¡Hola! :D

¡aquí esta el capitulo 3! ^^


Del sábado al lunes el tiempo avanzó rápido. Ulquiorra se encontraba pintando un mural que le pidió Rangiku, según la joven de ojos claros, quería algo muy llamativo y que resaltara su figura. Mezcló unos cuantos colores y de repente vio en su maleta los pinceles que le había regalado Orihime Inoue. Usarlos ahora no era necesario, pero algo que debía admitir es que los quería usar para algo especial cuando su inspiración creativa volviese a aparecer.

- ¡Te está quedando muy bien el mural Cifer-san! – exclamó Urahara admirando el trabajo del pintor.

- Mmm… aún le falta mucho para que esté listo.

- ¡Pues a mí me gusta! ¡De seguro a Rangiku-san le va a encantar!

- ¿Me dirá a lo que realmente viene?

El director se sorprendió ante la pregunta del ojiverde, no se le escapaba nada.

- Vaya Cifer-san veo que te diste cuenta rápido – decía riendo – quería saber si Inoue-san ya te había entregado tu sorpresa.

- De hecho me encontré con ella en el supermercado el sábado y ahí me lo dio.

- ¡Ohh! ¿Y qué es? ¿Qué es?

- Un juego de pinceles – respondió a la vez que seguía pintando el mural.

- ¡Supongo que te alegraste!

- No soy de emocionarme con las sorpresas – Kisuke volvió a reír ante el comentario de Ulquiorra.

- Si, ya me percate de eso… Oye, ¿entonces se podría decir que te llevas mejor con Inoue-san?

- Llevarme bien o no con la gente de aquí no es importante.

- ¡Como puedes decir eso! ¡Inoue-san es muy agradable!

- Tampoco dije que no me agradara.

- ¡Ehhh! – Sonrió - ¡¿Eso quiere decir que…?!

- Y tampoco he dicho que me agradara.

- ¿Ah? ¡Cifer-san eres muy complicado!

Ulquiorra suspiró bajando la cabeza, se supone que un jefe debe dejar trabajar a sus empleados y el que tiene no lo hace en ningún momento.

- Tengo que terminar esto, así que le agradecería si… - en eso la secretaria se acercó a Kisuke muy emocionada teniendo que interrumpir al pelinegro.

- ¡Urahara-san! ¡Urahara-san!

- ¿Qué sucede Hinamori-chan?

- ¡Ella ya llegó! –Sonrió entrelazando sus dedos - ¡Esta en la sala de espera!

- ¡Ohh! ¡Qué buenas noticias! – Ulquiorra no entendía de quien estaban hablando - ¡Llegó temprano por lo que veo! ¡Déjala pasar!

- ¡Sí!

La secretaria obedeció inmediatamente. Urahara encendió un megáfono que traía en sus manos generando un ruido estruendoso en el momento.

- ¡Joder! ¡¿Ahora qué?! – dijo Grimmjow cubriéndose sus oídos al igual que Nell.

- ¡Vengan todos aquí! – llamó Urahara con un aire de alegría.

- ¿Qué pasa jefe? – preguntó Rangiku acercándose junto con su fotógrafo.

- ¿Es algo malo? – decía Orihime al lado de Ichigo.

- ¡Para nada! ¡Es todo lo contrario!

El director señaló atrás de sus trabajadores presentando a una chica de ojos violeta y cabello azabache, se notaba muy amable y sobretodo linda.

- ¿Qui… quién es? – preguntó Ichigo sorprendido al igual que sus compañeros.

- ¿No recuerdan cuando les dije que traería a una modelo internacional?

- Creíamos que no hablaba enserio – le dijo el joven de cabellos blancos.

- ¡Para que vean que no fueron solo palabras! ¡Les presento a Rukia Kuchiki-san!

- ¡Ohh! ¡Es tan pequeña! – exclamó Nell sonrojándose.

- ¡Eso la hace tan linda! – decía Rangiku al mismo tiempo que abrazaba a Rukia.

- Mucho gusto – saludó la ojivioleta luego del abrazo – me llamo Rukia ¡Haré mi mejor esfuerzo! – sonrió.

- Esperamos que este lugar sea de tu agrado – le dijo el fotógrafo – Yo soy Toshiro y ella es Matsumoto.

- ¡Puedes decirme Rangiku!

- ¡Yo soy Nelliel, pero puedes llamarme Nell! – Se aproximó a abrazar el brazo del ojiturquesa - ¡Él es Grimmy!

- ¡Que me digas Grimmjow! – exclamó molesto.

- ¡Gusto en conocerte Kuchiki-san! – La pelinaranja sonrió - ¡Yo soy Orihime!

- Yo me llamo Ichigo – le sonrió un poco sonrojado mientras se rascaba la cabeza.

- ¡Ohh! ¡Ichigo estas rojo! – exclamó Nelliel picando su mejilla.

- ¿Eh? ¡No… no es verdad! – bajó su cabeza avergonzado a la vez que fruncía las cejas.

- ¡Nunca vi sonrojarse a Ichigo!

- ¡No estoy sonrojado Nell!

El grupo no pudo evitar darse cuenta de la situación del pelinaranja, era algo que no habían visto antes. Rukia lo observaba entre risas, no era la primera vez que le pasaba algo similar, pero debía admitir que el joven era gracioso.

Ulquiorra se mantenía a observar el momento, no le sorprendió mucho la llegada de Rukia Kuchiki a pesar de conocer parte de su trayectoria ya que sus compañeros de universidad admiraban su belleza plasmada en las páginas de algunas revistas importantes que traían a las clases; lo que se preguntaba era como Urahara Kisuke pudo convencerla de venir, ella debe ser una persona muy ocupada, tal vez subestimo un poco a su jefe. Por otro lado, pudo ver que Orihime veía a Ichigo siendo molestado por Nelliel, pero la sonrisa que tenía entonces se notaba distinta a las que había visto antes.

De repente sintió como alguien lo abrazaba por el cuello.

- ¡Kuchiki-san! ¡También tienes que conocer a Cifer-san! – Rukia sonrió y se acercó al pintor el cual luego fue liberado por el infantil de su jefe.

- ¡Mucho gusto Cifer-san! –le extendió su mano en señal de saludo.

Ulquiorra se quedó callado por unos segundos, sabía que detrás de él su jefe lo miraba de forma sombría por si no la saludaba como se debía.

- Solo dime Ulquiorra – dijo el ojiverde estrechando su mano con la de la modelo.

Urahara al ver tal acto se sintió satisfecho, Ichigo frunció las cejas desviando la mirada, Orihime por su lado sonrió al ver que el joven recibía de buena forma a la chica de cabello azabache.

Nell y Rangiku vieron aquella escena como una novela.

- Oye Nell… ¿Soy yo o esos dos hacen una buena combinación? – le chismoseo la de ojos claros.

- Pienso igual – sonrió embelesada – Ulquiorra-kun y Kuchiki-san se ven bien juntos ¿Qué piensas Ichigo?

- No interesa… - respondió un poco enfadado – Ulquiorra al final la tratara de la misma forma en que trata a los demás.

Urahara volvió a encender el megáfono generando ese ruido molesto otra vez.

- ¡Ya deja de hacer eso! – Grimmjow volvió a cubrir sus orejas.

- ¡Disculpa Grimmjow-san! – Era divertido hacerlo enojar - ¡Bien, se acabó el descanso!

- Urahara-san…

- ¿Si? Dime Kuchiki-san.

- ¿Con quién voy a trabajar? – le preguntó la ojivioleta.

- ¡Eso es fácil! – Colocó su mano sobre la cabeza del ojimarrón - ¡Kurosaki-san se hará cargo de eso!

Los pelinaranjas de asombraron al oír las indicaciones de su jefe.

- Es… esto… Urahara-san… Kurosaki-kun es el que se encarga de tomarme las fotos…

- Descuida Inoue-san – sonrió Kisuke – estoy seguro que le podre confiar más responsabilidad a Kurosaki-san ¿verdad?

- Claro, no hay problema para mí – sonrió un poco el joven de ojos marrones.

- Entonces espero que hagamos un gran trabajo juntos Ichigo – Rukia hizo una reverencia ante el fotógrafo lo cual solo hizo que se volviera a sonrojar.

- Se… seguro – dijo sonriendo un poco.

Urahara estaba feliz con todo o al menos eso parecía. Ulquiorra se dirigió a terminar el mural para Rangiku y los demás se dirigieron a sus puestos de trabajo.


Llegando la noche cada quien se iba a sus respectivos hogares, Nell y Rangiku siempre se iban juntas ya que eran vecinas, Grimmjow iba solo, se podría decir que la trayectoria del trabajo a su casa era su único momento de paz, Toshiro siempre llevaba a Hinamori a su casa por lo que se iban juntos también.

Ulquiorra alistaba sus cosas para ya retirarse hasta que escucho unas pisadas que se acercaban a él.

- A Rangiku-san le gustó mucho tu trabajo, te dije que no estaba mal – le dijo Urahara con un abanico en su mano.

- Aun me faltan mejorar pequeños detalles – cerró su maleta y se comenzó a poner su saco.

- Te exiges mucho – sonrió un poco – dime ¿Qué opinas de Kuchiki-san? No te vi muy sorprendido como esperaba.

- Ya le dije que no soy de esas personas.

- ¿La conocías?

- No del todo – contestó – pero sé que hace un gran trabajo en lo del modelaje, desde mi perspectiva no tiene nada que mejorar.

- Que bueno – volteó su vista hacia Orihime, Ichigo y Rukia quienes también se hallaban ordenando sus cosas para salir, solo que estos últimos se hallaban muy centrados en sus conversaciones que inconscientemente dejaban de lado a la pelinaranja – Espero que Inoue-san pueda con esto.

- ¿Hm? ¿A qué se refiere?

Su jefe entrecerró sus orbes cubriendo su boca con el abanico.

- Una de las razones del porque traje a Kuchiki-san es para que Inoue-san se haga más fuerte, ya te habrás dado cuenta que es algo callada con tal de no inquietar a los demás, es linda cuando se preocupa por otros, pero debería pensar en si misma a veces.

- Entonces ¿insinúa que ahora que Kurosaki Ichigo se hará cargo de ambas ella debe ser más fuerte?

- Exacto, además que hay un problema que no me esperaba…

- ¿Cuál?

Kisuke cerró su abanico con un aire de seriedad.

- Dime Cifer-san… ¿Reconoces los sentimientos de la gente?

El pintor mantuvo silencio ante la pregunta del director.

- ¿Notaste que… Inoue-san está enamorada de Kurosaki-san?

Ulquiorra volvió a observar a Orihime la cual ya estaba por terminar de guardar sus cosas. Era algo que sospechaba pero de lo cual no había estado seguro hasta ahora.

- Algo que no me esperaba era que él se enamorara de Kuchiki-san, sé diferenciar entre un simple gusto y cuando alguien realmente está enamorado de una persona – sonrió – aunque en cierto modo esto ayudará mucho más a Inoue-san si somos positivos.

Con todo lo dicho, el pelinegro solo se puso a pensar en más cosas como que esa mujer no hace nada por intervenir en la conversación de ambos jóvenes, como si al hacerlo interrumpiera la atmosfera en la que están y eso es algo que ella no quiere ya que se preocupa más por otros que por sí misma, también en que su jefe resultó no ser tan infantil como creía y que Kurosaki Ichigo no se daba cuenta de los sentimientos de aquella joven que a comparación de él si lo hacia.

- Bueno – suspiró - ¡Estoy seguro que Kuchiki-san nos traerá mucha ganancia a nuestro estudio! ¿No lo crees Cifer-san? – de un momento al otro su jefe cambio de humor.

- Utilizar a las personas es…

- ¡No estoy utilizando a Kuchiki-san! – Negó sonriendo - ¡Me han dicho que es muy amable en persona y sobre todo linda! ¡Tenía muchas ganas de conocerla! ¡Claro que cada modelo aquí tiene lo suyo! ¿No?

Ulquiorra bajó levemente la cabeza y tomó su maleta.

- Como diga.

Se encaminó a la salida sin despedirse de su jefe.

- ¡Ve con cuidado Cifer-san!

Ulquiorra solo ignoro aquellas palabras al pensar en lo estúpido que era Kurosaki Ichigo, odiaba también esa sensación cuando veía deprimida a la pelinaranja o cuando enseñaba sonrisas falsas, ¿En qué momento empezó a preocuparse, aunque sea en lo más mínimo, por ella? La situación por la que pasaba aquella joven aún se le era un poco confusa, pero sin duda quería ver como todo esto marchaba.


Espero les haya gustado y de la misma forma espero subir el siguiente capitulo pronto, cuando acaben mis parciales de seguro me llegará de nuevo la inspiración *-*

Si pueden dejen review :3