¡Hola a todas! ¿Cómo han estado? Yo muy bien, solo que estos meses no he tenido nada de inspiración y me fue difícil escribir. Hoy pude terminar de escribir el capítulo. De verdad lamento mucho la tardanza, trataré de actualizar más seguido desde ahora.

¡Me alegra mucho leer sus reviews! Me pone feliz que les hay gustado esta historia :D Como dije en el anterior capítulo, que daría pastelitos gratis, pues creo que es bastante tarde, así que como recompensa, les daré chocolate extra xDD

AbSeMaJe:¡Hola! Lamento mucho la tardanza. Muchas gracias por la aclaración. Jeje sí, a Sebastián le encanta fastidiar a Ciel xD. Espero que te guste este capítulo y... 10 pastelitos de chocolate para ti :3 Muchas gracias por el review :D

Izzy Valentino: ¡Hola! :) Muchas gracias por el review. Sí, me gusta mucho ver a un Sebastián confundido con sus sentimientos. Me gustaría hacerlo más humano pero es un demonio xD Ciel es una hermosura y Charles Grey, me fascina *¬*Desde el primer momento que lo vi, me encanto su personalidad xD. ¡Saludos! 1 caja de galletitas de chocolate para ti xD Espero te guste el capítulo y ¡lamento la tardanza!

Prysk: Hola. ¡Muchas gracias por el review! :D Espero que te guste este capítulo. Saludos y chocolate gratis para ti :D

Sakurita-chan: ¡Hola! Muchas gracias por el review jeje y lamento la tardanza. Me encanta lo romántico :D Gracias, trato de mejorar para que puedan disfrutar :D ¡Saludos! Y una caja de bombones para ti xD Espero que te guste el capítulo.

SebaCielForever: ¡Hola! :D ¡Muchas gracias por leer mi historia! Sebastián es un amor xDD Lamento la tardanza, espero que te guste el capítulo. Y 10 pasteles para ti :3

Kamy: ¡Hola! Muchas gracias por el review. :D Me alegra que te haya gustado, lamento mucho la tardanza. Espero que te guste este capítulo. Saludos y pastelitos para ti también :D

¡Espero que disfruten leyendo!


Secretos entre amo y sirviente.

Capítulo número cinco: Revelaciones.

Por Perrible

.

.

.

Se había imaginado la mansión del conde de Cecil un poco más elegante. Las paredes del vestíbulo estaban tapizadas de un terciopelo totalmente azul rey. Los cuadros eran pinturas de personajes importantes de la antigüedad, acompañados de pinturas sin ningún tipo de propósito más que adornar un poco la obra. Las fotografías de, seguramente, miembros de la familia Cecil no faltaban por los extensos pasillos de Hatfield House.

Por aquí, por favor. –Indico la sirvienta llamada Sophia. Invitándolos a pasar en el aposento repleto de libros y sillones grandes como individuales. "El decorado no se ve tan mal." –Pensó Charles Grey, mientras tomaba asiento en unos de los cómodos sillones junto a Ciel Phantomhive.

Enseguida les aproximaremos bocadillos junto con el té. Con permiso. –Musito la sirvienta peli-castaña, mientras se retiraba de la habitación. Cerrando la puerta tras de sí, ocasionando un gran estruendo.

Sinceramente, que ruidosa… Comento Grey mientras se tapaba con su mano enguantada, un gran bostezo de cansancio. Cruzo sus piernas y estiro sus brazos sobre el respaldo del sofá.

Ciel solo chasqueo la lengua. –¿No te parece extraño que el conde Cecil no haya aparecido? –Pregunto con pesadez y algo de aburrimiento.

"Su majestad me ordeno que buscara a un tal Albans Mirths. No. Es erróneo." –Cavilo Grey mientras sentía como el Phantomhive clavaba su mirada azulina en él. –Él debería de estar aquí ahora mismo. –Concordó el peli-gris con el peli-grisáceo. Ciel miro hacía la puerta, se podía escuchar la suela de los zapatos de alguien, pisar el suelo del corredor.

La puerta se abrió, dejando ver a Sebastián y Sophia, la sirvienta. Junto a un carrito dorado negruzco. Estos traían té, con bocadillos deliciosos a la vista y olfato. Charles Grey espero a que los sirvientes colocaran todo en la pequeña mesa que había frente a ellos. Ciel solo miraba a Sebastián fijamente con algo de recelo.

Por favor, sírvanse y disfruten. –Dijo Sophia mientras se reverenciaba. –El amo Cecil lamenta no poder acompañarlos, se encuentra algo indispuesto el día de hoy. Por favor, discúlpenos. Se reverencio nuevamente y se retiró de la habitación. Dejando solos a amo y mayordomo, y Charles Grey.

¿Indispuesto? Que excusa tan tonta… –Comento y rio Grey, mientras devoraba cada pastelito de la mesa. Ciel bebió un poco de té, solo unos sorbos, y dejo la taza a un lado de la mesa.

En fin. Me encuentro algo cansado yo me retirare a mi habitación. –Comunico el oji-azul mientras se paraba con lentitud.

Nos vemos en el desayuno. –Parlo Grey, apenas entendible. Seguía alimentándose con ahínco de aquellos dulces.

"¿Cómo puede comer… Tanto?" –Pensó Ciel mientras se retiraba del lugar junto a su mayordomo que parecía observarlo atentamente.

.

.

.

El corredor se encontraba hundido en el silencio, solo se escuchaban los pasos de Ciel y Sebastián. El mayordomo llevaba un candelabro, Ciel no sabía de dónde lo había sacado, pero eso no tenía importancia. Solo quería pensar en el caso encomendado por la reina, resolverlo rápidamente y volver a su mansión lo antes posible. No quería perder el tiempo con pensamientos, (Sebastián) innecesarios.

Ciel dio un largo suspiro mientras seguía a su mayordomo. Éste lo guiaba por la oscuridad, sin detenerse.

¿En dónde está mi habitación? –Interpelo con molestia por el largo recorrido hacía su habitación. Quería recostarse, le dolía la espalda por el largo viaje en carruaje y quería dormir de una vez. Cerró los ojos mientras se sobaba la frente con sus dedos.

Está cerca, bocchan. –Respondió Sebastián, burlón. Ciel alzo la ceja, disgustado.

¿Qué te parece tan gracioso, Sebastián? –Pregunto con irritación mientras se ponía frente a su sirviente. –Si vas a decir algo, dilo ahora mismo. No andes con rodeos.

Sebastián lo miro y sonrió, divertido. –Es que… –Llevo su mano a su mentón, pareció pensar en algo– Es que se ve muy lindo de esta forma. Y siguió sonriendo de forma un poco risueña.

Eres un idiota Sebastián. –Expreso con enfado, Ciel. –Y pensar que yo te…–Paro de repente, al darse cuenta lo que estaba por murmurar.

¿Usted…?

No tiene importanci-

Cuando Ciel fue dándose cuenta de lo que pasaba, no esperó estar acorralado contra la pared del pasillo, con Sebastián respirándole casi el rostro. Se agito por completo, y sorprendido, respiro hondo y trato de sonar lo menos afectado posible.

¿Qué piensas hacer, Sebastián? –Cuestiono Ciel sin ningún tipo de tribulación. Miro esos ojos rojizos con fijeza. "No caeré otra vez en tus encantos, Sebastián. No entraré en tu estúpido juego."

La sonrisa socarrona de Sebastián no tardó en aparecer. –¿Qué iba a decirme joven amo? ¿Qué usted me…? –Lo imito, burlándose.

Ciel se quedó mirándolo con furia mientras que Sebastián, no quiso dejar de ver esos ojitos zafiro que con orgullo y arrogancia lo observaban, como el más insignificante perro.

¡Suéltame ahora mismo! Sebastián lo ignoro. Se acercó a sus belfos. Apretándolos, mordiéndolos levemente. Se separó un poco, soltando su boca.

¿Le gusto…? Susurro en su oído con suavidad, mientras sus dedos acariciaban su oreja y sus labios.

Ciel se estremeció por completo. Cerró sus ocelos con sosiego mientras inútilmente trataba de apartar a Sebastián con sus débiles brazos. Su aliento, su perfume y el leve cosquilleo que su pelo hacía al chocar contra su piel, le hacía arder las mejillas.

¡No! –Exclamo.

Sebastián al sentir el leve empujoncito, lo beso con más profundidad. Aquel ósculo amenazaba con desatar aquel auto-control que recién empezaba a conocer. Sentía mucha hambre de repente, no entendía el porqué lo experimentaba en el momento menos oportuno, pero sentía unas irremediable ganas de devorarlo ahora mismo. Llevo sus enguantadas manos a sus caderas, atrayéndolo sin importarle los constantes forcejeos de su amo.

.

.

.

Charles Grey, luego de pedirle a la sirvienta que le preparara una pequeña cena. Decidió ir a investigar Hatfield House y de paso, el condado de Hértford. Palpo el bolsillo que había dentro de su chaqueta blanca bordada de detalles negros. Miro hacía todos los lados del corredor, comprobando estar completamente solo. Luego de asegurarse de estar completamente aislado, saco la carta con el sello de Su majestad. La abrió con cuidado, leyendo nuevamente, el comunicado de órdenes. Gracias a la luz de la luna que entraba por el exterior desde una ventana frente a él, pudo observar detalles que no había visto antes.

Levanto el papel, elevándolo hacía la luz que traspasaba la ventana de cristal.

¡Lo sabía! Como sospechaba, Su majestad nunca escribiría una carta de esta forma. –Susurro. "En un principio pensé que solo estaba jugando, pero luego de pensarlo otra vez, me di cuenta que la Reina jamás me hablaría de esa forma. Yo solo soy su mayordomo." –Reflexiono Grey, mientras miraba hacia adelante.

¿Eso es…? –Interrogo al vacío, al notar una pequeña luz amarillenta brillar por el camino. Fue avanzando de manera lenta hacía aquella luminosidad. Cediendo a la curiosidad.

Caminaba tan despacio que sus pasos no se escuchaban, fue aproximándose cada vez más. Notó la cola del frac negro del mayordomo desde lo lejos. Atisbo el candelabro en el suelo, medio arrimado a la pared. La oscuridad era muy profunda, era difícil percatarse de lo que había en el camino. La luz del astro plateado no era suficiente.

Al llegar más cerca, pudo advertir que el mayordomo negro no se encontraba solo, sino que…

"¿Con el mocoso?" Se cuestionó, perplejo de lo que veía.

Sintió la sagacidad de esconderse detrás de una pared que había a su izquierda, separando dos corredores. El muro lo tapo por completo, dejando solo a la vista, (Si se observaba muy de cerca), sus ojos, que miraban con duda la escena frente a sus iris.

"De verdad… ¿Ellos se están besando?" –Aunque la pregunta era bastante tonta de por sí, cuando lo estaba viendo todo con su propios ojos, debía de hacérsela por simple incredulidad. "Así que él es homosexual…"

.

.

.

Ciel pudo sentir como la lengua de Sebastián se filtraba entre su boca. Sintió mucho calor en su pecho.

Por un momento… Se sintió asqueroso, al notar que aquel beso y aquella caricia que su mayordomo le daba en su mejilla constantemente, le empezaba a fascinar…

"¡Basta! Eres el Conde Ciel Phantomhive, amo de Sebastián Michaelis, un demonio. ¿Eres tan débil que te dejas llevar por una caricia tan patética? ¡Basta, basta!"

¡Basta! –Grito abrumado, y con todas sus fuerzas, empujo a Sebastián de su lado. Haciendo que este abriera sus ojos que antes hubiera cerrado, y lo mirara solo con asombro. ¿Qué había hecho mal? ¿Al besarle quizás? Estaba seguro de haberlo hecho correctamente.

¡¿Quién demonios te crees para hacer esto?! –Exclamo Ciel, furioso.

Joven amo, por favor… No debe gritar aqu–

¡Cállate! ¡Ni se te ocurra acercarte! –Interrumpió el oji-azul.

Sebastián suspiro y frunció su ceño con un poco de tedio. Se acercó a recoger el candelabro que había cerca pero el manotazo que le dio Ciel al acercarse unos centímetros, lo tomo por sorpresa.

¿Intentas ir en contra del contrato, Sebastián? –Demando Ciel con jactancia mientras que su cuerpo temblaba de tanto rencor desbordándose de su ser.

Por supuesto que no, bocchan. Solo intentaba recoger el candelabro. –Contesto con la misma seriedad de siempre– Mis más sinceras disculpas. –Se reverenció sin ninguna pizca de estar arrepentido por lo ocurrido.

Ciel respiraba agitado, mientras lo observaba con un rostro totalmente lleno de ira, y para empeorar, aquellas disculpas con ese tono sarcástico harían que explotara de rabia.

Llévame a mi habitación y luego vete. –Dijo con sequedad, luego de controlar su ira del momento, mientras era observado por Sebastián– Es una orden. –Exclamo con frialdad.

Yes my lord.

.

.

.

Charles Grey sonrió triunfante. El conde Phantomhive era homosexual. Eso significaba que podría controlarlo con el simple chantaje...

"Pero… ¿Qué es ese contrato?" Curioseo el mayordomo blanco– "¿Qué clases de secretos entre amo y sirviente, guardan estos dos?

–Cuando sepa qué es ese contrato, notificaré todo a Su majestad. Aseguro.

.

.

.


¡Hasta aquí termina! Espero que les haya gustado. Muchas gracias por leer. :D

Como pueden ver jeje, Grey los descubrió. Me encanta poner a Charles Grey de chusmeta jaja y me encanta que sea glotón, yo también soy media glotona xDD

Dejen review para ver que les pareció :D

¡Saludos y pastelitos gratis para todas! :D

¡Bye, cuídense!