Los personajes pertenecen a Tite Kubo
Y cometió un error (Parte II)
-¡Más deprisa! ¡Joder, más deprisa!
- Lo intento, señor, pero hay mucho tráfico.
El chófer no podía acelerar y Grimmjow se estaba poniendo cada vez más nervioso. Ella no le contestaba al teléfono y necesitaba que lo hiciera. Necesitaba pedirle perdón, necesitaba que le ayudara a ir a por él, necesitaba tantas cosas. Y necesitaba decirle que, hubiese pasado lo que hubiese pasado y pasase lo que pasase, la quería.
- Crueles Intenciones -
Riruka sudaba y respiraba con fuerza. Temblaba. Tenía la vista fija en él y el rostro tan pálido como la Muerte. Sabía lo que él creería y sabía que no le dejaría ni explicarse, pero jamás creyó que llegase a ser capaz de apuntarle con un arma.
- Ulquiorra, por favor. Yo no…
Él no le contestó. Simplemente le advirtió quitándole el seguro al arma. Ella empezó a sollozar con más fuerza.
- ¡No sé qué habrás oído, pero te juro por lo que más quieras que no fue cosa mía! ¡Te lo prometo!
Él comenzó a acercarse a ella. Su mirada esmeralda no sólo estaba más fría que nunca, sino también… vacía. Como si ya hubiese perdido para siempre el único brillo que alguna vez hubiese tenido. Acabó sentado a horcajadas encima de su hermana, clavándole la pistola en la frente. Ella ni siquiera pudo contener las lágrimas, ni sorber los mocos, ni dejar de gimotear lastimosamente. No sabía qué hacer, estaba paralizada.
- Esto no acabará nunca, ¿verdad?- dijo ella, resignada, agotada, harta- El problema soy yo. Siempre he sido yo.
- No- dijo él- El problema somos los dos.
Riruka abrió sus preciosos ojos de par en par. Entonces lo entendió todo.
- Vas a matarnos a los dos- dijo ella, en un susurro. Casi aceptándolo.
- Todo lo que ha ocurrido ha sido culpa nuestra. Hemos puteado a todos los que hemos podido por pura diversión. Hemos destrozado vidas, trabajos, personas. ¿Para qué? Para matar el rato. Y entonces yo he conocido a la única persona que alguna vez me ha importado y ahora está a punto de morirse. El problema no sólo eres tú. Somos los dos. hay algo dentro de nosotros que está corrompido, destrozado y que nos hace acabar con los demás. Somos como un incendio que se expande y lo arrasa todo. No sé por qué será. Quizá si nuestros padres no se hubiesen conocido, ahora seríamos diferentes. Pero nos convertimos en hermanos y desde entonces sacamos lo peor que había en nosotros. Cosas que ni siquiera sabíamos que teníamos dentro. Y ya no hay manera de detenerlo. Seguiremos destrozando a los demás, porque eso es realmente lo único que sabemos hacer bien. Lo único para lo que valemos. Y ni siquiera sé por qué.
Silencio.
- Porque estamos solos- dijo ella, que había estado escuchando a su hermano con total interés, ensimismada, sin ser capaz de contener las lágrimas, con la vista clavada en el techo- Siempre lo hemos estado y siempre lo estaremos. Nos mata ver a los demás felices y por eso no paramos hasta hacerlos tan desgraciados como nosotros. Ni siquiera nos hemos apoyado el uno en el otro, Ulquiorra. No hemos sido verdaderos hermanos, sólo… sólo conocidos que se unían por una meta común- hizo una larga pausa- Acaba con esto. Acaba con esto de una vez.
- Crueles Intenciones -
Abrió los ojos poco a poco. Se sentía rara, confundida. No sabía bien dónde estaba. Entonces centró la vista y comenzó a focalizar cosas. Una habitación blanca, fría… Un catéter… Electrocardiograma… Pero ¿qué…? ¿Una habitación de hospital? ¿Qué hacía ahí? No recordaba nada y de pronto empezó a sentir unos pinchazos terribles en la cabeza, un dolor muy agudo… Y las imágenes se fueron sucediendo una tras otra. Borrosas, pero visibles. Recuerdos de los últimos días, recuerdos de lo ocurrido… Pero ella sólo quería ver a alguien. A una sola persona. El resto podía irse a la mierda.
- Ulquiorra… ¡Ulquiorra!
- Crueles Intenciones -
Grimmjow entró en la casa como alma que lleva el diablo, asustando al servicio con sus voces y gritos, pero la imagen que vio al abrir la puerta de la habitación le dejó espantado.
- Ulquiorra… Ulquiorra, suelta esa pistola… No sabes lo que haces, amigo. Suéltala.
Pero él no contestó. Ni Riruka gritó. Había una calma perturbadora en esa escena, como si lo hubiesen planeado de la forma más macabra posible.
- Ulquiorra, escúchame. Escúchame bien, ¿vale?- siguió él, tratando de evitar algo que no tuviese remedio- Sea lo que sea lo que crees, te equivocas. ¿Me oyes? Estás en un error, ella no ha hecho nada. Escúchame. Soy tu amigo. Sé lo que ha pasado. Baja el arma y te lo contaré todo.
- No- dijo Ulquiorra, en un frío susurro- Tú eres el que se equivoca. La culpa es mía. La culpa es… mía. Sólo mía.
- Ulquiorra…
- Si no me hubiera ido…- dijo, apartándose de su hermana y acercándose a la ventana, pero sin soltar la pistola- Si no la hubiera dejado sola… Ella no… Dios, se va a morir- continuó, volviendo la vista hacia Grimmjow. Y, por primera vez en toda su vida, vio cómo los ojos de su amigo estaban bañados en lágrimas- Se va a morir por mi culpa.
Riruka pegó un grito. Fue como si ver a su hermano apuntándose a la cabeza le hubiese encendido algo en el cerebro. Como si esa resignación y abandono de hacía apenas unos minutos hubiesen desaparecido, dando paso a la fuerza y a las ganas de vivir. No, claro que no quería morir. Ni que su hermano se matase. Por Dios, eran hermanos. ¡Hermanos! Si ella vivía, él también. No podía morir.
- No digas tonterías, Ulquiorra- siguió Grimmjow- No está muerta.
- ¡La he matado yo!- gritó él, entre sollozos- A la única que… Dios…
Todo quedó en silencio. No se escuchó ni el repiqueteo de la lluvia. Sólo el disparo.
- Crueles Intenciones -
Nadie se movió. Nadie dijo nada. Riruka y Grimmjow se quedaron mirando a Ulquiorra, mientras él no apartaba la vista de la pared. Del agujero de bala. Tendría que haberse disparado a él. Tendría que haber acabado de una vez por todas con todo. Pero, ¿y si Grimmjow tenía razón? ¿Y si aún no estaba muerta? Entonces se habría ido de la forma más ruin y cobarde. Ya la había abandonado una vez sin darle explicaciones. No podía hacerlo una segunda. No ahora.
Ulquiorra le tendió la pistola a su amigo, que se apresuró a quitársela de las manos, a vaciar el cargador y a arrojarla a la otra punta de la habitación. Entonces se desplomó de rodillas en el suelo y Grimmjow corrió a abrazarlo. Apenas había habido contacto físico entre ellos hasta ese momento, pero Ulquiorra se aferró a él como si fuese su salvavidas.
- Tranquilo, ya está. Ya ha pasado- le susurró.
Lo que realmente era, en realidad. Tanto de él como de su hermana. El único nexo que quedaba con la realidad, la única esperanza, lo único que durante todo este tiempo había evitado que los dos perdieran la cabeza había sido Grimmjow. Sus palabras, su serenidad, su calma. El no darles por perdidos nunca. El aceptarlos a pesar de no ser más que un cúmulo de errores. Amigo para los dos, padre para él y amante para ella. y nunca les había pedido nada a cambio.
Entonces Grimmjow se dio cuenta de que su móvil estaba sonando. Lo cogió y se fijó en todas las llamadas que había recibido del hospital. El corazón le dio un vuelco. Contestó y la conversación apenas duró, pero se agitó tanto que captó la atención de los dos hermanos. Al cabo de pocos minutos colgó. Y miró fijamente a Ulquiorra.
- Se ha despertado- dijo- Y no ha dejado de llamarte.
- Crueles Intenciones -
Qué equivocado había estado. Qué ciego. Pero ya se preocuparía de eso más tarde. Mientras se paseaba rápidamente por los pasillos del hospital, con el corazón a mil y respirando con dificultad, mareado, sólo podía pensar en ella. En ella, en ella, en ella. Después de haberle contado muy resumidamente lo que había ocurrido a la Policía, a pesar de no acordarse bien de los detalles, se había negado a decir nada más hasta verlo a él. Eso le habían dicho. Había insistido tanto en verlo que los agentes habían temido que fuese él el verdadero agresor. Le habían aconsejado que no viera a nadie, que seguía en shock, pero eso sólo había conseguido ponerla más histérica y nerviosa. Lo quería a él. ¿Tan difícil era de entender?
Él abrió la puerta de golpe y respiró. Por primera vez, respiró. Ella estaba ahí. Rabiosa, vendada y muy nerviosa, pero estaba ahí. Viva. No estaba quieta, pálida, ni con los labios secos, como se había imaginado. Estaba ahí y estaba esperándolo a él. Sólo a él.
- Aquí… Aquí estás…- dijo ella, sonriendo y sin poder contener las lágrimas.
Él se abrió paso entre los agentes y enfermeras, empujándolos, hasta llegar a ella. Se abalanzó sobre Orihime y la abrazó hasta casi dejarla sin respiración, enterrando su cabeza en su pelo, sin importarle hacerle daño. Ella le devolvió el gesto y entonces todo el mal desapareció. Toda esa mezquindad, angustia, tristeza, rabia y desesperación desaparecieron. Entonces comprendió que, mientras estuviera con ella, mientras ella no lo abandonara, jamás volvería a ser el que era. Puede que la tara estuviese en él, puede que su hermana y él no fuesen más que dos seres miserables que sólo disfrutaban con el dolor ajeno. Pero si ella se quedaba con él, nada de eso volvería a pasar. Esa oscuridad cedería hasta desaparecer para siempre. Y entonces Ulquiorra supo que todo saldría bien.
Todo saldría bien.
Continuará
¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No, es el último capítulo de "Crueles Intenciones"! ¡Vivaaaaa! ¡Alegría! ¡Ya era hora, bonita, que nos tenías en ascuas y has tardado más que yo qué sé! Seguro que pensáis eso y no me extraña, porque desde la última vez que dije que actualizaría ha pasado mogollón de tiempo. Pero bueno, ya sabéis, las excusas de siempre; falta de tiempo, falta de inspiración, falta de todo. Pero como más vale tarde que nunca, he aprovechado un rato de nada que hacer y también que me había vuelto la musa y ale, a escribir se ha dicho. Y os preguntaréis que, si efectivamente es el final, a qué narices viene ese "continuará". Pues muy sencillo: falta el epílogo. La idea era incluirlo en este capítulo, pero quedaría demasiado largo y no quería cortar esta carga dramática, así que he preferido dejarlo para otro capítulo. ¡Pero tranquilos! Ya está escrito (acabo de terminarlo justo ahora), así que lo subiré dentro de unos pocos días, para aumentar la expectación (muajajajajaja). Espero que el capítulo os haya gustado mucho, que ha sido bastante intenso y que el epílogo os deje un buen sabor de boca. Un beso a todos!
nessie black 10 Fanny H.Q: hola! Jaja, pues sí que fue Ishida! Si te digo la verdad, había otros candidatos, pero realmente el único que me cuadraba y al que veía con motivos de peso era a él. Bueno, parece que una luz se ha encendido en la cabeza de Ulquiorra en el último momento y no ha disparado… (por ahora). Aún queda el epílogo, así que veremos qué pasa. Jaja, estoy segura de que Ishida podrá pagarse un muy buen abogado que le saque del hoyo, aunque con la declaración de Orihime le va a costar librarse… Espero que el capi te haya gustado y nos vemos en el epílogo. Un beso!
Lady Alraune: hola! Ya, lo siento mucho! La falta de tiempo y de inspiración pasan factura. Pero ya tengo el epílogo terminado, así que la historia se acaba sí o sí! Me alegra que te haya gustado la reconciliación de Nel y Nnoitra; es una de las parejas del manga que más me gustan. Un beso y gracias por el review!
Kumikoson4: hola! Vaya, también sabías que era él? Y yo que creía que sería una sorpresa! xD. Creo que Riruka es el personaje que más ha sufrido de toda la historia sin lugar a dudas (y la verdad es que me encanta escribir sus partes, es genial que esté tan loca porque da pie a muchas cosas). Y Ulquiorra, bueno… se ha tomado las cosas de la peor manera posible. Tienes razón; en el amor no hay razón que valga y también es cierto que el accidente va a ser el empuje que todos ellos necesitan… Pero no digo nada más, que no quiero adelantar cosas xD. Espero que el capítulo te haya gustado mucho. Un beso!
D: hola! También averiguaste que era él? Vaya, se me estropeó la sorpresa! Un beso!
NekoMekasikuo: hola! Gracias a ti por leerlo! Espero que este capítulo te haya resultado igual de emocionante. Un beso!
ann: hola! Gracias por los halagos! Espero que ese ambientillo "dark" como tú lo llamas te esté llegando y emocionando mucho. Y espero que este capítulo te haya gustado mucho más, con tanta carga dramática. Un beso y gracias por el comentario!
is a ackerman: hola! Jajaja. A este paso vamos a tener que montar una agencia de detectives, porque está claro que eso de que el culpable fuese Ishida no os ha pillado por sorpresa. Me alegra mucho que te haya enganchado tanto como para leértela seguida y espero que este capítulo te haya puesto los pelos de punta. Y muchas gracias por el apoyo! Un beso!
fan: hola! Sí, al fin actualicé! Más vale tarde que nunca o eso dicen. El epílogo ya está listo, así que prometo no más esperas de meses. Un beso y gracias por la paciencia!
antoniaCifer: hola! Anda, creíste que sería Ulquiorra? Pues tampoco es mala idea; habría sido un giro muy interesante. Pero al final resultó ser Ishida. Creo que se le escapó por la tensión y porque en el fondo estaba demasiado ahogado en su propia culpa, tanto que inconscientemente no se controló. Menos mal que Grimmjow se entera de todo. Y Riruka la pobre lo ha pasado tan mal que espero sinceramente que se recupere… Espero que te haya gustado mucho el capítulo y nos vemos en el epílogo!
sabaku no miquira: hola! Siento mucho haber tardado, pero al fin ha llegado el último (o penúltimo, según se mire) capítulo. Espero que lo hayas disfrutado mucho y que también te guste el epílogo. Un beso!
Guest: hola! Gracias por los ánimos y al fin subí el capítulo! Ya era hora! Un beso.
Marla Cifer: hola! Aquí está el capítulo 11, al fin! Siento la tardanza, pero no tenía ni tiempo ni ganas para ponerme a ello. Respecto al final, prefiero no decir nada todavía, que la historia se cierra en el epílogo y no quiero adelantar nada… pero espero que te guste y te deje con buen sabor de boca. Un beso!
Kuchiki Kibe Midori: hola! Jajaja, me alegra que te hayas emocionado tanto. Espero que este capítulo no te llegue demasiado tarde y puedas acabar la historia relativamente pronto. Un beso!
Kirimi rias: hola! Al fin subí la continuación! Espero que te haya gustado mucho. Un beso!
Madoka: hola! Ya está, ya he actualizado después de tantísimo tiempo! Gracias por la espera. Un beso!
Plutonio Shoujo: hola! Jajaja, me alegra haberte sorprendido. Quién creías que era el culpable? Muchas gracias por el comentario; alegra mucho saber que engancha y que la personalidad de los personajes se mantiene (al escribir es muy fácil irte por las ramas y poner cualquier cosa, así que esa parte me parece la más complicada). Buf, si te digo la verdad, Ulquiorra me cuesta horrores en las escenas románticas. Siempre me voy a su lado más directo y seco en vez de al romántico, que me parece que no va en absoluto con él. Le veo muy extremista y me cuadra más que apunte a Riruka con una pistola para demostrar su amor que describirle diciéndole un "te quiero" a Orihime. Gracias a ti por seguir la historia y por tomarte la molestia de dejar un comentario. Ya sólo queda el epílogo, que no tardaré nada en subir. Un beso!
