Disclaimer: Harry Potter le pertenece a J. K. Rowling.

Este fic participa en el reto anual "Long Story 2.0" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.


A través de la vida.

Capítulo 4: Pesadillas, misterios y búsquedas.

En otra parte muy lejana a Hogwarts, Voldemort y su lugarteniente predilecta estaban teniendo una junta muy importante con Severus, hace unos meses lo hubiera llamado pero el Innombrable optó por buscar en las otras escuelas de magia de la zona o de los países extranjeros pero no obtuvo el resultado requerido... parecía que su hija había sido tragada por la tierra —cosa que no es así— por lo que decidió llamar a su mortífago más leal.

—Severuss —siseó Tom provocando que la piel de Quejicus se erizara.

—Sí, Señor Oscuro —mencionó solemne el antes mencionado, bajó la cabeza en señal de respeto seguidamente la subió.

—¿Conocess alguna esstudiante que sse llame Hermione? —Snape sabía que cuando alargaba la ese al igual que una serpiente es que o estaba de buen humor o quería lanzarle un crucio a la primera persona que viera.

—Sí, mi señor —si se hubiera fijado habría notado un sospechoso brillo en los ojos del Lord Oscuro—. Hay una estudiante en Ravenclaw llamada Hermione Granger, es una sabelotodo que la mayoría de las veces gana puntos para su Casa además que tiene cierta afinidad a DCAO.

"—Interesante —pensó Bella sintiendo una excitación repentina—. Será buena estudiante mía —sonrió sádica."

—Ravenclaw —susurró Riddle, interesado—... ¿Granger?

—Es hija de muggles.

Tres segundos después.

—¡Crucio! —gritó Voldy completamente indignado y ofendido. ¡Su niña no era hija de unos asquerosos sangre sucia, era hija suya! ¡Lord Voldemort!

La fuerza de la Maldición aumentaba considerablemente, Snape no evitó el impulso de gritar con completo dolor y agonía. Lestrange rió como una loca, ¡le encantaban escenas como estas! Los minutos pasaron para que el Cruciatus dejara de lastimar de sobremanera al profesor de Pociones, al acontecer esto Voldemort mencionó con veneno.

—Solo te lo diré una vez, Severuss: Hermione es mi hija —decir que Severus se sorprendió era el eufemismo del siglo.

—¿Entonces, por qué tiene el apellido de los muggles?

La vista de Tom recayó en la lugarteniente e inmediatamente revisó los recuerdos de hace más de una década donde visualizó que fue ella la que la envió con eso asquerosos muggles; ni taciturno le envió un potente crucio tan fuerte que la hizo doblarse tanto que le dio la impresión que se rompería la columna. Bella tenía más orgullo que Snape por lo que reprimió un grito que hubiese sido muy fuerte y no se cayó al suelo como todos lo hacen; la pelinegra resistió con dignidad.

"—Es la primera que lo hace —pensó complacido Voldemort parando de torturarla."

—Piénselo así... milord... con Hermione lejos de la sociedad mágica... Albus Dumbledore no le pondrá ni un dedo encima ya que pensará... que es hija de los sangre sucia, no suya —trató de mantenerse en pie, lo que logró; sin embargó no contuvo el jadeo que salió de sus labios.

—Que sea la última vez que cometes una equivocación de esa magnitud, porque la otra vez no te perdonaré —sentenció el Lord.

Bellatrix asintió solemne.

—Le informaré sobre cada cosa que le suceda a su hija, Lord Oscuro.

—Más te vale que nada se te pase por alto —advirtió, en un gruñido, Tom.

Con eso se dio por terminada la junta.


En el Ministerio de Magia Cornelius Fudge estaba manteniendo una conversación no muy agradable con Kingsley, un miembro activo de la Orden del Fénix, en la cual se dejaba ver los aspectos sobre el Innombrable y su regreso a la sociedad mágica. Cornelius estaba de renuente en creerle que ya ha vuelto —es que se supone que desapareció en el mismo instante en que Sirius Black falleció— por ende es difícil darle la razón a alguien que no te trae prueba alguna —¡con solo sus alegatos no basta!—. Por su parte el auror se comenzaba a exasperar, no era la primera vez que tenía esta discusión con el ministro y menos la última, era consciente de que no sonaba muy creíble todo lo que le pronunciaba pero no era un broma ¡con la seguridad mundial no se bromea! Y eso es algo que el ministro debe aprender o por las buenas o por las malas... siendo la última una opción no muy viable.

—Señor Fudge —lanzó un suspiró el auror, vaya que lo exasperaba ese hombre— debería entender los riesgos que corre los magos y brujas...

—Kingsley —cortó tajante al susodicho—, el Innombrable no ha regresado por lo que no hay motivo alguno para causar un revuelo mayor —ojeó seriamente a su acompañante.

"—¡Qué terco! —aseveró al integrante de la Orden del Fénix."

Se quedaron en silencio y ambos adultos se pusieron a recordar lo que pasó en la Primera Guerra Mágica, sólo que cada uno de diferente manera. Kingsley desde el punto de vista en el que tuvo que combatir al lado de sus amigos, compañeros y unos que otros reclutas, donde algunos perecieron de la formas más cruenta posible o en el peor de los casos que no se hallaron sus restos; definitivamente vivir en carne propia una guerra no era para ponerse la mar de alegría por lo que personas como Fudge no comprenderían la importancia sobre advertir a la población sobre una catástrofe mega poderosa como lo es el regreso del Que-No-Debe-Ser-Nombrado.

Cornelius, por su lado, pensaba que él estaba exagerando cosas que ni por asomo sucederían en mucho tiempo. Diga lo que diga Dumbledore esa persona no ha vuelto y se negara a creerlo hasta que lo vea con sus propios ojos; si bien Fudge no lo vivió como los Aurores o Mortífagos, en el sentido de que era su pan de cada día, pero al ser mago mentiría si dijera que no se llenó de temor por su propio bienestar dado que no tiene una familia por la que preocuparse. El Ministro no conoce la realidad de una guerra mortífera por eso le será difícil entender lo importante de hacerle ver a la población que no está segura... no como el Ministerio de Magia lo plantea.

—Bien, señor Fudge, si luego pasa una desgracia no se venga a quejar con los Aurores porque yo ya se lo he avisado —y con eso el pelinegro salió de la habitación.

"—Kingsley —gruñó en su mente el Ministro de Magia—. Tienes agallas, luego veremos quién de los dos tiene la razón."


Regresando a Hogwarts Dumbledore estaba en shock, Severus hace unos momentos le contó lo que le comentó el Innombrable, Albus en toda su vida nunca se hubiera imaginado que tendría a la hija de su enemigo en sus aposentos aunque ésta no sepa quién es su padre biológico; él debe protegerla de su propio padre, sabe de primera mano cómo es el de cabellera negra de inmensas ansias de poder y además es consciente del riesgo que conllevará a Granger si todo el mundo se entera de la verdad. Debe de cuidarla. No porque sea un manipulador —característica dada por... ¡Bellatrix!— sino porque ella es una estudiante más y su deber como director es cuidarlos a todos... sin importar de dónde provenga dicha persona.

—¿Qué debería hacer, Albus? —consultó con su habitual cara de pocker.

—Por ahora simplemente acata su mandato Severus, después conforme se pongan las cosas veremos qué hacer —respondió Dumbledore tranquilamente.

Snape se fue de ahí tan pronto como terminó la oración.

Albus estaba consciente que con el sólo hecho de que quiere eliminar a los sangre sucia y muggles ya hay mucho caos, ahora, que quiere encontrar a su hija... como que las cosas se pondrán bien negras, el directo tiene que encontrar una forma para proteger a Hermione y de paso cuidar que nada le pase a Harry; sí, muy complicado pero si hasta ahora a podido con Potter —quien se mete en problemas cada dos por tres— velar por Granger no será tan complejo.

Oh, no sabe lo que le espera.

Unas horas después en el colegio de Magia y Hechicera los alumnos y alumnas estaban transitando por los pasillos de su institución buscando sus respectivas aulas, los que tenían más problemas eran los de nuevo ingreso sin embargo éstos recibían ayuda de los prefectos —o algunos de ellos— que con amabilidad les daban las instrucciones necesarias. Luna observaba paciente la puerta del dormitorio de su amiga, hace menos de cinco minutos que la espera y que ella no sale; como no la conoce del todo no puede saber si preocuparse o no.

Por su parte la Granger estaba teniendo un cruenta pesadilla, era la primera vez que le pasaba algo así. Lo que soñaba era lo siguiente.

"Estaba sola en un sitio desconocido y repleto de penumbra, donde se podía oler la sangre que bañaba aquel horripilante lugar, ella huía sin parar no sabiendo de qué exactamente pero sabía que no debía de ser atrapada. Tenía un poco de miedo, era la primera vez que se encontraba con tanta soledad. Oía ruidos de animales fantásticos y a la vez aterradores que la venían persiguiendo.

Llevaba horas en la misma situación y nada la podría salvar, no ojeaba a su amiga Luna con ella ni siquiera Krum estaba por los alrededores; sentía mucho pánico.

—¡Qué alguien me ayude! —ya perdió la cuenta de cuantas veces lo chilló— ¡Por favor no me dejen sola! ¡No me gusta estar sola!

Unos pasos apresurados se acercaron a la Ravenclaw.

—Es hora de pagar por todo —mencionó, ¿o informó?, aquella voz repleta de ¿odio, rencor, venganza?

—¡Detente!

—¡AVADA KEDRAVA!

Su mente vio solamente el color verde intenso."

Hermione se despertó sobresaltada ¿¡Qué significaba eso!? Su cuerpo temblaba muchísimo y, por alguna razón desconocida —momentáneamente—, estaba llorando sin saber qué sentimiento se albergaba ahí. Inhaló y exhaló repetidamente hasta que se tranquilizó, se limpió las lágrima mientras se paraba para cambiarse su pijama por la túnica de las Águilas.

"—Esto es tan raro como lo que me pasó en el tren —pensó la castaña tratando de desenredarse su cabellera, que se ponía peor en la mañana—. Definitivamente debo ir a la biblioteca tal vez allá se encuentre la respuesta, no le diré a nadie por el momento —dejó el peine en la mesa de noche y caminó a la puerta."

No más salió de su recamara recibió la sonrisa típica de Lovegood, seguidamente ambas empezaron a charlar sobre qué clases tendrían, qué aprenderían —cosas normales para dos Ravenclaw, eso sí, Luna no paró de mencionar en unas ocasiones a criaturas de las cuales no leyó antes— también salió a luz el tema de Ginny y Neville, Granger acotó que en el almuerzo se sentarían con el par de Griffindor y ahí hablarían.

—Estuviste llorando —la voz de la rubia, tan risueña como siempre, denotaba una afirmación.

Hermy-oh-ni se quedó en shock. ¡¿Cómo lo supo!?

—¿Posees legemerancia? —cuestionó la amiga de Viktor.

—No, los nargles no pasan por alto ese tipo de cosas —respondió con su mirada soñadora en el techo encantado.

—Ajá —no le creyó, ni siquiera con la explicación que le dio sobre esas "criaturas interesantes" pero tampoco la alejaría como lo hizo con... ese Potter y ese Weasley.

En poco tiempo ambas llegaron a sus respectivos destinos: Hermy a Pociones dobles con los Hufflepuff, y Luna a Encantamientos; ambas Ravenclaw se destacaron a su manera.

Por otra parte en la clase de McGonagall Harry y Ron estaban tratando de hacer la transfiguración del día... bueno, Harry lo consiguió pero Ron no lo logra aún. El par oye decir algo a Minerva mas ninguno le presta la atención debida ya que piensan en cierto tema de interés en Hogwarts.

—Umbrige será profesora de DCAO, ¿cierto? —preguntó, por lo bajo, el Weasley.

—Así es, seguramente será como el tartamudo miedoso, el tarado de marca mayor y el impostor —quitó la importancia el Niño-Que-Vivió—. Lo que debería preocuparte es hacer el deber de hoy.

—¿El típico resumen de la clase? ¡Por Merlín, para eso le pido ayuda a Padma y ya! Además que la vieja sapo no me da buena espina, ¿no notaste su aire de petulancia y superioridad? Ella será cualquier cosa pero una maestra que se respete, con esa fachada, lo dudo mucho —susurró el pelirrojo rodando los ojos.

Potter en ese momento sintió una punzada en su cicatriz.

"— Desde que Voldemort regresó no me había dolido, ¿por qué ahora sí?"

Sin saber que desde ese momento, en el que Hermione tuvo la pesadilla, el pelirrojo mencionó por primera a Dolores y Harry sintió la punzada estarían conectados por el resto del año lectivo. Sobre todo porque un misterio más rodea a los mortífagos, uno que pondrá en duda las lealtades de los protagonistas.


Rodolphus será muchas cosas pero él es consciente que cierto enemigo de Tom Riddle da luces de volver a aparecer, el Lestrange lo conoció por breves momentos así que ahora busca cualquier noticia sobre ese grupo, que debía ser grupo por que esa persona es casi tan ambiciosa como su Lord. Rodolphus está en el callejón Knocturn, fue una suerte que estuviera haciendo el papel de aliado a Dumby cuando la tragedia de Halloween ocurrió, idea de Tom. Una muy buena idea porque ahora ya sabe lo que necesita, diez años han sido de utilidad para el esposo de Bella; si bien recibió un crucio —¡muy potente!— de su esposa cuando ésta salió de Azkaban y otro —¡más poderoso!— de Voldemort cuando le comentó que no logró averiguar nada en una década.

Que lo cataloguen como quieran, él es consciente que su papel será agradecido en un futuro no muy lejano y si juega bien sus piezas puede que todo termine bien.

Para el Innombrable, claramente.

"—¡Qué comience la diversión! —pensó cambiando el rumbo. Será un muy interesante según su criterio."

No sabe cuánto acierta.


Hola! Les presento el cap. siguiente de este fic. Sé que me demoré un poco pero espero que pueda recompensarlo con esta entrega (no muy larga por cierto) Eh... sin más que decir contestaré al review que me llegó.

leknyn Traté de ponerle la acción que pude, te aseguro que en los próximos sí que lo habrá (al igual que la emoción) ¡Gracias por comentar!