Naruto Shippuden y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
La historia pertenecen a Xiyozaqui y Keylove14
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¡ Sin mas disfruten y perdonen el retraso!
¿Qué paso ayer?
(Parte II)
¿Y bien?- preguntó la rubia al borde de la desesperación, mientras apuntaba con el cuchillo al pelinegro que se encontraba más pálido que de costumbre.
—Primero, baja lo que tengas en la mano— suspiró Hinata —Más aún si es un objeto punzocortante— habló autoritariamente. Ino dejó el cuchillo en la barra de la cocina y cogió el palo de la escoba sin apartar la vista de Sai, que soltaba un ligero suspiro de alivio.
—Ok, te contaré qué sucedió… Según Tenten y Sakura, andabas un tanto pasada de copas y te obsesionaste con la idea de averiguar mi método secreto con el que conseguí traer a Sasuke y Naruto a la fiesta, sin embargo te saliste un poquito de control…
Flash Back.
— ¡No huyas cobarde! ¡Ino Holmes averiguará tu secreto!— gritaba la rubia mientras corría tras un chico de cabello largo y castaño. — Me despistaste por un momento Pero ¡NADA!, ¡NADA!, repito por si no quedó claro: ¡NADA! ¡Me apartará de mi misión original!— gritó antes de soltar una carcajada al buen estilo villano de caricatura, mientras con una cuerda – que sacó de quién sabe dónde – ató al pobre muchacho que suplicaba piedad.
— ¡Tenten! ¡Ino se está saliendo de control! ¡Tenemos que hacer algo!— gritó una Sakura desesperada.
— Descuida, todo es parte del plan— dijo la castaña que miraba a todos lados, menos a la escena que estaba frente a ellos.
— ¿Si quiera me estás escuchando?— preguntó la pelirosa un tanto enojada.
—Obvio que sí— La muchacha volteó hacia su amiga — ¡SAI!— gritó. Ambas chicas se encontraban paradas fuera del baño de chicos. Tenten tenía una cuerda en la mano.
— ¿Ya estás?— preguntó con un tono cansino.
— ¡No pienso salir así!– gritó el muchacho.
— ¡Saldrás así porque nosotras lo decimos! – ordenó la castaña.
— ¡No! ¡No lo haré!— se negó el joven
— ¡Ese es el precio que haz de pagar para poder cantar!- gritó Sakura.
— ¡No! ¡Me niego rotundamente! ¡Esta peluca no va con mi tono de piel! ¡Y el atuendo no resalta mis ojos! ¡ASI NO SALGO!—sentenció dramáticamente
— ¡¿ES ENSERIO?! ¡¿POR ESA TONTERIA?! ¡SAL DE UNA MALDITA VEZ ANTES QUE TIRE LA PUERTA!— gritó la pelirosa.
— Tranquila querida. No reniegues, luego se te quedaran las marcas de expresión. Para eso es esto— dijo la oji castaña con un guiño y señalando la cuerda en su mano. Enseguida tiró de ella con fuerza y el muchacho salió del baño. Traía un traje igual al de Hinata y usaba una peluca.
— Increíble, la diferencia será nula— dijo Sakura aguantando la risa.
— Lo sé, la magia de la utilería y maquillaje – rió Tenten
— ¡Suéltenme!— gritó el chico, en ese momento, la canción "Ai Se Eu te Pego" — ¡Es un clásico! ¡Debo cantar!— intentó correr, pero Sakura lo haló más con la cuerda. — Pero…Pero… Dijeron que podría cantar si me vestía así— lloriqueo el pelinegro.
— No es verdad. El plan era otro, ahora hazlo bien si quieres volver a ver a Peggy, para todos los lectores, Peggy,es nada más y nada menos, que el micrófono favorito de Sai.
— ¡MALVADAS! ¡¿Dónde está Peggy?! ¡Ella es inocente!— gritó el muchacho en mar de lágrimas.
— Y es por eso, que luego nos llaman locos— suspiró Sakura.
— Bueno, es la hora— dijo Tenten observando su reloj. Seguidamente, cogió a Sai del cuello y lo lanzó al medio de la fiesta, claro que sin soltar la cuerda. Este dio dos pasos en falso. Tenten cogió su celular. Apretó el número 5 de marcación rápida. —La tengo— murmuró e inmediatamente, una estampida recorrió el lugar pasando por encima de las personas en la pista de baile.
— ¡Tú!— gritó la rubia, empujando a una pareja y quedando justo detrás de Sai. Este en cuanto oyó la voz, el cuerpo se le heló, empezó a sudar frío —Todo es por Peggy, Todo es por Peggy…— se repetía.
— ¡Hinata Lechuga! ¡Te encontré!
— Es Hyuuga…- Intervino Sakura con una sonrisa. En ese momento, Tenten se le acercó a Sai y le habló en el oído. —Yo que tú corro— aconsejó, para luego ir donde Ino, fingió abrazarla y felicitarla por capturar a Hinata y le amarró la soga a la cintura.
— Ve por ella, muchacha— dijo dándole unas palmaditas en la cabeza. — ¡Es tu misión, agente!— dijo sin más con un saludo militar, al cual la rubia respondió. — ¡Si comandante! ¡Ino Holmes en el caso!
Sai se había quedado helado en medio de la pista, cuando sintió un aire en la oreja — ¡Hinaaataa! ̶ la voz fantasmagórica de Ino lo hizo saltar, y empezó a correr con todo y tacones, y con ello, jaló a la rubia que también corría tras ella…o bueno, él.
— ¿Crees que fue buena idea?— preguntó Sakura
— Obvio, mis planes casi nunca fallan— rió la muchacha
— ¿Por qué eso no me tranquiliza?— ironizó la pelirosa
— Oh lo olvidaba— Tenten cogió su celular, timbró dos veces antes de que atiendan.
— ¡¿Aló?! ¡Auxilio! ¡Una loca me persigue y cree que soy mujer!— gritó el pelinegro agitado.
— Sí, sí claro. ¿Sai? Cariño soy Tenten – Empezó con una voz fría, seductora, pero malévola — Escucha baby, las cosas son así: Lleva a Ino a su casa, quédate si quieres, come algo. No importa lo que hagas, solo no te atrevas a volver, ni dejes que ella lo haga. Depende de eso si quieres ver a tu amada Peggy— rió haciendo énfasis en la palabra amada y sin más colgó.
— Eres mala cuando quieres— dijo con una mirada cómplice Sakura.
—Sí, lo sé. Es un don. Ahora iré a buscar a mi amorcito— cambió su tono a uno dulce y salió corriendo de allí.
Fin del Flash Back
— Así que luego de eso, Sai te llevó a casa y te hizo pasar con la excusa de contarte el secreto, pero al llegar a la sala ya estabas dormida— finalizó la peli azul tras el teléfono.
— ¿Co-Cómo sabes eso?— preguntó la chica sonrojada por lo que acababa de oír.
— Hable con él más temprano. Ahora tranquilízate, tomate el café y listo. ¿De acuerdo Ino-chan?— habló dulce —Ahora tengo que cortar, tengo que llamar a los demás— sin más la joven cortó la llamada.
— ¡No Hina-chan! ¡No me dejes!— gritó la chica, pero el sonido del Tu-Tu, la hizo darse cuenta que su amiga ya no estaba.
— ¡¿Qué me hiciste?!— gritó.
— ¡Y vuelta con lo mismo histérica! ¡No te hice nada! ¡Y nunca lo haría!— gritó el chico de gafas— ¡A ti no te toco ni con traje radiactivo!—
— ¡Y yo ni con un rayo láser, Idiota!—
— ¡Histérica!
— ¡Imbécil!
— ¡Loca!
— ¡Pervertido!
— ¡Lunática!-
— ¡Depravado!
— ¡Enferma!
— T-tú… ¡I-In-in-inverbesil!-
— ¡Boba! ¡Eso ni existe!
— ¡¿Y a ti que te importa?!
— ¡Frenética!
— ¡Tarado!
— ¡Lenta!
— ¡Dormido!
— ¡¿Quieres una tostada?!
— ¡Sí quiero!- y sin más, ambos se sentaron a seguir con su desayuno.
Mientras tanto, no muy lejos de allí.
El sonido del celular vibrando sobre la mesita de noche, sacó a la joven de sus más profundos sueños. Sin siquiera abrir los ojos, cogió la almohada y se la colocó encima de la cabeza, para poder cubrir sus oídos e impedir que el sonido la siga molestando, se acurrucó más entre las sábanas y frazadas, y volvió a intentar dormirse. El celular se detuvo pero el silencio le duró poco, nuevamente siguió sonando. Las primeras cuatro veces, lo ignoró pero finalmente se dignó a contestar. Con pesadez, estiro el brazo por debajo de las sábanas y lo sacó para coger el celular, lo llevó hasta ella su rostro y abrió un ojo para leer la pantalla: "Kankuro"
― ¿Y ahora que quiere este idiota?- en ese momento, la llamada pareció cortarse, Sakura observó
las llamadas perdidas: "6 llamadas perdidas de Kankuro". ― ¿Qué le pasa a este sujeto? – se preguntó, pero decidió no prestar atención y sin más, dejó el celular a un lado y volvió a dormir. Nuevamente el sonido estresante del celular en vibración la interrumpió. La joven ya fastidiada contestó – ¡¿Qué demonios quieres?!
―Amorcito, ¿estás despierta? – escuchó del otro lado. Sin duda era la voz de Kankuro, pero el tono meloso, hizo dudar a la chica.
― ¡¿Cómo no voy a estarlo si no me has dejado dormir, maldito idiota?! ¡¿Y a qué viene eso de Amorcito?!
―Mi cosita linda, ¿ya no te acuerdas de lo que pasó ayer?
― ¿Ayer?- preguntó la joven intentando acordarse, sin embargo, le fue inútil. Tenía pequeños recuerdos, pero nada se unía para conseguir una idea concreta. Lo último que recordaba era que intentaba detener a Sai para que no saliera a cantar, por lo que lo mandaba a traer bebidas a cada dos por tres. Luego recordaba que logró hacer que Sai se llevara a Ino con la ayuda de Tenten para después ir a la mesa por unos tragos y de ahí no recordaba más.
― ¿Q-qué pasó ayer?- temió preguntar la pelirosa.
―Sakurita, corazón… ¿Cómo no recuerdas nuestro juramento de amor eterno y nuestros tatuajes como prueba de ello?-
-¡¿De qué rayos hablas?!- se exaltó la oji jade, sin pensarlo paseo su mirada por todo su cuerpo visible: piernas, muñecas, abdomen, brazos y finalmente encontró a lo que se refería el castaño tras el teléfono. En su hombro derecho tenía escrito las iniciales: K+S encerrados en un corazón y un escrito que decía: Amor por siempre.
― ¡¿Cuándo me hice esto?!-gritó la joven. –Yo no pude haber hecho esto ¿acaso me drogaste o algo? – preguntó irritada.
― ¿De qué hablas? Si fuiste tú la que me besó apasionadamente y me propusiste que nos casemos y todo eso… Jajaja amor, eres muy graciosa.
― ¿Qué demonios pasó ayer? – pensó algo aterrada por sus acciones del día anterior.
― ¿Estás bien cerecito?- preguntó.
― ¡No me digas así! ¡Es asqueroso! – gritó.
―Entonces ¿cómo?... ¿Esposita mía? – La joven abrió los ojos de sorpresa. ¿Él acababa de decir Esposita? con temor dirigió su mirada a su mano derecha y allí, justo en el dedo anular, tenía un anillo dorado con una piedra brillante, que lógicamente era de fantasía. Sakura se quedó helada unos segundos…y de pronto soltó un grito que retumbó en todo el edificio.
-¿Estás bien amorcito? ¿Quieres que vaya por ti? Te llevaré chocolate-y antes de que la joven diga algo, el muchacho había cortado.
―No recuerdo nada, ¿Qué hice ayer? – se dijo a sí misma, y de repente, el sonido del celular volvió a despertarla de sus pensamientos, diviso la pantalla algo asustada y vio que el nombre de Hinata aparecía. Era una señal del cielo.
―Hinata, tal vez ella me pueda decir que pasó ayer… – se dijo y sin más le contestó.
― ¿Sakura? ¿Estás bien, amiga?- preguntó la peli azul por el otro lado.
―S-si…más o menos en realidad… − admitió la joven aún en shock – Solo una pequeña cosa… ¡¿Me puedes explicar porque demonios Kankuro dice que soy su esposa?! – gritó descontrolada.
―Ah…eso… bueno, lo que sucedió fue…- la peli azul empezó a contarle lo que había sucedido con su amiga en la noche anterior.
Flash Back
El sonido estridente de la discoteca seguía manteniéndose, la gente gritaba, bailaba y disfrutaba lo que llamaban: "La hora Loca", mientras que el grupo Teens de Naruto estaban en caída.
La Peli azul soltó un suspiro. Ya había pasado como una hora desde que Naruto había salido del local a paso de maratón y al parecer, Sasuke se había ido con él ya que no lo veía más.
―Nunca más van a querer venir- dijo haciendo un mohín. –Y pensar que todo había comenzado bien- se reprochó. Bueno, era verdad lo que decía, Naruto había estado de maravilla hasta que llegó el idiota de Neji a darle la "bomba" y lo hiciera hacer el Papelón –con P mayúscula, cabe resaltar – y bueno Sasuke, ella estaba segura de que lo había visto con una chica muy linda pero luego lo perdió tan rápido como lo vio. Soltó otro suspiro. Según Sakura y Tenten habían logrado deshacerse de Ino y Sai en un plan en conjunto usando un disfraz de ella misma y ahora, ella se encontraba en "plan vigilancia".
―Kishi nos va a matar – se dijo mientras dibujaba una sonrisita en su rostro. Ella ya se estaba acostumbrando a ser una de las únicas sobrevivientes luego de una de sus típicas salidas; con la última Gran fiesta, fue nombrada la amiga elegida, y aunque ella no manejaba se tomaba enserio el título. Pero no era necesario no tomar, bastaba con estar más consiente que el resto y eso lo cumplía a la perfección, con tanto ajetreo el alcohol consumido no había hecho efecto en ella.
Volteó la mirada un par de veces para ver a su alrededor y lucía tan catastrófico como lo leerán a continuación.
En la mesa en donde estaban el reparto de actores solo había tres personas. Shikamaru, que se encontraba encima de la mesa gritando algunos poemas que le dice Romeo a Julieta en la obra cumbre de Shakespeare. Temari, se encontraba intentando hacer que se baje de la mesa pero era un intento fallido, pero parecía disfrutar el hecho de que su amado le dedicara toda una escena y ella no estaba del todo sana, no, ella estaba toda sonrosada y no por la vergüenza, sino producto del vodka y whisky que su amado había insistido que tomara como un ritual de amor: Algo así como cruzar copas y dedicarse amor eterno. Y la última persona era Neji, que se encontraba recostado bajo la mesa, con solo los pies fuera de esta.
Hinata sintió de pronto unas ganas inmensas de reír combinadas con las ganas de salir corriendo del lugar y negarlo todo ante Kishimoto, pero no lo haría. De pronto, sintió un frío en su mejilla, lo que la hizo apartarse de un salto.
―Tranquila Hina-hip- To-todo está bien – Dijo una Sakura tambaleándose. Tenía las mejillas rojas y en su mano, cargaba una lata de cerveza, que era con lo que había asustado a la ojiperla.
―Sakura, ¿no crees que ya es suficiente?- preguntó un tanto preocupada.
― ¡YO TE DIRÉ CUANDO SEA SUFICIENTE! – gritó la joven antes de casi perder el equilibrio, siendo detenida por Hinata que la cogió del brazo.
―Sakura, enserio. Aunque sea toma asiento- insistió la muchacha, empezando a caminar con ella del hombro.
― ¡Oh de acuerdo! – Caminaron hasta la mesa y tomaron asiento, obviando a Shikamaru que ahora, empezaba a hacer el papel de Julieta.
― ¿Por qué has tomado tanto? – preguntó la peli azul.
―Y-yo estoy bien, no estoy ebria – se defendió la pelirosa.
―Tú argumento no es válido cuando lo dices con voz a penas entendible, Saku – corrigió la chica mientras le quitaba la lata.
―La culpa la tiene ese idiota- soltó
― ¿Quién?
―El- el idiota ese… de nombre ¿Cómo era? ¡Ah, sí! Sasuke.. ¿Ujida? O era ¿Chiwa?
―Querras decir Uchiha – la pelinegra tenía una visible gota resbalando por su cabeza ante las palabras de su amiga.
― Chiwa, Okiwa, Katsumoto… ¡Da igual! Es del mismo imbécil del que hablamos – murmura renegando.
―Oh ¿enserio? ¿Y qué tiene que ver Sasuke en todo esto? – preguntó con voz calmada. La peliazul conocía muy bien los sentimientos de su amiga, a pesar de que ella se pasara la vida intentando negarlo, sentía algo por el chico tímido de cabellos negros.
― ¡ES UNA NENITA!
― ¿nenita?
― ¡NENITA DIJE! Me odia – de repente, la voz se le entrecortó, Hinata le dedicó una mirada y vio como los ojos de la pelirosa se le cristalizaban, empezando a llorar.
―No llores Sakura, Sasuke se daría cuenta si le dijeras…
― ¡No me importa! ¡Yo-yo buscaré a un hombre! ¡No a una Nenita! – dijo poniéndose de pie.
Para suerte o quizá una broma del destino, en ese momento una escena curiosa sucedía frente a las dos jóvenes.
Kankuro se había sobrepasado con copas e intentaba ligar con un par de chicas, todo parecía bien, hasta que pasaron unos mozos y las chicas cogieron las copas, y se la echaron en la cabeza.
Luego se giró y empezó a perseguir a otra rubia, finalmente y por vencido, con la marca de una cachetada y todo empapado, se acercó a las dos muchachas.
Iba a decir algo, pero Sakura se tiró sus brazos.
-¡Tú eres un idiota, pero más hombre que…¡ESE! – gritó antes de plantarle un beso en los labios.
-Oh oh, eso no está nada bien – Hinata se apresuró a levantarse pero era demasiado tarde. Kankuro ya tenía los ojos en forma de corazón y el alma parecía haber dejado su cuerpo, mientras que Sakura empezaba a balbucear cosas con relación a su venganza vengativa contra el Uchiha.
― ¡Sakura!- gritó, la joven.
― ¡Hinata!- gritó en tono de respuesta la chica con una risilla.
―Sakura ¿quieres venir por favor?- llamó, pero Kankuro ya consciente, cargó a la oji jade en sus brazos y empezó a saltar.
― ¡Boda!- gritó el castaño.
― ¿Boda?- Sakura lo miró anonadada milésimas de segundos antes de soltar un grito.
― ¡Boda! – repite el emocionado.
― ¡¿Cómo que boda?!- gritó Hinata.
―Serás la madrina Hinata- saltó Kankuro antes de correr a quién sabe dónde. Hinata iba a seguirlos pero fue entretenida con otro de los líos – Suspiró nuevamente. En verdad ese trabajo era muy pesado y la próxima se lo pensaría cuatro veces antes de aceptar ser la amiga elegida.
Fin del Flash Back
―Cuando los volví a ver, tenías ese anillo de plástico de una de las maquinitas de fuera de la discoteca, habías cogido un plumón de la barra y te habías hecho un tatuaje, y balbuceabas algo de que sería tu venganza máxima.
― ¡Oh por Dios! ¿Se puede saber cómo hago ahora para deshacerme de Kankuro?- preguntó la joven tirándose de espaldas a su cama nuevamente.
―No lo sé, pero intenta no ser tan dura, el pobre se ilusionó y ya sabes cómo es su suerte en el amor – suspiro Hinata, ella ya habia visto mucho a ese pobre chico con el corazón roto.
― ¿Y a mí que me importa? ¿Cómo se va a creer tal cosa?
―No lo sé, sabes cómo es él.
La joven soltó un suspiro, largo y profundo…Abrió los ojos de golpe. –Hinata- llamó
―Dime
― ¿Quién nos casó?- preguntó la chica.
―Oh, por eso no te preocupes, las personas que los casaron fueron Chouji y Shino, iba a hacer el chico de la barra pero ellos aparecieron diciendo que tenían que tener ese gran honor por ser los, ya sabes, los más más, populares, reconocidos, como quieras llamarlos- rió la joven –Por eso no le vi caso a detenerlos.
―Ya no te burles – de repente el timbre sonó. –Ahí está él.
―Yo también te dejo, tengo que llamar a los demás.
―De acuerdo, nos vemos.
―Oh, Sakura.
― ¿Qué?
―Enserio, no seas mala.
― ¡Nunca soy mala!- refutó la joven
―Sakura- dijo Hinata con la típica voz de: "Oh por favor Sakura"
―De acuerdo, de acuerdo. Nos vemos – sin más colgó el teléfono.
El timbre volvió a sonar, la chica se colocó de pie sintiendo una punzada en la cabeza,esa combinación de trago iba a durar todo el santo día.
Se acercó a la puerta de su apartamento, tenía el cabello despeinado y estaba con su pijama que consistía de un short y un polo de tiras color rosa.
El timbre volvió a sonar con insistencia.
― ¡Ya voy! – gritó, abrió y se encontró cara a cara con un joven de cabellos castaños, traía unos jeans y un polo de color negro con una sudadera ploma. Llevaba zapatillas y en su mano chocolates. Sakura le echó una mirada, se sacó el anillo.
― ¡Sakurita mi amor! – dijo en tono meloso el castaño estirando los labios, a Sakura la recorrió un escalofrío y cerró la puerta de golpe.
En su mente, la imagen de Hinata regañándola se apareció. –"¡Sakura! ¡No seas mala!" – Oh maldito inner que se parecía al de ella en la serie.
-Ok. Ok, paciencia – respiró hondo y abrió nuevamente la puerta.
-Cerecito ¿qué pa…? – el joven fue cortado por la mano de Sakura encima de los labios.
―No vuelvas a llamarme así – dijo con voz amenazante. –Ahora, al grano. Lo que pasó ayer…supéralo no fue real y no lo será ni en esta ni en ninguna otra.
―Pero cariño, nuestro amor es duradero y tenemos esto que lo prueba – dijo señalando el anillo en su dedo, que resultó ser un plástico de una botella.
Sakura suspiró, esto sería algo complicado.
―A ver… Kankuro, ayer lo que pasó fue producto del alcohol, nos casaron dos idiotas con gran ego y tu anillo no es más que un plástico de una botella.
―Pero corazoncito, nosotros hemos sido unidos por el destino. Tú eres mi media naranja – Sakura empezaba a estresarse, las palabras melosas, el fondo de flores y corazones, y el aura de "melosidad" de Kankuro era demasiado para esa mañana.
―Te lo resumo: fue el trago. Toma el anillo, dame los chocolates y volvamos a ser como siempre. Yo seré la chica rebelde sin querer saber nada de la vida, tú serás el raro hermano de una amiga y un raro compañero de trabajo que tiene muy mala suerte en el amor – dijo eso mientras le daba el anillo y le sacaba la caja de chocolates. Al principio lo medito, pero eran Chocolates Amorette* uno de los chocolates más ricos del mundo.
―Pero…pero… – el chico empezó a colocar cara de perrito triste. Él ya veía venir eso y realmente no le dolía, pero luchaba por mantener una relación más de un día.
―Ok, hagamos esto – Sakura miró a ambos lados y lo jaló hacia su departamento.
―Te propongo algo – Kankuro le dedicó una mirada de ingenuidad. –Mi vecina es una chica muy simpática, estudiosa y con un aire de niña cursi que espera a su príncipe azul. Te propongo ayudarte con ella si me dejas en paz ¿te parece? – La pelirosa rogaba que el castaño se tragara esa excusa.
― ¡De acuerdo!- dijo sin más.
―Bueno, entonces…- Sakura le tendió la mano y este la tomó –Es un trato, estamos oficialmente divorciados – Sonrio al pensar que habia recuperado su soltería.
―Ahora… – La pelirosa se acercó a la puerta y la abrió.
―Segura que entre nosotros… – empezó a sugerir el joven.
―Nunca en la vida – atajó la muchacha mientras este salía.
― ¿Me devuelves los chocolates? – pregunto esperanzado.
―Ni en sueños, me los trajiste cuando éramos esposos, por lo tanto me lo quedo. Adiós- Alzo la mano en señal de despedida y con una gran sonrisa en el rostro cerró la puerta.
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Fin del Capitulo
¿Que tal? ¿les gusto? Eso esperamos nosotras! Esperemos no quieran matarnos por la gran demora de este capitulo, no crean que vamos abandonar este fic no, no no y NO. Ahora mas que nunca estamos inspiradas, de hecho en este tiempo de ausencia hemos avanzado en el fic y pues nada mas. Esperemos sus hermosos y lindos reviews que nos animen a seguir adelante tanto a Xiyozaqui y a mi , ¡enserio no saben como nos emociona!, al igual que sus alertas y favoritos.
Proximo capitulo pronto! Ya saben depende de ustedes ;)
Bye bye!
