Cap. 5.

El día apenas comenzaba, la ciudad se empezaba a despertar con los primeros rayos del sol que iluminaban todo el lugar. En las casas la actividad comenzaba, despertando a sus moradores y haciendo que se prepararan para un nuevo día. En una casa en particular las cosas no eran muy diferentes, a pesar de que la alarma había sonado por segunda vez, la casa estaba en particular silencio. Una chica pelinegra entro por fin a la habitación, estaba vestida, aunque aun descalza y con el cabello revuelto, y un leve rastro de cansancio en su rostro. Observo el cuarto, donde se encontraban dos pequeñas niñas aun en la cama con las cobijas tapándolas por completo. Alexa dio un suspiro armándose de paciencia .

-Ya es hora. Se nos hace tarde, a levantarse- Dijo lo mas enérgica que pudo, prendiendo la luz del cuarto y haciendo que las cobijas se revolvieran en su sitio.

-5 minutos mas- Se oyo una voz adormilada por debajo de las cobijas. Alexa suspiro y se dispuso a destaparlas, luchando por quitarles las sabanas y dejándolas tiradas en el piso.

-Eso me dijeron hace 10 minutos. Arriba.- Mas las menores permanecieron en la cama, aferrándose a la almohada.- Tienen 15 minutos para vestirse y peinarse.- Alexa salio del cuarto nada convencida, pero una vez advertidas, ya sabían a que atenerse. Llego a su cuarto a terminar de arreglarse y puso en la radio a todo volumen con su canción favorita de ese momento, logrando un gruñido de inconformidad desde el otro cuarto.

-Al menos ya se despertaron- Sonrío, mientras decidía que hacerse en el cabello. Al final se resigno a recogerlo en una coleta, dado que siempre hiciera lo que hiciera, terminaba despeinada. Además no tenía demasiado tiempo. Se apuro a salir del cuarto una vez que se considero que estaba lo suficientemente decente, y paso por el cuarto de las menores, donde ellas se peleaban por donde estaba la ropa. Se apuro a la cocina, donde preparo un almuerzo rápido para mas tarde para las tres, y acomodo tres platos con cereal y leche.

-Ya esta el desayuno, apúrense.- Ella se adelanto, empezando a desayunar mientras las niñas tardaron un par de minutos mas en bajar. Para cuando ellas llegaron, Alexa ya casi terminaba su plato, Fer estaba ya arreglada, pero Sari aun tenía el cabello despeinado. En la mano llevaba un cepillo y un par de ligas.

-¿Me ayudas?- Alexa asintió, mientras se apuraba a terminar su plato y lo dejaba en el fregadero. Tomo el cepillo y empezó a desenredar suavemente el cabello de Sari mientras ella desayunaba.

-¿cómo quieres que te peine?

-Media cola.-

Alexa batallo para peinarla, el cabello de la mas pequeña era un caos y no quería lastimarla al desenredarla. –Fer ¿podrías bajar las mochilas mientras que termino de peinarla?-la mas grande salio del cuarto, regresando momentos después con 2 mochilas, al tiempo que Sari estaba lista. Alexa salio corriendo por su mochila.

-¿ya esta todo listo?¿No se les olvida nada?- Ambas niñas negaron, y tomaron sus cosas.

-¿Iremos por Jamie?- pregunto la mayor.

-Si, y hoy se regresaran con el. –Fer sonrío alegre, cosa que no paso desapercibida para Alexa, que simplemente sonrió.-Yo tengo que ir a hacer un trabajo, así que su mama las cuidara mientras estoy fuera. Quiero que se porten bien ¿ok?-

Las niñas asintieron y se encaminaron a la casa de Jamie. Alexa saludo a Janicce, mientras le agradecía nuevamente por el favor. Se encaminaron a la escuela, donde Alexa se despidió de ellos y una vez que se aseguro que entraran, salio corriendo hacia su escuela. Llego con la respiración agitada, después de correr el trayecto del camión a la escuela, temiendo que se le hiciera tarde. Como pudo, llego a su asiento, mientras a su lado Bleick la veía divertido, Alexa se desplomaba en su asiento. Bleick le extendió una pequeña botella de agua, que Alexa tomó con gratitud.

-¿Se te hizo tarde?-

-Ni me lo recuerdes.- Bleick solo atinó a reír por lo bajo. Alexa le regreso la botella. -¿Listo para hoy?-

-Supongo.-

-No te oyes muy convencido-

-No te preocupes.- La conversación se vio interrumpida por la llegada del maestro, haciendo que todos guardaran silencio.

La mañana había pasado rápida y en calma, entre clases y platicas, los jóvenes por fin salían de la escuela. Bleick y Alexa platicaban tranquilamente, mientras caminaban a la salida. Cuando Alexa se encontró nuevamente con la moto frente a ella, se paro de golpe.

-¿No pensaras que nos iremos en eso, verdad?- Bleick solo sonrío y se acomodó en la moto.

-No es tan malo, anda. –Alexa no se movía de su lugar.-Vamos, no hay otra opción. Prometo que solo será esta vez-Alexa paso saliva con dificultad y tomó el casco que Bleick le extendía, resignada.

-Te odio.-murmuro por lo bajo a la vez que se subía. Bleick solo atino a reírse.

-¿Lista?-Alexa asintió y se aferro fuertemente a él, y a los pocos segundos salieron de la escuela. Para tranquilidad de Alexa, el viaje duro muy poco, llegaron a una modesta casa, donde Bleick se estaciono.

-Hay un lugar cerca de aquí que es muy bueno para fotos. Lo vi hace unos días. Solo dejamos las cosas y salimos para allá. –Alexa asintió y siguió a Bleick a la casa, donde fueron recibidos por una mujer delgada y alta, de cabellos negros.

-Bleick, que bueno que ya llegaste. ¿Por qué no me dijiste que tendríamos visitas? Mucho gusto, jovencita, soy Lauren- Le extendió la mano, misma que Alexa tomo-La madre de Bleick

-Mucho gusto señora, soy Alexa.-

-Dime Lauren, me hace sentir vieja que me diga señora.-

-Esta bien, Lauren.- contesto apenada.

-Mamá, vamos a ir al río a tomar unas fotos, regresamos después.- Bleick ya había acomodado sus cosas en la sala, junto a las de Alexa.

-No tarden, los espero a comer.- Ambos asintieron y salieron de la casa. Para alegría de la joven, era un lugar cercano y no había necesidad de usar la moto. Caminaban en medio de risas y platicas, haciendo que el tramo resultara realmente corto.

-Entonces, ¿Son solo estas fotos y ya?-

-Bueno, un par de preguntas del libro, pero no es gran cosa.-

-¿Me ayudas con eso?-

-Claro.- caminaron a la orilla del río semicongelado, mientras moraban a su alrededor, con las cámaras en mano. El lugar tenía un encanto y belleza natural, capaz de cautivar a cualquiera. Alexa se deleitaba viendo el lugar desconocido para ella, mientras Bleick estaba mas enfocado en tomar algunas fotos capaces de captar la magia del sitio.

-¿No te importa?-

-¿Qué?-

-Ayudarme con esto.- Ella solo sonrío y negó con la cabeza.

-Para nada. Me la estoy pasando muy bien. Eres el primer amigo que tengo en la escuela, y eso es agradable.-

-¿El primer amigo?- Ella solo asintió, mientras se detenía a hacer una foto.-No entiendo… Eres el tipo de chica que todo el mundo querría ser amigo.- Ella se encogió de hombros, restándole importancia. Aunque Bleick solo la miraba de espaldas, le pareció que la chica había cambiado de humor, por lo que decidió acercarse hasta ella.

-Solo digamos que no encajo muy bien.-

-¿Y por que te quedaste aquí? Pudiste haberte cambiado a otro lugar-

-Realmente… no tenía muchas opciones. A veces hay que adaptarse.-

Bleick parecía sorprendido por la respuesta le tomo del hombro y la hizo girar. Alexa tenía la mirada vidriosa, pero se impedía llorar, pretendiendo que todo estaba bien. Trato de alejarse, pero Bleick se lo impidió, tomándola de los hombros.

-No se que hayas pasado, pero parece que cargas con algo demasiado grande para ti. No necesitas aparentar ser fuerte. No tengo demasiado de conocerte, pero puedes contar conmigo para cualquier cosa.-

-Gracias.- apenas fue un murmuro, pero fue suficiente para Bleick. Paso un brazo alrededor de sus hombros y comenzó a caminar junto a ella. Se formo un silencio que era cómodo para ambos, cada quien con varios pensamientos en mente.

-No es tan malo este lugar.-finalmente Alexa interrumpió el silencio, mientras sonreía un poco- Solo no tuve tanta suerte con la escuela.-

-Bueno, habrá que hacer algo respecto a eso. – Alexa solo le devolvió la sonrisa. El silencio volvió a reinar en el lugar, pero no incómodo a ninguno. Bleick decidió cambiar de tema para relajar el ambiente.-Ahora, que estamos en confianza… ¿Quién es el chico de las fotos?- pregunto con picardía al final.

-¡Bleick!-

-Oh, vamos. ¿Es el por quien dices que "no es tan malo este lugar"?- Alexa se sonrojo notablemente, haciendo que el chico a su lado comenzara a reírse- Entonces, tengo razón.-

-Claro que no- Bleick se adelanto, ignorando su respuesta.

-Vamos, hay que apurarnos. Tienes que ir por tus sobrinas ¿no? Y quien sabe, quizá ver al chico misterioso.- Como respuesta, solo recibió una bola de nieve estrellándose en su espalda.

Mientras tanto Jamie, Fer, Sari y Sophie se dirigían al parque en compañía de Janicce, mas tarde de lo usual. Cuando llegaron pudieron ver el parque lleno de niños que corrían por todas partes, mientras el joven guardián de la nieve estaba jugando y entreteniéndose con los otros niños. Janicce dejo a los niños a la entrada de los juegos.

-Ire a comprar algo para la cena. No se vayan de aquí.-

Los niños asintieron y esperaron que se alejara para salir corriendo al área de juego. Jack los recibió contento en cuanto los vio.

-Pensé que no vendrían.-

-Mamá no quería dejarnos venir solos-

Jack paso su mirada por cada uno de ellos, confundido.

-¿Y Alexa? ¿No es ella la que siempre los trae?-

-Fue a hacer un trabajo. Dijo que hoy no nos podría acompañar.- Jack hizo una mueca de disgusto ante la noticia.- Pero dijo que te mandaba saludos.- Jack solo asintió, nada convencido. Pero los niños le impidieron pensar en algo mas, pues al instante ya estaban sobre el acosándolo con juegos. La tarde paso tranquila, entre juegos, mientras los pequeños se divertían, sus padres se sentaban en las bancas, observándolos desde lejos. Jack se había encargado de divertir y entretener a todos los pequeños con sus trucos y sus batallas de nieve, pero constantemente volteaba a ver a la banca donde Alexa solía sentarse, esperando encontrarla sin resultados. Cuando fue conciente de lo que hacia se sintió confundido y molesto. "¿Qué es lo que me pasa? Ya se que no va a venir. Entonces ¿Por qué la busco?"

Ya cerca del anochecer, se despidió de los niños hasta el día siguiente. Fue entonces que se sentó en el árbol para pensar un poco

La tarde se había pasado demasiado rápido, apenas y tuvieron tiempo de acabar la tarea, pues la mayor parte del tiempo se la pasaron platicando. Alexa vio el cielo oscurecerse y supo que ya era tarde. Espero a que Bleick regresara de la cocina con el chocolate para despedirse. Se quedo viendo la tele mientras el joven salía, cambiando los canales, sin que algo en especial le gustara. Al final, opto por dejarla en un canal que estaba en comerciales, a ver si había algo interesante ya que terminaran, mientras veía la ventana. La tele llamo su atención con el noticiario, se dispuso a verlo un rato. De pronto una noticia la congelo, por mas que quiso, no pudo apartar su mirada de ella.

-Vaya tragedia ¿no crees?- Alexa se paro rápidamente

-Ya me tengo que ir, nos vemos.- Y dicho esto, paso a un lado de Bleick completamente seria sin decir mas. Bleick se quedo extrañado de su comportamiento, mientras regresaba por un segundo la mirada a la tele, en la cual anunciaban un incendio en un hotel, que dejo varias victimas y con el cual aun luchaban por controlar. Dejo las tazas en la sala y se apuro a salir tras Alexa.

-Hey, Lexa, ¿Qué pasa?- ella parecía no escucharlo, hasta que poso una mano sobre su hombro, haciendo que volteara.

-Nada. Ya debo irme-

-¿Segura que estas bien?-

-Si, lo siento, te veo mañana.- Alexa paso a su lado dispuesta a irse, dejando confundido al joven, pero se le adelanto.

-De ninguna manera, ya es tarde. Deja que te lleve.- Espero que la chica le reprochara por la moto, como de costumbre mas ella solo asintió. Algo raro pasaba ahí, pero ella no quería decir nada. Se subió a la moto con ella tras de si, dispuesto a dejarla en su casa y después averiguar que le había pasado. La dejo en su casa, después de un rato, insistiendo en si estaba bien.

-no te preocupes, estoy bien-

-¿segura?

-Todo esta bien. Solo me preocupe por la hora.- Bleick asintió, aunque no estaba nada convencido.- ¿te veo mañana?

-Claro. Cuídate.- y dicho esto, se perdio entre las calles. Alexa lo observo irse, para después soltar un suspiro.

-Tranquila- se trato de animar, pero en su semblante se notaba que había algo que la perturbaba. Se forzó a aparentar que todo estaba bien y se dirigió por las niñas. Una vez en casa, la acosaron con anécdotas de su día, y por mas que Alexa trato de ponerles atención, había veces que se perdía en sus pensamientos, aunque después aparentaba que nada pasaba y reía junto a las niñas.

Jack seguía en el árbol acostado, habían pasado un par de horas desde que los niños se fueron del parque y el seguía ahí. Podría estar molestando a Bunny, pero en esos momentos extrañamente no se le apetecía. Así que decidió dar un paseo por la ciudad. A pesar de la hora, había mucha actividad en las calles, de hombres y mujeres jóvenes que iban y venían de un lado a otro, que entraban en bares y platicaban despreocupadamente. Jack los observaba de reojo "así que esto es lo que hacen. No se aun por que les gustan tanto estos lugares". Siguió paseando hasta que llego a una zona muy conocida. Las luces de las casas estaban en su mayoría apagadas. Jack reconoció la zona de inmediato.

-No tiene nada de malo si paso a saludar.- Se acerco a la casa que estaba totalmente a oscuras. Pensó en irse por un momento, pero quería ver a Alexa aunque fuera una vez, así que decidió acercarse a una de las ventanas superiores. En ella estaban Sari y Fer tranquilamente dormidas. Jack sonrío al verlas, se veían tan tranquilas. Pero algo llamo su atención, sentía una energía que le era familiar pero no pudo reconocerla, sin embargo no le dio buena espina. Entro a la casa y camino hasta donde mas se concentraba, detrás de una puerta, así que la abrió decidido y se sorprendió al encontrarse en la habitación de Alexa. La chica estaba acostada en su cama, pero se veía demasiado inquieta. Jack trato de concentrarse en saber de donde provenía aquella energía, pero no pudo encontrar el lugar, simplemente parecía haberse desaparecido. Jack bufo, ¡no podía simplemente desvanecerse! Dio un vistazo rápido a la habitación pero no parecía encontrar nada. Al final se acerco a la cama para comprobar que la chica estuviera bien, pero ella se movía bastante inquieta, un fino sudor cubría por completo su cara, mientras que tenía una mueca de terror plasmada en ella, parecía estar luchando con algo. Jack se acerco mas a ella y la meció suavemente, pero la chica no despertó, cada vez lucia mas desesperada.

-Alexa, despierta.-Jack comenzó a moverla con mas fuerza pero tenía el mismo resultado. Podía sentir la desesperación de la joven y comenzó a preocuparse.- Vamos, despierta.- la chica parecía estar atrapada en aquel mal sueño, seguía sin responder. -¡Alexa!- finalmente grito, mientras la sacudía fuertemente. La chica por fin despertó, mientras se levantaba rápidamente, respirando agitada y mientras unas finas lagrimas se escapaban de sus ojos.

-¿Estas bien?- La joven parecía desconcertada y desubicada, lo volteo a ver al escucharlo, pero las lagrimas salieron con mas fuerza. Jack no le gusto verla de tal forma, pero se sorprendió cuando la chica se lanzo a abrazarlo, completamente asustada y temblando, mientras rompía a llorar. Jack solo atino a regresarle el abrazo, dejando que la joven se desahogara.

-Ya, esta todo bien, solo fue un mal sueño.- pero la chica parecía llorar mas fuerte. Jack trato de consolarla hasta que poco a poco, las lagrimas se fueron acabando, mientras la joven seguía con el rostro oculto.

-Ya paso, tranquila- pasó con cuidado las manos por su cabello, en una suave caricia. Después levanto con cuidado su cara, para verla. Estaba completamente roja a causa del llanto, y sus labios temblaban ligeramente. Con cuidado, Jack fue retirando el rastro de su cara. -¿Quieres contarme que pasó?- Pero la chica negó suavemente, amenazando con llorar nuevamente.- Esta bien. Es muy pronto, ya me dirás después. Ahora estoy aquí, tranquila.- La chica asintió y volvió a abrazarlo, esta vez mas suave. Jack solo le devolvió el abrazo mientras sonreía.

-Gracias- Jack solo le regalo una caricia en la cabeza como respuesta. –Perdón por todo esto-

-No tienes que pedir perdón. Para eso estoy aquí- se separo suavemente para mirarla mejor- Para cuidarte. Recuérdalo.- Alexa asintió aun sonrojada. Se quedaron así por un tiempo más, hasta que Alexa por fin se calmo completamente.

-Deberías intentar dormir- Alexa negó con la cabeza rotundamente, como niña- Anda, sabes que lo necesitas.-

-No quiero. No quiero dormir otra vez después de eso.- Jack sonrío suavemente.

-No dejare que pase de nuevo. Yo cuidare tus sueños, es trabajo de meme, pero yo me encargare que no pase.- Alexa lo miro insegura, pero Jack insistió.-Anda, me quedare aquí a acompañarte.- Alexa asintió y se acostó nuevamente en la cama, ayudada de Jack, quien la tenía una mano de la joven estrechada en la propia. Jack se sentó a un lado de la cama, recargado en la pared. La observo hasta que se quedo dormida, y con cuidado le retiro un mechón de la cara. Se quedo viéndola por unos minutos mas, antes de por fin caer dormido a su lado.

Bleick estaba en su cuarto, repasando los hechos. No entendía el cambio tan repentino en la chica. Lo último que paso fue que estaba viendo la tele.

-¿Qué fue lo que paso? La noticia del incendio.- Comenzó a buscar por Internet la noticia, pero no encontró algo que hubiera afectado de esa forma a su amiga. Por un momento, recordó que desde el principio la joven se le hizo conocida, pero no supo de donde. Así que decidió investigar un poco en el pasado de la joven "no tiene nada de malo. Solo me preocupo por ella" Así que tecleo su nombre en el buscador, decidido a encontrar la causa de todo aquello, eso no era para nada normal, algo se lo decía.