LOS TAISHO

LOS PERSONAJES DE INUYASHA NO ME PERTENECEN

LA HISTORIA ES UNA ADAPTACIÓN DE LA PELI DE MI AMOR PLATÓNICO PEDRO INFANTE LLAMADA "LOS TRES GARCÍA"

DISCULPEN LOS HORRORES ORTOGRÁFICOS QUE PUEDAN ENCONTRAR

DISFRUTEN LA LECTURA

CAPITULO 2

Por la mañana muy temprano se veía batallar a Myoga intentando poner un ramo de flores de tallo alto en un florero pequeño. Todo esto visto por la anciana dueña del lugar, lo que al principio le causo risa ahora le estaba costando dolor de cabeza al ver a su fiel sirviente a punto de tirar el preciado y fino florero

-¿Pero que haces grandísimo animal? ¡Que no ves que no cabe!

-¿Pero señora que hago entonces? No tengo la culpa de que le quede grande el ramo

-¡Le queda chico el florero! ¡Ponlo en uno mas grande! - el hombre se da la vuelta sin cuidado y no pudo evitar que los tallos golpearan el florero pequeño tirándolo al piso

-Ya se cayo - se le quedan viendo ambos a los pedazos de lo que era antes el objeto

-¡Ve lo que hiciste! - regaña levantando el bastón amenazándolo con él - ¡Has desecho un tesoro que era de mi abuela! - lo hace que retroceda - ¡Y ella había heredado de su abuela! - intenta respirar tranquila, debe calmarse a su edad no es bueno alterarse tanto pero con Myoga eso era imposible

-Haber patrona, de una vez pégueme porque se siente bien feo esperar el trancazo y que este no llegue

-¡A mi no me das ordenes! - una lluvia de golpes con el bastón cayo sobre la espalda del hombre no muy fuerte claro

Y esa escena se repetía todos los días

Para fortuna de Myoga la anciana se tuvo que interrumpir el castigo

-¿Pero hija pretendes acabar con Myoga? - el sacerdote de la localidad estaba acompañado del alcalde

-Lo siento padre, se que no soy Dios para castigar a nadie...- y se interrumpe para voltear a ver a su criado - pasen por favor - invita a pasar a la sala a la visita mientras que da una rápida mirada amenazadora a su criado, este huye despavorido

-Ni nos agradezca la visita Sra Kaede, el motivo que nos trae aquí es de gran importancia - dice el alcalde - Debido al cargo que tengo es mi deber traerle una queja y así podemos evitar un problema mayor

-Usted dirá..- curiosa la anciana se acomoda mejor, lo que sea que viene a decirle el alcalde debe ser de suma importancia ya que normalmente él no acude a los domicilios para dar sus quejas

-Sus nietos - ahora entendía a que venia tanta atención - han hecho de las suyas de nuevo - le comenta el alcalde

-¿Y eso porque les asombra? - pregunta curiosa - no es como si nunca lo hicieran

-¿Y lo toma tan tranquila? - se asombra el alcalde al ver la tranquilidad con la que tomaba las cosas

-Pero si en mi familia todos los hombres son así - despacio se levanta del sofá invitándolos a seguirla, los lleva a la estancia de la mansión donde reposan unas fotografías en la pared - ellos son mis hijos - les decía señalando los cuadros frente a ella, se podía apreciar la imagen de tres hombres, versiones mas maduras de sus nietos - Ni para hacer una foto familiar los pude mantener unidos

-Por favor Sra. Kaede, deje que los difuntos descansen en paz - interrumpe el sacerdote regresando todos a la sala

-Tiene razón padre, que descansen en paz porque esos tres en vida me dieron bastante guerra, y si así fueron ellos es lo mas lógico que mis nietos salieran igual ¡O peor! - el cura notaba un dejo de orgullo al escucharla hablar así, y eso lo sorprendía ¿Quien en su sano juicio se enorgullece de las fechorías de sus parientes?

-¡Pero yo como autoridad es mi obligación mantener la paz!

-Pues impídalo y ya Sr alcalde - le responde sonriente

-¡Y como lo hago si no respetan a nadie!

-Pues a mi si y con eso me basta - el cura estaba viendo la tensión en el alcalde

-Un día de estos llegaran a cosas mayores y entonces...

-Entonces cumpla con su deber y métalos a la cárcel - le interrumpe la anciana

-¡Si ganas no me faltan!¡Lo que me faltan son policías! - y Kaede se sorprende, no sabía hasta donde habían llegado sus niños, someter a toda una organización policiaca eso jamás se había visto - Por eso si usted no pone en cintura a esos tres yo deberé recurrir a las fuerzas federales

-¡No como cree! - ahora si se asusto la anciana - Para que molestar a los federales con estas pequeñeces, déjeme que yo hablare con ellos

Así comenzó el día para Kaede, con nuevos problemas ocasionados por sus nietos, pero esta vez si se pasaron porque amenazados estaban con intervenir los federales por lo que decidió de una buena vez ponerles un alto definitivo, ojala y lo pudiera conseguir porque ya lo había intentado desde hace mucho

Inuyasha se encontraba muy entretenido de nuevo con su libro, otra vez no asistió a la oficina, esos eran los beneficios de ser uno de los presidentes

Escucha extrañado el sonido de la cerradura y como sabe que solo una persona entra así a su departamento se levanta del sofá con una hermosa sonrisa para recibirla

-!Oh abuelita! - la saluda al verla entrar - Feliz día - intenta abrazarla pero las arrugadas aunque fuertes manos de la mujer lo detienen

-No te me acerques porque vengo como fuego listo para el asador

-Pero abuelita...

-¿Así que armando escándalos de nuevo?

-¡¿Yo?!

-¡Si tú! El inocente, el pobre chico incomprendido junto con los otros bandidos - le dice enojada, esa clase de escándalos era el pan de cada día en la ciudad y ya se estaba cansando - ¿Por qué se pelearon ahora?

-…... - camina hacía la ventana con la abuela detrás de él

-¡Contéstame animal!

-Yo solo me espante una mosca - le responde como si de un niño regañado se tratara

-Haber... - respira hondo Kaede tratando de calmar un poco su lado salvaje - Explícamelo mas despacio

-¿Desde el principio? - ella asiente - Bueno, fui a la estética, como es tu cumpleaños me recorte un poco el cabello pero las chicas me pusieron una loción cuando acabaron - se pasa la mano por el mismo y la estira después hacia ella para que oliera, esta enojada como estaba de un manazo la aleja

-¿Y que?

-De ahí me fui a divertir un poco...

-¿Si?

-En un rincón estaba Miroku...y en el otro Koga

-Creo que voy entendiendo...

-Cuando entre Koga hizo como que olfateaba el aire con burla y dijo alto para que lo escuchara " agua de rosas" …...- la anciana levantaba una ceja en clara seña de que continuara - Y fue ahí donde me espante la mosca - termina el relato moviendo la mano como si en verdad se espantara el insecto

-Muy bien, así que solo te espantaste una mosca - le dice muy tranquila, él por supuesto no quita sus ojos de borrego

-Solo eso abuelita - muy inocente que podría creerle aquel que no lo conociera - yo no se porque Koga se enojo y pues como Miroku se burlo de él pues ellos se empezaron a pelear

-¿Ah si? - él asiente - ¿Y tú que hiciste? - se cruza de brazos esperando la respuesta

-Pues a mi me arrojaron una silla...y pues se las devolví

-¿La silla?

-No...la mesa - se va enojando

-¿Tú crees que a mi me vas a convencer con esas tonterías?

-¡Me humillaron! - le dice enojado - Koga siempre se mete conmigo y pues yo no soy dejado. A mi ningún idiota me va a estar cantando "agua de rosas"

-¡Pero a mi si me tienen que cantar todas las idioteces que ustedes hacen ¿Verdad?! ¡Hasta el Sr. cura que te enseño a ser buena persona!

-¡Buena persona soy abuela! ¿O que, no hago lo que él me enseño? Cuando me dan en la mejilla pongo la otra - un gracioso puchero se formo en sus labios

-¡Así debe de ser!

-¡Pues si abuela, pero cuando me dan en la boca... pues solo tengo una!

-Ves como eres venenoso - le da un golpe en la cabeza -¡Sígueme! - él la ve extrañado - iremos con los otros idiotas, ahí les leeré la cartilla

-Sera mejor que no nos junte abuelita - le advierte el muchacho - no sabe lo que puede pasar

-Que tu te vienes conmigo y punto - levanta el bastón tratando de asustarlo, este se encoje un poco, increíble pensaba ella, la policía y la gente les teme y este idiota le teme mas a ella...¡una anciana!

-Por las buenas si - responde Inuyasha

Ambos en el coche que conducía Myoga van en completo silencio, ella no sabe si la enemistad de los muchachos comenzó por ellos mismo o tuvieron que ver los padres de estos

Ahora que lo pensaba, no recuerda si en verdad hubo un día en que ellos tres se tratara como lo que eran...familia

Sabía que el mas difícil de carácter era Inuyasha, su posición como el de en medio así lo tenia, un blanco fácil para el mayor y para el menor también. Como heredero formaba parte de la presidencia de la empresa joyera, pero casi no estaba presente

Mujeriego y arrogante así era Koga, siendo el menor se pensaría que seria el débil, al que todos molestaban pero no era así, su personalidad le daba una seguridad que hasta el mismo Miroku envidiaba. El mas despreocupado de los tres, casi nunca estaba en la oficina salvo cuando era verdaderamente necesario

Miroku, el mayor de los tres, centrado y maduro. Gracias a él la empresa estaba donde estaba, tenia un don para los negocios, había logrado forjar su propia fortuna aparte de la de su familia, por lo tanto era el que mas recursos económicos tenía

Kaede pensaba que si ellos se juntaban y trabajaban en equipo la empresa iría todavía mas arriba, pero desgraciadamente lo veía imposible

Al llegar a la oficina que ocupaba Miroku el de ojos dorado no quería entrar y no por miedo si no porque sabía muy bien que a la primer provocación del mayor este se defendería pero la abuela a empujones lo hizo entrar

Sin tocar ella se abrió paso, el secretario solo puede hacer cara de susto al ver al joven con la anciana mujer, si había algo peor que encontrar a los tres juntos eso era ver llegar a la anciana a las oficinas con una seña lo detiene de abrir la puerta

Miroku se extraña al escuchar los golpeteos y se pregunta si el secretario se ausento, él mismo se levanta a abrir pero grande fue su sorpresa al ver un bastón estrellarse en su cara, o al menos eso pretendía el dueño del maldito palo porque afortunadamente se alcanzo a cubrir

Kaede se adentra a la oficina viendo burlona la cara de susto de Miroku

-¡Entra cabezón! - ordena a Inuyasha y este a regaña dientes entra

-Trae cola abuela - le dice el mayor mirándolo despectivo, este se tensa de inmediato

-¡Cállate! - la abuela interviene antes de que se arme una grande

-No importa abuela - el mayor ignora a su primo y le regala una bella sonrisa a la mujer - déjeme darle un abrazo - extiende sus brazos pero ella lo detiene

-¡Que abrazo ni que nada, víbora! Lo que deberías de hacer es darme menos disgustos - se sienta en el sillón que el mayor tiene en la oficina mientras que ambos jóvenes se quedan de pie frente a ella - Así que "agua de rosas"

-La nenita ya le conto - dice burlón mirando a Inuyasha

Y como bien pensó Inuyasha, a la primera provocación se defendió tomando al otro de la solapa del saco pero Kaede se vio rápido y aunque batallo un poco logro separarlos

-Quietos o les parto el alma - los amenaza la anciana, es sorprendente que sea la única capaz de controlarlos - No hacen otra cosa mas que pelear

-Mire abuela, pretextos para pelear siempre tenemos - le dice el mayor - usted sabe que mientras logre sacar a estos holgazanes de la empresa no estaré en paz

-Pues a mi de la empresa no me saca ningún ladrón - se defiende Inuyasha

-Abuela aclárele a este - con la cabeza señala a Inuyasha - que estoy en mi pleno derecho - la anciana achica los ojos

-Pues dígale usted a ese - ahora él señala al mayor con la cabeza - que esta haciendo uso de un derecho muy torcido - ella voltea a verlo, comienza a desesperarse

-¡Y yo les digo a ambos que se calmen de una buena vez!

-Como usted diga abuela - responde sumiso Inuyasha - ¡Pero ya por último dígale usted a este que antes de sacarme soy capaz de darle mi parte a Koga!

-¡Yo no quiero nada! - le responde a todos el menor quien estaba recargado en el marco de la puerta, ninguno se había dado cuenta de que estaba escuchándolos - ni siquiera agua les pido, pero lo que si quiero es una mejor oficina

-Pues espera sentado porque no mereces un mejor lugar - le responde rápido el mayor, el menor se acerca a ellos quedando los tres frente a la anciana - ni siquiera vienes, te pierdes todo el día. Por eso los voy a sacar a ustedes par de burros holgazanes

-¿A quien llamaste burro? - preguntan los dos menores

Kaede veía una nueva pelea venir

-¡Cállense los tres! Vergüenza debería de darles, le han quitado paz a la ciudad con sus contantes peleas. Ustedes han traído el infierno a este lugar. ¡Golpean a la policía, se pelean donde les da la gana y el padre ya ni los aguanta! No respetan a nadie

Miroku ve que Koga saca una pequeña botella de licor, antes de tomarle ofrece un trago, este lo rechaza pero le sorprende lo mucho que le vale a veces que la abuela este enojada

-Yo no se donde meter la cara de la vergüenza a todo esto que hacen, deberían portarse bien al menos por el cariño que juran tenerme - veía detenidamente a Inuyasha mientras decía todo, este solo bajaba la cabeza, pero se le ocurrió a la anciana voltear con los otros dos y grande fue el enojo que sintió al sentirse ignorada por el menor - ¡Pon atención idiota! - con el bastón le da en la botella, el menor la suelta para evitar que le de directo en la mano - ¡Tú! No haces nada mas que estar de cama en cama, como si quisieras superar un record o que se yo. Estas condenado en vida Koga Taisho - su respiración se altera del coraje, el mayor se burla de él - ¡Tú! - ya le tocaba su turno - ¿De que te ríes avaro relamido? ¿Que no sabes que con cada empresa que pisoteas es un castigo divino que tendrás que recibir cuando te mueras?

-Es cierto abuela - la apoya el menor

-¡¿Y tu de que hablas amargado venenoso?! - era su turno, Inuyasha se arrepintió al verla dirigirse a él el haber hablado - todo ese rencor barato te esta comiendo el alma, no quieres ayuda de nadie porque piensas que no necesitas ayuda de nadie, que puedes solo - sus primos lo voltean a ver negando con la cabeza - Yo ya no puedo - se le quiebra la voz a la anciana - Ya no se que hacer con ustedes, quien iba a decirme que mis angelitos se convertirían en estos horribles monstruos insensibles que no hacen mas que amargarme lo que me queda de vida

-No diga eso abuela - apenado le pide Inuyasha

-Perdóname abuelita - la abraza Koga

-No seré yo el que le vuelva a dar un nuevo disgusto Sra Kaede - muy propio le promete Miroku

-¡Sra. Kaede tu abuela! - responde enojada por la forma en la que le hablo - ¡Eso, tu abuela eso soy! ¡ABUELA! No me trates como un empresario mas

Kaede camina hacía la entrada de la oficina bajo la mirada de los muchachos

-Ahora reflexionen todo lo que les he dicho - antes de cruzar el umbral de la puerta - A las 7 los espero en misa, ni siquiera en mi cumpleaños me darán paz ¡Trio de demonios!

¿Pero que pasa cuando tres Taisho están en un lugar sin supervisión?

¿Hablar tranquilamente?

¡No! Fue Inuyasha el que aprovecho la oportunidad de reclamar lo de su novia a Koga

-Eres un perro Koga - le grita enojado

-Pues pégale a este perro - lo provoca el menor

Y así comienza la guerra entre esos dos, Miroku al no querer inmiscuirse en asuntos ajenos a él camina hacia la puerta, pero un objeto arrojado por uno de ellos y lo hace enojar uniéndose a la pelea porque no lo iba a dejar así

Bien entretenidos que estaban que no notaron a un hombre recargado en la puerta todo desalineado, asustado y tembloroso que intentaba hacerse notar

-¡JOVENES TAISHO! - agarrando fuerza de quien sabe donde logra gritarles atrayendo por fin la atención de ellos - se han escapado ¡Escapado!

-¿Quienes? - preguntaron al unísono

-¡Los Hashiya! Anoche mataron a una empleada de aquí - los chicos se sorprenden - yo los vi, se la llevaron, no pude hacer nada yo alcance a esconderme y escuche como intentaba sacarle información de ustedes

CONTINUARA...

BUENO AQUÍ EL SEGUNDO, ESTAMOS CONOCIENDO EL CARÁCTER DE CADA UNO DE ELLOS Y LA MALI SIMA RELACIÓN QUE TIENEN, TAMBIÉN VEMOS QUE ESE GENIO ES EL MISMO QUE TIENE LA ABUELA KAEDE

EN FIN, ESPERO QUE SEA DE SU AGRADO, AQUÍ ESTARÉ ESPERO PRONTO ACTUALIZANDO

NOS LEEMOS EN EL PRÓXIMO

BYE!