Aqui el capitulo 8 ^^
¡Orihime-chan! – La voz de una infantil ojipardo se escuchaba en todo el estudio, la cual se encontraba abrazando a su amiga - ¡Te extrañe mucho! ¡No vuelvas a faltar al trabajo otra vez!
- Descuida Nell-san – dijo correspondiendo al abrazo de su amiga – No pasará.
- ¡Prométemelo! – pidió abrazándola más fuerte, inconscientemente claro.
Ulquiorra trataba de ignorar los gritos de la chica de cabello verde, era difícil concentrarse en su trabajo si ella no se controlaba.
- ¡Oye Nelliel! ¡Tenemos que seguir trabajando! – exclamó Grimmjow muy enfadado, tomó a su compañera del brazo logrando separarla de una asfixiada Orihime.
- ¡Pero Grimmy…!
- ¡Pero nada! ¡No quiero retrasarme con las fotos!
- Es que… - miró a su alrededor con preocupación – Aun no llega Rukia-chan…
- ¿Eh? – dijeron Grimmjow y Orihime al unísono.
Se percataron que era cierto, ya habían pasado unos 20 minutos y aun no veían a la ojivioleta.
- ¿También se dieron cuenta? – Era la voz de Ichigo que se unía al grupo – Me pregunto si estará bien…
- Orihime-chan ¿ayer no hubo ningún problema? – le preguntó Nell.
- No que yo sepa – negó con tristeza – quizá le haya dado un resfrió por la lluvia, pero no estoy segura, iba muy abrigada…
- Parece ser que su celular está apagado.
Urahara se acercó al grupo de jóvenes con un celular en su mano.
- Tal vez pueda ser algo grave – dijo guardando su móvil - ¿Alguien cree poder ir verla?
- Yo puedo – Ichigo rápidamente respondió a la pregunta, él también se encontraba muy preocupado por ella – Puedo ir ahora si quiere, solo necesito su dirección.
Orihime entrecerró sus orbes sintiendo un dolor en su pecho.
Era una de las pocas veces que veía a Ichigo tan decidido y que la razón de ese comportamiento se deba a su amiga y no a ella la frustraba un poco. No es que odie a Rukia, es más, deseaba que alguien vaya a verla, pero no podía evitar entristecerse porque sabía que Ichigo amaba a aquella ojivioleta.
- ¿Inoue-san? – la voz de Urahara Kisuke hizo que saliera de sus pensamientos.
- ¡Ah! ¡Si… si, dígame Urahara-san!
- ¿Te encuentras bien? – Le dijo – Te pregunte si estaba bien que Kurosaki-san vaya a ver a Kuchiki-san, ya sabes… de irse no habría quien te tome las fotos y…
- ¡No hay problema! – Contestó sonriendo y volteando a ver a Ichigo - ¡Mucha suerte Kurosaki-kun! ¡No dejes que le pase nada malo a Kuchiki-san!
"¿Qué estoy diciendo?"
Ichigo le regaló una pequeña sonrisa y le acarició la cabeza, ante tal tacto la ojigris se sonrojó mucho.
- Gracias por comprender Inoue – le agradeció dado que ambos sabían perfectamente que si él se iba la pelinaranja perdería ese día de trabajo.
El joven de ojos marrones tomó su abrigo, Urahara le entregó un papel con la dirección de Rukia y luego de despedirse de sus amigos salió corriendo del estudio.
- Bien, lo dejamos en manos de Kurosaki ¿Ahora si podemos seguir trabajando? – añadió un furioso Grimmjow.
- Está bien Grimmy… ¡Se nota que te mueres por verme en Kimono! ¿Verdad? – rió picando la sonrojada mejilla de su compañero de trabajo.
- ¡No… no es cierto idiota! ¡Solo quiero acabar rápido con esto!
Discutían como siempre mientras volvían a su puesto de trabajo.
Urahara observó a la joven de cabellos anaranjados y lo primero que vio fueron sus apagados ojos. No estaba seguro de seguir con ese desafío, tal vez era demasiado para ella.
- Kisuke – llamó un chico de ojos fríos como el hielo, se trataba de Toshiro.
- ¿Qué ocurre Toshiro-san? ¿Problemas con el Kimono de Rangiku-san?
- No – negó mostrándole su cámara - ¿Cree poder entregarme otra cámara? A esta ya se le acabó la batería.
- ¡Seguro! – Sonrió para luego voltear a ver a Orihime la cual le devolvió la mirada – Relájate Inoue-san, tienes el día libre, puedes hacer lo que desees, solo no te angusties ¿de acuerdo?
Orihime asintió dibujando una leve sonrisa, luego Urahara y Toshiro se marcharon del lugar.
Mientras tanto muy lejos del estudio, Ichigo se encontraba frente a la casa de Rukia y tocó varias veces el timbre, se preocupó más porque nadie abría la puerta.
- ¡Rukia! – Gritó mirando a su ventana - ¡Rukia soy yo! ¡Ichigo!
No pasó mucho para que una chica de baja estatura abriera la puerta, se hallaba despeinada y aun se encontraba en pijamas.
- ¿Eh? ¿Qué haces aquí Ichigo? – se sorprendió al ver a su compañero afuera de su casa.
El joven se acercó a ella y comenzó a examinarla con la mirada.
- ¿Estas bien? ¿Estas resfriada? ¿Por qué tu celular estaba apagado? ¿Por qué no llegaste a trabajar?
- Es… espera… - rió por tantas preguntas, Ichigo se sonrojó un poco, quizá se precipitó muy rápido - ¿Te gustaría pasar primero?
- Ah… - se rascó la cabeza - ¿No hay problema con eso?
- No, ninguno – le sonrió – vivo sola así que no creo que molestes a nadie.
- Está bien… claro.
Ambos jóvenes entraron a la casa donde Rukia respondería a todas las preguntas del fotógrafo.
Mientras tanto en el estudio, Ulquiorra colocó un gran mural detrás de la ojipardo, era un lindo fondo con un cielo nocturno y fuegos artificiales, se veía muy realista y bien elaborado lo cual alegró a la peliverde quien ya traía puesto un kimono blanco.
- ¡Muchas Gracias Ulquiorra-kun! ¡Está hermoso!
- No es nada – dijo el pintor guardando sus materiales para marcharse.
- ¡Agradécele también Grimmy!
- ¡¿Qué?! ¡Como si lo fuera a hacer!
- ¡Grimmy maleducado! – cruzó sus brazos con la mejillas infladas.
- ¡Di lo que quieras! ¡Si lo felicito solo alimentaré su ego!
- No busco la opinión de un animal como tú – agregó Ulquiorra siguiendo su camino.
- ¡¿Qué me has dicho?! – Nelliel lo tomó del brazo para que no hiciera nada grave.
-¡Ya, ya Grimmy!
Ulquiorra suspiró un poco cansado ¿Y cómo no? Ya había terminado los tres murales que le pidió Urahara y esta vez estuvo satisfecho con los resultados. De repente se detuvo a ver a aquella mujer sentada delante de un espejo y observando una cámara que estaba a su costado.
Con solo ver eso ya sabía que es lo que pasaba, y haber escuchado lo de Kuchiki Rukia anteriormente aclaraba más porque la ojigris se encontraba tan deprimida.
Comenzó a dar unos pasos hacia ella y en eso paró.
¿Qué estaba haciendo?
¿Para qué iba donde esa mujer? ¿Con que propósito se le acercaba?
Esas preguntas llegaron a su cabeza para después responderse a sí mismo. Tal vez solo sentía curiosidad, no era por nada más, además no le debía explicaciones a nadie.
Así que continuó su camino con seguridad, después de todo hablar con ella era muy interesante.
Orihime tomó la cámara entre sus manos y la observó detalle a detalle, empezó a creer que quizá era mejor renunciar a algo que nunca tendría, pero el hecho era que dolía mucho, y que fuese injusto lo hacía peor, abrió sus orbes al ver por medio del espejo a alguien atrás suyo.
- ¡Ulquiorra! ¡Me asustaste! – Exclamó soltando la cámara y dejándola caer -¡Ah! ¡No!
Él logró evitar que el aparato tocara el suelo lo cual sorprendió más a la joven.
- ¿Es de Kurosaki Ichigo? – preguntó monótonamente.
- Emm… sí… de seguro ya sabrás que Urahara-san le dio permiso para ir a ver a Kuchiki-san... - le sonrió
- Y eso es lo que te pone triste ¿no? – Orihime se sonrojó y volvió a deprimirse – Seguramente lo ocultaste cuando se fue.
La pelinaranja bajó su cabeza, se preguntaba que hacia Ichigo en estos momentos, iba a estar solo con Rukia y probablemente sea una buena oportunidad para confesarse.
- ¿Por qué... por qué me pasa esto a mí? – Ulquiorra podía oír como su voz comenzaba a quebrarse – Soy una hipócrita, les deseo felicidad pero en el fondo me disgusta saber que eso me lastima... Kurosaki-kun solo me ve como una hermana… no puedo ocupar ese lugar especial en él porque… porque…
- Porque es un idiota.
La joven se sorprendió ante el comentario del pelinegro.
- ¿Qué…?
El pintor observó la cámara entre sus manos y comenzó a acomodar el lente del aparato.
- Es un idiota – le clavó la mirada a ella - ¿Te gusta sufrir por alguien que no se da cuenta de tus sentimientos? Los cuales por cierto son muy obvios, seguro todos aquí se han dado cuenta pero no lo dicen porque si tú no lo haces nadie lo hará por ti.
- Ulquiorra… - murmuró.
- Sé que dije que a veces es mejor rendirse para que uno no se lastime a si mismo, pero tambien es bueno expresarlo para terminar con ese sufrimiento.
- Pero… ¿Y si no me acepta y arruino nuestra amistad? No quiero que eso pase.
- Quien sabe… ¿Y si acepta? – Orihime se sonrojó un poco – Puede que te sorprendas y te arrepientas por no habérselo dicho antes.
- ¿Y si me rechaza? – volvió a deprimirse.
- Si te rechaza... – trató de buscar las palabras adecuadas – es porque probablemente haya otra persona para ti... o quizá porque es el doble de idiota.
La ojigris se quedó viendo a su compañero, frotó sus ojos y sonrió por el consuelo que le estaba ofreciendo, a su manera claro.
- Gracias Ulquiorra… ¡Lo necesitaba! - él no dijo nada hasta terminar de arreglar el lente de la cámara - Oye ¿Sabes utilizar eso?
Ulquiorra asintió con tranquilidad.
- ¿Quién no sabe usar una cámara?
Orihime rió ante su respuesta, el ojiverde no entendía porque lo hacía.
- ¿Acaso dije algo gracioso?
- A lo que me refería es que si eres tan experto como Kurosaki-kun.
- Recibí pequeñas clases... nada especial - de repente a la pelinaranja se le iluminaron los ojos.
- ¡Es suficiente con eso! - mostró una dulce sonrisa - ¿Te parece si por hoy eres mi fotógrafo? - la pregunta llamó la atención del pintor, aunque no lo demostrara - ¿Estas libre ahora no?
- Sí, pero aún así...
- ¡Vamos, haremos un gran trabajo! - le suplicó con una linda carita, pero eso era inútil ante alguien como él - por otro lado no creo que quieras que el mural que hiciste para mí se desperdicie ¿verdad?
Él sabia perfectamente que era cierto, por mucho que lo niegue no podía permitir que su esfuerzo sea en vano. Suspiró pesadamente desviando la mirada, esa mujer de nuevo lo atrapó.
- Está bien, solo por hoy.
- ¡Que bien! - exclamó juntando ambas palmas de sus manos expresando felicidad - ¡Puedes usar la cámara de Kurosaki-kun!
- Preferiría pedirle otra a Urahara Kisuke.
- Como gustes ¡Iré a cambiarme! - se levantó del asiento caminando a su camerino - ¡No tardo!
Ni bien se fue Ulquiorra ya comenzaba a preguntarse si estaba bien lo que hacía, no le gustaba la idea de ser el reemplazo de Kurosaki Ichigo, pero si de esa forma lograba que aquella mujer no sonriera falsamente estaba bien para él, pues algo que odiaba mucho era eso.
Espero les haya gustado! :3
Gracias por leer y por sus reviews :D
