Capitulo 6
A la mañana siguiente los primeros en levantarse fueron Harry y Ginny, que bajaron a desayunar y se encontraron con la Señora Weasley que nerviosa revolvia papeles sobre la mesa.
-Buenos días mamá, ¿te pasa algo? -le preguntó al verla.
-¡Si me pasa! -dijo desesperada.
Los chicos se sentaron alrededor de la mesa y la miraron sin decir nada.
-Pero prefiero a que se levanten Ron y Hermione antes de decirles, y debe estar papá aquí -continuó.
Se levantó sin decir nada y salió de la cocina con una pila de papeles que le cubrian la mitad de la cara.
Ginny miró a Harry y ambos se encojieron de hombros.
-Muero por saber que ha pasado entre ellos dos -dijo Ginny mordiendose las uñas.
-Si, yo tambien. Espero que haya resultado -repuso Harry sonriendo.
Su inquietud fue resuelta varios minutos después, cuando en la cocina irrumpieron Ron y Hermione. Iban de la mano y ambos parecían felices.
Los dos se pararon en seco al ver a Harry y a Ginny en la mesa de la cocina, pero no se soltaron las manos, si no que se apretaron con más fuerza.
-¿Le dices tú? -dijo Ron mirando a Hermione de reojo.
No tenían que decir nada, era obvio lo que había pasado, pero Hermione esbozó una de esas sonrisas que dejaban a todo el mundo especulante.
-¡Estamos de novios! -dijo dando saltitos de alegria.
-¡Lo sabia! -gritó Ginny y se puso de pie para abrazar a su amiga-. Los felicito.
-Gracias, gracias -respondió Ron haciendose el importante mientras se sentaba en la mesa.
Hermione le dedicó una mirada a Ginny, la cual esta interpreto "debemos hablar" así que se levantó y con una excusa se la llevó escaleras arriba hacia el dormitorio.
-¡Hey, hey! ¿A donde te llevas a mi novia? -preguntó Ron mientras con resignación veía como las dos amigas se alejaban de la cocina.
-¡Cuentame todo! -dijo Harry acercando su silla a la mesa.
Ron lo miro con una sonrisa de complicidad.
-Bueno ya sabes... Fue facil.
Harry río y supo que no era el momento para hablar del tema, además aquello era cosa de chicas. Solo les faltaba dar saltitos tontos de alegría. Pero se alegró mucho por Ron y Hermione, ya que no tendría que soportar más peleas ni discuciones. Ni tener que hablarles por separado como había currido muchas veces ya que ambos estaban peleados, o quizá si. "Uno nunca sabe" pensó Harry.
Mientras tanto, en la habitación de Ginny, las chicas gritaban y saltaban como si hubiesen ganado la copa de las casas.
-¡Te lo dije! -gritó Ginny sosteniendo una almohada en lo alto, como si fuera un trofeo.
-La verdad, Ginny. ¡Eres una genia! -dijo Hermione tirandose hacia atras dejandose caer en la cama matrimonial.
-Pero cuentame, ¿que pasó despues de que el te pidiera de ser su novia? -preguntó Ginny.
Como Hermione ya le haía contado todo, desde que los dejaron solos con el ajedréz mágico hasta que ron le dijo "te gustaría ser--" ahora queria saber más, y su amiga no iba a negárselo.
A demás, podrían tener tiempo para desayunar más tarde.
El sol se filtraba por la ventana abierta, iluminando así de lleno la habitación.
Hermione se cruzó de piernas sobre la cama, y Ginny la imitó pero sin poder permanecer quieta de la emoción que sentía.
Hermione, comenzó a contarle aquella noche que había sido larga, duradera y muy satisfactoria para ella y Ron.
--- Flash Back ---
-¿Te gustaría ser--
Hermione le rodeó el cuello con los brazos y le dio un profundo beso que duró varios minutos.
-¿Eso fue un sí? -preguntó Ron riendo.
-Obvio, tonto -respondió Hermione volviendolo a besar.
Se separaron y se miraron directamente a los ojos.
-¿Cómo crees que terminara toda esta historia? -preguntó Hermione con mirada triste.
-No lo sé, pero es mejor vivir el presente, ¿no lo crees? -dijo Ron volviendola a besar dulcemente.
Hermione correspondió al beso, pero lo freno con la mano levantada, había algo en su cara que no iba bien.
-Si, lo sé. Pero me refiero, si algún día nos peleamos (ojala que no -añadió al ver la cara de Ron) ya no volverá a ser todo como antes, prométeme que jamás perderemos la amistad que hemos contruido en tantos años -dijo y una lágrima corrió por su mejilla.
Ron la miro con sus profundos ojos azules, le sujetó el cuello con ambas manos, y con un pulgar le secó la lágrima que caía lentamente sobre su hermosa cara y de fracciones perfectas.
-Jamás dejaré que eso pase. Te haré la mujer más felíz del mundo, y si algo malo llegara a pasar entre nosotros dos, te juro Hermione, que no nos dejaremos de ver, ni de hablar. No voy a desperdiciar estos siete años junto a tí -concluyó sonriendo tranquilizadoramente.
Hermione le devolvió la sonrisa y más tranquila por aquellas palabras volvió a besarlo.
Ron la puso con cuidado con la espalda en la cama (ya que estaban sentados) y apoyó su cabeza con delicadeza en la almohada, quedando justo encima de ella.
Empezó a besarla y a acariciarla. Hacía tanto que soñaba con aquel momento, y nada podía arruinarlo.
Tenían una habitación perfectamente ambientada a la situación (y sonrió al recordar a su hermana), tenían una música de fondo que resonaba en sus oídos en cada beso que se daban.
La luz de la luna pegaba en las ventanas, y gracias a las delicadas cortinas de terciopelo que caían por ella, le daba un toque azul a la habitación.
Lo tenían todo, nada podía resultar tan perfecto como aquella situación. Y lo más importante, se tenían el uno con el otro, sus cuerpos calientes estaban pegados y cada caricia y cada beso iba aumenta el deseo.
Hermione levantó su musculosa blanca de apoco con la intención de sacarsela pero Ron se separó de ella y la miró.
-¿Crees que es necesario? -preguntó nervioso
Hermione se sentó en la cama, justo enfrente del pelirrojo, y largó una carcajada.
-¿Qué pasa Ronald Weasley tienes miedo?
-¿Miedo yo? Solo intento cuidarte, digo... Me parece muy rápido todo esto.
-A mi no me parece rápido. Nos amamos, ¿no? Aunque si no quieres, lo entiendo.
Ron se sentía medio rídiculo haciendo aquella escena. Normalmente la mujer era la que no quería y la que decía que era demasiado rápido. "Necesito tiempo, cariño" recordó que había oído en una novela, y se ruborizó al pensar que estaba haciendo el ridículo.
El tenía muchas ganas de estar con Hermione, pero a la vez sentía miedo por ella. No quería presionarla ni ir demasiado rápido. Quería que todo fluya y que sea con el más amor posible.
Hermione se le había quedando mirando.
-Claro que quiero, es que no quiero que vayamos demasiado rápido, por tí, no por mí -dijo Ron mirandola inquieto.
-Tienes razón, ¿sabes? Me encanta que me cuides, quizá podramos hacerlo en otro momento, cuando ambos estemos seguros. Te amo -dijo Hermione recostandose en la cama y tirando del cuello de Ron, de modo que volvieron a quedar como antes.
Siguieron besándose, acariciandose y rosando sus cuerpos calientes, hasta que el sueño los venció y cayeron rendidos uno al lado del otro con el aroma del amor flotando en el aire.
--- Fin Flash Back ---
Ginny se tapó la boca con las manos y ahogó un gritito.
-¿Sabes? Siempre he dicho que mi hermano es un poco raro... -dijo riendo.
-Yo creo que es un dulce, además ya tendremos tiempo para eso, ¿no? -preguntó Hermione radiente de felicidad.
Ginny se paró y se puso frente a un espejo que tenía en la pared y empezó a arreglar su cabello con ayuda de su varita.
Hermione la imitó y se puso a su lado. Se recogió el pelo y se lo enduló, hizo aparecer en su cuerpo un short de jean y un top negro que le quedaban estupendo.
-Y hablando de eso, ¿Qué hay de ti y de Harry? -preguntó Hermione haciendose la indiferente.
-¿Qué hay con que? -dijo Ginny que sabía muy bien a donde quería llegar su amiga.
-Ya sabes... ¿Ya lo han hecho? -dijo Hermione mirandose al espejo, mientras se retocaba el maquillaje con su varita.
-Debemos ir a desayunar, ¿no crees? -repuso Ginny y salió de la habitación lo más rápido posible, así Hermione no tuvo ni tiempo de replicarle nada.
Le dio un último toque a su make up y salió de la habitación con una simple sonrisa que la hacía aún más bonita de lo que era.
Cuando entró en la cocina, parecía que había mucho más gente que antes.
Harry y Ginny desayunaban junto a Ron. El señor y la señora Weasley revolvian papeles tambien al otro lado de la mesa, y en cuanto Hermione entró ambos se dirigieron hacia ella con una enorme sonrisa.
-Felicitaciones, los chicos nos contaron -dijo Molly abrazandola.
Hermione no sabía ni donde meterse, sus mejillas ardían y sentía que estaba totalmente colorada.
No dijo nada y se sentó en una silla justo al lado de Ron.
-Bien chicos, ahora que estan los cuatro. Debemos hablar -dijo el señor Weasley poniendose serio.
