Los personajes pertenecen a Tite Kubo
Capítulo 6: Cae la lluvia
Ulquiorra llevaba cerca de una hora golpeando el saco de boxeo del gimnasio privado de su casa. Pero, por más que intentara desfogarse con aquella actividad, no conseguía relajarse; cada vez que paraba y creía haber liberado todas las endorfinas necesarias, la imagen de ella volvía a aparecer en su mente y lo alteraba incluso más.
Esa sonrisa, esa calidez, esa forma de tratarlo y de reaccionar eran cosas que él jamás había visto en ninguna otra persona y no sabía cómo comportarse. Ulquiorra siempre había sido muy metódico y despiadado y sabía cómo manejar a las personas, porque comprendía a la perfección su capacidad de reacción ante todas las circunstancias que pudieran planteárseles, pero con Orihime eso no ocurría; cada vez que intentaba ser retorcido con ella y que trataba de desestabilizarla y destruirla emocionalmente, ella le sorprendía con una reacción totalmente nueva. Era como si un aura le rodeara y permitiera no sólo protegerla, sino ir un paso más delante de las despiadadas actitudes de él. El bien contra el mal, así lo veía él.
Pero, al margen de no poder ni saber controlarla, había otra cosa que le estaba mareando aún más la cabeza… algo que nunca antes le había pasado y que le preocupaba todavía más: esa especie de deseo que sentía cada vez que estaba junto a ella. No, no era "deseo" como tal, era algo mucho más profundo. Era… fuego. Cada vez que se acercaba a ella, que sentía su aroma, que hablaba con ella, llamaradas se encendían en su interior y le arrebataban la poca cordura que le quedaba, dominándole por completo. Más de una vez se había imaginado las consecuencias de dejarse llevar por esas sensaciones y todas ellas acababan con la pelirroja tendida sobre alguna superficie, con la ropa rota y gimiendo, mientras él se calmaba como sólo podía hacer.
Lo peor de todo no era sentir aquello por primera vez en su vida, sino saber que no se limitaba a la pasión. No. Ulquiorra sabía que esas sensaciones no eran puramente sexuales, sino que había algo más, algo mucho más intenso… y en lo que no quería ni siquiera pensar.
Y eso no lo soportaba. No soportaba saber que los sacos de boxeo no le tranquilizarían ya nunca más, ni que el remedio para curarse en cuerpo y alma era otro.
- Crueles intenciones –
- Hime… ¡Hime!
- ¿Mmm?
Orihime llevaba toda la mañana ensimismada, soñando despierta. Como siempre desde hacía unos meses, había pensado su amiga Tatsuki. Aunque fingiera estar como siempre, sabía que algo había cambiado en su amiga; desde que se encararan por Ulquiorra, el chico más detestable del instituto, Tatsuki sabía que había algo que se había roto y nunca se uniría de nuevo. Pero Orihime estaba bien, así que no había por qué seguir dándole vueltas.
- Últimamente estás en las nubes… Bueno, en realidad debería decir que últimamente estás en las nubes más de lo normal- bromeó Tatsuki.
- ¡Qué va! Estoy como siempre- sonrió la pelirroja.
- Ya, seguro… Desde que vas con él estás más risueña que siempre. Acaso… ¿te gusta?
Orihime escupió parte del zumo que se estaba bebiendo y empezó a toser. Por suerte, era la hora del almuerzo y apenas había gente en clase, pero aún así no pudo evitar que algunas miradas curiosas se clavaran en ella. Como tampoco pudo evitar ponerse del color de los tomates.
- ¿Gustarme? ¿Quién? Oh, eh, no… ¡No, claro que no! Tatsuki, qué cosas dices… Hablas de Ulquiorra, ¿no? No, em, lo cierto es que… Jeje… Nos llevamos bien, pero, eh…- la pelirroja trató de explicar y arreglar la situación, pero sólo consiguió empeorarlo todo y ponerse aún más colorada.
- No te pongas nerviosa, Hime.
- Pero es que es cierto. Él no me… no me…
Pero no pudo terminar la frase. Orihime se quedó pensativa, apartando la vista de su amiga, sin saber cómo ni qué explicar, porque no sabía lo que sentía. Sí, estaba a gusto en su compañía. Había oído rumores terribles sobre él, pero en el fondo no tenía nada que ver con ellos. Puede que no fuera el rey de la amabilidad y que sus comentarios fueran bruscos y hasta hirientes, pero ella tenía la sensación de que en realidad no era así, que eso formaba parte de una coraza. O tal vez se comportase así porque era la única forma de actuar con los demás que había conocido.
Además, era tan endiabladamente… atractivo. Aquellos ojos verdes siempre la dejaban de piedra y su frío rostro no hacía sino desatar más interés de ella por él. Pero no, no le gustaba. Sólo sentía cierta atracción por él, por cómo era, por su mirada, sus palabras. Sólo se despertaba y acostaba pensando en él, animándose todas las mañanas al saber que ese día lo vería de nuevo. Sólo se acostaba con el corazón a un ritmo preocupante, por pensar en qué le diría al día siguiente. Sólo… eso… Nada más…
- …
Por mucho que Orihime tratara de negarlo, era demasiado transparente como para que Tatsuki no se diera cuenta de nada. Pero no había nada que pudiera hacer contra aquello, por mucho que le pesara.
- No sé si te gustará o no, ni qué clase de relación tienes con él…
- Ninguna- le interrumpió Orihime, sintiendo que mil puñales se clavaban en su corazón al decirlo.
- … pero no puedo evitar preocuparme por ti y por lo que dicen sobre él- continuó Tatsuki, sinceramente preocupada por su amiga- Sólo quiero que tengas cuidado, nada más.
- Lo tengo, tú tranquila- le sonrió Orihime.
Pero Tatsuki no estaba en absoluto tranquila. Tenía la sensación que había una tormenta aproximándose desde el horizonte, que su objetivo era única y exclusivamente Orihime y que le costaría mucho salir de ella.
- Crueles intenciones—
- Sabía que te encontraría aquí. Hacía mucho que no te veía.
Grimmjow estaba recostado en el sofá de un aula y se desperezó cuando escuchó la voz de Riruka, hablándole desde la puerta. El instituto era tan grande que había muchas salas que no se usaban y a él le gustaba descansar en algunas de ellas, cuando buscaba cierta tranquilidad. Pero ella siempre sabía dónde encontrarlo.
Siempre había sido así. Desde que tenía uso de razón, Grimmjow siempre había sido un gamberro malhablado, pero cuando se trataba de Riruka siempre acababa comportándose como su auténtico perro faldero. Poca gente se había dado cuenta porque sabía mantener bien reservada su intimidad, pero unos pocos sí lo sabían; Ulquiorra entre ellos. No sólo detestaba eso, sino también y sobre todo estar a la merced de una mujer, precisamente; de esa mujer.
Su relación con Riruka jamás había pasado de amistad o sexo a algo más y sabía que jamás ocurriría. En realidad, alguien tan libre como él debía de sentirse agradecido: cada vez que ella estaba dispuesta tenía a su disposición un momento de placer inigualable, con una chica que, además de preciosa, le hacía sentir cosas que ninguna otra en la cama, sin ningún tipo de ataduras. Pero aun así, Grimmjow no estaba convencido de querer ese tipo de relación con ella. Sabía que su relación era tóxica, pero no podía dejarla ni tampoco quería profundizarla aún más. Estaba confuso y perdido.
Pero lo que más le costaba aceptar era que, mientras ella no dijese lo contario, siempre vivirían así. Por algún motivo inexplicable, Grimmjow temía dejarla; sabía perfectamente que, en el fondo, él era su único consuelo, amigo, compañero. Su hermano la detestaba y, como él, prácticamente todo el mundo, pero el peli azul sentía una debilidad especial por ella, una lástima inmerecida. Riruka no era más que un juguete roto, pero eso unido a sus más dudosas cualidades, lo atrapaba más por ella. Aunque no quisiera admitirlo, Grimmjow también tenía miedo de romper con su relación con ella por miedo a que la guapa chica quedara destruida por completo.
Ella se acercó a él insinuándose, pero él no tenía ganas de nada en ese momento. Necesitaba tranquilidad de verdad.
- ¿Qué, ahora no quieres que te toque?- le preguntó ella, algo ofendida.
- No estoy de humor para eso.
- Últimamente nadie está de humor para hacerme caso- soltó ella con una vocecita de niña pequeña y un mohín, fingiendo ser una broma, aunque Grimmjow intuía que se sentía así de verdad.
- Los demás tenemos cosas más importantes que hacer que estar detrás de ti.
- Depende de quiénes. Por ejemplo, sé que tú no- le fulminó con la mirada.
- No estés tan segura- le replicó él, incorporándose y dispuesto a marcharse.
- ¡Ja! No sé a qué viene eso ahora, pero si pretendes ofenderme, lo llevas claro. En fin, sólo venía a ver si te apetecía pasar un buen rato, pero como estás de un humor de perros me buscaré a otra persona.
- ¿Para follártela o para putearla?- le escupió Grimmjow, desde lo más profundo de su corazón, rabia y celos.
- Para lo que sea.
- … Pues suerte con tu búsqueda.
Riruka frunció el ceño y empezó a respirar con fuerza. Algo había cambiado en él y ella se había dado cuenta. ¿Por qué no se comportaba como siempre? ¿Por qué no iba detrás de ella? ¿Por qué no se cabreada? ¿Por qué no le reprochaba su actitud y luego se lanzaba sobre ella? ¿Por qué… la ignoraba así?
Justo cuando Grimmjow se iba a marchar, Riruka lo agarró del brazo y le obligó a mirarla, mostrándole una expresión que él nunca había visto y que, por tanto, no supo a qué se debía.
- ¡No te largues dejándome con la palabra en la boca, imbécil!- gritó ella, casi conteniendo el llanto- ¿Qué os pasa a todos últimamente? ¿Acaso os habéis cansado de ser asquerosamente ricos y vivir acorde con vuestro nivel, que queréis probar cosas nuevas con pobretones?
- ¿Eso lo dices por mí… o por Ulquiorra?- ella enmudeció- Antes creía que te pasaba algo muy raro con tu hermano, pero ahora veo que es como todo el mundo. ¡Madura de una vez, idiota! Te crees que todo el mundo va a estar haciendo y deshaciendo a tu antojo toda tu vida, pero no tienes ni idea de nada. Como sigas así… vas a acabar siendo una puta fracasada y abandonada.
- ¡Eres gilipollas!- le gritó ella, dándole una bofetada tan fuerte que le cruzó la cara. Pero Grimmjow no alteró su mirada en absoluto- ¡Soy rica, guapa, lista y Presidenta del Consejo de Estudiantes de uno de los mejores institutos de Japón! ¡Jamás estaré sola, ¿me oyes?! ¡Siempre, siempre habrá alguien detrás de mí y siempre podré hacer lo que quiera porque siempre podré hacerlo! ¡¿Me oyes?!- de pronto, recuperó parcialmente la calma- Pero bueno, creo que por hoy será mejor que me vaya. Estás inaguantable.
- Sólo oyes lo que te interesa. Qué pena me das- él soltó una pequeña risa en forma de suspiro.
- Ya, pero te aseguro que hay unos cuantos capaces de hacer lo que yo quiera incluso siendo así… Como Nnoitra, por ejemplo.
Grimmjow clavó su mirada en ella al oír ese nombre y ella se sonrió, antes de salir por la puerta. O sea, que ella y Nnoitra…
- Pues disfrútalo mientras puedas.
Y, dicho aquello, Grimmjow salió del aula, con una resolución que jamás se habría creído que tuviera. Ella y Nnoitra. ¡¿Riruka y Nnoitra?! No, no podía ser… Imposible.
Grimmjow se alejó de allí lo más rápidamente que pudo, tratando de calmar su corazón que, una vez más, aquella preciosidad había arrancado y pisoteado. Pero no más. Ni una más. Aquélla había sido la última vez que lo había utilizado como paño de lágrimas.
Mientras tanto, Riruka se deslizó por la pared hasta el suelo, totalmente atónita por lo que acababa de ocurrir. Entonces, cerró los ojos con fuerza y se tapó los oídos para no escuchar las inevitables voces de su subconsciente, que le repetían una y otra vez que su imperio caería pronto.
- Crueles intenciones –
Llovía mucho. Aquella tarde no trabajaba y Orihime estaba en su casa, tomándose una taza de té caliente, pensando y suspirando… por él. No había conseguido pensar en otra cosa que en la conversación que había tenido con Tatsuki y, por extensión, en su "relación" con Ulquiorra, si es que tal relación existía. Tal vez eso fuera lo que más le atormentaba, pensar que quizá no fuera recíproco, que él sólo quisiera pasar el rato con ella sin llegar a nada más. No, ¿en qué demonios estaba pensando? Pues claro que no había "nada más" a lo que llegar. Se llevaban bien, eso era todo. Entonces, ¿por qué sentía ese profundo dolor en el pecho, cada vez que pensaba así?
Súbitamente alguien llamó a la puerta y la devolvió a la realidad. Ella no esperaba visitas, pero tal vez Tatsuki quisiera dejarle algo de clase. Ya podía ser importante, a juzgar por la lluvia torrencial que estaba cayendo.
Al abrir la puerta, Orihime no pudo contener la sorpresa y la respiración al ver quién había al otro lado, completamente calado, paralizándola con su penetrante mirada.
- Crueles intenciones –
- No deberías fumar en clase.
Grimmjow giró la vista, hacia la persona que le había dado aquel consejo. Había oído hablar de ella; la chica nueva alemana en la que Riruka había encontrado una mina de oro para sus juegos. Nelliel, recordaba que se llamaba. Tuvo la intención de darle una mala contestación, pero se contuvo al descubrir que ella no lo miraba con reproche, sino quizá con intención de entenderlo.
Era raro que fumara, como también lo era destrozar las mesas a base de patadas. Pero no le importaba lo más mínimo; el colegio ya debía de saber que era él, aunque bien hacía en no quejarse, teniendo en cuenta las cuantiosas sumas económicas que su familia proporcionaba a aquella institución. Era terrible, pero el dinero movía al mundo y él no iba a dejar de aprovechar la oportunidad de servirse de su posición.
- Y tú deberías estar ya en casa. Las niñas buenas no deberían quedarse en la escuela hasta tarde.
- Tal vez no sea una "niña buena"- le sonrió ella, acercándose- Grimmjow, ¿me equivoco? He oído hablar mucho de ti. Eres el chico malo que tiene locas a todas las chicas- rió ella, mientras él levantaba una ceja, mostrando muy poco interés por aquel comentario. Ella lo notó y cambió de tema- No deberías fumar en clase. Los profesores se enfadarán si te descubren.
- Los profesores saben perfectamente con quién enfadarse y con quién no, así que yo que tú no me preocuparía tanto- le explicó él, soltando una bocanada de humo.
- El dinero hace maravillas.
- Para estar aquí, tú tampoco debes de ser precisamente pobre. He oído que estuviste estudiando en Alemania, ¿no?- aspiró el humo- Pues no entiendo por qué has querido meterte en este puto instituto de mierda, en lugar de quedarte allí.
- Lo pensé, pero quería… volver. No sé por qué; quizá para saber si el tiempo era capaz de curar ciertas cosas… pero veo que no.
Grimmjow la miró, interesado. No solía ser muy sociable y detestaba hablar con gente que acabase de conocer, pero con ella se sentía cómodo.
- El tiempo no cura una mierda- soltó él, con un tono más serio de lo normal y ella se dio cuenta.
- No creo… Creo que la gente puede llegar a cambiar, aunque a veces cueste hacerlo.
- Pues suerte con tus creencias- replicó Grimmjow con brusquedad.
Se levantó de la mesa en la que se había sentado y apagó el cigarrillo contra el suelo, dispuesto a marcharse. Sin embargo, antes de poder dar un paso fuera del aula, escuchó un pequeño gemido y se giró; la joven de pelo verde trataba infructuosamente de taparse las lágrimas, evitando en vano que él la descubriese.
- Lo… Lo siento… No sé qué me ha pasado. P-Perdona, no quería ponerme así…- musitó Nel, tratando de disculparse y de explicar que aquello no tenía nada que ver con él.
Grimmjow no supo qué fue lo que despertó en él aquella imagen ni probablemente lo supiera jamás. Hubo algo que se encendió dentro de él, tanto como para obligarle a hacer lo que hizo a continuación. Quizá fue por verla así, tan desprotegida, sincerándose con alguien al que no conocía, siendo capaz de actuar tal y como sentía, a diferencia de él, el muy cobarde. Quizá fuera por ser tan diferente a ella, a su pelirroja, alguien tan mezquino, ruin y despreciable como para jugar con la gente y someterla a su voluntad y no como esa chica, capaz de mostrarse como realmente era, sin temor de que ese repentino ataque de sinceridad se volviera contra ella.
No supo por qué fue y todo pasó demasiado deprisa. En cuanto quiso darse cuenta, la había cogido de los brazos, apartado las manos de su cara y la besaba sin contención. Al principio, ella se sorprendió, pero pronto averiguó que aquel ataque era recíproco, a juzgar por la forma en la que ella lo besaba a él y abrazaba con fuerza.
Lejos de detenerse o de pensar o recapacitar en lo que estaba haciendo, Grimmjow le levantó la falda y ella dejó que sus manos se adentraran por su chaqueta, camisa, ropa interior, tocándola a placer. Justo después de que la joven le desabrochara los pantalones, él la sentó sobre una de las mesas y acomodó justo en la posición que deseaba. Los gemidos tardaron poco en llegar, acompasados con el sonido de la mesa contra el suelo, que seguían el ritmo marcado por las embestidas de él. Por suerte estaban solos, aunque poco les hubiera importado que hubiese alguien cerca; en esos momentos estaban en otro mundo, un mundo sólo para ellos, alejado de sus miserias, terrores y recuerdos atroces del pasado, en el que por unos instantes pudieran estar en paz.
Continuará
Hola a todos! Cómo estáis? Bueno, una vez más siento el retraso en la actualización, pero espero que os haya gustado mucho el capítulo y os haya dejado con la boca abierta. Quería poner la conversación de Ulquiorra y Orihime en este capítulo, pero lo reservo para el siguiente (muajaja, qué cruel soy). Espero aun así que hayáis tenido bastantes emociones con este cap! Lo de Nel y Grimmjow tenía pensado casi desde el principio que iba a ocurrir; creo que Nel me pega como pareja tanto de Nnoitra como de Grimmjow, además así se complican más las cosas :D! Por otro lado, lo de Ulquiorra y Orihime es ya muy evidente, pero queda que se den cuenta los principales interesados. Y en cuanto a Riruka, aunque sea la "mala", en el fondo su actitud me da bastante pena. Es como una niña pequeña que no asume lo que está pasando ni lo que está haciendo, pero sabe que a la larga eso le pasará factura y todo irá a peor. En fin, habrá que ver cómo se toma lo que pueda pasar entre su hermano y Orihime y lo que ha pasado entre Grimmjow y Nell. Espero no tardar mucho con el próximo capítulo y un beso a todos!
Rebeca18: hola! Jaja, espero que esto también te haya pillado por sorpresa! Está claro que están todos hechos un lío y no saben ni lo que quieren, pero esperemos que se aclaren pronto. Un beso!
Kumikoson4: hola! Siento el retraso, pero bueno, ya he subido un nuevo cap! Pues tengo la intención de que Ishida reaparezca, así que veremos cómo se toma Ulquiorra la aparición más seria de un posible rival. En cuanto a la pareja protagonista, creo que ya están bastante perdidos el uno por el otro, aunque no sé cómo actuará Ulquiorra ante esa decisión (apuesta o Hime) ni cómo reaccionará Riruka. Espero no tardar mucho con el siguiente cap y un beso!
mina-sama12: Hola! Sí, eso es lo que me gusta de Orihime tanto en el fandom como en la realidad, que es capaz de sorprender a alguien como Ulquiorra y hace que éste le tenga respeto. Al principio pensé en poner una reacción más "típica" de Orihime (enfadándose, ofendiéndose, algo así), pero entonces pensé que quedaba mucho mejor y más natural que respondiera de esa otra forma. Además, quería que el corazón de Ulquiorra diera un pequeño vuelco xD. Espero que el cap te haya gustado y nos vemos en el próximo!
Ryunna-san y Yunna-san: hola! Jaja, exacto, Riruka es tsundere total. Todavía no sé qué hacer con ella, si redimirla de lo que ha hecho o volverla loca totalmente. Ya veremos. Un beso a las dos!
Lucychibi: hola! Sí, estoy bastante liada con todo, pero bueno, siempre que puedo y que la inspiración me vuelve, trato de sacar tiempo para escribir. Me gusta mucho el personaje de Riruka y me lo paso muy bien haciendo sus escenas; no sé, me da la impresión de que la gente como ella en el fondo está rota y siente que su vida es un asco, pero les da miedo asumirlo y por eso se portan tan mal como los demás. Es casi lo que he querido plasmar con la escena de este cap de Grimmjow y ella. En cuanto a Nell y Nnoitra… bueno, las cosas se han complicado más aún entre ellos. El orgullo y la falta de comunicación hicieron que se equivocaran y buscaran una "vía de escape" a sus problemas, casi igual que Grimmjow y Riruka. Y en cuanto a Ulquiorra, claramente se le está escapando la situación de las manos y supongo que eso le hará desatarse en más de una ocasión; no sólo por lo que siente por Hime, sino también por estar cambiando tanto y no poder controlarlo todo. Muchas gracias por los ánimos y nos vemos en el siguiente cap!
Ami Catherine Rose: hola! Me alegro de que te esté gustando tanto la historia. La película está muy bien; de hecho, creo que está en youtube en castellano o subtitulada, así que si tienes la oportunidad, te aconsejo que la veas. Gracias por el apoyo y espero que nos veamos pronto en el próximo cap. Un beso!
Grg98: hola! Pues Ishida sí que siente algo por Hime; por ahora no ha salido mucho y supongo que no ha quedado muy claro lo que siente por ella, pero sí que la ve más que una simple amiga. En cuanto a Nnoitra y Nell, es una pareja que me llamó la atención desde que los vi en el manga y se ha convertido en una pareja de mis favoritas, desde entonces. Pero siempre me la he imaginado como una pareja bastante turbia y llena de problemas (no hay más que ver cómo reaccionan el uno con el otro cuando están juntos, en la serie) y por eso disfruto tanto haciéndoles sufrir (lo sé, soy masoquista xD). Espero que te haya gustado el cap y nos vemos en el siguiente! Bss
nithaxx: hola! Me alegro mucho de que te esté gustando este fanfic. Aún no sé si Ulquiorra ganará o perderá la apuesta, pero lo que está claro es que todavía queda mucho por ocurrir. Un beso!
nicki: hola! He estado bastante inspirada al escribir este capítulo (tenía muchas ganas de hacerlo), así que espero que se note y que te haya gustado mucho! En el próximo habrá más acción entre Ulquiorra y Orihime, así que espero no tardar mucho en subirlo. Un beso!
iNatsuBlueCyan789: hola! Gracias por el review y los ánimos! Espero que este capítulo te haya gustado mucho también y nos vemos en el siguiente. Un beso!
Alice-Vampiirithap-Cullen: hola! Me alegro que pienses así de Ulquiorra, porque quería que fuera mucho más retorcido que en el manga, del mismo modo que Hime es más "ella misma" cuando está con él que cuando está con los demás, que sólo la ven como una princesita en apuros. En cuanto a Ishida, lo cierto es que sí que siente algo por ella, aunque todavía no sé en qué medida ni si llegará a declararse ni nada por el estilo, pero sí me gustaría sacarlo más en la historia. Riruka creo que es el gran personaje de la historia (me encantan los que son retorcidos, malos y crueles, pero con una explicación de fondo), pero supongo que es inevitable odiarla. Y respecto a Nell y Nnoitra, es otra de las parejas que siempre me ha llamado mucho la atención, pero en este caso las cosas son bastante más complicadas y retorcidas. Me alegro mucho de que estés disfrutando la historia y nos vemos en el próximo capítulo. Un beso!
