Disclaimer: Nada, me pertenece, todo, todo, completamente todo (buee, Hilary y Connie no :P) le pertenece a la Rubita ésa, que me ganó la idea (já, que risa xP), bueeno, en realidad, no iba a tener la idea yo, pero…, báh, sólo lean.
Summary: Lily quiere ser auror, un suceso cambia el rumbo de su vida, y de todos los demás, sólo una pequeña cosa ella odia de su vida, es que... luego de un año sin verlo, Él VUELVE, pero lo que ella no sabe, es que algo va a suceder, para bien.
Capítulo Nueve: ¡HUECAS POR DOQUIER!
Media hora, una hora, una hora y media¡Peligro!.
-¿Por qué no salen de una puñetera vez?- Chilló Lily, se le acababa la paciencia, había estado casi dos malditas horas metida en esa salita, con miles de chicos y chicas, algunas muy huecas, junto a Sirius que no paraba de preguntarle como podría disculparse con Connie –¿Por que tenían que ser Potter¿por que no Marckbanks o algo parecido?- Lily estaba completamente desesperada.
-Calma pelirroja, que ya viene tu James- Dijo Sirius con voz melosa, y un tanto estúpida para la pelirroja que ahí se encontraba.
-¿¡Y tu estás en la onda relax!?- Preguntó Lily, comenzando a desquiciarse, si no salían, aunque sea Remus, se iba a volver loca.
De repente la puerta se abrió, y Lily dio gracias a Merlín, Dios, y todos los santos y magos que recordara, ahí venía Remus, sonriendo, al fin iba a tener una conversación que valiese la pena escuchar, no lamentaciones y preguntas estúpidas del moreno que se encontraba a su lado, ni exclamaciones tontas de las chicas que decían que quebrarse una uña por entrar a la Academia valía la pena sólo por ver a todos los muchachos hermosos que iban a haber en la Academia (Luego de estos comentarios le lanzaban miradas nada disimuladas a Sirius). Lily no podía creer cuanta estupidez reinaba en el mundo.
-¡REMUS!, al fin una cara amiga e inteligente…- Suspiró la pelirroja con resignación.
-¿Eh?- Remus no entendía, Sirius estaba al lado de ella –¿Y Sirius es un mono con Síndrome?-
-Bueno¿Quieres que te diga la verdad?- y sin esperar respuesta, respondió desesperada: -Si, un mono con síndrome "Estupiditis más que Aguda", me tiene loca, completamente loca, no para de hablar como si fuese Hippie-
-Déjame recordar, Hippie¿Quién diablos son los Hippie?- Preguntó el licántropo, contrariado.
-¡ARG¿Es que acaso esta sala tiene algún filtro de "Estupiditis más que Aguda"?- Preguntó la pelirroja al aire.
-Lily¿Quién diablos es Hippie?- Preguntó nuevamente el castaño, ignorando olímpicamente la pregunta de la pelirroja.
-¿¡HIPPIE!?- Gritó una voz varonil desde la puerta.
-¡Oh diablos¿qué hice yo para merecer esto¿Fui mala persona?- Decía Lily, abriendo sus brazos hacia el techo de la habitación, en una pose bastante cómica.
-Lilianne¡dime quien es Hippie!- Chilló James, el color rojo furia de su rostro estaba en un proceso alarmante.
-¡No es nadie!, es un estilo que utilizan los muggles¡Deja de joderme!, bastante tengo con Sirius el soy-Hippie-y-todo-es-Amor-y-Paz-en-el-Mundo- La pelirroja bufó molesta, se sentó en el suelo con las piernas cruzadas, y juntó todos sus dedos en un punto, para luego decir: -¡OOOOOOM!-
Todos en la sala quedaron mirándola, extrañados, era obvio que por ser todos (o casi) de linaje limpio, no entendían lo que la pelirroja hacía era meditar, y pensar por que ella, la chica más ordenada, ella, que nunca hacía (vale, casi nunca) cosas en contra de las reglas, ella,…
-¿Lily?-
-¡OOOOOM!- La chica seguía, y no mostraba señales de querer parar con eso… que estaba haciendo.
-Esto…, Lily, sabes que te adoro y más, pero estás haciendo el ridículo- Susurró Connie al oído de Lily, acercándose a la pelirroja.
-¡OOOOOOOOOOM!-
-¡LILY¡Ya basta!- Gritó encolerizado James, luego tomó a Lily de las piernas y la subió a sus hombros, la sacudió por un rato, suavemente, James reía a carcajadas, Lily no quería reír, pero no pudo contener un risita mal disimulada, que hizo sonreír más al morocho -¿Haz acabado con todo este circo?- Preguntó James luego de dejarla en una silla.
-¿Circo¿Desde cuando ocupas términos muggles?- Preguntó Lily.
-¡Oh, eso!, se lo oí decir a Remus un día, pero bueno, no cambies el temita, estás en graves problemas, señorita- Dijo él, como si de un padre se tratase.
-Oh, lo siento, Señor Perfección- Dijo Lily, luego se cruzó de brazos y no habló más.
;-;
-Muy bien, excelente todos, unos más que otros, claro está- Dijo Víctor mirando al grupo de los Merodeadores, Lily y Connie –Los resultados saldrán la semana que viene, en el tablero de anuncios del Departamento, obviamente, también se les enviará una lechuza, diciendo su resultado- Víctor sonrió amigablemente a todos –Muy bien, se pueden retirar, y repito: Excelente a todos- Dicho esto, se formó un gran alboroto en toda la sala, se oyeron los ruidos de las sillas moviéndose y las pisadas de los zapatos en el duro suelo. James, Sirius, Remus, Lily y Connie sonrieron más alegremente que los demás, no se les había pasado por alto la mirada que les había dirigido Víctor.
Al salir del recinto, James tomó la mano de Lily, ella lo miró molesta, aún lo estaba por sus celos con el tal "Hippie" que jamás existió, el le sonrió, y le susurró un "Perdón".
-Bueno¿que les parece si vamos al Callejón Diagon?- Preguntó James.
-Está bien- Dijo un tanto desanimada Connie.
-Por mi no hay problema- Contestó Sirius, aun peor que Connie.
-Vallan ustedes, yo voy a ver como le fue a Hilary- Dijo Remus, excusándose.
-¡Já!- Exclamó Lily, irónica –"Ir a verse" se le dice ahora- Dijo pícaramente, Remus se puso más colorado que el cabello de Lily, todos rieron por la actitud de Remus, algunos desanimados, forzando sonrisas que no querían.
-¿Connie, te sucede algo?- Preguntó James, que la veía desanimada, cosa inusual en su hermana.
-Ehh…, yo…, nada Jamie, sólo que no me siento muy bien, yo…, me voy a la casa, er…, perdón- Se excusó Connie, y era, en parte, verdad, no le gustaba la idea de estar con Black, por que era obvio que iba a estar con Black, no se iba a quedar con Lily y James, tocando el violín como estúpida.
-Bueno, en ese caso, yo me voy también…- Dijo Sirius, James lo miró.
-¿Porqué?- Preguntó Lily.
-No creerán que estaré recogiendo miel entres ustedes¿No?- Preguntó con cara de circunstancias.
-Oh- Emitió Lily, y sus mejillas tomaron un leve rubor.
-Adiós chicos, diviértanse- Se despidió Remus.
-Cuídense- Dijo Connie, forzando una sonrisa –Y James…- Su hermano la miró –No hagas nada con lo que mamá de distorsionaría toda la vida, sin contarme, claro- Dijo "sonriendo" pícaramente a la pareja, él le devolvió la sonrisa, y el pequeño rubor anterior de la Pelirroja, se convirtió en un buen sonrojo.
-Er…, no sé que decirles- Dijo Sirius, todos (o casi) lo miraron escépticos –En verdad no sé que decirles- Repitió –Sólo, entreténganse- Dijo imitando muy mal una sonrisa.
-Buen sinónimo- Dijo Remus, le palmeó los hombros amistosamente, luego de eso, con tres "crak" desaparecieron.
-Bueno, creo que el paseo con los amigos se redujo a un paseo de parejas- Dijo James, abrazando a su novia por la espalda -¿Vamos?- Con el asentimiento de la Pelirroja, comenzaron a caminar.
;-;
Aparecieron directamente en el departamento de Lily, Hilary aún no llegaba de rendir, así que Remus, viendo lo tensa que se ponía la situación entre Sirius y Connie, decidió dejarlos solos.
-Bueno, chicos, yo…, me voy a buscar a Hilary- Dijo el licántropo, Connie abrió los ojos, y le imploró con la mirada que no se fuera, pero Remus pasó por alto la petición de Connie, le guiñó un ojo a Sirius, como diciendo "Esta es tu oportunidad", el sólo sonrió de medio lado.
Luego desapareció.
;-;
-James¿A dónde iremos?- Preguntó Lily, luego de media hora de caminar por Londres muggle –Me estoy cansando- Advirtió.
-Vaya, y ¿así quieres ser un auror?, te cansas con sólo caminar- Dijo él, molestándola.
-Vale, no me canso, pero…, ya conozco todos estos lugares…- Dijo poniendo cara de niña pequeña, a quien no le dan su dulce preferido.
-Bueno, entonces vamos a comer a algún lugar- Dijo James.
-Podemos ir a un McDonalls- Dijo Lily –Hace mucho tiempo que no voy a alguno- Dijo pensativa –La última vez que fui fue con Connie, el año pasado, cuando el "encuentro" se hizo en mi casa…-
James la miraba confundido¿Qué diablos era un McDonalls?
Lily, al ver la cara de James, no pudo contener una sonrisita, no creía que él no supiese que es un McDonalls con lo que le gustaba comer…
-Lily¿Qué…?- Pero Lily respondió antes que el formulara toda la pregunta.
-Es un lugar para comer, James- Lo miró como si fuese un tonto, hace poco estaban hablando de ir a comer –Comida Rápida- Especificó.
-Oh- A James se le iluminaron los ojos, como sucedía cada vez que nombraban "Comida" o "Lily" –Pues, si es por alimentarme¡Vamos!- Lily rio suavemente.
;-;
¿Qué debía hacer?
Corrió hacia su habitación, cerrando con un fuerte portazo, señal de que no lo quería ver.
-¡AAAARG!- Gritó Sirius, desesperado.
"No caeré nuevamente, no lo miraré, me será indiferente" Se repetía mentalmente Connie. "El me hizo mal, es imposible lo nuestro… ¡INDIFERENCIA, CONSTANZA!"
-Connie, debemos hablar, por favor, abre la puerta- Decía el chico, desesperado "Creo que no funcionó tu Plan Lunático" se decía.
Silencio era lo que recibía por respuesta.
-¡CONSTANZA, TE LO SUPLICO!- Sirius se tiró al suelo (causando un gran estruendo), quedando de rodillas, se había hecho daño, pero lo hizo para que Connie supiese que el, realmente, estaba de rodillas.
"No caigas, Connie"
Sirius seguía tirándose al suelo, una y otra vez, pero lo único que recibía era el maldito silencio.
"No escuches, no escuches, eres fuerte, no caigas, Connie, no"
-¡POR FAVOR!- Gritaba Sirius, de vez en cuando, lo que no paraba de hacer era golpearse contra el suelo, dolía, pero se aguantaba.
"Eres una Gryffindor, Connie, no caigas en la tentación, él…, él… sólo estaba preocupado por su amigo" El lado 'Quédate con Sirius' se estaba entrometiendo en la guerra interna que llevaba Connie con su conciencia "Pero eso no le daba derecho a parecer un homosexual, repitiendo el nombre de James" "Entiéndelo" Decía una voz, que, casualmente, se parecía a la del chico en cuestión.
-No…- Golpe -…pararé…- Otro golpe, más fuerte -…de golpearme…- Golpe, golpe, golpe -…hasta que abras…- Más -… la condenada puerta- Golpe, golpe, golpe, golpe….
Se escuchó el pequeño chirrido de la puerta, pero nadie salía, sólo, estaba abierta.
Sirius se apresuró a entrar.
-¿Connie?- Susurró, pero nadie contestó.
Sintió el grifo del baño, se apresuró a la puerta, estaba entre entrar o no, Connie, perfectamente, podría estar bañándose, y el no quería que ella pensara mal de él. Así que decidió esperar a que ella saliera.
;-;
Remus buscaba a la rubia por toda la Escuela para Sanadores, pero estaba perdido, era un verdadero laberinto esa Escuela, no entendía como su chica podía andar por ahí, como no se perdía, si es que no estaba perdida.
Se suponía que debía decir por alguna parte el típico letrero de "Por aquí pasen los que rindan el examen" o algo así, pero nada, nada de nada.
Cansado de recorrer por tanto tiempo sin ningún resultado favorable decidió preguntar a la primera persona que se le pasara por delante, que desgraciadamente fueron las chicas más huecas que vio en su vida, maquilladas y muy plásticas, pero quería encontrar a Hilary.
-Ejem ejem- "Tosió", ellas se dieron vuelta para ver quien había perturbado su perfecta conversación de uñas y esmaltes perfectos, nuevos en el mercado, pero a todas se le salieron sus ojos al encontrarse con el Merodeador, el, cohibido, preguntó: -Esto… ¿Saben, por alguna casualidad, dónde rinden las pruebas de ingreso aquí?- Suspiró bajito, aliviado.
Ellas, TODAS, lanzaron risitas, suspiros y uno que otro guiño, el Merodeador las miró con impaciencia, esperando la respuesta. Una de ellas salió más al frente que las demás, parecía la "Líder".
-Claro muñeco- Dijo ella en tono seductor. Remus esperó unos segundos, creyendo que ella le diría donde daban las condenadas pruebas, pero nada, nada de nada.
-Eeem, y ¿me puedes decir dónde las dan?- Preguntó nuevamente.
-Claro muñeco-
Remus estaba cansado del "Claro muñeco" estúpido que decía ella, sólo quería encontrar a su novia.
-¿Dónde…?- Dejó la pregunta en el aire, esperando que ella entendiera, pero si le venía nuevamente con el estúpido "Claro muñeco" creería que estaba programada para sólo decir esa condenada frase.
-¿Remus?-
-¡Hilary!- Se dio la vuelta tan rápido que su pelo se movió de su lugar, eso que iba don gel para el cabello, como acostumbraba.
Luego besó a la rubia.
Todas las huecas tiraron grititos de terror y miradas de odio a la rubia, ella, realmente, no entendía.
-Remus… ¿Qué…?- Pero no pudo terminar de formular la pregunta, ya salía corriendo hacia alguna parte de la Escuela (Recuerden que Remus no sabía donde estaba la salida¡ESTABA PERDIDO!).
Al llegar a un pasillo, Remus suspiró aliviado y el "Claro muñeco" que hacía eco en su cabeza se iba alejando poco a poco.
-Remus, no creo que sea para tanto, sólo eran huecas, sin ¿cerebro?- Dijo ella, tomándole la mano y sacándolo del pasillo, para largarse de allí.
-¿Huecas sin cerebro¡Más bien diría muñecas de plástico sin nada dentro, Hill!- Dijo el abriendo desmesuradamente los ojos.
-Vamos…, no creo que sea para tanto-
-No, claro, no es para tanto cuando le formulas por tercera vez la condenada pregunta y ella sólo dice "Claro muñeco"- Dijo el Licántropo, alterado.
Hilary lo besó dulcemente.
-Bueno, cambiando de tema¿Cómo te sientes?- Preguntó.
El la miró con duda¿A qué venía esa pregunta?-
-Bien¿Por?- Preguntó.
-¿Cómo que por¡La próxima semana es Luna Llena y tu me preguntas "¿Por?"!- Dijo ella.
-¿Es Luna Llena?-
-Claro, lobito- Dijo ella, pasmada.
-Oh, bueno, lo e pasado tan bien contigo, que¡PLÁF!, se me olvidó que quedan siete días para transformarme en un condenado e innecesario monstruo- Dijo Remus, y su voz se iba apagando con cada palabra que dijo.
-¡Vamos, Rem!, que yo te amo igual- Dijo ella sonriéndole.
-Bueno, no lo sé…, sigo sintiéndome mal…- Dijo él sugestivamente y nada creíble.
-Veamos¿Qué podré hacer para que este chico estupendo que tengo al lado me crea?- Preguntó Hilary al cielo -¡Oh!, muchas gracias, Merlín- Dijo alzando sus brazos.
Luego besó al "Chico Estupendo".
-Bueno, creo que aún no lo comprendo, aún me siento un poquitín mal- Dijo él haciendo un gesto con los dedos.
Ella lo besó de vuelta.
-Bueno… creo que…-
-No te aproveches de mi buena voluntad, Lupin- Dijo ella, sonriéndole
-Vaaale, tenía que intentarlo ¿No?- Dijo él sonriéndole cariñosamente.
-Vamos a la casa, me da frio-
Remus, como el caballero que era, le dio su abrigo a la rubia.
-Así está mucho mejor-
-Andando-
;-;
-Wow, wow, wow y más wow, la comida es exquisita, Lily- Dijo James luego de repetirse por cuarta vez el "Mac Combo" de McDonalls, saboreando sus ultimas patatas fritas.
Lily con cara de abatimiento y arrepentimiento contestó, por cuarta vez:
-¡Que bueno!- Intentó disimular alegría por James, pero ya estaba harta de los gritos de los niños en el tobogán gigante, y tantos colores por todos lados.
James la miró, comprendiendo el aburrimiento de su novia, pero el había estado tan ocupado en comer, que ni se fijaba en los detalles frustrantes en los que sólo ella se fijaba.
-Bueno¿Vamos a caminar al parque?- Preguntó James, levantándose de la pequeña mesa en que estaban sentados –Voy a pagar y vuelvo- Dijo él, pero Lily decidió acompañarlo, quería estirar sus piernas, luego de tanto rato sentada.
-¡Hey!, que te acompaño- James sonrió y la esperó.
Luego de pagar - y la cajera los mirara raro por ser tan grandes comiendo en un McDonalls – les dieron unos globos y gorros con formas divertidas, cosa que hizo reír a Lily cuando James se puso el gorro, entusiasmado.
Salieron del local y fueron a caminar, al poco rato James le tomó la mano a Lily, una mano que tenía sujeta uno de los globos que les habían dado, Lily rió divertida, todos los miraban extrañados, para luego murmurar, los adultos decían la típica frase: "La juventud de ahora…" pero Lily se divertía tanto con James que poco le importaba lo que pensaran los demás.
Al poco rato de caminar por el parque, se sentaron en una banca blanca, cerca de la pileta. Ya era tarde, hacía rato que se habían separado, pero Lily aún no quería irse, además, habían pasado la mayoría de la tarde en el bendito McDonalls, Lily quería recuperar el tiempo con James, sin comida que se interponga.
-James, ya sácate ese gorro- Dijo Lily, mirándolo divertido.
-No quiero- Dijo James, haciendo pucheros, como un bebito.
-Dale, sácatelo, ya estás bastante grandecito, señor Potter- Dijo ella en tono meloso, pero James seguía negando con la cabeza.
-Sólo si me traes un chupetín- Pidió él.
-¡James!, acabas de comer¡Por cuatro!- Dijo ella asombrada, el estómago de su novio no tenía fin.
-Pues, es que me encanta comer- Dijo el en tono pícaro, Lily al captar el mensaje con doble sentido, se sonrojó y, con la excusa de ir a comprar el chupetín, salió la más rápido de allí.
Lily se fue a una tienda a poco pasos del parque, iba tan sumida en sus pensamientos que ni vio a unas chicas un tanto… heem¿Cómo decirlo? Si huecas mirándole directamente hacia su novio, y es que James resaltaba en el parque, llevaba, aún, puesto el gorro, más los cinco globos que llevaba en su mano, que se notaba el muchacho.
Cruzó la calle y entró a la tienda, pidió tres chupetines, era seguro que James no se conformaría con uno solo, le compró dos a él y uno para ella.
-¿Sabor…?- Preguntó el cajero.
-Dos de mora y uno de manzana por favor- Lily jamás dejaba de lado los buenos modales.
-Aquí tiene- Lily recibió los chupetines y pagó por su gran compra, luego salió del local, rumbo donde James.
Pasó por el mismo camino de ida, y ahora, ya más tranquila por la indirecta que James le había dicho descaradamente, si se dio cuenta de las huecas que aún miraban a James, soltando risitas estúpidas, e, incluso, algunas arreglándose, seguramente para intentar ligar con SU novio.
Lily llegó donde James, siempre mirando a las huecas, al llegar le plantó el beso de su vida al morocho, dejando a las Señoritas El-Labial-es-más-importante-que-las-sombras con ganas de ligar con SU morocho.
-Aquí tienes tus chupetines- Dijo Lily entregándole los de mora a James, y luego abrir el suyo, el de manzana.
-¿Y eso…?- Preguntó James, luego de salir de su impresión, es que ¡QUE BESO!.
-Un beso- Dijo ella en tono burlón.
-¿Por…?- Preguntó de vuelta.
-Por que hay una huecas allá, que te miraban sin intenciones poco sanas, y yo creo que te veían a ti, por que no hay nadie más aquí, entonces yo pensé, Si están mirando a MI James, pues que vean que James no es para nadie más que yo- Dijo ella con aire de suficiencia.
-¿Celosilla, Evans?- Preguntó el riéndose por lo bajo.
-¿Tú no lo estarías?- Preguntó ella.
-Touché- James sonrió de medio lado, y ella se recostó en su hombro, metiendo en chupetín a su boca.
;-;
-Te perdono-
Sirius la miró, con sus ojos brillantes, ella sonrió de medio lado, y volvió a cerrar la puerta del baño.
;-;
O: me van a odiaaar :P, dejé inconclusa la disculpa de Connie, peeero, si me dejan así muuushos Reviews, le doy otro capítulo ultra largo con harto Connie&Siri, que les parece?.
Nadaa, ando re mal igual :( por la minita esta que me robó el fic ¬¬, (ESTUPIDA INEPTA, COPIONA & LADRONA, COMPRATE UNA IMAGINACIÓN) ¬¬, pero bueeno, ya la denuncié así que ahí se verá.
Este chap se lo dedico a Mar que me REE ayudó con la robona . & a mi Catta.H (L), que estaba dispuesta a enviarle un virus (su nombre era raro, algo así como Troyano/$#W/ jajaj) O: nunca la hagan enojar lokoos! xD.
& también se los dedico a mis Ciber-Amigas, que me dan todo su apoyo siempre (Y) a Suu, Vii, Ale (mi Tocaya O:), Caro, etcéteras ;D las adoroo! (LLL.
Besoos, hasta la próxima actualización (ya saben, Review's igual a Rápida Actualización, Rápida Actualización igual a Menos Intriga, y así en el circulo vicioso ;D. jajaj)
