Ni la historia ni los personajes me pertenecen.

La historia pertenece a Abbi Gilnes, del libro homónimo ~ Personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

Disfruten la lectura :)


Si Fueras Mío

Capítulo IV

Sasuke

Esto no podía salir bien. Me maldije a mí mismo por actuar como un imbécil. Abrí de un tirón la puerta de la furgoneta y me dispuse a entrar cuando Itachi aparcó su coche detrás de mí. Perfecto. Justo lo que necesitaba. Tenía que hacerme a la idea de que había besado a Sakura, no encontrarme con mi hermano y Aoi.

La puerta de la furgo se abrió de golpe y él salió disparado con una mueca furiosa. ¿Y ahora qué le pasaba?

- Más te vale tener una buena excusa para aparcar en casa de Aoi.

Adaptarme al hecho de que Itachi se había convertido en un cavernícola por culpa de una chica, había sido casi tan difícil como verlo con Aoi. Itachi no había sido celoso hasta que consiguió a la chica de sus sueños. Entonces se convirtió en todo un trastornado.

- Acabo de dejar a Sakura - respondí, devolviéndole la mirada. No me asustaban sus tonterías de tipo duro. Me había metido en más peleas con él de las que podía contar.

Mi respuesta le confundió, porque arqueó una ceja y se volvió para mirar a Aoi, que estaba saliendo del coche.

- ¿Ya está aquí? - chilló, bajando de un salto antes de que Itachi pudiese atraparla. - ¿Te acuerdas que te dije que Sakura venía esta noche? - Le ofreció una gran sonrisa a Itachi y luego me miró. - ¿Por qué...? ¿Cómo es que la has traído tú?

Aoie era adorable cuando estaba confundida.

- Nos encontramos cenando en Ichiraku - respondí - Me ofrecí a llevarla para ahorrarle el viaje a su amiga.

El ceño fruncido de Aoi volvió a convertirse en una sonrisa. Me gustaba hacerla sonreír, siempre me había gustado.

- ¡Gracias! Qué bien que la encontraste - Aoi se dio la vuelta, envolvió a Itachi en un abrazo y le plantó un sonoro beso en los labios antes de soltar y dar un paso atrás. - Tengo que entrar. Hace meses que no la veo. Llámame luego.

Él le cogió la mano, le dio la vuelta con la palma hacia arriba y luego la besó y la lamió. Qué asco, no quería ver eso.

- Sí, te llamaré cuando me meta en la cama - Su voz se volvió más ronca de lo normal y juraría que oí a Aoi suspirar. Había visto más de lo que hubiese querido. me dispuse a subir a mi furgoneta.

- Sasuke, espera. - La orden de Itachi me detuvo. Sólo quería marcharme, pero él me cerraba el paso y no podía escapar. Aoi entró corriendo en la casa y en cuanto hubo cerrado la puerta, Itachi me miró y dijo:

- Lo de esta noche. No vuelvas a hacerlo. Han pasado seis meses y Aoi se esfuerza por ser amable contigo. Si vuelves a hablarle así, te voy a partir la cara.

Era de esperar, una amenaza en lugar de una disculpa. Pero tenía razón, había sido un imbécil con Aoi. No quería apartarlos a los dos de mi lado. Ellos me conocían mejor que nadie; habían sido mis amigos toda mi vida. Compartíamos un secreto y compartíamos recuerdos. Ambas cosas formaban un vínculo tan fuerte que había renunciado a Aoi casi sin oponer resistencia para conservarlo.

- Tienes razón. He sido un idiota. Me disculparé con ella la próxima vez que la vea.

Itachi parecía haberse calmado. Su mirada regresó a la ventana iluminada. Las chicas estarían charlando dentro y me pregunté si tendría otra cosa de la que disculparme la próxima vez que la viese. Porque si Sakura le contaba lo del beso, Aoi se iba a cabrear. No porque hubiese besado a Sakura, sino porque después me había comportado como un verdadero sinvergüenza.

- Bien. - Itachi se dirigió a su furgoneta, pero se detuvo. - Eh, ¿vienes a jugar billar?

- ¿La tía Kaede está trabajando?

- Sí

Eso significaba cerveza gratis. Asentí.

- Te sigo.

.

.

Sakura

Apenas había cruzado la puerta cuando Aoi apareció corriendo y gritando de alegría. Agilizó la bienvenida de sus padres y sus preguntas sobre los míos y me condujo a su habitación. Cerró la puerta y se volvió con una gran sonrisa en la cara.

- ¡Me alegro tanto de que estés aquí!

Su largo cabello rubio le colgaba suelto por la espalda y su bronceado ya era perfecto. ¿Cómo lo hacía? ¿Cuánto llevábamos de verano? ¿Una semana? Compartíamos los mismos ojos verdes. Eso era todo. Cuando era pequeña, la odiaba. No porque fuese mezquina, sino porque parecía una muleca Barbie. En respuesta, la cruel había sido yo.

- Yo también - respondí mientras se dejaba caer en la cama, a mi lado. Escapar de mi madre y de sus constantes quejas sobre mi padre había sido un gran alivio. Habían estado oficialmente divorciados durante tres meses, pero mi madre seguía despotricando de él todos los días.

- Lo vamos a pasar de maravilla. Mañana es el cumpleaños de Temari No Sabaku y va a celebrar una gran fiesta en su casa. Cada año lo hace. Te encantará, y así conocerás a todo el mundo. Itachi y yo también hemos estado hablando de ir de acampada. Puede que vayamos una semana al parque natural de Cheaha. Invitaremos a Sasuke porque el senderismo es lo suyo, y a más gente. Tú también vendrás, claro. Y Tenten pasará todo el verano en la playa en casa de su abuela, así que le dije que iríamos una semana a visitarla.

Me costó forzar una sonrisa, pero lo conseguí. Empujé la reacción de Sasuke después de nuestro beso hasta el rincón más oscuro de mi mente y me concentré al máximo en hablar con Aoi.

- Suena divertido. Me apunto a todo - le aseguré.

Aoi se inclinó hacia delante, tocándome el pelo y examinándome el rostro. Entonces, sus labios sonrieron ampliamente.

- Llevas maquillaje y el pelo más oscuro... - estudió mi falda y mi top - Y ropa más moderna.

- Decidí que había llegado la hora de cambiar - respondí, incapaz de reprimir mi sonrisa.

- Bueno, estás increíble.

Aoi se puso de pie y empezó a quitarse las botas vaqueras que llevaba. Las había conjuntado con un vestido de tirantes negro que apenas llegaba a medio camino de las rodillas. Era como si Dios hubiese decidido probar a hacer a alguien perfecto y hubiese escogido a Aoi para su experimento.

- Sasuke dice que te ha traído a casa. ¿Cómo le has visto? ¿De buen humor?

No estaba segura de cómo me sentía sabiendo que Aoi todavía se preocupaba por Sasuke. No esperaba esto cuando planeé pasar el verano aquí. Habían transcurrido seis meses desde la ruptura. La gente normal lo superaba después de seis meses, ¿no? Ahora estaba con Itachi. ¿No tendría que ser parte del pasado?

- Estaba, mmm... bien.

De acuerdo, era mentira, pero quería protegerlo de ella. Seguro que Sasuke no quería que Aoi supiese que seguía estando afectado por lo que había pasado con Itachi. Soltó un suspiro y volvió a dejarse caer en la cama, dobló las piernas y me miró.

- Bien. Itachi y él han intercambiado unas cuantas palabras en la fiesta de esta noche. Tuve que saltar encima de Itachi para separarlos. Por eso Sasuke se marchó y acabó en Ichiraku.

No les había visto pelearse desde niños. No seguirían riñendo por Aoi, ¿verdad?

- ¿Qué ha pasado? - pregunté a sabiendas de que la respuesta no me iba a gustar.

- Tonterías. A Itachi no le ha parecido bien el modo en que me ha hablado Sasuke. No ha sido nada, pero Itachi se enfadó y se puso a la defensiva. Aún no he encontrado cómo lidiar con el hecho de que yo estoy en el medio.

La última vez que había estado sentada en su cama hablando de los Uchiha, le dije que tenía que dejarlos marchar, aunque sabía que no sería capaz de hacerlo. eran una parte demasiado importante en su vida. Especialmente Itachi.

- ¿Sasuke sale con alguien? - pregunté, intentando sonar indiferente. Aoi soltó una breve risa.

- Ojalá.

Qué raro. Sauske era guapísimo, tenía talento, era atlético, educado, gracioso... ¿Cómo era posible que alguien así pasara seis meses sin encontrar novia?

- ¿No ha tenido ni una cita? - Aoi se encogió de hombros y apoyó la barbilla en las rodillas, rodeando las piernas con los brazos.

- Creo que una o dos. No estoy segura. La verdad es que no pregunto. Sasuke se sigue comportando de forma extraña conmigo e Itachi se pone muy territorial cuando lo menciono. No le gusta demasiado que hable de él.

Qué situación tan triste para Sasuke. Aoi había sido parte importante de su vida desde que tenía doce años, pero ya no podía hablar con ella si Itachi estaba cerca. Por mucho que deseara que Sasuke se olvidara de mi prima, no me gustaba la imagen que se había formado en mi cabeza. Sasuke, completamente solo, me preocupaba. No se lo merecía. Había sido muy bueno con los dos. Welcome to the Jungle empezó a sonar, y Aoi tomó su móvil - ronroneó al teléfono. Tenía que ser Itachi.

- ¿De verdad? Me alegro de que hayan salido juntos.

Eso me llamó la atención. Me estudié las uñas, intentando fingir que no me moría de curiosidad.

- Yo también te quiero. Ten cuidado y recuerda que no bebe a menudo, así que asegúrate de que llega bien a casa. - ¿Sasuke estaba bebiendo? ¿Con Itachi?. Mi prima sonrió - No, yo te quiero más. Por favor... Dejaré el teléfono junto a la almohada. Llámame cuando llegues a casa.

Aoi levantó la vista para ofrecerme una sonrisa brillante.

- Sí, nos estamos poniendo al día. Vale, te quiero. Adiós. - Dejó el teléfono en su falda y soltó un suspiro de felicidad. - Sé que no te gusta cómo fueron las cosas y que Sasuke se llevase la peor parte, pero quiero tanto a Itachi, Saku... Lo repetiría todo otra vez. No soporto hacer daño a Sasuke, de verdad, pero nunca había sido tan feliz. Itachi es maravilloso.

Su voz sonó tan romántica que tuve que reprimir el impulso de poner los ojos en blanco.


¡Hasta aquí el capítulo 4! El siguiente capítulo está lleno de sorpresas :D ¿Me regalan un review? ^^