Declaimer: Los personajes no me pertenecen; son de Stephanie Meyer y la increible J.K. Rowling. La trama son mis ideas, pensamientos y deseos de lo que hubiera pasado.
Un monstruo
-¿Es él?-Pregunto mientras con sus dedos trazaba la imagen de su progenitor. No recordaba demasiado de él. Sus manos y su voz era casi lo único que puedo recordar. Todo lo demás era un destello en su mente que se desvanecía con el pasar de los años. Ella recordó que en los años que vivió con Charlie y Renée no pensó demasiado en sus padres. Renée le dijo una vez que lloro toda la semana cuando la dejaron con ellos pero con el tiempo se acostumbro, de todos modos, era muy joven para saber lo que pasaba.
-Sí. Solo lo vi tres veces pero era un buen hombre. Se preocupaba por las personas.- Murmuro Sirius. En la habitación solo se encontraban ellos dos. Harry, Hermione y Ron habían decidido darles espacio. –Era amable, algo reservado pero muy cordial con todos.
Ella sonrió y trazo la pequeña imagen de ella. Era hermosa aunque-como el resto de la habitación- se veía demasiado antiguo.
Paso sus dedos por las caras que conocía, que solo eran las de sus tías y Draco. Vi un nombre singular y se detuvo a apreciarlo.
-¿Tengo otra tía?-Pregunto sorprendida. Jamás había escuchado palabra alguna de otra hermana. Siempre pensó que eran solo ellas tres.
Se podía apreciar el nombre pero no la imagen. Había sido quemado por completo mientras que los rostros de sus hermanas se encontraban en perfecto estado. Supo que esa persona fue odiada.
-Sí. Andrómeda Tonks.- Dijo acercándose a ella apreciar la imagen. –He de decir que es la única prima por la que siento aprecio. Mi prima favorita.
-¿La odiaron solo por que se caso con un hijo de muggles?-Pregunto sin mirarlo. No necesitaba su respuesta para saberlo, ya lo había adivinado.
El asintió con la cabeza.
-Tiene una hija, tu prima, llamada Nymphadora Tonks. Es una chica muy especial y divertida, un poco temperamental pero extremadamente buena persona. Espero que la conozcas.
Sonrió pero era un tema que no le parecía tan importante. Si el gustaría conocerla pero tenía algo mas en mente.
-¿Puedes hablarme de ella?-Pregunto.
El la miro confundido.
-¿De Nymphadora?
Negó con la cabeza, su rostro estaba con un gesto de seriedad.
-De Elladora.- Mascullo. Necesitaba escuchar sobre ella.
Sirius negó con la cabeza e hizo una mueca, ese era un tema que era mejor darlo por zanjado y no tocarlo.
-Por favor.- Lo miro a los ojos. Gris contra gris. Hielo contra hielo. El suspiro sintiéndose derrotado. En serio no quería hablar de su descontrolada prima, mucho menos con su hija.
-No serán cosas agradables de escuchar.- Alego buscando una excusa.
Ella lo vi cansadamente. Necesitaba escucharlo.
-No me importa.
Su olor estaba en todo el ambiente. Asquerosamente dulce. Las convulsiones por la transformación y la rabia no tardaron en llegar. Su cuerpo se doblo para hacer paso a su alteración, sintió sus huesos estirarse y transfigurar. Sus pantalones no soportaron el cambio y se rasgaron en dos pedazos pero no le importo. Buscaría luego ropa para taparse. Solo le importaba destrozar a ese maldito chupasangre.
Sus patas empezaron a correr y el no podía contener los gruñidos. Lo sentía tan cerca que casi podía sentir sus dientes en su piel de granito destruyéndolo lentamente. Torturándolo, se lo merecía.
Percibió una figura morena cuando se adentro en el bosque, su aroma lo delato por completo así que corrió hacia él. El solo podía encargarse de ese chupasangre.
Se acerco evitando los colmillos que el mostraba lo lastimaran y tomo su pierna y con toda la rabia en él, la desgarro de un golpe escuchando como el gemía del dolor. El cayó al piso del dolor pero empezó a arrastrarse para huir. Jacob tomo su brazo izquierdo e hizo lo mismo y lo arrojo lejos, listo para atacar de nuevo.
Gruño en su dirección y escucho los aullidos de sus compañeros. Se acercaban para ayudarlo a destruir al vampiro.
"Ya estamos llegando, Jacob" Dijo Sam pero él no los necesitaba.
"Espéranos, Jake" Escucho a Embry.
Él lo haría solo. No quería su ayuda. Con la rabia acumulada en el se acerco y arranco su cabeza del resto de su cuerpo. No le importo el desagradable olor.
-¿No puedes verla?- Pregunto Emmett presionando. -¿Qué significa? ¿Está en peligro? ¿Por qué no puedes verla? ¿Está muerta?
La última pregunta, tuvo algo de miedo de su respuesta.
-Emmett, ella desapareció. Quiero creer que está viva pero no puedo ver su futuro, donde esta, como esta. Nada.
Jasper la atrajo hacia sus brazos y la abrazo, tratando de reconfortarla.
-¿Así que puede estar en peligro y no lo sabemos? Solo estamos sentados aquí sin hacer nada.- Mascullo Emmett molesto.
Ella apretó sus puños.
-¡No se qué esperas que haga! ¡No puedo hacer mas, Emmett!- Exclamo.
Esme odiaba ver a sus hijos discutir pero también odiaba sentirse impotente.
-Deberíamos dejarla en paz, si no hemos sabido de ella y ya no la puedes ver, debe ser por una razón.- Expresó Rosalie. A ella en realidad no le importaba si la veían o no pero quería que Emmett se enfrascara en buscarla y se decepcionase.
-Rosalie.- Advirtió Esme reprendiéndola suavemente.
-¡Es la verdad! Nos fuimos por mucho tiempo dejándola atrás. Ella debe haber seguido con su vida y no es justo que solo lleguemos esperando que ella venga con una sonrisa en su rostro. Tal vez deberíamos hacerle caso a Edward por una vez y dejarla en paz.- Espeto molesta.
Todos la miraron pero nadie dijo nada. Ella resoplo molesta, subió las escaleras y cerró la puerta de golpe.
A veces odiaba estar con ellos. Sentía que su opinión no contaba.
Jasper observo el camino de su hermana adoptiva. El estaba de acuerdo pero prefirió no decirlo.
El la guió hacia el único sofá que se encontraba en la habitación y la invito a sentarse. Ella lo observo preparándose para lo que tenía que decir.
-No puedo recordar mucho. Casi nada de ella. De ambos. Es muy frustrante no poder recordarlos.- Admitió. Con el pasar de los años siempre trataba de recordar lo más que pudiera de ellos dos.
-Lo último que recuerdo es mi tía Narcissa despertándome y diciéndome que hubo una tragedia y creo recordar que no entendí en el momento. Hacía casi nada, el me había llevado a la cama y me había dado las buenas noches.- Explico y Sirius vio que se veía confundida y que trataba de evitar las lagrimas porque sus ojos se veían húmedos. –Ella estaba llorando, fue la primera que vez que la vi llorar. Recuerdo que Draco se negaba a verme y alguien dijo que fue horrible su muerte. Fue cuando empecé a llorar. No recuerdo más, era una niña.
Sirius la miro pero se notaba que estaba algo incomodo.
-Isabella, la última vez que supe algo de tu madre fue cuando me entere de que ella te había tenido. Jamás pensé que tendría hijos, era la persona menos maternal que conozco. Muy vengativa y manipuladora.- Explico mientras la veía a los ojos. Si pensaba que lo que le dijera la lastimaba, se detendría y no volvería a reanudar el tema nunca. –Tienes que saber que mi prima, tu madre, era una desquiciaba. Ella había crecido en una familia que defendía hasta la muerte la pureza de la sangre así que no es solo su culpa. La evitaba precisamente por eso. Ella sabía como hace que las cosas se hicieran a su manera. Era la menor de las hermanas y creo que la favorita de Bella y Narcisa. Era muy hermosa y a veces podía llegar a ser amable pero algo momentáneo y normalmente era porque quería algo. Como se esperaba, cuando cumplió 18 años, se caso con tu padre, un mago con sangre pura e hizo a sus padres muy felices. Creo que ella de verdad, estaba enamorada, o quizás solo era un capricho. Lo único que sé es que ella creía que tenía que estar con él. Estuvieron juntos hasta el día de su muerte. No puedo hablarte de su muerte porque en realidad no sé nada.
-Ella y Agramon eran totalmente opuestos. No pensé que durarían porque las veces que los veía, estaban peleando. Cuando corte relación con mi familia, dudo que ella estuviera sorprendida, nosotros no nos llevábamos bien.-Indico y luego suspiro un momento. –Tengo entendido que ella fue una de las que torturo hasta la locura a Frank y Alice Longbottom.- Susurro.
Ella se tapo la boca sorprendida y trato de evitar que el llanto saliera. ¿Los padres de Neville? Había escuchado que fueron torturados hasta la demencia por lo cual fueron internados en el Hospital San Mungo.
Su madre era un monstruo y ella la hija de un monstruo.
Tomo algo de tiempo-muchísimo- pero les traigo un capitulo.
Muchas gracias por los Reviews de Gisela, angber, .54, Cullen-21-gladys, LucyCullenGrey, Renesmee Black Cullen1096, vikihungergame1, LillianOrtega, VikyHerondale, marieisahale, Nandita21unexplained, Annaniicolle y un guest.
Las extrañaba.
