Los personajes pertenecen a Tite Kubo y la historia está basada en las películas de "Las amistades peligrosas" y "Crueles intenciones".
Capítulo 9: ¿Quién llama a la puerta?
Ulquiorra ojeaba el diario de su hermana. Menuda zorra. Aquello era mucho peor de lo que se había imaginado: planes estratégicamente elaborados para hundir a compañeros de instituto, detalles escabrosos de profesores, rankings de las mayores vilezas que podían existir y que sólo ella había conseguido maquinar, esquemas de cómo habían actuado ciertas personas en base a lo que ella había hecho… Cualquier psiquiatra de renombre daría lo que fuera por tener y analizar un objeto así, igual que su propietaria, pero en ese momento a él eso no le importaba. En realidad, había estado pasando las hojas sin leerlas, ni mirarlas siquiera; tan sólo recordando la mirada de ella, el rostro de ella, las lágrimas de ella.
Si quería que sus palabras surtieran efecto, no podía decírselas por teléfono. Podía haberle dicho las típicas mentiras que se dicen cuando se quiere romper con alguien de la forma más cobarde posible, pero Ulquiorra comprendió que al menos ella se merecía la verdad. Y, sin saber cómo, controlando como pudo las ganas de echarse a llorar y el temblor de su voz, le confesó que había estado con ella por una apuesta con su hermana. Naturalmente, omitió que la apuesta había sido lo mejor que había hecho en su miserable vida porque le había permitido conocerla y prefirió mantenerla engañada.
- Aposté con Riruka que lograría acostarme contigo. Y ha sido mucho más fácil de lo que me había imaginado.
Al principio, ella no le creyó. Pero al ver cómo Ulquiorra le miraba fijamente a los ojos, con esa condescendencia, asco y agotamiento con los que la había mirado nada más conocerla, comprendió que era cierto. Él no la quería ni la había querido nunca; sólo había estado con ella para conseguir algo de su hermana. Lo sabía. Sabía que Riruka siempre había sido lo primero para él.
- No… No lo entiendo… Tú me quieres… Me dijiste que me querías…
- Te dije que todo esto era un juego.
Ella no le creyó. A él le costó contener la sonrisa, porque ella siempre sabía cuándo le estaba mintiendo, pero en aquel momento echó mano de esa demencia que con ella había desaparecido y le hizo ver que estaba siendo sincero. A ella le costó entenderlo, pero poco a poco empezó a entender que quizá eso fuese verdad, justo al mismo tiempo que sus lágrimas se deslizaban por sus mejillas y empezaba a tartamudear y a decir incoherencias. Le suplicó que la escuchara, que se explicara mejor. Daba igual cómo hubiese comenzado todo y lo patética y arrastrada que estuviese pareciendo; ella le quería y estaba convencida de que él también a ella. Lo que no podía imaginarse era cuánto. Más que ella, más de lo que cualquiera se hubiese podido imaginar. Pero Ulquiorra había entendido que aquello tenía que acabarse. Ya no por la estúpida apuesta ni por ego, sino porque ella no podía estar con él. Jamás podría. Ella se merecía una vida normal, lejos del cáncer que era su propia familia; lejos de su hermanastra, capaz de cualquier cosa y de él mismo. Quizá su castigo por haber sido tan hijo de puta hasta ahora era perderla, resignarse a vivir recordando aquellos momentos en los que pudo ser él mismo, en los que sintió una paz interior jamás conocida, para siempre.
Ulquiorra tiró el diario al suelo. Ya no le importaba nada; sólo quería estar con ella. Sólo quería saber que se encontraba bien y que sería feliz. Pero a quién quería engañar, sabía que eso no era cierto ni lo sería nunca. Y Ulquiorra asumió, mientras por primera vez en su vida se dejaba dominar por las ganas de llorar, que la culpa de todo eso era sólo suya.
- Crueles Intenciones -
No sabía si se había sentido alguna vez así, pero desde luego, tampoco lo recordaba. Nel temblaba y rabiaba a partes iguales. No sabía qué haría cuando estuviera delante de él, pero esperaba saber controlarse. Siempre había tenido un mal genio oculto, que pocas veces había logrado sacar; recordaba que una vez, estando ya en el extranjero, un chico intentó chantajearla para que saliese con él, pero le había salido el tiro por la culata. Lo mandó al hospital y ni él ni nadie más volvió a intentar hacer algo así con ella nunca más.
No entendía qué le ocurría la gente en ese instituto, ni mucho menos cómo alguien como Grimmjow, con mal genio pero sentido común, podía ser amigo de alguien como él. Su "cita" había sido un desastre, aunque ella ya se lo había imaginado. Sabía que, aunque hubiera ocurrido ese desliz entre ellos, en ese momento tenían muchas cosas que solucionar con otras dos personas y, por el momento, era imposible que hubiese algo entre ellos. Y quizás para siempre.
Nel no comprendía cómo era posible que las dos personas tan cercanas a alguien tan cabal como Grimmjow fuesen esos dos hermanos dementes; ella lo utilizaba cuando mejor le venía para acostarse con él y, a pesar de él ser su amigo, jamás había contado con Grimmjow para nada. Eran casi como dos desconocidos.
- Me encantaría matarla- le había dicho él, en un ataque de sinceridad- Es la peor persona que he conocido en toda mi vida y, sin embargo… creo que hay algo más. Sé que hay algo más y sé que, tarde o temprano, Riruka cambiará. Confío en eso. Pero lo que más miedo me da es pensar que, para que eso ocurra, tenga que pasar algo horrible.
Nel no comprendía cómo podía seguir sintiendo eso por ella, pero tampoco estaba en condiciones de juzgarlo. Al fin y al cabo, Grimmjow no era la única persona que estaba siendo arrastrada por una relación mortal desde hacía años.
- Desde que está con Orihime, Ulquiorra ha cambiado. Es como si algo en él se hubiese tranquilizado, como si hubiese encontrado lo que buscaba. Sigue siendo un hijo de puta asqueroso y ruin, pero hay algo diferente en él.
Fuera lo que fuese, Nel iba directa a su casa averiguarlo. No le interesaba lo más mínimo ese cambio que hubiese podido experimentar; lo único que quería era saber qué le había hecho a Orihime Inoue, porque estaba segura de que él era la causa principal de su estado.
- Crueles Intenciones -
Era ya el tercer día que Tatsuki cuidaba de Orihime. O de lo que quedaba de ella. Apenas hablaba ni reaccionaba; sólo comía y dormía. El primer día que faltó a clase, Tatsuki intuyó que algo malo había pasado, cosa que comprobó al ir a verla a su casa. En momentos de crisis siempre se había comportado como su segunda madre, así que decidió llamar al instituto y al trabajo para informarles de que Inoue no se encontraba bien y que estaría unos días sin poder ir a ninguno de los dos. El problema era que Tatsuki no se imaginaba que el shock de su amiga fuese tan grave.
La joven tuvo ganas de lanzarse sobre Ulquiorra cuando le vio por los pasillos y preguntarle qué demonios había ocurrido con su amiga, pero prefirió no hacerlo. No quería llamar la atención, ni mucho menos causarle más disgustos a Orihime. Así que fue a su casa y le hizo compañía; aunque ella no le contase nada, sabía que algo había pasado con Ulquiorra, algo muy malo.
El tercer día, el corazón de Tatsuki por poco se detuvo al escuchar el timbre de su casa, pero se sumió de nuevo en su letanía cuando vio que quien estaba llamando a la puerta era Nel. Ella también se había preocupado, así que había decidido ir a ver qué ocurría. Entonces, Orihime se derrumbó por completo. Entre sollozos y a pesar de la vergüenza que sentía, les contó a grandes rasgos que Ulquiorra había hecho una apuesta con su hermana y que el diario de ella era la clave de todo. Tatsuki notó que su amiga se sentía sucia, asqueada y casi violada, pero no dijo nada. Se limitó a escucharla y abrazarla.
Orihime se dejó acostar y arropar por las temblorosas manos de Tatsuki. Nel no tardó mucho más en marcharse y, a juzgar por su mirada, Tatsuki supo que haría algo y gordo. Tan sólo deseó que, fuera lo que fuese, Nel hiciese sufrir a su "víctima" todo lo posible.
- Crueles Intenciones -
- Largo de aquí.
Sin decir nada más, Grimmjow cogió del pelo a la chica que estaba sentada encima de Ulquiorra, dándole un fuerte empujón, para echarla de la azotea. Necesitaba estar a solas con su amigo, sin ningún tipo de público. Ulquiorra ni siquiera se inmutó cuando la desconocida se hubo marchado, mirándole con ojos implorantes. Ya le daba igual todo.
- ¿Se puede saber qué haces?- se dirigió Grimmjow a él.
- Tú también deberías irte, estúpido.
Grimmjow le levantó de la camisa del uniforme y le dio un puñetazo en toda la cara, con todas sus ganas. Ulquiorra se tambaleó y escupió sangre, pero no le devolvió el golpe. Tan sólo le miró con ese aire de superioridad con el que siempre trataba a todo el mundo. Menos a ella.
- No sé qué coño te ha pasado con tu novia, pero me imagino quién más a parte de ti tiene la culpa. Así que espero que no seas tan subnormal como para no arreglarlo.
- No hay nada que arreglar. Quería divertirme con una chica y lo conseguí. Nada más.
- Eso díselo a quien te crea. ¡Sé un hombre por primera vez en tu puta vida! Sé que no soy el más indicado para dar consejos de este tipo, pero joder, tienes que solucionar las cosas. No puedes dejar escapar a la única tía a la que has querido en tu vida, por mucho que la hayas jodido.
Algo se encendió en la cabeza de Ulquiorra. Sabía que su amigo tenía razón y entonces sintió la imperiosa necesidad de echarse a llorar. Pero no lo haría, no otra vez. Él era el despiadado y cruel Ulquiorra Cifer y era mejor que se mantuviera como tal. No quería causar más daños de los que ya había provocado.
- Voy a marcharme del país.
- Claro que sí. No esperaba menos del mayor de los cobardes.
- Crueles Intenciones -
Un mayordomo le dijo que el señor Cifer no estaba en ese momento, pero sí su hermana y que podía esperarla en el salón. Nel no tenía prisa. Ya no.
- Oh, ¿qué haces tú aquí?- le preguntó Riruka con desgana- Ahora estoy muy ocupada y no tengo tiempo par-…
- Seré breve. Quiero que me des tu diario y que me digas dónde está tu hermano.
Riruka se sonrió al ver a la mojigata de Nel tan descarada.
- ¿Cómo te atreves a venir a mi casa y darme órdenes? Lárgate antes de que llame a los de seguridad.
- He dicho que…
- Y yo he dicho que te vayas. Estamos en mi terreno y no te aconsejo que me toques las narices- dijo, ladeando un poco la cabeza y fulminándola con la mirada- Además, de todos modos ahora el diario lo tiene mi hermano y no sé dónde está ahora mismo. Soy una mujer de palabra y, como ha cumplido con su parte de la apuesta –he de decir que muy bien- yo también he cumplido con la mía.
- No me lo puedo creer…- dijo Nel, apretando los puños con fuerza y con los ojos llorosos- ¡¿Es que te da igual haber destrozado una pareja?! ¡¿Te da igual todo?!
- Yo no he destrozado nada. Ulquiorra y yo acordamos los términos y aceptamos, así que si tienes que pedirle cuentas a alguien, pídeselas a él. Aunque no te lo creas, yo estoy de tu parte, ¿sabes? Si él hubiera perdido, me lo habría follado. Pero, por otro lado, tengo muchas ganas de ver cómo vuelve Orihime Inoue al instituto y que todo el mundo la señal-…
La pelirroja no terminó la frase, porque la fuerza de un puñetazo en su estómago le quitó el aire de golpe. Cayó de rodillas al suelo y Nel aprovechó para darle una patada en la cabeza. De haberse informado mejor, habría sabido que Nel se había metido en alguna que otra pelea callejera y había aprendido a luchar. Nunca había que dejarse engañar por las apariencias.
- Serás… ¡Serás zorra!- le escupió Riruka- ¡Por poco me destrozas la cara!- al escuchar los gritos, un par de mayordomos se acercaron y cogieron a Nel de los brazos, antes de que volviera a lanzarse a por la pelirrosa, arrastrándola a la salida- ¡Tu amiga tiene lo que se merece, ¿sabes?! ¡Por haber tocado lo que me pertenece! ¡Ulquiorra es mío! ¡Y ella jamás le perdonará lo que ha hecho! ¡No volverán a estar juntos nunca más!
- Cállate…
- ¡¿Y sabes otra cosa?! ¡Me he acostado con tu novio! ¡Sí, con el imbécil de Jiruga! ¡Así que ve con cuidado, no vaya a pasarte a ti lo mismo que a ella!
Nel se sorprendió al escuchar aquello, pero sólo durante unos momentos. ¿Y qué más daba? Eso ya no importaba. Habían pasado tantas cosas entre ellos dos, que el hecho de haberse acostado con Nnoitra le daba absolutamente igual. Casi sintió lástima por él, aunque no tanta como por ella.
- Es la primera vez que te veo tan histérica- le contestó- ¿Sabes lo que creo? Que estás agotando los últimos cartuchos porque sabes que tu reinado se está acabando. No eres lo más importante para nadie y todo el mundo se está dando cuenta de eso. La realidad es que Nnoitra siempre me preferirá a mí antes que a ti y que Ulquiorra te matará como se te ocurra hacerle algo a Orihime. Y estás muerta de miedo, porque no sabes lo que te espera a partir de ahora.
- ¡Echadla de aquí!- ordenó Riruka a sus sirvientes, conteniendo la vergüenza y las ganas de matar a esa idiota con sus propias manos.
Echó a correr a su habitación, se sentó en el suelo, se abrazó y se balanceó de un lado a otro. Trató de llamar a su padre, pero no quiso hablar con ella. Estaba muy ocupado y no podía "atenderla en ese momento", así que le dijo que al día siguiente le haría una cuantiosa transferencia y colgó. Trató de llamar a Ulquiorra. Al tercer intento, lo consiguió. Le contó como pudo lo ocurrido, echándole la culpa a la zorra de Nel por haberse atrevido a meter las narices donde no debía y haberla amenazado en su casa.
- ¡Ulquiorra, di algo, joder!
- No vuelvas a llamarme. No quiero volver a hablar contigo. Si vuelves a dirigirme la palabra, te destruiré, Riruka.
Él le colgó el teléfono y ella empezó a gimotear. Necesitaba calmarse, necesitaba algo más. Desesperada, cogió un cúter y se hizo pequeños cortes en los brazos. No era la primera vez que lo hacía, aunque nunca se hacía más de dos o tres. Ese día acabó con más de veinte en cada brazo. Pero se convenció de que lo necesitaba, mientras sentía la hoja clavándose en su carne.
- Crueles Intenciones -
Salió corriendo de su casa, vigilando que nadie hubiese visto nada. No sentía más que angustia, culpabilidad y miedo, mucho miedo. ¿Qué había hecho? ¿Qué había pasado en un momento? Pero nadie había visto nada.
Orihime había vuelto al instituto y parecía estar recuperándose poco a poco. Los cuchicheos la estaban matando por dentro, pero ella era fuerte e hizo oídos sordos. Sin embargo, fue verle de lejos y tener que salir corriendo de allí.
Sólo quería ayudarla, no quería hacerle daño. Había sido un accidente; todo había ocurrido tan deprisa que no pudieron controlarse. Tenía que haber llamado a la ambulancia, haber asumido las culpas, haber hecho algo. Pero tuvo tanto miedo que no pudo hacerlo.
Lo único que pudo hacer fue sentirse culpable. Culpable de haber abandonado a Orihime tirada en el suelo, con los ojos cerrados, con la cabeza sangrando.
Continuará
Hola a todos! Bueno, por fin consigo subir el nuevo capítulo! Vivaaaa. Tengo que decir que he rehecho completamente el final del fic (que calculo que será en 3-4 capítulos más). Al principio quería hacerlo como en la peli (pelea final y alguien muerto por incidente. Alguien que tenía todas las papeletas de ser Ulquiorra o Riruka), pero al final me ha apetecido darle más esta vuelta de tuerca. ¿Qué pasará ahora? No tenía pensado que Nel fuese a tomar las riendas de la situación ni que a Orihime le "pasase" algo, pero espero que haya quedado bien… Ahora a ver qué ha pasado con ella. Un beso y gracias a todos por seguir apoyando el fic!
Lady Alraune: hola! Gracias por los ánimos! Bueno, como ves el fic ha tomado otro camino, pero el drama está totalmente garantizado igualmente. Ahora a esperar a ver qué pasa con Orihime… Gracias por la paciencia y nos vemos en el próximo capítulo!
Rebeca18: hola! Gracias, espero que este cap también te haya gustado mucho. Un beso!
.3: hola! Gracias, espero que éste te haya gustado mucho!
Kumikoson4: hola! Bueno, como bien ha dicho Nel, la hegemonía de Riruka se está desmoronando poco a poco y está claro que no sabe qué hacer ahora que está descubriendo lo sola que está en realidad. Esperemos que no haga ninguna estupidez… En cuanto al GrimmNel, no sabía si dejarlo o no, pero al final me ha podido la pena por Nnoitra y Riruka y la historia no ha quedado más que en un desliz sin consecuencias. Supongo que los dos están tan sumidos en sus otras relaciones que no pueden (ni quieren) abrir nuevas puertas. Y en cuanto a Ulquiorra, al menos ha tenido la decencia de ser sincero, pero no creo que se vea capaz de superarlo. Creo que la situación le ha superado más a él de lo que ha podido superar a Orihime. Pero bueno, habrá que esperar a ver cómo se desarrolla todo. Un beso!
Brigghit: hola! Pues creo que Ulquiorra le ha hecho más daño a Orihime del que haya podido imaginarse, pero esperemos que haya remedio… Y en cuanto al GrimmNel, creo que ambos tienen demasiadas cosas que solucionar con sus respectivas parejas como para pensar en algo entre ellos, así que han decidido dejarlo como la aventura que fue. Espero que este cap te haya gustado mucho a pesar del no GrimmNel y nos vemos en el próximo!
Kate: hola! Me alegra mucho que te esté gustando la historia, la verdad es que quería darle ese aire perturbador que dices y me alegra que esté gustando. Al principio sí que había pensado que Ishida tuviera su protagonismo en la historia, como el mejor amigo que quiere acercarse a Inoue y "sustituir" a Ulquiorra, pero al final no sabía muy bien cómo meterlo y las cosas ya estaban bastante complicadas, así que he tomado otro camino para poder acelerarlo todo un poco más (me da la sensación de que iba un poco lento). Pero bueno, espero que igualmente te esté gustando. Un beso!
angelsounanimo: hola! Gracias por las felicitaciones y los ánimos! De Princess tengo pensado traducir algo más, pero ahora estoy con otras traducciones de Arrow y Shingeki no Kyojin, además de esta historia, así que por ahora lo he aparcado un poco. Un beso!
Ami Catherine Rose: hola! Gracias por el apoyo! Pues mucho me temo que lo de Nel y Grimmjow no va a poder ser, pero espero que el final no decepcione en ningún caso. También he tomado un rumbo diferente del de la película, así que espero que sorprenda mucho. Un beso!
MichMS: hola! Gracias por los ánimos y siento mucho la espera. Un beso!
Grg98: hola! Bueno, lo del diario ya está más o menos solucionado, pero claro… ahora vienen las consecuencias del trato. Riruka está fatal, mucho peor de lo que cualquier personaje pueda imaginarse y puedo decir que irá a peor. La pelea de Grimmjow y Nnoitra no sé si tendrá lugar (al principio quise meterla, pero con los nuevos cambios no tiene mucho sentido) y me temo que Ichigo y Rukia no van a tener mucha importancia en lo que queda de fic. Un beso y gracias por comentar!
ViOlEtALoVeFaNfIcS: hola! Jaja, gracias por el review! Siento mucho la espera, pero espero que haya merecido la pena. Un beso!
nessie black 10 Frany H.Q: hola! Sí, Riruka está para encerrarla en el psiquiátrico, la pobre… Ishida supongo que estará dándose de cabezazos contra las paredes por los celos y en cuanto a Ulquiorra, bueno… él también tiene parte de culpa por haber aceptado la apuesta. El GrimmNel por desgracia no tiene mucho futuro; además, Nnoitra aún tiene que ser sincero con él y ella quiere que lo sea, para poder solucionar las cosas de una vez por todas. Pues el resto de la historia he decidido cambiarlo por completo (como habrás visto). Quería darle un enfoque diferente y además el final de la película no me cuadraba mucho con lo que estaba siendo el fanfic, así que he decidido ir por otro camino. Espero que os guste igualmente! Muchas gracias por el review y nos vemos!
Kuchiki aNgEl: hola! Muchas gracias por el review! Sinceramente, me cuesta mucho meterme en la piel de Ulquiorra y casi tengo que pensar como él en cada una de las situaciones, pero me alegra ver que esté siendo tan fiel a lo que es en realidad. Tenía ganas de hacer un fic perturbador, lleno de personajes medio desquiciados y locos y me alegra ver que poco a poco, la cosa va cogiendo color. Muchas gracias y espero que el fic te esté gustando mucho!
Gabriela River: hola! Muchas gracias, me alegra ver que la evolución esté gustando (la verdad es que me cuesta horrores saber cómo hacer avanzar a los personajes y me contenta ver que está siendo tal y como me lo había imaginado). En cuanto a Riruka, lo cierto es que como en el anime al principio era tan malcriada, he querido aprovechar ese aspecto suyo y exagerarlo. Tampoco he pensado en ningún motivo especial por el que sea así; simplemente, déficit de atención por todas partes, hasta el punto de herirse para sentirse bien, porque es lo único que le queda. Espero que este capítulo te haya sorprendido mucho más que el anterior y nos vemos en el siguiente. Un beso!
Marla Schiffer: hola! Siento mucho la espera, pero aquí está al fin. Un beso!
Guest: hola! Ya no queda nada para que acabe, unos 3-4 capítulos calculo yo, así que espero que te guste igual hasta el final. Un beso y gracias!
