CAPÍTULO 12

Te quedaste de pie mirando la puerta por donde acaba de salir Yaten, iba triste, eso era obvio, pero lo que más te desconcertó fue ver ira, decepción y, quizás, ¿odio? en su mirada, tú incluso estabas decepcionada pero de ti misma, por ser tan cobarde, pero él, porque podía sentirse así, era un hombre perfecto, tremendamente apuesto, elegante, y aunque con mal carácter era maravilloso y llegaba a ser encantador cuando se lo proponía.

Tsuki, ¿estas bien pequeña?- Escuchaste la voz de tu amigo, pero te llegaba de tan lejos, no entendías el motivo, de repente cerraste los ojos y sentiste que todo bajo tus pies desapareció, lo último que escuchaste fue a Hyoga pidiendo ayuda, pero, ¿para qué? ¿Por qué?

Te estaba exasperando un poco que Tsuki no saliera pronto, sobre todo después de que viste salir a tu hermano hecho una fiera minutos después de que había ido a buscarla, aunque eso era buena señal, eso quería decir que ella lo había mandado por un tubo y ahora el camino quedaba libre para ti, aunque te sentías un poco culpable porque el pobre de Yaten se había hecho ilusiones, pero al fin y al cabo así es la vida, a veces se gana y otras se pierde, es el proceder normal de la existencia, aunque a algunos nos toca sufrir más que a otros.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Ibas sin rumbo fijo, Yaten había salido muy mal y decidiste que lo mejor sería ir tras él para asegurarse de que estuviera bien, claro que debías de hacerlo sin que él lo notara ya que en esas circunstancias él solía ser un poco explosivo y no querías tener problemas con él, algo andaba mal y lo que menos necesitaba era un hermano sobre protector, al menos no cerca.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

De repente todo mundo salió corriendo, todos sin excepción se dirigían al improvisado camerino de la modelo, eso te sorprendió, y si Yaten había hecho alguna estupidez, si había lastimado a Serena, momento, que estabas pensando, como confundiste a Serena con Tsuki, aunque pensándolo bien quizás era tu conciencia, habías regresado para conquistar a la "mujer de tus sueños" pero en la primera oportunidad que tenías cortejabas a otra, a una muy diferente a Bombón, ¿qué estabas pensando Kou?

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Cuando viste salir a Yaten tan mal solo pensaste que al fin ella lo había lastimado, Seiya por el contrario parecía fascinado, eso te molesto pero talvez era lo mejor, al fin y al cabo estabas acostumbrado a que él fuera todo un rompecorazones y ustedes dos solo su sombra o los de los corazones rotos, que injusta te parecía a veces la vida, ustedes eran todos unos caballeros, no es que Seiya no lo fuera pero a veces lo ocultaba MUY bien, además no eran feos, a menos que el espejo te estuviera engañando, por otro lado Seiya, no es que no fuera educado, al contrario, pero a veces era inoportuno, impulsivo; acaso era eso lo que lo volvía tan interesante e irresistible para las mujeres. Definitivamente era un secreto, pero ahora no tenías tiempo de averiguarlo, había cosas más importantes, como entrar sin que Yaten te viera al mismo bar que él.

Sin saber porque un mal presentimiento cruzo tu mente, pero como todos habían corrido hacia el cuarto donde estaba Tsuki tú seguiste su ejemplo, después, quizás con más calma, podrías poner atención a tus presentimientos.

Abriste los ojos muy despacio, sentías que todo a tu alrededor daba vueltas, ni la rueda de la fortuna te había sentado tan mal. Al principio todo te pareció un poco extraño, la habitación donde te encontrabas no era la tuya, ni siquiera era semejante a alguna de los cuartos de tus amigas donde antes acostumbrabas a pasar el tiempo, ni parecía el cuarto lujoso de un hotel cinco estrellas en los que acostumbrabas a estar durante los viajes de trabajo. De repente recordaste todo de golpe y el dolo de cabeza se intensifico, y como no, Yaten se había enterado de la verdad, te había sentenciado sin juicio y tu condena debía ser cumplida inmediatamente, fue entonces que todo se volvió un poco más claro aunque no con eso menos doloroso y aterrador.

Al entrar al cuarto todo y todos estaban vueltos locos, la modelo se había desmayado; alcohol, abanicos, un cojín, un teléfono celular, entre otros objetos que no pudiste observar muy bien, pasaron volando sobre ti, al parecer esa mujer no sólo movía masas cuando estaba en todo su esplendor y despierta. Como pudiste te adentraste entre la gente, al parecer ninguno sabía que mientras más persona hubiera ahí dentro peor, aunque claro tú no serías quien saliera sino ellos. Te aclaraste la garganta y después de haber obtenido un poco de su atención los corriste de manera sutil, quedando solo el representante de Tsuki, una joven de cabellos morados y tú para auxiliar a la dama.

Cuando por fin pudiste enfocar un poco mejor lograste ver a Hyoga, junto con Hitomi y alguien más que aún no podías distinguir, al parecer tu vista seguía un poco nublada, al menos fue así hasta que tus oídos reconocieron su voz, una voz con la que soñabas desde hace cinco años y más insistentemente un año atrás.

Al ver que Tsuki recobraba el conocimiento le sonreíste, después de un desmayo lo mejor para sentirse bien era una cara sonriente y que mejor que la tuya, al fin y al cabo eras muy apuesto.

Lo viste con ojos de tristeza, él te sonreía pero tú, cómo podías corresponder su gesto, si dentro de minutos le romperías el corazón, "quién juega con fuego se quema" pensaste, y esta vez estabas muy grave, tus heridas eran profundas pero lo que te preocupa era que tan graves serían las heridas de los demás, el fuego habías sido grande e involucro a muchos.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El ambiente del lugar que había escogido Yaten para refugiarse era muy agradable y además había chicas muy lindas, en especial una pelirroja que atendía la mesa que estaba cerca de la tuya.

Tsuki, creo que es muy tarde, lo mejor será irnos a tu departamento, mañana el ogro te espera temprano y no sería bueno que no llegáramos a tiempo, nos mandaría a la horca a ambos.- Tu amiga estaba teniendo una muy fuerte pelea interna, no podías dejarla sola y mucho menos ahora que él estaba cerca de ella, lo mejor sería darle la noche para pensar en lo que iba a hacer y decir, al fin su plazo concluía hasta el siguiente día, no tenía caso apresurar las cosas.

Respecto a eso señorita, he venido a entregarle las llaves de su automóvil, mi hermano ha olvidado dárselas y creo que no seria propio que una dama como usted fuera en un taxi o en algún otro transporte por el simple descuido de mi despistado hermano.- Te irías con cuidado para saber que le había hecho la modelo a tu hermanito para que saliera tan mal y tan deprisa.

Muchas gracias Seiya, lamento haberte hecho esperar, supongo que Taiki y Yaten aguardan para poderse ir, todo por mi tardanza, de verdad lo lamento.- Te dolió tanto pronunciar el nombre del ojiverde, pero sabías que él ya no estaba ahí por eso Seiya había ido a entregarte las llaves, "tal vez así lo planeaste Yaten, si es lo que quieres esta bien, Seiya sabrá ahora mismo la verdad" tus pensamientos solo se vieron interrumpidos por la voz de Seiya que te seguía viendo sonriente.

En realidad Taiki y Yaten ya se han ido, yo fui el único que se quedó para esperarte pero no te preocupes ahora mismo llamo un taxi.- Ahora solo había que esperar a que ella se compadeciera de ti y así poder estar a solas con ella y platicar, aunque su representante era un obstáculo que no tenías contemplado, si iba con ustedes tus planes se verían frustrados.

¡Oh! Que mal me siento Seiya, la verdad no debías de haberte molestado, en ese caso creo que lo menos que puedo hacer es llevarte a tu casa, de verdad discúlpame por haberme demorado tanto.- En definitiva el plan de Yaten era perfecto, no habías excusas Serena, la verdad siempre se sabe.

No, en lo absoluto, no quiero molestarte además tu amigo esta esperando por ti.- Pon cara de sufrimiento Seiya, y ojos de cordero moribundo ya casi esta en tu bolsillo.

Por Hyoga no te preocupes, él puede irse con Hitomi, verdad chicos?- ¡¡¡NOOOO!!! usa a Hyoga de pretexto, es un error en el plan, eso te gritaba tu mente pero si no lo hacía ahora no sería nunca.

¡¡¡¡Claro!!!!, que importa que nosotros nos preocupemos por ti, tú vete con tu nuevo amigo y abandónanos, mala amiga.- Un guiño del ojo izquierdo de tu amigo te hizo saber que él era el perfecto pretexto pero tú nuevamente lo rechazaste.

Vamos Hyoga no seas melodramático, además así no dejas que Hitomi se vaya sola en tu auto que era lo que pensabas hacer, por otro lado no crees que sería muy injusta si dejo ir a Seiya solo después que tuvo que esperarme para poder entregarme las llaves de mi auto.- Era tu última oportunidad Serena, era ahora o nunca, porque elegiste la segunda opción.

Esta bien, además tienes razón, Hitomi y yo nos iremos juntos y te veré mañana en la oficina de Hirakawa a las nueve. No llegues tarde sino quieres morir tan joven.- Interiormente le deseaste la mejor de las suertes a tu amiga, la situación a la que se enfrentaba era muy complicada y aunque no esperabas un resultado favorable rogabas porque no sufriera demasiado, ya había tenido suficiente con todo lo que paso esos últimos años.

Al poco rato de que tu hermano llegara lo viste discutir con una de las meseras, si alguien podía ser desagradable cuando se lo proponía ese era tu hermano Yaten Kou, aunque ahora no podías reprochárselo, en su situación tú no estarías mejor, aunque en lugar de ir a un café hubieses optado por la oscuridad de tu alcoba.

Esperaste que las cosas se calmaran un poco Yaten debía calmarse y no desquitarse con los demás, ellos NO eran culpables de NADA. Al parecer todo salio al revés, después de tratar mal a una de las chicas ahora era turno de la pelirroja que había llamado tu atención, para tu beneplácito ella era una mujer de armas tomar y puso a tu hermanito en su lugar además gracias a esa discusión pudiste saber el nombre de esa chica tan encantadora Isabella, un hermoso nombre.

Al fin solos, eso fue lo primero que cruzó tu mente al ver salir del improvisado camerino a los amigos de la modelo, esperaste tanto para tener esta oportunidad, no ibas a desaprovecharla.

Dios mío ayúdame, todo había sido tan rápido, incluso tu decisión fue tomada sin pensar, estabas tú sola contra el mundo, un mundo que se llamaba Seiya Kou, un mundo por el cual tendrías que luchar después de hablar.

Estaban ahí parados, ninguno se veía fijamente, las palabras no salían de sus bocas, sus cuerpos no avanzaban ni retrocedían, incluso sus mentes parecían ausentes; la tuya lo estaba no había duda de eso. No podías pensar, el verla ahí, de pie, frente a ti, viste algo que te desequilibro por completo, la bellísima modelo se convirtiendo de repente en la dulce niña de dieciséis años por la que venías.

No podías seguir así, al verlo junto a ti te recordó tan cosas, la pelea con Galaxia, la última hasta el momento, la despedida, cuando él le había pedido a Darien que te cuidara, cuando tú fingiste no entender sus palabras, cuando aún te engañabas al no querer admitir que lo amabas, recordaste su cita, cuando fueron atacados, cuando gano un osito rosa que ahora pendía de tus llaves, cuando estuvieron solos el día en que tus padres salieron, en tu mente se formulaba una pregunta, ¿Qué hubiese pasado si hubiesen estado completamente solo, si las chicas no hubieran intervenido?, también pasaron frente a ti los recuerdos de cuando él te salvo de un ataque del cual él salio muy mal, la vez que canto para tú entendieras su misión en la tierra, lo difícil que fue para ti no verlo, lo complicado que fue dejarlo partir aún sin saber que él eras tú y que tú eras él.

¿Crees que sería buena idea irnos?- Que le pasaba al casanova número uno.

Sí claro, ¿manejas tú?, es que la verdad no me siento bien. Preferiría recostarme un poco sino te molesta.

No claro que no, aunque solo podré manejar hasta mi casa, después tendrás que hacerlo tú. A menos claro que prefieras que te lleve a tu casa y de ahí yo puedo tomar un taxi.- Eso es, Seiya Kou vuelve a la carga.

Si claro, te lo agradecería mucho, aunque después de dejarme en casa puedes tomar mi auto para ir a tu casa, yo no lo necesitare mañana Hyoga pasara por mi.

Pero él dijo que te veía en la oficina del señor Hirakawa.

Sí lo sé pero estoy segura que ira por mí para que no llegue tarde, no te preocupes.

En ese caso, en marcha, será mejor que te deje en casa lo más pronto posible para que descanses.- Diciendo esto ambos salieron de la habitación para dirigirse al elevador y posteriormente al estacionamiento donde estaba aparcado el bello auto plateado.

Durante unos cuantos momentos pareció que tu hermano se calmo un poco, esto gracias a la aparición de la bella pelinegra en la plataforma del café. Y lo que viste a continuación te hizo sonreír, Yaten veía a aquella chica como nunca antes lo había hecho, talvez solo una vez, cuando veía a la princesa Kakkyu, cuando aún era Sailor Healer antes que Yaten Kou.

Y para tu sorpresa ella no parecía serle indiferente aunque difícilmente él se habría dado cuenta debido a su estado de admiración por la joven que tenía la voz de un ángel pero que como mencionaba en la canción que interpretaba no lo era, talvez eso era lo que tu hermano y tú necesitaban, alguien que no tuviera una misión secreta, poderes que la obligaran a pensar en alguien más antes que en ella, tal vez necesitaban a una chica "normal" que los hiciera sentir completos sin necesidad de grandes batallas, más que las que el amor conlleva.

Durante los cuatro minutos y medio que duro aproximadamente la interpretación de la linda pelinegra Taiki junto con Yaten se perdieron en la esperanza de un nuevo comienzo, lejos de ahí, formando un hogar, teniendo unas ilusiones, cumpliendo, por fin, viejos sueños.

El camino a casa no era largo y a esas horas de la noche era mucho más rápido, pero tú querías que el tiempo se detuviera o que al menos caminara lento, pero por alguna extraña razón el tiempo te pareció más corto de lo normal, pero eso ya no te sorprendió, siempre que necesitabas que una situación se alargara, el tiempo ponía especial empeño en que fuera todo lo contrario, los minutos pasaron cual saetas y el viento que los acompaño helo tu cuerpo entero. El miedo comenzaba a apoderarse de ti y de tu mente, nada era claro y su aroma lo empeoraba todo, que varonil era, que apuesto y encantador, acaso había hombre más perfecto que él. Tal vez Yaten, tu inconsciente respondió por ti inmediatamente y es que era verdad el ojiverde te había parecido en ese corto tiempo simplemente perfecto y ni siquiera Seiya te había hecho sentir lo que él.

Ella iba tan callada, mientras tú tarareabas una de tus canciones que sonaba en esos momentos en la radio y de nuevo tu mente te traiciono de la manera más vil, esa canción era la que habías cantado cuando todos se habían opuesto a que te acercaras a tu Bombón y la única manera que habías encontrado para hacerle entender tu misión en su mundo era esa, cantando, con el corazón, un corazón que desde entonces ya no le pertenecía a tu princesa sino a Serena Tsukino, a Sailor Moon.

Yaten o Seiya, elegancia y perfección contra alegría y dedicación, pasión o amor. Tantas y tantas preguntas en tu cabeza, ya no podías más, si no decidías ahora todo acabaría talvez peor de lo que esperabas, lo tenías frente a ti, de pie y cara a cara estaba el hombre por el que durante cinco años te debatiste entre deber y felicidad. Por qué dudar ahora, cuando todo se pintaba tan sencillo, cómo equivocarte después de tanto tiempo de batallas internas, qué necesidad la tuya la de complicarte la existencia, la decisión siempre fue tuya, solo faltaba tomarla, arriésgate Serena, toma al toro por los cuernos, velo y aclara tus sentimientos de una buena vez.

Que mirada tan arrebatadora la de esta mujer, que ojos tan claros pero tan atormentados en estos momentos, que parecidos al cielo de mayo, que similares a los de tu Bombón. Qué estabas haciendo ahí Seiya Kou junto a una mujer que no era otra sino la persona que le había destrozado el corazón a tu hermano, cómo podías siquiera pensar en besarla y tenerla para ti cuando no había demostrado ni la más mínima piedad con los sentimientos de Yaten. Que miserable te habías vuelto de un tiempo acá, acaso el sacrificio de tus hermanos no significaba nada para ti, dejaron su planeta, su vida "segura" por seguirte, se revelaron contra la persona que más querían por ayudarte y tú no pensabas en ellos ni un minuto, estabas junto a alguien que demostraba tener la sensibilidad de una roca.

Seiya, quieres pasar a tomar un café.- Actúa Serena, es ahora o nunca. Es como en las bodas habla ahora o calla para siempre, sólo que tú no tienes la opción de callar.

¡¡Claro!! Seria un placer.- Definitivamente eras un insensible al que no le importaban los demás. Bueno no es que no me importen sólo creo que merezco ser feliz. Pero a costa de que? Y Serena dónde queda Seiya? Quieres callarte por un minuto conciencia, sé que Serena me espera pero no puedo llegar con ella pensando en otra, no lo crees así? Que fácil te libras de todo Kou.

Entonces pasa, aquí afuera hace un poco de frío.- La verdad y la mentira, porque escoger la segunda, tal vez porque es más fácil, aunque sólo sea al principio.

Los minutos pasaron rápido, Yaten había vuelto a comportarse como un patán con la linda chica de cabellos negros y desde entonces lo atendía un joven que parecía un poco molesto con la actitud de tu hermano y es que para ser sincero cualquiera que se dijera caballero lo haría, Yaten no se había portado como una persona con ella, más bien parecía un animal, y es que hablarle así a la mujer que lo atraía tanto no era precisamente la mejor estrategia para conquistarla. Pero al menos había algo que agradecerle a esa actitud, de ese modo tanto la pelinegra como la pelirroja te atendían a ti, ahora sabías sus nombres, Alexa e Isabella respectivamente, una británica y la otra italiana; y ambas eran muy agradables. Al menos has encontrado alguien que te soportara y te pondrá en tu lugar cuando lo necesites hermanito.

Cuando todos en el local se dispusieron a retirarse tú hiciste lo propio con cuidado de no ser visto por Yaten, aunque lo estarías esperando a la salida no te parecía lo mejor presentarte ahora, al menos lo dejarías disfrutar de su nueva "conquista" unos minutos más.

Cuando entraste al apartamento de la modelo te sorprendió lo sumamente ordenado que éste estaba, todo estaba en su lugar, con un gusto exquisito en la decoración, la sala se mostraban en tonos durazno mientras que en la cocina eran azules. La estancia además estaba totalmente alfombrada y las luces eran tenues pero aún así daban la luz necesaria. Viste maravillado todo, los cuadros, la pila de discos que mostraban una inmensa variedad de géneros, desde clásica y jazz pasando por algo de rock y por último algo de pop que incluía a los Three Lights, al ver el último disco que tú y tus hermanos había grabado la vez anterior que habían estado en la Tierra no pudiste evitar sonreír, muchas imágenes se agolparon a tu mente; la llegada al aeropuerto, las batallas, los encuentros con Sailor Moon y las Sailors Scouts, el concierto con Michiru, los días de escuela, pero sobre todo la cita con Serena, el amor de tu vida, al que estabas traicionando.

Tu casa siempre había sido muy cálida pero en estos momentos te parecía el lugar más frío del mundo, si vivieras en un iglú estarías más caliente, estabas en la cocina, tu lugar favorito desde que habías logrado mejorar un poco como cocinera. Aunque en la mañana que habías salido no había nada para comer afortunadamente Hiromi, la persona encargada de asear tu apartamento, había llenado la alacena y el frigorífico además de dejar tu casa como un espejito, reluciente.

Después de haber observado todo detenidamente y de sacar por un momento de tus pensamientos a Serena, proseguiste con tu inspección, encontrando entre otras cosas, algunas novelas rosas, películas que presentaban comedias románticas, y muchísimos álbumes de fotos, que fueron esculcados inmediatamente. Al ir pasando las fotos un remolino de emociones se formo en tu mente y en tu corazón, las primeras páginas mostraban a una niña pequeña con ojos de un azul claro como el cielo y blonda cabellera, pero después las fotos iban mostrando a una adolescente de cabellera extremadamente larga peinada de una manera muy curiosa, dos chonguitos que coronaban su cabeza. Era tu Bombón, que hacían sus fotos en la casa de la modelo. Será porque Tsuki es Serena, so burro. Tu conciencia respondió por ti y entonces la verdad te golpeo en la cara, eso era, la hermosa modelo no era otra que TU Serena, la persona a la que amabas, la persona por la que venías, ahora TODO era claro pero eso no ayudaba en nada, al contrario, todo se complicaba.

Seiya el café ya esta lis…- Y en un segundo tu mundo se vino abajo, en las manos de Seiya estaban todos tus álbumes, las fotos de toda tu vida, desde que eras un bebé de brazos, con tu hermano menor, la primaria, después la secundaria con Amy, Rei, Mina y Lita, en la preparatoria con él, con Michiru y Haruka, Setsuna y Hotaru. Toda tu vida paso por tus ojos y entonces entendiste todo lo que perdiste por inmadura.

Quizás la modelo sólo fuera amiga de tu Bombón, aunque no tendría porque tener toda la vida de ella en fotos, o quizás ellas vivieran juntas y por eso estaban esos álbumes, eso era una idea no tan descabellada pero aún así rara, y además eso sería terrible, si llegara Serena en ese momento tú como se lo explicarías.

Disculpa Tsuki, conoces a la chica de estas fotos o por qué las tienes tú.- La pregunta era tonta, era obvio el porque las tenía, ellas eran solo una, pero acaso no era más fácil engañarse, o al menos intentarlo.

Eh?, ah sí, esas fotos, tú conoces a alguien de ellas?- Tiempo, eso era lo que necesitabas, pero cuánto más esperabas conseguir con preguntas tontas.

Sí de hecho a todas ellas, incluso estoy yo, que curioso no crees?- Estabas molesto, pero porqué, no tenías derecho a dudar de ella, acaso tú no eras igual de mentiroso que ella o peor aún, no mentiroso pero si infiel.

Sí absolutamente, yo también las conozco a todas ellas, son mis amigas, tengo esos álbumes porque Serena, la dueña de ellos, pensaba cambiarse conmigo porque como yo casi nunca estoy aquí ella aprovecharía magníficamente todo el espacio que tenga, pero no he podido hablar con ella, parece que anda muy ocupada, pero como veras ya se esta adueñando de me casa.- Las palabras salían de tu boca como si la que estuviera hablando no fueras tú, hablabas sin ningún esfuerzo como si todo lo dicho fuera la verdad. Costaba tanto terminar con una mentira.

Ah ya veo, con razón están aquí, pensé que… bueno nada olvídalo.- No era ella, Tsuki no era Serena pero aún así eran amigas, como podías estar tratando de seducir a la amiga de la mujer de tus sueños.

Bueno, olvidémoslo, mejor tomemos el café, estas galletas son riquísimas y además con pocas calorías.- Callar la verdad, podrías hacerlo, podías evitar romperle el corazón al menos esa noche, podías no ser tú la que lo vieras a la cara cuando la verdad le rompiera el corazón y las ilusiones.

Sí claro, supongo que con tu trabajo debes cuidarte mucho, eres todo lo contrario a Bombón, ella es muy glotona o al menos lo era hace unos cuantos años, tú que la conoces, como es en estos días, podrías decirme.- Estabas con la mujer más bella del planeta y le preguntabas por tu antiguo amor, que pasaba contigo.

Es muy falsa sabes, pretende ser quien no es, quien no desea ser, ha perdido mucho de lo que era antes.

No puedo creer lo que dices, discúlpame pero no te creo, y además por favor no hables así de ella frente a mí.- Quién se creía ella para habar mal de la niña más linda y adorable, sensible y dulce, ella no podía haber cambiado tanto aunque pasaran millones de años.

PUEDES NO CREERME PERO TE DIGO LA VERDAD Y NADIE MEJOR QUE YO PARA HABLAR DE ELLA, PORQUE ELLA Y YO SOMOS UNA MISMA, PORQUE TSUKI Y SERENA TSUKINO SOY YO, ENTIENDES SEIYA.- Así de fácil había sido decir la verdad, así de sencillo era quitarse las caretas. Ahora sólo restaba esperar su respuesta, el fatídico final.

¡¡¡¡¡¡Hola niñas!!!!!! Perdón por el mega retraso pero es que este capítulo nada más no se dejaba, andaba de un necio y la inspiración nomás no cooperaba. Espero me disculpen y que la espera haya valido la pena, el siguiente capítulo será el último (talvez después haya un epilogo para aclarar TODAS las dudas pero no es seguro, depende de lo que ustedes opinen) pero por el momento aquí les dejo éste que les dejo ver algo de los pensamiento y sentimientos de Taiki, es difícil terminar este mi primer fic y la verdad creo que por eso tampoco podía escribir este capítulo porque sé que el final se acerca, pero desde ahora les agradezco desde lo más profundo de mi corazón que me hayan apoyado y me hayan leído y seguido durante todo este tiempo, fueron una gran medicina en tiempos sumamente difíciles y lo siguen siendo, de verdad MIL GRACIAS a todas.

Por el momento me despido pero por favor les ruego estén conmigo hasta el final que esta más cerca ahora. Un beso enorme y un abrazo de oso a todas.