Disclaimer: Harry Potter le pertenece a J. K. Rowling.

Este fic participa en el reto anual "Long Story 2.0" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.


A través de la vida.

Capítulo 5: El rompecabezas.

El pelinegro de la familia Potter se encaminaba solo por los pasillos de Hogwarts, si no mal recuerda tiene clases de Defensa Contras las Artes Oscuras con Umbrige Dolores y aunque su apariencia no sea la de una mujer que se de a respetar como dijo Ron puede que, se de la probabilidad, que sea una buena instructora. Si bien es una suposición muy amable de su parte pero es que Dolores solo se ve como una docente que ama el rosa y ya; no como alguien que haría daño a los estudiantes. Minutos después entró al salón donde la mayoría de estudiantes ya se encontraba ahí, más que todo los que si se preocupan por pasar la materia y otros, como Seamus, esperan a que su despertador los obligue a despegar el cráneo de la almohada a una hora decente.

Se sentó en una de las mesas esperando que sus amigos llegaran, ¿quiénes eran? Primero estaba Ron, su mejor amigo; de ahí las gemelas Patil, Padma y Parvati, a ellas las conocieron en el baile de hace un año donde —por petición de la Ravenclaw— fueron a bailar. Y básicamente solo eran ellos en el grupo aunque existía un Dúo Dorado conformado por el pelirrojo y el de ojos verdes esmeraldas, ni Padma ni Parvati han sido chicas aventureras... hablando de aventureras sonrió divertido recordando todo lo que hizo Lavender para que fuera incluida en su grupo ya que alegaba que la alejaban de su mejor amiga ¡Cuán jocoso fue, todo le salió mal! Cosa que le divirtió, a él y todos, al final la incluyeron. Sospecha seriamente que está interesada en su amigo de cabellera rubí.

—Lo bueno es que pese a que crean que no es seguro que nos inmiscuyamos en "problemas que no nos concierne" —comenzó a decir, en el proceso recordó uno de los comentarios de la Gryffindor— nos ayuden a resolverlos. Sin ellas no sería tan fácil, a pesar de que empezaron a hacerlo desde que inició nuestro tercer curso. —Abrió el libro sin leerlo, no había razón para hacerlo... al menos ahora.

Minutos después entraron más y más alumnos, algunos medio dormidos y otros con las pilas recargadas al ciento por uno. Negó al ver a entrar a una somnolienta Parvati, quien se sentó con él.

—¿Y Ron? ¿No lo viste venir aquí? —inquirió recibiendo una mirada mala de la pelinegra.

—Buenos días, Harry —saludó irónica—. Y no, no lo he mirado. —Colocó sus brazos en la mesa y bajó la cabeza, al que se le haya ocurrido inventar definitivamente no conocía lo llamado como: vida social. Bostezó medio durmiéndose.

Potter pensó— "¿Dónde podría estar?"

En otra parte más alejada de la clase de Umbrige el hermano mayor por un año de Ginny era seguido muy de cerca por Brown, no era que le molestara pero es que esa —casi— castaña parecía un chicle ¡no se despegaba de su persona! Al menos respetaba el espacio personal. Suspiró deteniéndose. Lavender se puso a su costado izquierdo, ambos comenzaron a hablar... bueno, la chica lo hizo a su vez que el Weasley simplemente la oía; hasta que.

—¿Dónde vas, Ro-Ro? —preguntó la de cabellera ondulada acercándose demasiado al chico.

—A DCAO —respondió desganado, no era momento de lidiar con la de ojos marrones—; lo que no entiendo es qué haces siguiéndome. Se supone que vas a Herbología.

La Gryffindor sonrió— Quería estar un rato contigo. ¿Te molesta, Ro-Ro?

Ronald gruñó. Odiaba ese mote, cosa que la bruja sabía y precisamente por eso lo usaba. ¡Le fascinaba molestarlo! Pensaba hacer realidad el "Del odio al amor solo hay un paso" y lo realizaría o se dejaría de llamar Lavender Brown. Luego que la convenciera de retirarse, lo que no fue pan comido.

—Por fin se ha ido —suspiró aliviado el pelirrojo.

Tres segundos después.

—Al parecer no soy la única a la que tratas mal. ¿O me equivoco, Weasley? —Se escuchó una voz fría que reconocería en cualquier parte.

—¿¡Hermione Granger?! —gritó estupefacto.

Y con razón ya que el aspecto de la chica no era el mismo que vio la primera vez en el Expreso. Su mata seguía siendo como el de un espantapájaros, al menos de la cintura para abajo, de la parte superior se va vuelto un poco —¡bastante!— liso; la túnica de Ravenclaw le realza sus ojos y cabellera. Si no fuera él diría que es muy bella. Como si quisiera darle honor al color azul sus ojos reflejan frialdad ¡y ni que decir de su tono de voz! Por alguna razón —desconocida para Ron y según éste— lo ve como si lo odiara.

—Ese es mi nombre de pila y no lo gastes Weasley. —Prácticamente siseó la bruja de pelo marrón.

El susodicho abrió los ojos ¡no se lo podía creer! ¿Dónde aquella niña que hablaba como una sargenta? Pues sin duda no lo sabe ya que esa del enfrente no es la Hermione que Ron recuerda. Tragó en seco, recomponiéndose le contestó.

—¡Vaya! Al parecer sigues siendo tan repulsiva como hace años. No me sorprende que no tengas amigos. —La comadreja también era capaz de jugar a eso.

La poseedora del giratiempo se sintió por un segundos deprimida, no permitiendo que el chico se diera cuenta se recompuso rápidamente. Expresó sombría—: Para tu información sí tengo amigos, dos de hecho.

—No me imagino quién caería tan bajo para juntarse con una empollona como tú —dijo incrédulo mirándola desafiante.

Sin dudas, ninguno de los dos daría su brazo a torcer.

—Más personas de las que tu diminuto cerebro podrían imaginar me querrían tener en sus vidas. —Avanzó un paso. Ron no retrocedió.

—¡Bah! Esa no se la cree ni Goyle.

—Primero, no metas a personas que no tienen nada que ver; segundo, no me importa lo que pienses. —Se apartó del camino del pelirrojo para dirigirse a su próxima clase.

—¡Sí, claro~! Y por eso mismo lloraste encerrada en el baño al darte cuenta que aquí nunca serías aceptada —mencionó enfatizando nunca para causarle un daño mayor a la fémina, quien ni se la devolvió—. No has refutado porque sabes que es verdad, aquí nadie te querrá... ¡Ni hoy ni nunca! —Se fue el pelirrojo con aire triunfante.

Una lágrima traicionera resbaló por la mejilla de la bruja.

Su mente divagó hasta el momento que estaba con diez años recién cumplidos. La chica se localizaba en la primaria en la que estudiaba después de ser —muchos años atrás— transferida a Glossy; allá la jovencita tenía unos libros en su mano al tiempo que se encontraba sentada en su salón correspondiente. Hermione tendía a no salir a los recreos ya que ¿para qué hacerlo? después de todo estaría sola... estuviera donde estuviera; ella es muy inteligente y eso a veces desesperaba a sus compañeros, quienes hacían lo que fuera por excluirla de proyectos, no invitándola a sus fiestas y otro tipo de cosas. Prácticamente no tenía a nadie a quien llamar "amigo".

Con los años la fémina aprendió a superarlo y, en cierta manera, a ignorarlo. O eso creyó hasta ese instante en que dos alumnas empezaron a hablar "disimuladamente" tres mesas atrás de la suya.

—¡Wow, Charlotte! No me podría imaginar la vida sin ti, estimada mejor amiga —chilló una chica pelirroja.

—Ni yo, Nikki. ¿Te imaginas cómo sería nuestra vida si fuéramos unas rechazadas antisociales? —Ahora fue una castaña.

—Pues, ¡un horror! No me quisiera plantear esa idea... ¡no ser invitada a nada! Debe, si lo fuésemos cosa que no pasará porque somos muy queridas y populares, doler muchísimo~ ¡Bah! ¿Crees que debería tener compasión por esas pobres personas desgraciadas?

—¡En lo absoluto! Si lo son, lo son y fin de la discusión. Después de todo a esos individuos nadie los valorará como gente con quien quisiera juntarse... ¡ni hoy ni nunca!

La "sutil plática" hería más y más a Granger, quien hacía un esfuerzo por reprimir las lágrimas. Tanto Charlotte como Nikki eran algunas de las personas que en vez de ignorarla la lastimaba emocionalmente, no sabía que hizo para que la detestaran. ¿Acaso tenía algo de malo sobresalir? No que Hermy-oh-ni supiera. ¿Acaso existía un error en ser mejor que los demás? ¡En lo más mínimo! Su madre siempre le decía que eran unos envidiosos/as sin embargo su hija, aunque le da la razón, piensa que Jane no sabe lo hiriente que es ser rechazada por todos... y todo.

—¡Vaya vida! Por suerte no tenemos ese destino.

—¿Cuál, Charlotte?

—El de ser desplazadas y totalmente pasadas por alto.

Ambas se pusieron a reír burlonas, como si en verdad pensaran que eso es algo con lo podían jugar.

Y Granger empezó a llorar en silencio.

La Ravenclaw sacudió la cabeza deshaciéndose de esos recuerdos que quisiera olvidar. Suerte que recibió su carta para ingresar a Hogwarts de lo contrario todavía tuviera esa horrible vida, si no fuera por ese detalle viviría... no quería meditar en esa posibilidad.

—Mejor me voy a Encantamientos —murmuró recomponiéndose, lo que menos ansiaba era preocupar a Luna.


En un lugar ajeno a los terrenos al Colegio de Magia y Hechicería se encontraba un encapuchado, que poseía relación con los Mortífagos, en un bosque en un sitio que casi nadie conocía o en su defecto recordaba. Él es una persona que directamente relacionada con el plan que se llevará a cabo antes de lo previsto, que reapareciera Voldemort fue un acto que no anticipó cuando formuló su infalible obra maestra.

—No importa quién sea, ni los seguidores del Innombrable ni los Aurores podrán detenerme —prometió aquella persona con maldad.

Se dispuso a avanzar por ese camino, sin prisas ni algo por el estilo. Él poseía informantes en donde menos se esperaba, no en los grupos que cualquiera consideraría como amenazas sino en aquellos que son tan invisibles, tan débiles que en cualquier momento —en cualquier lugar— pueden aparecer y arruinar todo por lo que luchó por conseguir. No fue sencillo crear una organización que fuera ignorada por toda la comunidad mágica... se necesitó una buena estrategia que no fuera fácil que revocar o notar.

Sin mencionar a personas que no dieran ni rastro de ser malvadas pero tampoco muy heroicas. Personas comunes y corrientes que no tendrían motivo alguno para meterse a uno de esos bandos.

—Señor Shade —llamó una voz inexpresiva, el antes mencionado se volteó—, estamos muy cerca para conseguir la última pieza que necesitamos.

Ante esa noticia no pudo evitar sonreír.

—Fantástico. Me avisa si hay algún cambio, señorita Still, no pase por alto ningún detalle —advirtió sombrío.

—No lo haré —aseveró la fémina.

Minutos después Shade dijo.

—En ese caso vuelve a la base e informales a todos que el proyecto Gemma está apunto de empezar —informó Shade a su mano derecha.

Still asintió mientras que desaparecía.

Definitivamente este va a ser un plan muy divertido de trazar.


Nymphadora volaba sobre su escoba encima del Callejón Knocturn, la bruja de pelo rosa buscaba algún rastro que pudo haber dejado el criminal que hace poco capturaron y que, por un error suyo, está suelto de nuevo; vale que sea un poquitín torpe ¡pero esa ha sido la mayor equivocación que pudo cometer! Suerte que no estaba Ojo Loco Moddy con ella o si no hubiera gritado su típica frase. Ansiosa por hallarlo se precipitó al aterrizar en dicho lugar peligroso.

—Tengo que encontrarlo rápido, de lo contrario estaré en graves problemas —dijo la mujer para si misma, desapareció su escoba con un movimiento veloz de su varita. Caminaba cautelosa, por muy integrante de la Orden que fuera eso no significaba que iba a andar de confiada por esos lares, mirando escrupulosamente todos los senderos de aquel horroroso lugar.

Avanzó hasta doblar en la esquina más cercana. Todos veían Tonks de manera muy lúgubre, le daban la impresión que le querían lanzar la Maldición Asesina o cualquier de las otras Maldiciones Imperdonables. Sin que se diera cuenta una persona apareció unos metros detrás de la Hufflepuff, sacó a relucir su varita y le apuntó a ella.

—¡Imperio! —gritó aquella persona desconocida.

Nymphadora lo oyó al tiempo que se dio media vuelta, desenvainó el madero hechizado— ¡Confundus! —chilló saltando y en el proceso giró de forma horizontal; cayó como un gato. El individuo misterioso desapareció y reapareció ¿en el mismo lugar? ¡Eh, ¿cómo es eso posible?! Sacudiendo la cabeza retornó al mundo real, ya tendría tiempo para encontrarle lógica a lo que hizo el atacante— ¡Petrificus Totallus!

El otro corrió en zigzag muy veloz, le dio la impresión de que hechizó sus zapatos, esquivando el conjuro congelador. Se dirigió a la tienda más cercana a su vez que cogió unos objetos pesados, se los arrojó a la bruja y segundos después estos explotaron imposibilitando su visión; ésta estaba apunto de dispersar el humo cuando el opresor volvió a vociferar.

—¡Imperio! —Estando muy cerca de la mujer le dio de lleno. Ella quedó parada en su lugar sin moverse, él sonrió— Ahora, Nymphadora Tonks, dime todo lo que sepas.

—¿A qué se refiere? —preguntó con su tono habitual de voz, ni siquiera se notaba que es controlada.

—Los Mortífagos, ¿qué sabes de ellos? —inquirió tomando la varita de la prima de Draco, poseía la intención de examinarla.

—Desde que Voldemort desapareció los ataques de éstos disminuyeron gradualmente, supongo que buscaban a su Lord; cuando éste regresó se han vuelto más violentos. Se han reportado que en la comunidad no mágica ha habido rastros de hechizos destructivos y/o letales, sin mencionar los ataques a los magos y brujas sin excepción de edad o rango que puedan tener —relataba Tonks con tono monótono. El mago supuso que era lo más relevante, siendo así no la interrumpió—, algunos de ellos han desaparecido misteriosamente... al volver no tienen rastro de haber sido atacados. Investigamos fervientes cualquier otro suceso criminal.

Él la miró examinando detenidamente lo que le contó, era muy interesante y su plan no se había expuesto en lo más mínimo; siendo de ese modo, minutos después, la noqueó dejando el madero mágico a un costado suyo. Se fue creyendo sin dar lugar dudas que la informante que se acaba de conseguir será de mucha ayuda ¿lo mejor? Ni los Aurores ni la Orden sospecharán de la bruja con capacidad de cambiar sus atributos. Rió malvado al momento que se Aparecía.

Una hora transcurrió para que la hija de Andrómeda y Ted despertara. Al hacerlo tuvo un fuerte dolor de cabeza.

—¿Qué me pasó? —Se llevó una mano a la frente, era un dolor insoportable que quería que se fuera lo más pronto que se pudiera. Recordó lo que estaba haciendo antes de ser atacada, tomó la varita reincorporándose deprisa— Tendré que decirle a Moddy que perdí al sospechoso... ojalá no me esos sermones sobre tener cuidado en una misión importante —acotó haciendo una mueca. ¡Cómo los odiaba! Sobre todo porque, aseguraba, que su nombre debía de estar en una de las sillas del salón; Alastor y su "¡Alerta permanente!" por veces son desesperantes.

Bufó retirándose de la escena.


Hola! Ara, ara~ Esta vez me demoré menos que la última vez, yeah! Como dije en el anterior ya tiene más acción y un misterio más que se resolverá pronto... en fin, dos preguntas. ¿Quiénes creen que sean Shade y Still: unos OC o personajes canon? Y otra más interesante, ¿quién atacó a Tonks? Al que conteste correctamente le responderé UNA duda que tenga (siempre y cuando no tenga que ver con fechas de actualización) Dejen sus teorías y veremos quién tiene la razón, más para la segunda que para la primera.

Ahora contestaré los review.

kirtash96 No te angusties, en esta ocasión no tardé tanto. ¡Gracias por comentar!

AnnaMalfoy1905 ¡Gracias por comentar! Disculpa si a veces te llegaste a confundir... aunque me planteo la hipótesis de que es por la razón del misterio que la envuelve, ¿cierto? Espero que recuerdes la contraseña, sería fastidioso si tuvieras que crear una nueva cuenta, sobre todo si has publicado algún fanfic.

Sophie ¡Gracias por comentar! Descuida, terminaré el fic cueste lo que cueste.

DarryedPaz ¡Gracias por comentar! Sí, sí lo puedes hacer.

leknyn ¡Gracias por comentar! No me lo tomé a mal, don't worry. Espero que la escena de "acción" no sea tan mala, no es mi fuerte.