria mientras limpiaba las lentes de sus anteojos con un pañuelo.
-Claro que no, señorito, pero si pudieran, se suicidarían antes de que les pongas las manos encima. -El albino le picó la cabeza con la punta del dedo, y esquivó un posible golpe de la húngara por milímetros.- ¿¡Qué te pasa, marimacha!?
-¡Deja al señor Austria en paz o te juro que...! -El alemán detuvo a la húngara de cometer un crímen, regresándola a su lugar.- ¡Suéltame!
-Ya basta, dejen que Antonio nos explique por qué nos llamó. -Por precaución, Ludwig se sentó al lado de su hermano, al que reprendió con un coscorrón.- España, continúa, y sé breve, por favor.
FlashBack
Habiendo decidido el menú, el moreno estaba seleccionando los sartenes y bandejas que usaría para cocinar, cuando su teléfono comenzó a sonar, y se lanzó a contestarlo con toda la velocidad que le permitieron sus piernas, ya que el aparato se hallaba en el recibidor.
-¿Por qué no pedí una extensión para la cocina? -Quiso detenerse a recuperar el aliento, pero por el temor de perder la llamada, contestó de inmediato.- ¿Sí?
-"España, TIENES que hacer una fiesta de tacos." BEEP, BEEP, BEEP...
-¿Ah?
Interrupción
-¿Nos convocaste a una junta solo por que un desconocido te dijo que hicieras una fiesta de tacos? ¡Date por muerto! -Suiza estaba por dispararle al español, pero la mirada suplicante de Liechtenstein lo detuvo.
-¡Es que mi jefe se enteró! -Respondió España usando de escudo humano a Canadá, quien gritó de miedo a pesar de que nadie lo escuchó.- Y no tuve otra más que obedecer.
-¿Y cómo se enteró tu jefe? -Preguntó Dinamarca ahogado en la curiosidad, gesto que provocó un ceño fruncido en la cara de Noruega.
-Verán...
FlashBack
-¿Hola? ¿Hola? Mmm... Que raro. -El ibérico colgó el teléfono y se dispuso a volver a la cocina, pero el aparato volvió a sonar con fuerza, por lo que se dio vuelta y se avalanzó a contestar.- ¿Realmente tengo que hacer una fiesta de tacos? ¡Ah, jefe...! ¿Eh? ¿Ah? ¿¡Qué!? -La tez del español palideció y casi podía sentir las lágrimas desbordándose de sus ojos.- Si, de inmediato.
Apenas colgó el auricular, el moreno se aseó y salió de su casa a toda velocidad.
Fin del FlashBack
-Resultó que, aunque era mi día libre, tuve que trabajar hasta la noche, y como mi jefe pensó que eso de la fiesta de tacos podría generar algo de dinero, me dijo que tengo un par de semanas para organizarla, por eso no pude hacerle de comer a Lovino.
-¡Entonces no me hubieras invitado a tu casa si no ibas a recibirme o a tenerme lista la comida! -Gruñó el mencionado, amenazando con pegarle empleando de arma la libreta que llevaba consigo, más no consiguió pegarle a él, sino al canadiense, que seguía fungiendo de escudo voluntariamente a fuerza.
Los presentes empezaron a conversar sin orden alguno, coincidiendo la mayoría en que el asunto no era de su incumbencia, y que no estaban obligados a ayudarle si era un problema del ibérico.
-Lo sentimos, España, pero tenemos demasiados problemas en nuestras casas como para descuidar nuestros deberes por una trivialidad. -Habló Egipto en nombre de sus naciones hermanas y vecinas, mismas que abandonaron la sala en el instante.
-¡No se vayan! -Antonio aventó a Canadá, quien fue auxiliado por los países latinos.- ¡Necesito saber si vendrán a la fiesta de tacos! ¡Les reservaré lugares especiales, incluso a tí, Turquía! ¡Esperen!
Mientras el país anfitrión perseguía a los que abandonaron la junta, el resto buscó reagruparse a placer, por lo que en las siguientes décimas de segundo Rusia estaba sentado frente a México, seguido de su hermana Bielorrusia que no planeaba despegarse de él; Dinamarca se sentó sobre una silla muy cálida y algo incómoda, y por lo que le dijeron lo latinos, esa silla incómoda era en realidad Canadá, quien se retiró voluntariamente de ese sitio en lo que una pequeña discusión irrelevante tenía lugar, finalizada con el danés sentado al lado del mexicano, y Alemania, quien movió a tres de los hermanos de Chema con todo y silla de un empujón para sentarse del otro lado del moreno, dejó a Gilbert a merced de la furia de Elizabeta.
-¡West! -Gritó Prusia al ver aproximarse a su cabeza el temible y tan conocido sartén.
El Kirkland, por su parte, parecía fiera enjaulada, dando pasos largos por doquier, mientras seguía mascullando.
-¿Qué idiota propondría realizar una idea tan estúpida como una fiesta de tacos? -Disminuyó el volumen de su voz al ver que los demás se le quedaban viendo.- Sin contar a México, que es la tierra del taco.
-Momentito, Tejón Amarillo, que en mi casa comamos tacos no nos hace la tierra del taco.
-That's right! -Alfred habló por primera vez en lo que iba del día, lo que sorprendió a la mayoría de los que se quedaron, quienes ignoraban por completo que se hallaba ahí dado su silencio, y que hasta lo confundieron con Canadá.- ¡La tierra del taco no es México, it's Taco Bell!
El silencio que siguió a esa frase fue tan incómodo, que si Italia Veneciano no hubiera dicho nada, la tensión que cada país estaba acumulando superaría los límites de tolerancia que cada uno tenía estimado.
-¡Ve!
-Bloody Hell, Alfred! Why on Earth...?
-¿Acaso estás idiota, imperialista del mal? -Entre más de 3 países detuvieron a Cuba.- ¡No me suelten, por que ahora sí me cargo a éste infeliz!
-¡Una cadena no tiene tanto poder! -Exclamó molesto el holandés, y tomó sus cosas.- Díganle a Antonio que gracias por nada.
-¡Espera hermano! -Bélgica fue tras él.- Romano, me pondré en contacto contigo para enterarme de los pormenores de la junta. -Le guiñó un ojo en confidencia.
-¡Claro! ¡Incluso podría ir a tu casa, solo avísame! -Lovino se despedía con gran entusiasmo de Emma, cuando chocó con el español, que volvía derrotado.- ¡Maldito bastardo! ¿Por que te atraviesas en mi camino?
-Lo siento Lovi, pero estoy muy triste, todos se fueron.
-¿Qué? ¿Acaso estamos pintados en la pared? -Dijo Chema molesto.- Mira Toño, sé que es un asunto importante, pero no tenías que llamarlos a todos.
-José María tiene razón. -Los bálticos se pusieron de pie.- Nos gustaría ayudarte, pero desgraciadamente no sabemos mucho de tacos.
-Y no tenemos tiempo para eso. -Noruega se levantó a su vez.- Mejor vámonos, tenemos cosas más importantes que atender en nuestras casas.
-No seas malo, Lukas. -Finlandia habló de inmediato con un tono cargado de ternura.- Quizá no sepamos mucho del tema, pero España nos está pidiendo ayuda, no tiene nada de malo que aportemos con una o dos ideas, antes de retirarnos. ¿No lo crees, Su-san?
-Hmp. -Gruñó en tono afirmativo el sueco.
De esa manera, algunos de los países permanecieron en la sala, mientras que la mayoría se excusaba para volver a sus asuntos. Cuando los interesados en auxiliar al ibérico notaron que nadie más abandonaba el cuarto, tomaron asiento para retomar la junta.
-Se siente tan raro estar reunidos sin Pancho por aquí cerca. -Soltó de pronto Chema.- Juanito, Matatías, Güicho, ustedes estaban con él la última vez que lo ví, ¿no saben qué le pasó?
-NO. -Contestaron los tres rubios al mismo tiempo.
-¡Y no me digas...! -Gritó nuevamente con el brazo en alto el germano, a punto de asestar el golpe en la cabeza del mexicano, más se contuvo.- No importa.
Pero más de uno no le restó importancia a ese hecho.
-Hold out! -El británico golpeó la mesa con ambas manos.- ¿Todos este tiempo ustedes han sabido del paradero de ese wine bastard, y no han dicho nada?
-No sabemos en realidad en dónde pueda estar. -Respondió Dinamarca con una gran sonrisa.- ¡Pero de que lo asustamos, lo hicimos!
-¿Y por qué asustaron al señor Francia? -Preguntó la pequeña Liechtenstein, y el silencio reinó, aún para Veneciano, quien realmente extrañaba a Francis.
El cerebro de Alemania trabajaba a mil por hora, buscando una excusa convincente que lograra mandar al tema por la tangente; el danés probaba mentalmente el tono de voz que usaría para explicarles que era el castigo por desafiar la voluntad del Rey del Norte de Europa, más el ruso les ahorró el trabajo.
-Nos tocó el trasero sin nuestro permiso, y no pudimos perdonarlo. -Dijo con una gran sonrisa, al tiempo que la expresión del rostro de su hermana Natasha se tornaba más siniestra de lo usual.- Teníamos planeado golpearlo y enterrarlo, pero salió de aguas territoriales mexicanas nadando a una gran velocidad, y lo dejamos ir.
Aunque la expresión de la mayoría de los presentes era digna de audicionar para el live action de "El Grito", los demás soltaron algún resoplido o risita, imaginando la cara de terror del galo.
-Bueeeno, ya dejémonos de tonterías y vamos a trabajar.- Habló México con un tono seguro en su voz, pero el gruñido de su estómago rompió la imagen serena que sostuvo, por lo que llevó una mano a la nuca mientras se reía nervioso.- Je, je, je... Ya hace hambre.
-Cierto, han discutido tantos temas sin importancia, que casi termina la hora del almuerzo. -Austria guardó su elegante bolígrafo en su bolsillo.- Espero que no hayas olvidado que, al convocarnos a una junta de emergencia, debes preveer nuestras necesidades.
-¡Ah! ¡No te preocupes! Esta vez no se me olvidó. Preparé un almuerzo para todos, síganme, por favor. -Les pidió Antonio, y todos se pusieron de pie.
En el cuarto comedor, la tensión saltaba de mesa en mesa. Un reducido grupo, liderado por el estadounidense, realizaban teorías de conspiración acerca de la desaparición del francés; otros no le quitaban la vista de encima al cuarteto de rubios que rodeaban al mexicano, era obvio que algo tenían entre manos, pero la mayoría no lograba imaginar qué.
Islandia, Finlandia y Suecia tenían su atención clavada en el noruego. Lukas llevaba casi media hora viendo fijamente, con el ceño totalmente fruncido, al danés, quien constantemente reía en voz alta y hacía bromas para amenizar el ambiente.
-Mathías se ve muy feliz... -Trató de hacer conversación el finés, pero Noruega lanzó un gruñido tan ronco, que incluso Grecia se percató de ello.
-Ni siquiera menciones ese nombre.
Más otros países se hallaban inconformes, aún con el estupendo almuerzo que les preparó el español, debido a... Pequeños detalles.
-No negaré que encuentro el platillo satisfactorio a simple vista, pero no esperarás que comamos sin una bebida adecuada. -Dijo Austria negándose a tocar los cubiertos hasta tener una bebida para acompañar los alimentos.
-Don Rigo tiene razón, ¿qué pasó, Toño? Ya de perdido nos hubieras dado agua...
No bien dijo eso, Chema se sorprendió por que Rusia sacó de su abrigo una botella de vodka, Alemania se levantó corriendo y volvió a los pocos segundos con una cerveza, y Dinamarca saltó sobre las mesas y regresó, de la misma manera, con el café que Noruega preparó por su propia cuenta, y al que apenas le iba a dar una probada.
-¡Maldito! -El afectado se iba a lanzar para recuperar su taza, pero el sueco se lo impidió, ya que no tendría sentido lidiar contra el entusiasmo del danés.
José María, por su parte, empezaba a sudar nervioso. Desde aquella vez que lo visitaron, empezaba a notar que algo no estaba del todo bien, incluso sus amigos sabían lo de la fiesta de tacos de España...
FlashBack
Al escuchar la puerta cerrarse, el mexicano se dirigió a la sala, calculando mentalmente la cantidad de comida que tendría que servir por si Francia se les unía, pero todo lo que encontró fue a sus primeras visitas discutiendo.
-¡Yo ganaré la competencia! -Exclamaba el danés con una sonrisa que reflejaba toda su confianza.
Y le extrañó más verlos sudando, despeinados, con tierra en los zapatos y manos, algunos cabellos que no coincidían con ninguno de los de ellos y, si no se equivocaba, manchas de sangre y lágrimas en sus ropas.
-¿De qué están hablando?
Y podía ser despistado, muchas veces, por no decir la mayor parte del tiempo, pero hasta él se dio cuenta que las cosas no estaban del todo bien.
-Lo que pasa... -Se apresuró a contestar Alemania.- ...es que Antonio hará un concurso de tacos, y nos estamos entrenando para ello.
-Da, comiendo mucho y ejercitándonos más.
-¿Y qué hicieron con Pancho? -Preguntó el moreno temiendo lo peor.
-Solo nos ayudó a entrenar.
-Da.
-¡Si! -Apoyó el danés con una gran sonrisa.- ¡Así es!
-Bueeeno... -Chema se encogió de hombros.- Aunque no suena a un entrenamiento saludable.
Fin del FlashBack
Los implicados tampoco estaban tranquilos. No solo les preocupaba adivinar qué movimiento harían sus rivales para tomar ventaja sobre México, sino que la presencia de la hermana menor del ruso no les inspiraba mucha confianza, y tampoco imaginaban que una excusa de emergencia fuera a causar más problemas de los que no imaginaron, ni esperaron.
FlashBack
Podían ver en la cara del moreno que no se había tragado lo del concurso de tacos, pero tampoco podían dar marcha atrás, por lo que contuvieron el aire hasta que habló de nuevo.
-Bueeeno... -Chema se encongió de hombros.- Aunque no suena a un entrenamiento saludable. -Se dio la vuelta para regresar a la cocina, y asomó la cabeza.- Por cierto, ya está la comida.
No bien el mexicano desapareció de su rango de vista, el alemán tomó el teléfono y marcó a un número...
-"¿Sí?" -Respondió sin aire el español.
-España, TIENES que hacer una fiesta de tacos. -Y le colgó de inmediato.
Fin del FlashBack
-¿Chema? -El argentino se había puesto detrás del mexicano, soltándole un pequeño zape para sacarlo de su trance y tener su atención.- Le decíamos a Antonio que sería mejor organizar una exposición de gastronomía criolla, y poner de slogan "El legado de España al mundo", ¿qué te parece?
-Ah, si, suena bien.
-Muy bien. -Diego puso sus manos en los hombros de Chema, agitándolos muy ligeramente.- Entonces nos vemos mañana en casa de Marcela para organizarnos. Holanda e India estarán ahí, así que no vayas a llegar tarde.
-No te apures, Diego. -Chema le dio una sonrisa a su hermano y le palmeó una de las manos.- Ahí estaré.
Más el argentino notó los ceños fruncidos de los europeos, y no desperdició la oportunidad para molestarlos un poco.
-Tranquilos, no me lo voy a robar. A menos que nadie más se anime.
La silla donde estaba Ludwig se quebró al impactar contra el suelo, dada la violenta velocidad con la que éste se levantó, Dinamarca ya había sacado su hacha de doble filo, y de no ser por Berwald, ya estaría repartiendo cortes, y Rusia tenía en manos la rasuradora, más no se movió de su lugar ya que Natasha aún estaba a su lado, a quien las palabras de Argentina no le afectaron en lo más mínimo.
-Bloody Hell! -Inglaterra dejó el chisme vinculado a las teorías de conspiración para encarar a los rubios que se negaban a apartarse del mexicano.- ¿Qué diablos pasa con ustedes? ¿Qué tanto hacen pegados todo el tiempo con el inútil de México?
Y por ese nada agradable comentario, Iván se arriesgó a sufrir la ira de su hermana, y Suecia dejó que el danés hiciera lo que le viniera en gana, después de darle al inglés una mirada muy dura.
-¡Eso a tí no te importa! -Gritó el alemán mientras lo tomaba de la corbata y lo alzaba del suelo, sin preocuparse por matarlo de asfixia.
-¡Ocúpate de tus propios asuntos! -Gritó molesto el danés.
-Da, no querrás que te pase algo malo. -Agregó con su aura atemorizante el ruso.
En ese momento, los tres se percataron que todos se les quedaban viendo, por lo que el ruso abrió la puerta, el alemán se llevó casi a rastras al Kirkland, y el danés corrió con la coartada.
-En un momento regresamos, iremos a tomar aire.
Y se metieron a la primera sala que encontraron a su paso, cuya puerta la abrió el alemán de una patada...
Ajenos al ajetreo del comedor, las micro-naciones, precedidas por Sealand, sostenían una junta para organizar las futuras acciones que los llevarían a ser reconocidos como naciones...
-Y una vez que encerremos a ese estúpido de Inglaterra en el clóset, nos reconocerá como naciones.
Aunque sus ideas distaban mucho de ser consideradas como algo razonable, o posible.
-¿Se te ha ocurrido pensar en algo más útil, como obtener un reconocimiento a nivel internacional, prestar ayuda humanitaria sin fines de lucro o algo más sensato que sólo molestar a tu hermano mayor? -Le preguntó una hastiada Wy, quien veía la puerta como un hermoso umbral que separaba ese irritante momento de la libertad.- Lo único que conseguirás es que te castigue y le reclame a Suecia y Finlandia, y ellos no se merecen que los regañen por tu culpa.
-Eso no pasará... -Peter se bajó de la silla y empezó a caminar alrededor de sus amigos.- ¡Por que tengo la protección de la sangre nórdica!
-¡Tú no perteneces a los países nórdicos! ¡A duras penas eres una micronación! -Le reclamó Ladonia.- Si estamos aquí, es para enterarlos de mi nuevo plan para derrotar a Suecia.
-¡Deja en paz a mi papá!
Los chiquillos empezaron a discutir en completo desorden, cuando de pronto las puertas se vieron abiertas de forma violenta. Al volverse hacia la entrada, vieron cómo Alemania pateaba a un despeinado Inglaterra contra una de las sillas, mientras que Dinamarca evitaba que les interrumpieran bloqueando la salida con una silla, y el ruso se quitaba la bufanda, misma que fue volando por su propia voluntad hacia el ojiverde.
-What the hell...!? -Gritó al sentir una enorme presión en sus brazos, descubriendo al instante que la bufanda de Rusia lo mantenía atado al asiento, y no bien empezó a forcejear, el hacha del nórdico aterrizó a pocos milímetros de su cabeza, y el alemán apoyó una pierna en el filo de la mesa, destrozándola por el impacto.- What in the w...!?
-¡Cállate! -Mathías recuperó su hacha y la sostuvo entre sus manos, como un verdugo a punto de ejecutar la sentencia de muerte.
El semblante del alemán y el ruso no eran mejores, y menos cuando Iván sacó un objeto pequeño de uno de sus bolsillos, y nunca antes en su vida el inglés había deseado que aquello no fuera lo que vio, sino vodka.
-Esto solo te lo diremos una vez. -El germano tronó los dedos de sus manos, mientras la expresión de su rostro adquiría un tono tan hostil que al británico no le sorprendió que Italia le tuviera miedo la mayor parte del tiempo.- Tú dices una sola palabra acerca de nosotros a México, y te vamos a hacer lo mismo que a Francia, pero esta vez, no nos contendremos. -Hizo el ademán de golpear el rostro del británico, deteniéndose a escasos milímetros.- Ya hemos eliminado naciones antes, y podemos volver a hacerlo.
Sin esperar una respuesta, las tres naciones salieron de la sala, seguidos por la bufanda del ruso, que regresó y se enrolló en el cuello de su amo. Apenas sus pasos se perdieron, el inglés dejó ir el aire que había contenido en su boca debido al terror que experimentó en ese momento.
-¡Estúpido Inglaterra! -Sealand saltó sobre el regazo de su hermano mayor, jalando el traje del inglés con desesperación, mientras las lágrimas se desbordaban de su rostro.- ¿¡Por qué nunca me dijiste que era tan peligroso ser una nación!?
Cuando salieron al pasillo, se aseguraron que nadie más los escuchara, y estaban a punto de ponerse en posición de pelea, pero el alemán se cruzó de brazos.
-¿Es así como pretenden conquistar a México?
-Niet. -Rusia dibujó su clásica sonrisa en el rostro, mientras ponía en velocidad máxima la rasuradora.- Es así como me aseguro que nadie lastime a mi amigo.
-Además, ¿crees que somos tan tontos para revelarte nuestros planes? -Mathías movió las piernas, adoptando una postura adecuada para atacar y/o defenderse, en caso de que se tratara de una distracción planeada por el germano para eliminarlos de la competencia.
-De ninguna manera. -Ludwig pasó su mano por los cabellos, en un claro intento de no dejarse llevar por el estrés.- Sólo llegué a la conclusión de que no estamos procediendo de la forma correcta.
-Explícate, ¿da?
-¡Sí! Por que no estoy entendiendo nada de lo que dices. -Le soltó un codazo inofensivo al de ojos violetas.- Ahora resulta que no sabemos conquistar, ¡y me lo dice a mi, al señor de los vikingos!
-Da.
El ruso y el danés guardaron sus armas, como señal de que escucharían al de ojos celestes, y éste volvió a cruzarse de brazos.
-Considérenlo de esta forma: José María, tarde o temprano, se dará cuenta de que lo estamos presionando, y lo último que necesitamos es que nos rechace por pensar que solo estamos jugando con su persona y sus sentimientos. -Dijo con firmeza Alemania, provocando que las otras dos naciones le prestaran más atención.
-¿Qué es lo que sugieres? -Preguntó Dinamarca al notar la misma seriedad en el rostro del ruso.
-Formar una tregua entre nosotros 3. Cuando estemos cerca de México, nos conduciremos de la manera más normal posible, para evitar que empiece a sospechar, y cada quien, por su lado, intentará conquistarlo, pero sin interrumpir a los otros.
Un nuevo silencio se formó entre ellos, ya que las posibilidades de que eso último ocurriera eran las más propicias, lo que los llevaba a pensar que sólo el más rápido se quedaría con el moreno.
-Da, me parece justo.
-Bien, pero no crean que le ganarán al Rey del Norte de Europa.
-En ese caso. -Alemania extendió el brazo.- Queda pactada nuestra tregua. Por José María.
-Da, por México. -Secundó Rusia extendiendo también su brazo.
-¡Por mi querido México! -Exclamó contento el danés.
Sin embargo, una persona no esperada, y por completo indeseada, escuchó la conversación, y puso su mano por encima de las demás.
-For Joseph! AH, HA, HA, HA, HA, HA!
-¿Estados Unidos? -Preguntó Alemania pensando lo peor.- ¿Qué crees que estás haciendo?
-¡Impidiendo que ustedes conquisten a México! ¡Ese es el trabajo del Hero!
Y mientras el escandaloso país se retiraba con rapidez, entre molestas carcajadas, los rubios intercambiaron una sola mirada, que decía mucho más que cualquier conjunto de palabras para explicarse.
Estados Unidos debía ser eliminado.
Continuará.
¡Al ataque, con Roberto al frente! Este pobre diablo quiere hacer de las suyas, y he aquí una situación muy particular relacionada con uno de los más grandes secretos de José María, ¡aguas, que Chema está de malas!
Cosquillas.
En el bello estado de Guanajuato, amanecía un nuevo día, lleno de luz, una brisa fresca y la sensación de que la calma perduraría un gran tiempo...
*CRASH*
...hasta que una silla fue arrojada por la ventana de la casa de José María, de la cual se escucharan gritos, golpes y cosas rompiéndose.
-¡Ven acá! -Después de destrozar casi toda la sala de la casa de Chema, éste y Roberto iniciaron un duelo de resistencia mano a mano, en el cual la ventaja se fuera inclinando hacia el mexicano liberal. Al verse casi en el suelo, Roberto optó por usar su más bajo recurso, y estiró su brazo directo al cuello de Chema.
-¡Oye no! -Gritó José María al sentir los dedos de su hermano moverse con gran velocidad.- ¡Eso no se...! ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
En menos de un minuto, Roberto tenía en el suelo a Chema, quien pataleaba y manoteaba como gato boca arriba, mientras se rendía al poder de las cosquillas.
-Ya estuvo bueno de juegos. -Roberto se apartó rápidamente de su hermano.- ¿Vas a ir a la junta o no?
-¡Méndigo! -El liberal se puso de pie, enrojecido del coraje, pero el conservador se dio rápidamente a la fuga.
Horas después, en la junta de la ONU, todo transcurría con una relativa normalidad, excepto por el humor del mexicano, que se veía muy irritado.
-¡Ve! ¡México! -Veneciano trajo consigo un balón de fútbol.- ¿Quieres jugar conmigo?
Y con un solo movimiento, Chema tomó un bolígrafo y perforó el esférico, aterrando al italiano.
*¡PUM!*
-¡AAAAAAAAAAAH! -Feliciano corrió hasta donde estaba Alemania tratando de poner en orden a Inglaterra, Francia y Estados Unidos, y lo abrazó con fuerza.- ¡Alemania, ayúdame!
El germano se volvió hacia el latino, quien retirara el desinflado balón del bolígrafo y se pasara la mano por la cara, en un gesto de visible frustración.
-Lo siento, morrito, no estoy de humor.
Cuando la junta retomó su condición habitual, un celular empezó a sonar con furia, provocando nuevos gritos, que no cesaron hasta que el propietario del aparato salió de la sala para contestar.
-¡Habla el país del amour! ¿Qué pena tan grande se aloja en tu pecho para que acudas a mi en tu patética desesperación? ¿Quieres que vaya a brindarte un poco de mi amour?
-"Ehm... Ahorita no, Francis."
-Tú te lo pierdes, mon ami Bobby.
-"Sí, lo que sea."
-¿Aún está en pie la oferta de matrimonio?
-"No sé de qué estas hablando. Mira Pancho, te necesito para algo más urgente. Ahí en la sala, hay una personita que necesita con desesperación todo tu amour, y sé cómo puedes someterlo a la más apasionante de tus voluntades y deseos."
En el interior de la sala, Inglaterra estaba reprendiendo a Chema, no solo por no cooperar a favor de sus absurdas propuestas, sino por incomodar a las naciones de mentes débiles, quienes terminaron llorando al lado de sus naciones predilectas.
-Bloody Hell! ¿Acaso pretendes boicotear la junta?
-¿Y unirme a tu clan de una sola persona? No gracias, Tejón Amarillo.
-AH, HA, HA, HA, HA, HA! -Alfred le dio un fuerte zape al británico, quién se estrelló de bruces contra la mesa, aunque eso no le preocupó al gringo, ya que a su parecer fue un gesto amigable e inofensivo.- ¡Te dijeron Forever Alone!
El inglés contuvo las lágrimas que amenazaban con desbordarse de sus ojos, mientras apretaba los puños con furia.
-You...!
Y en ese momento, un ráfaga perfumada entró a la sala, alzó a Chema de su asiento y empezó a murmurarle palabritas de amor al oído.
-Mon Cheré... -Francis empezó a acariciar el estómago del mexicano.- ¿Listo para recibir un poco de mi am...?
*PAS*
Todo el movimiento cesó en la sala cuando México, al sentir invadida la zona próxima a su ombligo, enrojeció con furia, le soltó un codazo tan fuerte al francés, que provocó una grieta en la pared cuando ésta se vio impactada con la cabeza del galo, y sin perder tiempo, lo arrojó contra la mesa y se dispuso a machacarlo con una silla, ante el terror de las otras naciones y las carcajadas del estadounidense.
-Stop it! ¡Ya basta, salvaje! -Arthur trató de quitarle la silla, pero el moreno lo mantuvo alejado con una pierna.- ¡No te quedes parado, stupid git, y ayúdame!
FIN
*Ningún francés o inglés se vieron seriamente lastimados en la producción de este fanfic, pero no respondemos por sus sentimientos.
¡Y lo que todos estaban esperando, el momento FrUk! Me pegó la curiosidad, así que cedí al impulso y les traigo una pequeña visión de Canadá, Estados Unidos y México como "hijos" de Francia, Inglaterra y España, respectivamente.
Lo llamaste, ¿verdad?
Era una hermosa mañana, el cielo estaba despejado y las avecillas cantaban cerca del edificio de la sección preescolar de la Academia W, en la cual resonara el timbre que anunciaba la hora del almuerzo.
El bullicio no se hizo esperar. Cada niño y niña se juntaba con sus afines, fuesen amigos o familiares, y en una mesa, tres pequeños decidieron comer sus alimentos en una relativa paz, que era rota solamente por el más inquieto de ellos.
-Quería preguntarte... -Un pequeño rubio de ojos violetas apretaba contra sí su lonchera.- ¿Por qué hueles a pasta quemada?
-Yo no huelo a nada. -El pequeño inquieto, un rubio de ojos azules, olfateó a sus acompañantes, pero su naricita pasó de las ropas a las cajitas de almuerzo que llevaran.- ¡Eso huele delicious! ¿Qué trajiste?
-Bu-Bueno. -El pequeño de ojos violetas abrió su lonchera, de la que sacó un pequeño termo con vasito, un pan y tres pequeños contenedores.- Francis me preparó pato, verduras salteadas y salsa de queso como aderezo. Y jugo de uva natural.
El ojiazul se frotó las manitas mientras se saboreaba el almuerzo de su compañero, y luego se volteó hacia el moreno, clavando sus brillantes ojos en la lonchera hasta que el pequeño se incomodó lo suficiente para revelar el contenido.
-Toño se levantó temprano por que hizo paella, y yo traje de contrabando unas tortillitas de masa, y un jugo. -Chema puso cada cosa sobre la mesa, y al notar que había mucho silencio, se aventuró a preguntar.- ¿Y tú qué trajiste, Alfred?
-This! -Exclamó alegre, vaciando el contenido de su lonchera.- The best luch ever!
Los dos chiquillos tragaron aire sorprendidos, por que lo que salió de la lonchera de Alfred era una lata de queso cheddar en aerosol y un paquete de galletas saladas.
-¡Pero, esto no es nutritivo! -Exclamó asustado el canadiense.
-Quizá no lo sea, pero se ve 1000 veces más comestible que lo que cocina Iggy. -Dijo el pequeño Chema leyendo la información de la lata de queso.
-And it's more delicious!
Horas después, el trío norteamericano se dirigían a la casa de los rubios de habla inglesa por petición del pequeño Jones, quien aún no les revelaba el por qué de su almuerzo o la razón de su pedido.
-¿A qué vamos a tu casa? -Preguntó con timidez Mathew mientras apretaba su lonchera.- Mi hermano mayor Francis se preocupará si no llego en el autobús escolar a casa.
-Don't worry! ¡No se enojará si le dices que estabas con The Hero!
-¿Francis no es tu papá? -Preguntó curioso Chema.
-Dice que es muy joven y apuesto para ser un papá, pero que solo le llame así cuando estén cerca los maestros.
-Toño también está loco.- Razonó tras una pausa el moreno.- Cuando Lobito o el morrito nos visitan, se le va la onda y hasta olvida que existo. -Tras dar un par de pasos, el pequeño notó que había una columna de humo negro, y el inconfundible olor a quemado, que parecían provenir de la casa del rubio.- ¿A qué vamos a tu casa?
-¡A rescatar mis juguetes!
-Ah, no, yo no voy a hacer de bandido de nuevo, siempre me envían a la cárcel y ni me dejan jugar. -Se quejó el mexicano dando media vuelta para regresar a su casa.
-But i need your help! -Alfred lo detuvo.- ¡Si Iggy no pudo apagar el fuego, mis juguetes están en peligro y The Hero los necesita como apoyo para salvarlos!
-¿¡Fuego!? -Exclamó el pequeño de ojos violetas.- ¿Qué pasó?
-You'll see...
FlashBack
-¡Alfred! ¡Apaga el televisor y ven a desayunar! -Arthur estaba preparando un clásico desayuno inglés, pero a pocos segundos de haber encendido la estufa, ésta se sacudió y empezó a liberar gas por cada segmento posible, amenazando con quemar al rubio de abundantes cejas y, de paso, al resto de la casa.- Bloody Hell!
-¿Qué estás haciendo Iggy? -Preguntó el pequeño observándolo golpear las flamas con el trapo de cocina, que se estaba quemando también.- ¿Donde está el desayuno? ¡Llegaré tarde a la escuela!
Fin del FlashBack
-Así que agarré lo que no estuviera quemado por el fuego, y por eso tendremos que comprar más queso en spray.
Los dos pequeños lo observaron con los ojos y la boca completamente abiertos, ya que nunca esperaron algo así.
-Y necesito que me apoyen para rescatar mis juguetes, por si Iggy no pudo detener el fuego.
-Está bien, pero ni creas que nos meteremos a tu cuarto si se está quemando. -Le dijo Chema y siguieron caminando.
-Why not?
Rato después, entraron a la casa de Alfred, de la que aún salía humo negro...
-Pues tu casa no se ve muy quemada, pero si muy negra, y apestosa.
Los pequeños avanzaron hasta la cocina, donde encontraron a Arthur descansando en una silla. El inglés tenía el pantalón reducido a un short requemado y lo que sobró de su camisa estaba empapado de sudor y manchado por las cenizas.
-¡Iggy! ¡Sobreviviste! -El ojiazul se lanzó sobre él, sacándole el aire.
-What are you doing here, Alfred? ¿¡Acaso no fuiste a la escuela!?
-¡Ya regresamos de clases! Tenía miedo de que se quemaran mis juguetes, así que Mathew y Joseph vienen conmigo.
El Kirkland cerró sus ojos y se masajeó con fuerza las sienes, deseando que todo fuera una broma del pequeño.
-The stove is useless... That bloody guy! -Iggy arrojó al suelo los restos quemados del paño con el que le diera batalla a las llamas, pisándolo repetidas veces para descargar su frustración.- ¡Ese maldito técnico nunca vino a repararla!
-Pero lo llamaste, ¿verdad? -Le preguntó Alfred, clavándole sus ojos azules con una mezcla de curiosidad y demanda.
FlashBack
-Damn! -Arthur apagó la estufa antes de que ocurriera algún accidente, y sacó algunos trastes del refrigerador.- ¡Alfred! Vamos a cenar ligero esta noche.
-Why? -Preguntó el pequeño mientras dibujaba en un cuaderno una historia de cómo él sería el héroe y salvaría al mundo.
-The stove didn't work, así que le llamaré a un técnico después de cenar, o tendremos un accidente muy feo.
Así que después de la cena, y de asegurarse de que Alfred dejara los videojuegos en paz...
-"24 hours service", cómo no... -Mascullaba después de marcar por tercera vez, sin percatarse de que su cocina había sido invadida.- Anybody there?
-Calme, ami, que éstas no son horas para gritar como loco, despertarás al pequeño.
-¡HYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! -Gritó espantado Arthur, dejando caer el auricular y la agenda.- Stupid frog! ¿Cómo te metiste a mi casa? ¿Dejaste solo al pequeño Mathew?
-Mathew está durmiendo plácidamente, como todo buen chico haría. -Francis se acercó con un movimiento felino hasta donde estaba el ojiverde.- Y dejaste la puerta abierta, eso es muy peligroso, otro te hubiera golpeado para asaltarte y hacerle daño al pequeño Alfred. -El galo adoptó una pose dramática.- ¡Incluso podrían aprovecharse que el pequeño es todo el mundo para tí, para saciar en tu nada atractivo pero apetecible cuerpo sus más bajos instintos y ansias de amor y sexo salvaje, intenso y apasionado, que nunca más querrás que sea de otra manera!
-WHAT THE F...!? You bloody bastard! ¡Sal de mi casa ahora!
El inglés trató de sacar al francés a fuerza de empujones, pero resbaló de súbito al pisar la agenda que dejara caer pocos segundos atrás. Cerró los ojos, esperando que sus manos disminuyeran el impacto contra el suelo, pero lo que sintió fueron los cálidos brazos del galo atrapándolo.
-¿Estás bien, mon ami? -Le preguntó en un susurro lleno de auténtica preocupación, que logró hacer enrojecer al británico hasta las cejas.
-Ye-yes... I'm fine.
Una vez que estuvo de pie, trató de caminar a la puerta para evitar que Francis se saliera con la suya, pero descubrió que aún estaba aprisionado por los brazos del mismo.
-¿Qué ra...? ¡Suéltame aho...!
Todo grito y forcejeo se vieron detenidos cuando los labios del galo se posaron sobre los suyos, produciendo un cosquilleo en la piel del inglés parecido a una descarga eléctrica, que se extendió por todo su cuerpo, relajándolo, correspondiendo inconscientemente el beso, y haciéndolo desear más, por mucho que odiara admitirlo.
-Tú...
Las cálidas manos dejaron en hacer presión en su torso para dedicarse a acariciar la piel con sabor a mar del más bajo, prolongando la sensación de placer que le nublaba los sentidos, sometiéndose a la voluntad del creador de semejantes emociones, que solo iban en aumento de intensidad con cada beso, cada roce, y cada mirada.
-No digas más, mon amour.
Se retiraron sin separar demasiado sus cuerpos, para no perder el delicado deseo que los abordaba, mientras la llamada era finalmente atendida.
-"¿Hola? Han llamado a servicios técnicos "XXXX"... ¿Hola?"
Fin del FlashBack.
Cuando Iggy volvió a la realidad, se topó con 3 pares de ojos que lo observaban con curiosidad y miedo, debido al delgado hilo de sangre que brotaba de la nariz del hombre de abundantes cejas.
-¡Vayan a hacer la tarea ahora! -Gritó de golpe, y los tres pequeños huyeron a toda velocidad.
FIN
¡Nos estamos leyendo! Y muchas gracias por leer :3
