Capitulo 6.: Un Gran Día

¡Quédate Jake! - susurre aun con sus labios en los míos -

No podía evitar sentirme atraída por él, es como si entre él y yo hubiese una conexión distinta a la que teníamos Edward y yo pero igual de electrizante y excitante.

Jacob me soltó violentamente lanzándome a la cama. Todo su cuerpo estaba temblando.

Ups! Bella lo siento, debo salir de aquí - dijo tirándose por la ventana del patio -

A los pocos minutos escuche varios árboles caer en el bosque de detrás de la casa, reí sola por un rato, siempre tuve esos encuentros con Edward pero el siempre se sabía controlar para no lastimarme, ¿será que ese mal también le afectaba a todas las criaturas mitológicas? Me pregunte.

Me recosté en mi cama, no podía dormir, realmente Jake me había sorprendido, no sabía que pudiera llegar a sentir eso por él. Cuando finalmente me quede dormida, volví a tener esas pesadillas, pesadillas que me estaban matando poco a poco, creí que con mi estado de coma las olvidaría pero solo se hicieron peores. Me desperté en gritos, pero entonces cuando lo vi todo se silencio.

¡Edward! - grite -

Moví mi cabeza a los lados, esto tenía que ser un espejismo, cuando finalmente volví a abrir mis ojos era Jake quien estaba a mi lado.

Jake - dije - ¿lo has visto cierto? Era el, estaba allí, sentado en el árbol mirándome.

No Bella, yo llevo rato viéndote dormir, si ese chupasangre hubiera estado aquí ya lo hubiese visto.

Jacob, ¿porque regresaste? - le pregunte -

Me pediste que me quedara contigo vida, así que cuando me paso… bueno, cuando estuve más calmado volví. - me dijo él con una gran sonrisa -

Se recostó en mi cama, y yo caí rendida sobre su pecho.

Cuando desperté ya Jake no estaba allí, me recordaba tanto a los días en que Ed… ¡no Bella! - Me dije a mi misma - ¡olvídalo ya!

Cuando baje las escaleras Charlie y Renee estaban hablando muy animadamente de Phil, el vendría hasta Forks porque estaba ansioso por ver a mi madre, así que Renee tuvo la brillante idea de pintar la casa, que por cierto desde mi nacimiento no se había pintado nunca más, aparte de unas nuevas remodelaciones que quería hacerle, Charlie la dejaba que soñara, no quería encontrarse con un puchero de mi madre a estas alturas. Reí de solo imaginármelo.

Cariño - dijo Renee - has despertado. Ven acá, tenemos algo que decirte.

Yo quede en el sitio, ¿desde cuándo Renee y Charlie tenían algo que decirme juntos? No los hice esperar más y me senté en el pequeño comedor.

Hoy ha llegado un manojo de cartas de solicitud para varias universidades - decía Charlie - no recuerdo que hayas enviado ninguna, ya que en este time… por…

Mi padre pensaba con cuidado cada cosa que decía, no quería lastimarme o abrir viejas heridas.

En ese tiempo no estaba de humor para eso - dije interrumpiendo y tomando las cartas en mis manos - Damon, Chicago, Alaska, Stamford, Harvard… las iba nombrado una a una mientras pasaba las cartas.

Srta. Isabella Swan.

Tenemos el honor de infórmale, que ha recibido una beca estudiantil por la universidad de Damon y será aceptada para el comienzo del próximo semestre.

Sin más que decir nos despedimos esperando su pronto ingreso a nuestra universidad.

La carta tenía el sello legitimo de la universidad, cada una las fui leyendo todas decían lo mismo, que me habían aceptado en su campus y que seria para el próximo semestre, pero al mirar la fecha pude darme cuenta que ya era un poco tarde, puesto que tenían fecha de julio, ósea que el próximo semestre al que se referían seria septiembre.

Lo lamento mucho cariño - dijo mi madre - me hubiese encantado que fueses a una de esas universidades.

No importa mama, ya veré que puedo hacer para entrar en el año próximo - le dije -

Pero en mi mente me estaba matando la duda de quién fue el que envió las solicitudes si yo no lo había hecho, la última carta que vi era la de la Universidad de Chicago.

La mire fijamente, la leí con mucho cuidado, me detuve en un numero telefónico que estaba casi al final de la hoja.

Marque rápidamente, mi madre y Charlie esperaban mirándome detenidamente, el tono se hacía más agudo pero al fin alguien contesto.

Universidad de Chicago, Buenos Días. - era una voz dulce y parecía amable -

Buenos Días - dije - mi nombre es Isabella Swan, llamaba por una carta de aceptación que me ha llegado hoy, quería saber si aun podría tener la oportunidad de ingresar mi documentación para la inscripción. He estado enferma por eso no he recibido la carta antes.

Muy bien Srta. Swan espere un momento.

No se escucho nada por un largo rato, los minutos pasaban, pero la chica no volvía a tomar el teléfono, Renee y Charlie aun me miraban expectantes, yo solo levante mis hombros en señal que tampoco yo entendía nada.

Srta. Swan, aun está en la línea - dijo ella algo alegre -

Si, claro acá estoy - dije impaciente -

Srta. Isabella Marie Swan, diecinueve años, lugar de nacimiento: Washington - Forks… ¿están correctos sus datos?

Si, si - dije - demasiados correctos - susurre para mí misma -

Muy bien, esta misma semana tiene que venir hasta el campus para presentar su expediente médico como justificación, se tendrá que adaptar rápidamente a las clases ya que van a mitad de curso, pero confió en que podrá hacerlo Srta. Swan. Que tenga un feliz día, nos veremos pronto Bella.

La chica colgó el teléfono pero su última frase quedo grabada en mi memoria.

Bella - susurre mi propio nombre - esa voz, esa voz la he escuchado antes. Esa persona tenía que conocerme para saber que a mí me gustaba que me llamaran así. ¿Pero quién sería?

Que pasa mi amor - dijo mi madre quien me miraba extrañada - ¿que te han dicho?

Que me darán la oportunidad de entrar retrasada, hare la entrega de documentos esta misma semana, y parece que tendré que adaptarme rápidamente a la universidad - le dije aun pensando en esa voz y porque me llamo Bella -

Renee y Charlie saltaron de la emoción, yo los acompañe no creía que pudiera hacerlo pero gracias a un desconocido muy osado había podido entrar en la universidad y lograr el sueño de mis padres, al fin mi vida tomaría algún rumbo, seguramente Jacob estará feliz por mí, me dije para mí misma, lo iré a visitar para contarle todo.

Me cambie y me dirigí a la Push, Renee y Charlie salieron juntos en el carro patrulla pero no tenía ni idea a donde irían.

Al llegar a La Push toda la manada estaba en el porche de la pequeña casa de Jake, pero él no estaba en el gentío. Salude a Billy y le pregunte por su pequeño. Me reía de solo pensar llamarlo así frente a él, me mataría.

Esta dormido Bella, parece que se ha ido de parranda anoche y aun duerme como bebe - me dijo Billy entre risitas -

Todos estaban allí afuera reunidos como una especie de celebración, pero solo era una reunión de manada, solo que el humor tan agradable de todos hacia que lo más sencillo se volviera una fiesta. Llegue a la pequeña habitación de Jake, ya ni siquiera entraba en su propia cama, los pies los tenia encogidos, estaba en posición fetal.

¡Jake! - Susurre a su oído - mi lobito, despierta.-

Jacob estaba rendido, me senté a su lado en la cama, quise zarandearlo un poco, pero no logre moverlo ni un milímetro.

¡Jacob! - le dije al oído -

Pose mis labios sobre su oreja, mordiendo el cartílago, sentí toda su piel erizarse, el se estremeció.

Vida - dijo tratando de abrir los ojos - estas aquí.

Si cachorrito, aquí estoy - dije - ¿te has dado un buen fiestón anoche no?

Le guiñe un ojo, el solo asintió, pero en un movimiento rápido, me tomo de la cintura y me acuno en sus brazos, comenzó a hacerme cosquillas, mi risa de escucho hasta el bosque. De pronto todo tuvo otro color, el sol más brillante estaba allí y me tenía en sus brazos, realmente me estaba enamorando de Jacob, mi mejor amigo, mi salvador.

Entonces no aguante mas, puse mis labios sobre los de él, dándole el beso más cálido que había sentido jamás, el me tomo mas fuerte contra él, nos separamos por un momento, pero nuestras frentes se quedaron pegadas, nos mirábamos el uno al otro cuando escuchamos un carraspeo.

Pensé que Jake te estaba haciendo daño - dijo Billy en la puerta -

Pero ya veo que no es así, mejor los dejo solos.

Jake y yo nos miramos por unos instantes, pero entonces al hacerle una mueca volvió a hacerme cosquillas. Jacob se levanto de cama conmigo en sus brazos, luego me puso de nuevo en ella cuidadosamente.

Ya vengo vida - dijo él con su gran sonrisa -

Jake - exclame -

El volteo hacia mí, con su rostro hermoso despreocupado.

Si cariño - contesto -

¿Porque me llamas vida? - le pregunte -

El sonrió completamente, sus dentadura perfecta resplandecía para mí, se acerco a mí y se sentó a mi lado en la cama.

Bella, te llamo vida, porque eso es lo que tú eres para mi, VIDA, MI VIDA, siempre va a hacer así, nunca cambiara. Me di cuenta de eso desde el día que te conocí, supe que eras para mí.

Tomo mi barbilla y levanto mi rostro hacia él, lagrimas salían de mis ojos sin explicación.

Te amo vida - dijo - con toda mi alma, mi corazón es tuyo, antes no querías verlo, pero ahora que estas aquí, para mí, tengo que confesarte algo.

Te amo demasiado, más de lo que nunca imagine amar alguien, a veces Sam me dice que estoy imprimado contigo, pero mi amor comenzó mucho antes de que supiera lo que soy, así que es amor verdadero, amor puro, puro amor, Te amo Bellas, siempre ha sido así, gracias por darme la oportunidad de estar a tu lado. Muchas gracias.

Levanto aun más mi rostro, y poso sus labios en frente, luego en mi nariz y finalmente en mis labios. Me aferre a su cuello como niña, necesitaba su protección, sentirme querida y él me lo estaba brindando sin pedir más nada a cambio que la sinceridad de mi corazón.

Te quiero Jake, te quiero más que a nada, mi corazón es tuyo, no necesito más tiempo, aquí estoy para ti… sana mis heridas y quédate conmigo para siempre. - dije -

El solo me miro con más fuerza, las llamas volvieron a tomar sus ojos, su cuerpo ardía, me puso en su regazo y me beso apasionadamente.

Bellas - me dijo luego de unos minutos - debo ir a ducharme, prometo que vuelvo pronto.

Yo solo asentí, mirándolo fijamente mientras salía de la habitación.