Declaimer: Los personajes no me pertenecen; son de Stephanie Meyer y J.K. Rowling. Sólo la trama es mía.
Snorkack de cuernos arrugados y Plimpys de agua dulce
Caminaron tranquilamente hacia el gran comedor dispuestos a cenar, conversando ―a excepción de Izzy y Harry quienes seguían sonrojados y solo asentían― tranquilamente.
Cuando llegaron y Harry se sentó él se moría de ganas de sentarse al lado de Izzy para sentir de nuevo esa agradable corriente eléctrica que hacía que su corazón se acelerara y se sintiera feliz, pero de mala gana se sentó algo lejos.
―Izzy, ¿quienes serán tus compañeras? ―preguntó Ron, curioso. Había estado observando a Harry y Izzy desde hacía un largo momento y le pareció sumamente interesante la forma en que ellos se miraban el uno al otro.
―Son… Ginevra Weasley y Lavender Brown ―respondió ella mientras leía el mismo pergamino que había sacado de un bolsillo.
―Por lo visto serás mi nueva compañera ―comentó Ginny con una nota de antipatía en su voz.
―Sí, espero que no les importe. Llegué algo tarde por lo que sería completamente normal que se sientan incómodas ―manifestó dulcemente Izzy.
―Me acostumbraré ―respondió de mala gana la pelirroja.
Todos sintieron que el ambiente se tornaba algo incómodo en la mesa.
―Izzy, ¿alguna vez has visto un Plimpys de agua dulce? ―preguntó Luna con ilusión rompiendo el incomodo silencio, ajena a éste.
―No, lo siento, creo que no he escuchado de ellos ―Izzy se sintió mal cuando vio la expresión de decepción en Luna―. Pero, ¿te importaría alguna vez mostrármelos? Me gustaría verlos y saber cómo lucen ―agregó rápidamente.
Luna sonrió feliz y ampliamente, en su mente sabia que esa dulce castaña se convertiría en una buena amiga.
―Podemos ir al lago a ver si vemos alguno, quizás incluso podamos intentar buscar Snorkacks de cuernos arrugados ―mencionó ella con aire soñador.
―Me encantaría buscar Snorkack de cuernos arrugados, sería muy divertido.
Todos en la mesa se quedaron anonadados por la dulzura con la que Izzy trataba a Luna; cualquier persona que hubiera escuchado tantas cosas sin sentido le hubiera dicho que era un lunática pero ella no, parecía que le gustara la idea de buscar Snorkacks de cuernos arrugados aunque en realidad nadie supiera qué eran.
Harry no dejaba de pensar sobre lo amable y dulce que era Izzy con las personas pero no se le pasaban por alto las miradas que Ginny le dirigía a ésta. Tendría que hablar seriamente con ella.
―¿Qué clases tienes mañana? ―pregunto Neville.
―Tengo… Pociones, Encantamientos, Transformaciones, Defensa contras las artes oscuras y Historia de la magia ―volvió a leer ella distraídamente el pergamino.
―¡Tengo las mismas clases mañana! ― Respondió él felizmente pero después de que lo dijo se quedó callado y no pudo evitar sonrojarse fuertemente.
―Lo que Neville quiso decir es que todos tenemos las mismas clases, podemos guiarte si lo deseas ―alegó Hermione haciendo que el comentario de Neville no lo hiciera pasar un mal momento.
―Se los agradecería muchísimo, soy mala para seguir instrucciones en un papel ―susurro suavemente con los ojos puestos en la mesa mientras se sonrojaba.
Todos sonrieron.
Mientras comían no se dieron cuenta que dos pelirrojos caminaban hacia ellos con aire juguetón y bromista.
―Mira lo que tenemos aquí, hermano, nuestro grupo preferido de personas ―comentó George mientras pasaba su brazo por el cuello de Ron.
Los gemelos iban a empezar a hablar sobre la broma que le tenían Seamus cuando vieron a una pequeña castaña de ojos azules mirándolos dulcemente mientras se mordía su pequeño labio rosado.
―¿Y quién es esta adorable castaña?―Preguntó Fred alzando las cejas.
―No hemos tenido el placer de conocerla aun ―secundó George mientras la miraba fijamente, cosa que hacía que Harry se pusiera muy molesto ―algo que no pasó por alto para Ron y Hermione.
―¿Cuál es tu nombre, preciosura? ―preguntó coqueta y divertidamente Fred, consiguiendo un golpe de parte de Hermione.
―Me llamo Isabella pero todo el mundo me dice Izzy ―susurró la aludida mientras veía a los gemelos a través de sus largas pestañas.
―Izzy ―degustó su nombre―. Me gusta, es dulce. ¿No te gustaría salir a algún…? ―empezó a decir George ganándose una mirada envenenada de Harry, Hermione y Ron lo codearon al mismo tiempo.
―George, Fred, están asustando a Izzy ―masculló Hermione mirándolos a ambos.
―Lo siento nena, lo nuestro no podrá ser, veo que el alguien ya tiene los ojos puestos en ti ―comentó Fred mirando detenidamente a Harry y Neville.
Izzy estaba tan distraída mirando su comida y pensando en un rubio que extrañaba y que lamentablemente no había visto, que no se fijo en las miradas poco disimuladas que los pelirrojos le daban a Harry y Neville.
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Draco estaba acostado en su cama tan molesto que decidió no bajar al gran comedor. Debido a la estupidez de Pansy, la profesora McGonagall le había quitado diez puntos menos a Slytherin. Le parecía una verdadera estupidez.
Había escuchado a sus compañeros diciendo que había una nueva chica en Hogwarts.
"Seguramente otra sangre sucia", pensó con asco.
Con esos pensamientos se quedó dormido.
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Todos los estudiantes estaban ensimismados comiendo y hablando sobre el inicio del nuevo año. Izzy estaba abstraída en su asiento siguiendo pensando en las pequeñas mariposas que había sentido cuando su mano tocó la de Harry. También recordó cuando había sentido una corriente eléctrica con él.
"Comparado con Harry, eso solo fue corriente estática de la alfombra", ironizó mentalmente.
Sin darse cuenta recordó las mariposas de su estómago y sonrió inconscientemente feliz como hacía tiempo no estaba.
Harry no podía dejar de pensar en ella; era una persona sumamente dulce, tranquila, amable. Ella era perfecta; no había palabras para describirla.
Harry observó muy poco disimuladamente a Izzy pero cuando volteó la cabeza pudo observar a Ginny quien lo mirada con una expresión algo dolida.
Hermione y Ron también veía poco disimuladamente a su amigo que no dejaba de mirar a Izzy ―tenia la suerte que ella andaba en su mundo de Snorkack de cuernos arrugados y Plimpys de agua dulce― y las miradas poco cariñosas que le daba Ginny.
―Creo que es hora de que me vaya a acostar ―comentó Izzy en voz alta y levantándose lentamente.
―¿Estás segura de que es una buena idea? ―preguntó Neville temiendo que su nueva amiga se perdiera o fuera encontrada por Peeves que siempre vagaba por los pasillos, asustando a los estudiantes más ingenuos y gastando sus pesadas bromas.
―Creo que puedo ir sola aunque no he aprendido como ubicarme bien ―respondió amablemente terminándose de poner de pie.
―¡Ten cuidado con Peeves! ―advirtió Neville algo preocupado y sonrojado por las miradas que toda la mesa le daba.
―Lo tendré. Buenas noches, chicos, buenas noches, Neville ―se despidió dándole un beso en la mejilla y sonrojándose por como la miraba Harry. Apartó rápidamente la mirada ―logrando que Neville se pusiera igual o más rojo que el cabello de Ron― y se fue hacia los dormitorios.
―Yo creo que ella es muy amable, debe ser por todos lo pumpikers que tiene. Quizás hasta podamos ver un Nargles ―manifestó Luna con aire distraído.
―Izzy será tu compañera Ginny, ¿estas emocionada?―preguntó Ron a su hermana menor.
―No ―respondió ésta secamente.
Todos notaron como el ambiente cambió y tensó por el frio y seco comentario de la pelirroja. Hermione creía entender por qué Ginny le tenía cierto rencor a Izzy pero no iba a permitir que la tratara de hacer sentir inferior solo por unos celos de adolescente inmadura.
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Cuando Izzy llegó a la sala común se sintió sumamente feliz, ella solita podría arreglárselas en ese enorme colegio. Subió lentamente las escaleras hasta su habitación y escuchó un murmullo. Volteó la cabeza y vio a un grupo de estudiantes mirándola, odiaba que las personas la observaran y murmuraran de ella. Sonrió y se mordió el labio ―o que logro que la mayoría de los chicos quisieran hablarle― y siguió su camino.
Llegó a su habitación y se cambió sin magia, se hizo una trenza en el cabello y se acostó en su cama. Se entristeció cuando pensó en que quizás esa noche tendría pesadillas. Recordaba que cuando Jake empezó a formar parte esencial de su vida las pesadillas no eran tan seguidas. Extrañaba a su mejor amigo.
"¡No me importa si no me responde, le escribiré!", pensó decididamente.
Se levantó y empezó a escribir distraídamente en una hoja en blanco sobre su escritorio ante la mirada de Lizzy. Cuando hubo terminado se acostó nuevamente y cerró los ojos abrazando a su querida muñeca.
Por primera vez en meses Izzy no soñó con Edward y no tuvo pesadillas. Tuvo un dulce sueño; un sueño con un par de hermosos ojos verdes.
A la mañana siguiente se despertó con una sonrisa en el rostro y se levantó a empezar el día. Rápidamente estuvo lista para ir a clases hasta que vio la hora, aun tenía mucho tiempo libre, así que sin hacer ruido ya que sus compañeras estaban en el quinto sueño, salió de la habitación.
Bajo tranquilamente las escaleras observando toda la sala común completamente vacía.
Salió rápidamente de allí y caminó por los pasillos desiertos de Hogwarts.
Mientras iba bajando las escaleras hacia el comedor recordó todas las veces en que se había caído por las escaleras, agarrando el pasamanos como si su vida dependiese de ello, cosa que posiblemente fuera cierta, y bajo lentamente.
Llegó al final de las escaleras sin rasguño alguno.
"Mi racha de caídas se está terminando", pensó con felicidad.
Antes de que pudiera pensar en cualquier otra cosa alguien tropezó con ella logrando que ambos cayeran al piso y se lastimaran.
"Lo que fácil viene fácil se va; y vaya que te duele cuando se va.", reflexionó divertidamente mientras trataba de ponerse en pie y observar quien la había tirado.
Era Harry.
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Harry no sabía por qué se había levantado tan temprano. Ron y Neville aun seguían en brazos de Morfeo. Él tuvo una de las mejores noches de su vida, soñó con un par de ojos azules y una dulce voz de bebé que lo llamaba, pensó que quizás lo que necesitaba era tomar algo de aire, se vistió rápidamente y fue a desayunar pero había estado tan distraído tratando de entender la clase de pociones y tropezó con alguien pero cuando observó pudo ver una cabellera castaño y unos hermosos ojos azules.
―Ho-Hola, Harry ―saludó suavemente Izzy ayudándolo a pararse.
―Hola Izzy ―respondió sorprendido Harry.
―Es muy temprano, ¿qué haces despierta tan temprano? ―preguntó Harry.
―Estaba investigando.
―¿Sobre qué? ―volvió a preguntar curioso Harry.
―Sobre los Snorkack de cuernos arrugados y Plimpys de agua dulce ―respondió divertida Izzy ante la mirada sorprendida de Harry.
―¿Crees que existen los Snorkack de cuernos arrugados y Plimpys de agua dulce? ―preguntó Harry, bromeando.
―Estuve fuera del mundo mágico por mucho tiempo, además tengo la mente muy abierta ―respondió empezando a caminar al comedor dejando a Harry con algunas preguntas en su lengua.
―¿A dónde vas? ―interrogó Harry tratando de prolongar el escaso tiempo que podía compartir con ella.
―Al comedor.
―¿Puedo acompañarte? yo también iba para allá ―volvió a preguntar Harry.
―Me gustaría, quizás me vuelva a perder si voy sola ―bromeó intentando que Harry no se diera cuenta de lo nerviosa que se encontraba.
Caminaron tranquilamente hasta al comedor que estaba prácticamente vacío a excepción de algunos pocos estudiantes y los elfos que servían la comida tranquilamente.
Se sentaron en la mesa de Gryffindor; primero algo callados hasta que un divertido comentario le sacó una sonrisa a Izzy.
"Se ve tan hermosa cuando sonríe", pensó Harry cuando la observo.
Hablaron de sus gustos, colores favoritos, canciones, libros, lugares y mucho más. Hablaron durante a lo que a ambos les pareció solo unos minutos cuando en realidad había pasado mucho tiempo. La mayoría de los estudiantes ya habían llegado y los estaban observando sin que ellos se dieran cuenta. No sabían que el tiempo había transcurrido tan rápido hasta que vieron a Hermione, Ron, Neville, Luna y Ginny, quien no estaba nada feliz de haberlos visto juntos.
Se sonrojaron por saber que estuvieron hablando tanto tiempo y decidieron empezar a comer rápidamente para no llegar tarde a la clase de Pociones.
―Buenos días ―saludó Izzy tratando de no sonrojarse; cosa que no consiguió. Todos les respondieron y a Harry no le pasaron inadvertidas las miradas cómplices que Ron y Hermione se daban cuando miraban a Izzy y luego a él detenidamente.
Después de comer en un silencio algo incómodo, Izzy decidió que ya era hora de ir a clases de Pociones. Se levantó en silencio pero cuando iba a dar el primer paso no se dio cuenta que unos ojos marrones la observaron.
―¿A dónde vas? ―pregunto Ron antes de meterse en su boca todas las empanadas de calabaza que pudiera y algunas que tampoco podía.
―Voy a ir a la clase de Pociones; falta poco tiempo para que inicie ―respondió rápidamente Izzy.
Después de que Ron terminó de comer todo lo que pudo (suficiente alimento para alimentar más de dos docenas de Gusanos aquavirus según Luna) llegaron rápidamente al salón de pociones donde vieron a la mayoría de los Slytherin y se sentaron en sus respectivos puestos. Como Izzy no estaba bien ubicada en donde debía sentarse decidió quedarse de pie, sonrojándose seguidamente por las miradas que le daban la mayoría de los alumnos y esperar al que el profesor le asignara un puesto y un compañero.
Estaba tan distraída que no supo que unos ojos azules sumamente parecidos a los de ella la observaban con cierto interés, cuando sintió la mirada penetrante; volteo rápidamente.
"Eso no es un Snorkack de cuernos arrugados", pensó sorprendida observándolo.
―¿Draco?―preguntó, asombrada.
¡Hola!
Lamento mucho la demora pero buenas noticias:
¡Mi próximo capítulo ya está listo!
Agradezco los Reviews de: Gissbella De Salvatore, Bella Uchiha Cullen, XD-MaSeN-cUlLeN, CaMuChI, soiidiaz, nandita21unexplained, Seleina y damalunaely.
También agradezco a quienes me tienen en favoritos.
Espero comentarios.
Sigo con mi piernita y mi yeso :(
-Lexi que aprendió como bajar las escaleras.
