Como lo prometido es deuda luego del 4º capítulo va el 5º... espero no tardar tanto en postear el 6º


Sesshomaru se desplazaba a gran velocidad, iba fuera de si, entraría a la casa de Loto en Kyoto y se llevaría a Rin de ahí, no iba a permitir a Loto seguir jugando con ella. Rápidamente ubicó el jardín de la casa de la geisha y aterrizó ahí, para su sorpresa, Loto se hallaba de pie en el recibidor dentro de la casa frente a él.

- Entra por favor y sígueme – dijo ella y dio la media vuelta. El daiyoukai se acercó y la sujetó de un brazo.

- ¿Dónde está Rin? – preguntó serio, no tenía tiempo para estar jugando, si era necesario acabaría con esa odiosa geisha.

- Fue a hacer unos mandados con mis criadas, entra por favor.

La joven deslizó suavemente el kimono hasta zafarse para luego tomar a un aturdido Sesshomaru de la mano y conducirlo a la salita de té del segundo piso.

Luego de entrar e indicarle que se sentara en un cojín, Loto se dirigió a una alacena y de ahí tomó un par de copitas pequeñas y una botella de licor de melón, se sentó frente a Sesshomaru en un cojín, colocó la botella y las copas en el cubo de cristal que hacía de mesita de té que había entre ellos, sirvió un trago para cada uno y aún sin probar la bebida miró al inukai a los ojos y preguntó.

- ¿A qué debo el honor de su visita Sesshomaru-sama?

- Vengo a sacar a Rin de aquí – la geisha dio un sorbito a su bebida y respondió.

- Supongo que la llevarás a tu castillo… y dime ¿qué plan tienes a partir de ello?

- Eso no es de tu incumbencia Loto – dijo mirándola a los ojos, a lo que ella respondió con calma.

- En eso estás equivocado, es mi hermana mayor y debo preocuparme por su porvenir.

- ¿Y en qué momento ella se volvió tu hermana menor?

- Oficialmente cuando se convirtió en maiko.

- ¡Entonces si te atreviste!

- Yo te mandé un aviso con Jaken, le dije a ese sapo que si no sabía nada de ti Rin se iba a convertir en aprendiz y así lo hice. Si no para qué la dejaste conmigo, si querías que fuera una mujer común la pudiste haber dejado en cualquier otro lado, si la dejabas conmigo sabías lo que iba yo a hacer…

Sesshomaru estaba furioso, deseaba con todo su ser acabar con la mujer que tenía enfrente.

- Por otro lado – continuó Loto – es la única manera que tengo para protegerla.

- ¿Protegerla de qué?

- De todo aquel que quiera lastimarla o aprovecharse. Sesshomaru, si no la volvía aprendiz cualquiera podría tomarse la libertad que quisiera sin que yo pudiera siquiera quejarme.

- Eso no me importa ahora, ya vine por ella.

- Disculpa que te diga esto pero no te puedo dejar que te la lleves.

- ¡Qué! – El youkai se puso de pie haciendo temblar la mesilla de cristal y el lirio rojo en flor vivo que Loto tenía dentro.

- No puedo dejar que te lleves a Rin solo por un capricho y sin plan alguno para su futuro. Ella tiene un futuro aquí que no voy a permitir que eches a la basura. Supongamos que dejo que te la lleves. ¿Y entonces qué? La arrumbas como trasto viejo en tu castillo, Rin se ha acostumbrado a un tipo de vida que se que dejarías gustosa por ti, pero para qué, ¿para hallarse sola en tu castillo? ¿Para que te vea cada que a ti se te ocurra? No voy a permitirlo.

- ¡Si no me la entregas en este instante te voy a…!

- ¿A qué? ¿Matarme? Hazlo y no la vuelves a ver en tu vida. ¿Tú crees que no me imaginaba que esto iba a pasar? ¿Que no me iba a proteger? Te lo advierto, me matas y no vuelves a saber de Rin en toda su existencia – terminó su bebida de un trago y continuó – Jaken la tuvo frente a él y no la reconoció, no dudo que seas más inteligente que ese viejo y tonto sapo, ¿pero tendrás mejor suerte?

- ¡No voy a permitir que una simple humana!

- ¿Humana me dices? Tú me diste la posibilidad de convertirme en diosa y yo la tomé. No me consideres una simple humana.

- ¿Y entonces qué? ¿Ni siquiera me vas a dejar verla?

- Claro que si, reserva una cita con nosotras.

- Quiero verla a solas.

- Rin es aún una aprendiz y no puede ir a ningún lado sin su hermana mayor. Ahora si me disculpas, debo arreglarme – Sesshomaru la miró molesto pero decidió salir de la habitación.

Ya viéndose sola, Loto respiró profundamente y apuró el trago que había servido para el demonio – creí que ya no iba a sobrevivir este día – y se dejó caer de espaldas por la conmoción.


Sesshomaru caminaba invisible entre la gente, no iba a dejar que Loto se saliera con la suya, buscaría a Rin el mismo y la sacaría de ahí, qué tan difícil podría ser para alguien como él, Loto solo exageraba para proteger su vida.

Comenzó a mirar a las personas que caminaban por ahí, no debería tomarle mucho tiempo encontrarla y entonces quizá podría dejarle una nota a Loto o incluso asistir a la casa de té.

El tiempo pasaba y no la encontraba, todas las geishas se veían iguales para él, ninguna era ni remotamente parecida a su Rin. Lo cierto es que todas se veían como muñecas de porcelana y no había en sus rostros mucho que las diferenciara entre ellas. Entonces comprendió las palabras de Loto, incluso podía haber pasado junto a Rin sin notar que era ella. Loto la había convertido en una muñeca de porcelana también: hermosa si, pero sin ninguna característica que la hiciera diferente del resto.


Si Sesshomaru no se hubiera desesperado o quizá si hubiera buscado bien, claro el hubiera es resultado directo de… Bueno dejando a un lado de la acera al youkai, del otro lado Rin caminaba con cuidado llevando un pequeño tesoro que, en palabras de Loto, debía cuidar muchísimo. El joyero de su hermana mayor había creado para ambas un par de adornos para el cabello a partir de flores naturales, para Loto un perfecto buqué con lirios rojos y para Rin una hermosísima cascada de flores de cerezo y orquídeas.

Loto solía obsequiar estos arreglos a sus clientes más apreciados y aunque Rin solo pensaba que el único digno de recibir el suyo era su Sesshomaru le fascinaba la idea de llevar semejante artesanía en su cabello.

- ¡Hermana, ya llegué! – dijo Rin contenta. Loto se levantó y fue a recibirla.

- ¡Hola Aiaru! Me alegra que no tardaras mucho, hoy debemos ir a arreglarnos, baño y peinado.

- ¿Entonces si vamos a salir hoy por la noche?

- Si, me llegó una invitación a una fiesta informal para la noche, pero estoy esperando que en cualquier momento llegue la invitación de un cliente muy importante para más temprano.

- ¿Un solo cliente?

- Si, es un cliente importantísimo y se que sabrás tratarlo como merece Aiaru.

Rin miró a su hermana mayor y sonrió – desde luego Loto, si es importante para ti, haré mi mayor esfuerzo.

Ambas tomaron sus cosas y se dirigieron a los baños y luego a peinarse, ya que Lo0to odiaba tener sucia su cabeza, iban al peluquero cada dos o tres días.


Y bueno... ahora que ya publiqué mi fic ya puedo decir lo siguiente:

¡NEISSA! ¡MEGARA-1307! ¡P-VALERIA! ¡MIZUHO! ¡HAARUUHII! ¡MARIEBQ! ¡SIRY POP!

¡ONEGAI PUBLIQUEN ALGO QUE NO TENGO NADA QUE LEER!