He retornado un poco más anticipada, quería que fuese mucho antes para redimir la demora del capítulo anterior, pero en fin, espero contentarlas con este nuevo, que me salió mucho más fluido, por eso la rapidez, jijijiji

Ahora quedara claro quien es el nuevo personaje, creo incluso que muchos suponen quien es, pienso que hasta puede ser obvio, de todos formas es la última tormenta en la vida de los personajes, algo que les permita madurar la relación. Muchas gracias por todos sus comentarios, estoy feliz de haber superado los 100, jajaja ok... disfruten leyendo.


16.- COMIENZAN LAS TORMENTAS

El avanzar del tiempo es inevitable, nadie tiene el poder para detener o retrasar las estaciones, sin importar los deseos que se tenga de esto, irrevocablemente el transcurso de la vida seguirá, para llevarnos en forma irremediable al futuro. La naturaleza es una clara señal de esto, que cada época se encarga de recordarnos que siempre existirá un cambio que no podremos eludir.

Un paisaje que comenzaba ha expresar una paulatina modificación, novedosos verdes gradualmente revestían los desnudos árboles, mientras en otros, tímidos botones se dejaban asomar para demostrar sus coloridos pétalos, prontamente se transformarían en bellas y coquetas flores primaverales. Época de renovación se avecinaba en la ciudad, vientos de esperanzas con repentinas turbulencias que perturbaran a la ciudad.

Debido a la alegría que significaba el cambio de estación, numerosas celebraciones comienzan a llevarse a cabo. Seigaku no es la excepción, para conmemorar esto se realizará durante los próximos días el "Festival Anual de Primavera" organizados conjuntamente por todos los estudiantes de la escuela. Como es habitual en este tipo de eventos, cada clase se encargará de preparar alguna actividad.

En el salón 3ºB, clase en que se encuentran Sakuno y sus amigos, habían decidido entablar una cafetería, principalmente, por que sus alumnos son en su mayoría mujeres, así que tenían la esperanza que las chicas prepararan deliciosos bocadillos. De todos modos, por ser un gran trabajo organizar este tipo de acontecimientos, todos estaban muy ocupados, para lograr ser el mejor de las clases.

La gran mayoría de los alumnos, estaba entusiasmado con esto, participando activamente en las labores acordadas. Asimismo para otros era una excusa perfecta para descansar, dentro de este grupo se encontraba Ryoma, quien aprovechaba estos momentos para ir a dormir en algún rincón desocupado, cabe decir, que ni idea tenía que trabajo le tocaba a su clase, además, de que nadie se atrevería ha pedirle que colaborara, así que solo ignoraban su ausencia.

Estoy cansada – expresó agotada Tomoka – pero al fin terminamos los preparativos – emitía gustosa.

Al fin, pensé que nunca acabaríamos – complementaba Ann – mañana es el gran día, espero las ventas vayan bien – pronunciaba seria.

No hay de que preocuparse – contestaba tranquila Sakuno – creo que hemos hecho todo muy bien, además, con los carteles de Eiji y los chicos, seguro que llegan muchos clientes – aseveraba alegre.

Es cierto, Eiji se encargará se promocionar los ricos pasteles que prepara Ann – dijo con mucho entusiasmo, que incomodaron a la chica – ya le avise a Horio que tenía que venir – pronunciaba con un tono amenazante, que logró hacer reír a las chicas.

Dime Saku¿Ryoma vendrá? – cuestionó curiosa.

Por supuesto que sí – aseguraba Tomoka – además, si Takeshi viene, lo más seguro que él también – emitía con una sonrisa pícara, para molestar a su amiga – ahora que lo pienso, no he visto muy seguido al príncipe por estos lados – pronunciaba esperando respuesta.

Es cierto, ahora que lo dices – agregaba inquieta la castaña – Saku¿no será que tienen algún problema? – preguntó con sigilo, para no perturban a la chica, pero esta solo esbozo una sonrisa divertida - ¿por qué te ríes?

Lo siento, no se preocupen, no tenemos ningún problema – expresó segura – lo que pasa es que a Ryoma no le gustan estas cosas, así que se va ha dormir a la azotea – afirmaba.

Entonces, por eso te desapareces a la hora del almuerzo – comentó Tomoka con malicia – ¿pero se juntan solo a comer?

¡Tomoka! – espetó la castaña – por supuesto que se juntan solo a comer¿qué crees que puedan estar haciendo en un lugar público? – cuestionó enfadada por las impertinencias de la chica.

No te enojes Ann – expresó riéndose – solo estaba diciendo, pero al parecer algo más deben hacer – dijo señalando a una Sakuno un tanto sonrojada.

N-no… solo… c-comemos – intentó defenderse.

Te creemos Saku – indicó Tomoka con un brillo en sus ojos - ¿pero que comen? – preguntó divertida.

¡Tomoka! – alegó nuevamente Ann – será mejor que ordenemos esto, ya se hace tarde – logrando rescatar a la joven esposa de las descaradas insinuaciones de su amiga.

Último día para los preparativos, por ser una semana especial, ninguna actividad extra programática se había realizado. Así que la joven de ojos fuego, no tenía clases de piano, aunque debía preparar de igual forma las partituras que Tezuka les había encargado, principalmente la que correspondía al dueto con Fuji, pues ya había aceptado participar con él, aunque aún faltaba la aprobación final de su maestro.

Lamentablemente para Ryoma, debía soportar que su querida esposa fuese la pareja de Fuji en esto, aun cuando deseaba que eso no sucediese, no quería caer en las provocaciones del genio. Lo único bueno era que, al menos, después del festival comenzarían a practicar juntos, no obstante, si fuese necesario permitiría que ensayaran en su propia casa, con tal de que no estuviese demasiado tiempo solos, así vigilaba muy de cerca al generador de sus pesadillas.

Hola, linda Sakuno – saludaba como es normal en él – Tezuka me acaba de pasar la segunda parte de la partitura – entregándole una carpeta.

Muchas gracias, Fuji-san – emitía con respeto, intentando mantener las distancias – no debió haberse molestado – anunció nerviosa.

Cierto, no debiste haberte molestado – pronunció con seriedad Ann, quien apareció tras el genio, este solo la ignoró.

No es molestia – sonrió con dulzura – bueno, luego nos vemos – dijo para despedirse, no quería confrontarse con la chica, no deseaba hacer nada para crear dudas en Sakuno.

No soporto a ese sujeto – espetó con rabia.

Ann¿tienes algún problema con Fuji-san? – cuestionó dudosa. Las chicas habían decidido no contarle nada a Sakuno, no querían que se preocupara por eso, estaba muy feliz como para arruinarle las cosas ahora.

No, como crees – se adelantó a responder Tomoka, mirando molesta a Tachibana – es solo que le molesta que sea tan cariñoso contigo, sabiendo que eres una mujer casada, no quiere que las personas comiencen a murmurar – pronunció sonriente, dejando tranquila a la joven.

Princesa – llamó desde la puerta el pelirrojo - ¿Syusuke te esta molestando? – preguntó asustado.

Para nada – sonrió al ver la preocupación del chico – solo vino a entregarme esto.

¡Ah!... bueno, si intenta hacerte algo me avisas – le advirtió serio – ¡Ahhh! se me olvidaba, Ryoma te espera en la entrada.

Gracias, será mejor que me vaya – se despidió de todos para alejarse por los pasillos.

Al fin este ajetreado día terminaba, todos los preparativos estaban listos, lo mejor ahora sería descansar mucho, pues mañana de seguro sería un día agotador, aunque estarían divididos en turnos para así disfrutar las otras actividades del festival. Caminando apresurada para no hacer esperar a Ryoma, logró divisarlo en la puerta, junto al auto que siempre los recogía.

Lo siento¿esperaste mucho rato? – respondía un tanto agitada por correr.

No tienes para que correr – emitió displicente – de todos modos te voy a esperar.

Lo siento – emitió cabizbaja.

Tampoco tienes que disculparte – respondió acariciando su rostro, aún le era difícil comprender por que debía justificarse por todo, situación que poco a poco intentaba entender como algo que era parte de su personalidad.

Ambos subieron al vehículo, seguidos fijamente por una siniestra mirada azul, que sonreía triunfante al verlos marchar. Observó el cielo pensativo, convencido que mañana sería un día increíble, de seguro el sol brillaría con mayor intensidad y el viento soplaría a su favor. Perdiendo de vista a la pareja, se preparó para irse a su casa, también necesitaría descansar.

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Tal como se había pronosticado, el astro rey emergió para deslumbrar con sus rayos fulgentes, entregando una grata temperatura para el desarrollo del festival. Gradualmente los alumnos iniciaban su invasión a la escuela, la mayoría llegaba más temprano de lo que comúnmente lo hacían, pero es que estaban muy emocionados por las actividades, especialmente, por que significaba que no habría clases, al menos un desahogo antes de los exámenes.

Así prontamente se dio inicio al festival de primavera, innumerables personas invitadas comenzaron a repletar la escuela, debido a la inmensa cantidad de eventos que se llevarían a cabo durante el día. Durante la mañana las chicas estuvieron sumamente ocupadas organizando la cafetería, casi al finalizar el turno de Ann y Tomoka, los chicos hicieron presencia.

Principalmente, por que Momo deseaba ver a su novia en esos lindos trajes de sirvienta, que Osakada se había encargado de preparar. Asimismo, el dueño de los ojos ámbar quería deleitarse viendo a su esposa, ya conocía el uniforme, pero no logró convencer a Sakuno para que lo usara, ella consiguió desafiar a Ryoma, así que si deseaba verla debería asistir a la cafetería, dicho y hecho.

Momentos antes que las chicas abandonaran su puesto, los interesados llegaron al lugar, en ese instante la bella chica de ojos fuego iniciaba su turno, así que lamentablemente para Echizen no podría verla, pues se encontraba en la cocina preparando los bocadillos, esa sería su labor durante la primera parte, pues todos conocían sus grandes dotes de cocinera y estaban seguros que atraerían mayor cantidad de clientes, gracias a las promociones de Eiji.

Hola, chicas – saludaba animadamente Momo, ambas sonrieron como buenas anfitrionas.

Te lo advierto Takeshi – dijo directamente Tomoka – no puedes comer mucho, esto no es un restaurante, así que contente – le advirtió la chica, para risa de los presentes y sonrojo de este.

Ya Tomo-chan – expresó Ann – no te aflijas, yo ya se lo advertí – aseguró la castaña, en esos momento el aludido, no sabía si lo estaba defendiendo o derrotando más.

Todo el salón estaba decorado como una acogedora cafetería, los pupitres adornados con femeninos manteles, además, de un sencillo arreglo floral en el centro. El lugar estaba plagado de gente, tanto de la escuela como invitados de ellos. Una vez se acomodaron en una de las mesas, las chicas les ofrecieron la carta del menú.

Se ve todo muy rico – anunció emocionado Momo, atentamente mirado por Tomoka – no me mires así, solo pediré lo normal – afirmó ofendido.

Me parece – respondió la chica – y tú príncipe – despertando al chico, quien aún observaba distraído por la ventana.

No te preocupes por eso – aventuró a responder Momo – pregúntale a Sakuno, seguro ella sabe que desea su marido – emitió con tono burlesco, solo una fría mirada de su amigo como respuesta, aunque no reclamo por el pedido.

Yo le preguntaré a mi princesa – partió Eiji gustoso, para enfado de Ryoma.

Instantes más tarde, sus órdenes ya estaban en su mesa, mientras las chicas continuaban sirviendo a los demás clientes. Un gran bullicio recorría todo el lugar, cada quien disfrutaba los deliciosos bocadillos que se les ofrecía. Desafortunadamente, para los chicos una visita impensada retorno de improvisto a Seigaku, solo los antiguos alumnos reconocieron de quien se trataba, por tanto al entrar la algarabía fue acallada para transformarse en sigilosos murmullos.

Aún ausentes del cambio en la atmósfera, los chicos disfrutaban de la comida. Mientras las jóvenes anfitrionas buscaban el causante del inesperado silencio, indagando en la entrada del salón, lograron divisar al genio caminando confiadamente hacia la mesa de Ryoma, una siniestra sonrisa cruzó sus labios, alertando a las chicas de posibles problemas.

Buen día, Ryoma – un molesto tono de voz llegó a sus oídos, como reconoció de quien se trataba decidió ignorar – ¿no piensas saludar?, y yo que me moleste en traerte un regalo – expresó ofendido.

¿Cómo has estado, Ryo-chan? – una dulce voz femenina atravesó su espina dorsal como gélido hielo.

Al reconocer de quien se trataba, el chico de ojos violetas se atraganto con la comida, sintiendo como su garganta se aprisionaba rápidamente. A su vez, el dueño de la mirada ámbar, giró su vista intentando confirmar si lo oído era real y no una mala jugada de sus sentidos. Indagando hacia aquella perturbadora frecuencia, se topó con una turquesa mirada, sin verificar lo demás, volteó levemente hacia el prodigio como para asegurarse que era cierto, al ver esa molesta sonrisa en sus labios, comprobó lo inevitable.

Después de tanto tiempo, su pasado regresaba drásticamente a su presente, para convencerse que su vista no le engañaba, observó a la bella chica de pie ante sus ojos, una larga cabellera dorada caía ondulada por sus hombros, un semblante angelical completaban la escena, finos rasgos femeninos que eran casi inevitable eludir, sobretodo considerando aquella dulce sonrisa.

¿Miyoshi?– emitió incrédulo Momo, al ver a la chica frente a ellos.

Buen día, Takeshi-san – sonrió dulcemente, la joven de esbelta figura.

Buen día – atinó a responder.

Antes que los saludos continuaran, un rostro inalterable, a simple vista, recorrió nuevamente la imagen que perturbaba sus ojos, instantáneamente se paró de su lugar para salir sin rumbo fijo de allí. Reaccionando al gesto de su amigo, Momoshiro se apresuró a seguirlo, acompañado por Eiji, quien se apreciaba conmocionado con la visita de la chica.

Syu – llamó la chica con rostro cabizbajo – ¿parece que… a Ryo-chan… no le agrado… verme? – expresó con tristeza en sus palabras, con un leve tartamudeo que les recordó a una persona.

No te preocupes, Sachi – con voz cariñosa, acariciaba el cabello ondulante de la chica, como si fuere una niña pequeña – ya sabes como es Echizen, créeme no ha cambiando – aseguró, la chica solo abrió sus turquesas complacida.

¡Que bueno! – exclamó alegre sonrojándose ligeramente.

Un suceso que transcurrió como una película frente a ellas, sin comprender que fue lo que realmente había ocurrido, al menos para la joven Tachibana. Sin embargo, al buscar respuestas en su amiga, se sorprendió al ver el rostro levemente alterado y pasmado que presentaba. Casi como una pregunta al viento pronunció.

¿Quién es ella? – cuestionó Ann, más para sí que para otros.

Miyoshi Sachiko, la ex - novia del príncipe – contestó incrédula la chica de coletas, dejando a su amiga sin palabras para rebatir, aunque luego de unos leves minutos.

¿No crees que se parece ha alguien? – analizó al escuchar la suavidad y delicadeza con la cual se expresaba la extraña.

Absolutamente – respondió como recordando quien era – su carácter es muy similar a nuestra Sakuno – afirmó.

¿Sakuno? – dijo sorprendida, aunque para ella también era algo obvio – de todos modos, no sabía que hubiese tenido novia, claro, aparte de la zorrita – pero antes que Tomoka pudiese confirmar.

¿Qué les sucede? – escucharon decir a sus espaldas, asustándose por la interrupción.

¡Sakuno! – gritó espantada Tomoka - ¿qué haces aquí? – preguntó nerviosa, aunque sorprendida por lo dicho, emitió.

Vine a ver que sucedía, parece que todos quedaron mudos – pronunció, buscando entre la gente a Ryoma, al ver que ya no estaba - ¿dónde están los chicos?

¡Momo! – exclamó Ann con un ligero grito – Momo se atragantó con comida y tuvieron que llevarlo a la enfermería – inventaba la chica.

¿Pero está bien? – averiguaba preocupada.

Sí, solo fue un susto – se atrevió a mentir Tomoka.

Intentando desviar la conversación, inventaron lo de Momoshiro, sería demasiado complicado explicarle la reacción de Ryoma al ver a la chica nueva. Además, de no comprenderla del todo, más bien no tener ni la menor idea de por que actuó así, para ellas solo se paró de su asiento y salió del lugar sin ningún tipo de expresión clara en su rostro.

Hermosa Sakuno – se oyó decir a sus espaldas, las chicas que sabían quien era temieron por eso.

Fuji-san – sonrió la aludida – ¿vino a comer pasteles? – sin darse cuenta que estaba acompañado.

Algo así – respondió alegre, generando una mueca de duda en los ojos carmesí.

Hola, tú debes ser Ryusaki – una desconocida voz femenina llegó a sus oídos – yo soy Miyoshi Sachiko, mucho gusto – haciendo una leve reverencia.

Mucho gusto – reverenciando apresurada al ver a la chica, sin entender quien era.

Linda Sakuno, ella es la ex – novia de Echizen – emitió en una sonrisa con cierta malicia, que solo Ann se percato, esto sobresaltando a la joven esposa.

Hola, soy Tachibana Ann – salió en defensa la castaña – y ella es Echizen Sakuno, la esposa de Ryoma, ya no lleva el apellido Ryusaki – confirmó seria, recalcando el nuevo nombre de su amiga.

Por alguna extraña razón, Ann al escuchar la forma de llamar a Sakuno, por parte de esa nueva chica, le alerto que algo medio raro traía consigo, quedando convencida que esa carita de ángel que mostraba no era tan así, aunque realmente no tenía pruebas de ello.

Lo… siento – se excuso avergonzada Miyoshi – n-no quise… importunarte – mirando apenada a Sakuno.

No te preocupes – respondió igual de avergonzada.

Que bueno – sonrió más tranquila – pero puedo… llamarte Sakuno – aventuró a decir, pescando desprevenida a la joven – lo siento… es que no podría llamarte Echizen… por que pensaría que es Ryo-chan – se justificó.

No hay problema – respondió, como no pudiendo negarse a la sonrisa de ella, aunque se sintió incomoda con la forma tan cercana como llamaba a su marido.

Que bien – emitió, juntando sus manos en son de aplauso – entonces, tú puedes llamarme Sachiko – anunció alegre, Sakuno solo asintió – bueno, Syu… creo que debemos irnos.

Claro – respondió – aún hay cosas que debemos hacer – excusándose de las presentes.

Sakuno, me encantó conocerte – esbozando una cariñosa sonrisa – otro día podríamos conversar más a gusto – propuso, sorprendiendo a la aludida – bueno, entonces nos vemos.

La pareja se alejo del salón, sin mayores problemas, seguidos atentamente por todos los que se hallaban en la cafetería. Prontamente las cosas volvieron a su sitio, menos el trío de chicas que estaban anonadadas con la visita, sin atreverse a emitir algún comentario.

Tomoka – pronunció Ann apresurada – nuestro turno ya terminó, creo que deberíamos ir a ver a los chicos para saber como se encuentran – anunció suplicante la castaña.

Cierto, será mejor que vayamos – continuó la chica del lunar – Sakuno, perdónanos pero te dejaremos sola un rato.

No se preocupen, si paso algo me avisan, nos vemos luego – no dejándole tiempo para decir o preguntar nada.

Al ver como se marchaban sus amigas, no tuvo de otra que volver a su tarea en la cocina, aunque una duda cruzaba su cabeza, mas bien un temor al ver aquella bella chica aparecer improvistamente.

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El dueño de los ojos ámbar solo decidió abandonar el lugar, por que aún no tenía certeza como reaccionar ante esto, además, de no querer someter a Sakuno ha una situación que se podría tornar un tanto desagradable, considerando que era Fuji quien había traído a Sachiko, estaba más que claro que algo sórdido planeaba con su llegada.

Caminando apresurado por los pasillos, intentando encontrar un lugar desocupado para estar tranquilo, pensando en una buena siesta para olvidar lo recién ocurrido. Mientras avanzaba era escoltado fielmente por sus sinceros amigos, a una distancia prudente para que sus vidas no corriesen algún peligro, pues todavía no sabían cual había sido la reacción de Echizen.

Así llegaron a la azotea de uno de los edificios, entrando pausado, logró sentir el refrescante aire que se colaba por la entrada, despeinado levemente sus negros cabellos. Se adentró un tanto hasta llegar a la reja protectora, una vista panorámica de Seigaku, inevitablemente los recuerdos vendrían a su mente, pero haría lo posible por que no lo perturbaran.

Ryoma – escuchó que lo llamaban a su espalda.

¿Qué hacen aquí? – pronunció confuso, pues no se había percatado que lo seguían.

¿Estás bien? – osó preguntar el pelirrojo.

¿Por qué no lo estaría? – respondió displicente.

Bueno… por que ella… volvió – indagó con precaución Momo – Moyoshi.

¿y, qué con eso? – dijo sin expresión.

Es que saliste tan rápido del salón – contestó nervioso Eiji – pensamos que su llegada te molesto.

No digan estupideces – emitió con cierto enfado – solo salí a tomar aire, ese lugar estaba atestado de gente – una excusa ciertamente creíble, viniendo de él, eso sí, si las circunstancias fueran distintas.

Como tú digas – pronunció Momo, al ver que Eiji iba ha continuar lo paro tapándole la boca – entonces nosotros nos vamos – al ver que eran ignorados como siempre, comenzaron a salir.

Una vez fuera el pelirrojo intentó reclamar, pero Takeshi no lo tomo en cuenta, ya que preparaba su teléfono para llamar a Ryoga, sin escuchar los chillidos de su amigo.

Aló… cállate Eiji, no me dejas escuchar – emitió intranquilo – hola Ryoga… apareció quien creíamos… obvio, Fuji la trajo… igual que siempre, la misma cara… está bien, eso creo, tú sabes como es, nunca demuestra nada… ¿cómo?... explícate… para que me dices eso, si después no me contarás… pero adelanta algo¿qué averiguaste con respecto a Moyoshi?... o sea que no era tan así la historia, ok… después me cuentas todo lo que supiste… no te preocupes estaré atentó, me encargaré que Sakuno no sea afectada, nos vemos – cortando la comunicación.

¿Y, que dijo Ryoga? – preguntó con impaciencia.

Que después nos contaría – respondió frustrado – al parecer contactó con un viejo amigo de Moyoshi, creo que muchas cosas van a cambiar – suspiró cansado – vamos, veamos que ha pasado.

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Por otra parte, en unos de los jardines de la escuela, bajo un floreciente árbol de cerezo, se sentaron a platicar las chicas. Habían salido presurosas del salón, queriendo intercambiar las ideas que se formularon con la visita de Moyoshi, al parecer su llegada despertó los recuerdos en Tomoka, quien ya la conocía, por tanto al verla, sus memorias recobraban fuerzas.

Ya… Tomo-chan – pronunció al comprobar que estaban solas – cuéntame que sabes de esa chica y su relación con Echizen – reclamó directa.

Cuando la vi, fue como volver a secundaria – anunció en tono preocupante – veamos, por donde empiezo – se refregaba los cabellos impaciente.

Por favor, deja de tramitar – objetó la castaña – no importa por donde, solo habla.

Está bien – afirmó la chica – como primero, ellos comenzaron a salir en el verano del último año, en poco tiempo ellos fueron denominados como la "pareja perfecta" – hechos que no sorprendieron mucho a Tachibana – bueno eso era algo normal, considerando quienes eran. Ambos en forma individual brillaban con luz propia, siempre tuvieron seguidores, además de ser destacados músicos – afirmaba la chica del lunar.

¿Ella, también es músico? – preguntó asombrada.

Y de las mejores – aseguró – junto con Fuji, se destacaba por sus emocionantes interpretaciones en violín, además, creo que tiene una voz privilegiada de soprano. Aunque en ese tiempo, Fuji participaba más con piano – clarificó la chica – bueno cuando se convirtieron en pareja, no podían ser más populares de lo que ya eran, incluso tenían una especie de club de fans – rió divertida Tomoka.

Con Fuji¿todavía eran amigos? – cuestionó dudosa.

Sí, eran un gran trío, no se veía conflicto en ellos – decía pensativa – creo que los problemas empezaron después, casi al finalizar el año, aunque es solo una suposición – recordaba frunciendo el ceño – sí, creo que sí… no sé por que, pero a finales de semestre, Fuji y Moyoshi comenzaron a practicar juntos – decía dubitativa – ahora que lo pienso, igual como Sakuno con Fuji – emitió con temor.

Entonces eso puede haber causado la pelea con entre ellos – indagaba la castaña.

¡Quizás! – exclamó su amiga – pero no creo, por que ellos continuaron juntos, siempre se les veía en los descansos amenamente, al menos, nada que anunciara algún problema, solo quienes seguíamos la historia, pensamos que cuando ellos comenzaron a tocar juntos, habría problemas, pero no. En realidad, nadie sabe la razones por las cuales Moyoshi y el príncipe terminaron – afirmó dudosa.

¿Cómo es eso? – espetó la castaña - ¿cuándo terminaron la relación?

Ni idea – expresó con dudas en sus ojos – ahora que lo dices, al año siguiente Ryoma-sama apareció soltero y Moyoshi, simplemente no estaba – aseguraba pensativa – un tiempo después se supo, que ella había obtenido una beca para estudiar en Londres, creo que fue luego de la competencia nacional que se fue – le contaba a su amiga.

No habrá sido que Fuji y esa chica se hubiesen ido juntos – preguntó como adivinando los hechos.

Para nada, Fuji se cambio a la Hyotei – afirmó convencida de eso – creo que eso ya lo tenía planeado de antes, por que esa escuela es un famoso conservatorio para promesas de la música y sus padres tienen negocios con esa familia.

Entonces, puede que solo se hallan separado por que ella se fue – deducía con decepción Tachibana – tengo una duda, si Echizen también tocaba ¿por qué ella, se unió a Fuji? – interrogó impaciente.

Creo que esa fue una decisión de Tezuka-san – contestó Osakada – a todos nos sorprendió, incluso muchos pensaron que este era el fin de la pareja perfecta, a tal punto que dejaron de llamarlos así. Bueno supongo que como no podían tocar juntos, significaba que no eran tan perfectos como aparentaban, ya que en ese tiempo eran comparados con los Ryusaki – expresaba segura, recordando a los padres de Sakuno – pero cuando esto sucedió, eso terminó.

Antes me dijiste, que Kurosawa podía saber algo¿qué tiene que ver ella en esto? – preguntó incrédula.

La zorrita es o era la mejor amiga de Moyoshi – contestó para asombro de su amiga.

¿Amigas? – intentó corroborar, al ser afirmativa la respuesta, agregó – ¿cómo es posible que ellas puedan ser amigas?... o sea en que mundo ¿ángel y demonio, pueden ser amigas? – haciendo clara referencia a las personalidades dispares de las chicas.

Aunque parezca increíble, es cierto – confirmó – es más, en esa época Kurosawa no era ni la mitad de lo que es ahora, ella era la sombra de Moyoshi – comentaba segura.

¿Cómo es eso posible? – no logrando comprender que Emiko, no fuera la reina que es, algo casi imposible de creer.

No sabría decirte, pero Moyoshi era la idol de la escuela, era considerada una especie de ángel, con decirte que la zorrita apenas y se le veía, por que la estrella era Moyoshi Sachiko – confirmó la chica del lunar.

Me parece increíble, pero no crees que hay algo raro en esto – cuestionó curiosa.

¿Raro, a qué te refieres? – preguntó sin entender.

Al hecho que Fuji y Kurosawa planean acabar con el matrimonio de Sakuno – relataba pensativa – bueno, si ese es realmente lo que quieren¿Qué papel pinta aquí esa chica? – pronunció interrogativa, pero al ver que no era entendida, agregó – se supone que ella es la antigua novia de Echizen y Kurosawa, lo único que quiere es ser la verdadera novia, entonces¿cuál sería el propósito que esa tal Moyoshi aparezca? – concluía Ann.

¡Explícate! – emitía confusa.

¿Cuál de las dos se quedara con él? – expresaba dubitativa – si Fuji trajo de vuelta a esa niñita, no crees que es por que, en cierta forma, ella puede hacer algo para separar a Echizen de Sakuno – emitía intranquila – todo esto es muy extraño, a menos que durante este tiempo Kurosawa halla estado actuando.

No tenemos otra alternativa – mirando seria a su amiga – tendremos que obligar a los chicos, tendrán que decirnos que paso. Ya sabemos que Fuji trama algo y seguro Moyoshi tiene que ver, no podemos permitir que hagan sufrir a Sakuno – afirmó autoritaria Tomoka.

Tienes razón, me encargaré de que Momo me diga que sucedió y tú ve que puedes conseguir con Eiji – propuso la castaña.

Paulatinamente iban retornando las memorias del pasado, no obstante, innumerables sucesos estaban aún fuera de su alcance. Averiguar realmente lo que ocurrió en ese tiempo, sería una tarea más complicada de lo que pensaron, pues al parecer lo únicos que sabían algo eran los más cercanos al joven de ojos ámbar, o sea casi nulas posibilidades de éxito, pero no se darían por vencidas.

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El día transcurría en completo orden, al menos en lo referente al festival. Todavía ignorante de los acontecimientos recientes, una chica de ojos azules continuaba sus labores escolares. Realizando los últimos preparativos, para una presentación que su salón llevaría a cabo, ayudaba con el maquillaje a una de sus amigas.

Emiko – llamaba Mayu - ¿Ya has pensado qué hacer, para conquistar a Ryoma? – interrogaba con prudencia.

Tengo algunas cosas en mente – emitió con cierta frustración en sus palabras.

No pareces muy convencida – se aventuró a decir, esta solo frunció el ceño en señal de disgusto.

Las chicas continuaron hablando y preparándose para la actuación, cuando la llegada de Moyoshi sorprendió a la chica de hermosa mirada azul.

Hola, Emi-chan – escuchó a sus espalda – tanto tiempo sin vernos – pronunció pasiva. Un leve giro para buscar esa conocida voz, abriendo en forma exorbitante sus ojos contestó.

Sa… chi… ko – expresó anonadada, para luego enfrentar la siniestra mirada cielo – ¿qué haces aquí¿cuándo volviste? – intentando articular frases, quienes observaban les llamó la atención la inseguridad que presentaba la reina de Seigaku.

No es obvio, vine a buscar lo que me pertenece – anunció en tono infantil – y por supuesto, a recordar viejos tiempos – sonrió amablemente, mientras la aludida sonreía con una ligero tic en sus labios.

Que bueno que regresaste – anunció con ironía.

Se me hace tarde, solo pase a saludar – expresó en una reverencia – debo irme, pero sin duda luego hablaremos de todo lo que ha sucedido – pronunció suavemente, como si una advertencia estuviese haciendo.

Por supuesto – aceptó intranquila.

Te acompaño – se ofreció el genio.

No es necesario, ya sé el camino – afirmó con dulzura – no vemos, más tarde.

Así la chica salió del lugar, dejando solos a sus amigos, que parecían estar preparados para una pronta confrontación. Una vez no había señales de Moyoshi, la joven de cabellera negra, tomo por el brazo a Fuji, arrastrándolo por los pasillos hacía un espacio deshabitado. Con rudeza abrió una de las puertas que daba al salón de biología, obligando al genio a que entrase, cerró con rabia la puerta tras de sí.

¡Explícate! – gritó furiosa - ¿qué significa esto?

¿No te alegra ver, a tu antigua amiga? – expresó sarcástico.

No me vengas con estupideces – anunció sin disminuir su enojo - ¿tú sabías que ella vendría?

Por supuesto – respondió alegre – ¿es qué acaso, no te lo mencioné? – cuestionaba con cinismo.

Siempre supiste que ella vendría ¿cierto? – interrogaba afligida, al ver la molesta sonrisa del prodigio, confirmó sus temores – ¡me traicionaste! – espetó con rabia.

No digas eso – dijo en tono conciliador – pensé que ya sabías que Sachi volvería – contestó cínicamente.

¡Hipócrita! – gritó indignada – por eso no me dejabas actuar, inventando que había que ser cautelosos, eran puras mentiras tuyas, solo querías hacer tiempo para que Sachiko volviese – afirmaba defraudada.

No es mi culpa, que seas tan mediocre – contestó desvergonzadamente – creo que tuviste mucho tiempo para conquistar a Echizen, ahora no vengas a decirme que no pudiste por que yo no te deje – pronunció abriendo sus orbes azules - ¿cuánto tiempo fue? – decía rememorando, mientras apoyaba su mano de manera pensativa – creo que casi tres años, durante todo este tiempo no fuiste capaz de quedarte con ese idiota, sí quieres culpar a alguien, entonces empieza por ti – aseguró seriamente – tu incompetencia es la única causa – terminó de decir con tono burlesco.

Solo me usaste – emitió derrotada - ¿Qué habría sucedido si hubiese logrado conquistar a Ryoma? – cuestionó desafiante – tus planes se habrían arruinado – anunció riendo.

¡Qué ingenua eres! – pronunció para asombró de ella – sabíamos que jamás lograrías eso, solo eres una tonta¿realmente creíste que Echizen, se fijaría en ti? – decía despectivamente – solo fuiste una herramienta, nada más, no habría sido necesario, si Sakuno no hubiese estado en medio. Nunca pensamos que esto pasaría, déjame decirte que me sorprendió ese hecho, sobretodo después que se descubrió lo del matrimonio, así que necesitábamos a alguien que impidiera que esos dos se unieran de verdad, ese era tu trabajo, pero no fuiste capaz de cumplir – afirmó en tono decepcionante.

¡Eres un…! – intentando hallar palabras para insultarlo - ¡bastardo, infeliz, desgraciado…! – comenzó a vociferar por doquier, abalanzándose sobre el genio con la intención de golpearlo, pero este la detuvo, para expresar.

Acéptalo, perdiste – empujándola al suelo – nunca tuviste posibilidades y mucho menos ahora – afirmó certero – una cosa más, desde ahora, ya no te necesitamos, así que no estorbes - concluyó para dejarla sola con su rabia.

¡Maldito! – emitió entre dientes – ni pienses que me quedaré callada, aunque no consiga lo que quiero, arruinaré tus planes – dando golpazos al frío suelo, intentando acallar su frustración.

El salón de biología, fue el testigo silencioso del final de una alianza, desde este instante la bella chica de ojos azules, terminaba su acuerdo amistoso, con el prodigio de mirada misteriosa. Un cúmulo de sentimientos se agolpó en su interior, recriminándose insistentemente por lo ingenua que había sido, siempre sospecho que Fuji no era de fiar, pero estaba tan ensimismada en sus asuntos que no le hizo caso a su intuición.

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Al fin concluía su turno, así que la joven esposa preparaba sus cosas para ir en busca de su marido, sabía que él la debería estar esperando, pues ella tenía los almuerzos. Salió gustosa del salón, sin acordarse de que sus amigas habían desaparecido ni de los problemas que se habían generado. Conociendo las costumbres de Ryoma, se dirigió directamente hacia la azotea, convencida que estaba durmiendo por esos lados.

Llegando al lugar, abrió sigilosa la puerta dejando pasar una suave brisa primaveral, entrando con calma sus orbes de fuego escudriñaban su objetivo, por unos instantes dudo encontrarlo y pareció levemente decepcionada, hasta que una leve sombra escondida tras un muro le indicó el camino. A paso pausado se aventuró hacia quien pensaba que era su marido.

Con cierta cautela observó tras el muro, sus ojos carmín brillaron intensamente al ver semejante escena, su corazón palpito rápidamente, mientras una suave luz titilaba por sobre un Ryoma dormido, que a simple vista parecía una inocente criatura, al menos, para la soñadora mirada de Sakuno. Si había algo que le gustaba a esta joven esposa, era deleitarse viendo como él dormía placidamente.

¿Piensas quedarte todo el día ahí? – emitió con tono indescifrable, logrando sobresaltarla.

No quería… despertarte – expresó avergonzada – lo siento.

No lo hiciste, te sentí llegar desde el principio – afirmó sonriendo, mientras se enderezaba.

Una vez logró posicionarse bien, dirigió su mirada ámbar para reencontrarse con su esposa. Cual fue su asombro al presenciar tan bella imagen, Sakuno aún traía puesto el traje de la cafetería, un vestido como de sirvienta antigua, además de llevar el pelo peinado en dos largas trenzas, que le daban un aspecto infantil y misterioso entre tanta ropa que la cubría, obviamente demasiadas fantasías cruzaron por la mente de Ryoma.

Traje el almuerzo – esbozo con timidez, al verse inspeccionada tan detenidamente.

Claro, siéntate – dijo, señalando un espacio a su lado.

Mientras comían, el silencio circulaba por todo el lugar, un ambiente normal entre ellos que no les incomodaba en lo absoluto. A pesar de estar placidamente comiendo, el joven impasible no podía dejar de observar embelesado a su dulce esposa, disfrutando con los rayos de sol que la bañaban difusamente, logrando aumentar el deseo en los ojos ámbar.

Te vez hermosa con ese vestido – señaló sin apartar su mirada, provocando un leve sonrojo en ella.

G-gracias – respondió avergonzada, mordiendo suavemente su labio inferior.

Pequeña, por favor no hagas eso – menciono controlando sus instinto, para el cada gesto de su esposa era una real provocación.

¿Qué cosa? – cuestionó con aparente inocencia, para Ryoma era una constante interrogante saber si ella, hacía las cosas a propósito o no.

Morder tus labios – pronunció, mientras se acercaba peligrosamente a ella.

Antes que Sakuno se percatara de lo que su esposo le reclamara, sus carnosos labios fueron capturados en un apasionante beso, que sin consentimiento se apoderó de toda su boca, recorriendo autoritariamente cada espacio que se le permitía. Liberándola levemente, se acomodó para quedar frente a ella, observándose por unos instantes, le acarició el cabello como si fuese una indefensa criatura, mirándola con ternura, pronunció.

Pequeña¿sabes que te amo, cierto? – expresó de improviso con algo de incertidumbre en sus palabras, desconcertando un poco a Sakuno.

Yo también te amo – complementó, todavía sin comprender la declaración, pues no era normal en Ryoma ese tipo de comportamiento.

Entonces, nunca dudes de eso – solicitó con seriedad.

En esos instantes esas palabras no tuvieron tanta relevancia, por un lado, el joven impasible por una necesidad desconocida dejo fluir ese mensaje, sin comprender a cabalidad su real significado. A su vez, la chica de ojos carmín recibió aquella petición sin cuestionar nada, pues a su entender no tenía mayor explicación, a pesar de la extraña actitud de su marido.

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El descanso llegaba a su término, las chicas tenían que retornar a su salón para reemplazar a sus compañeros, resignadas por el momento, ya que no podrían averiguar nada más. Antes de volver, decidieron entrar al baño para refrescarse, sin suponer que acabarían encontrándose con una desagradable persona.

Sabes una cosa, Tomo-chan – dijo con cierta esperanza – creo que no debemos preocuparnos tanto – expresó aliviada.

¿Te refieres a Moyoshi? – expresó dubitativa.

Sí, sobre eso mismo – contestó segura – por lo que me contaste, ella es una buena chica, al menos eso parece. Quizás, Fuji la esta engañando – intentó decir convencida.

Puede ser, yo tampoco creo que Moyoshi sea una mala persona – mencionó la chica del lunar – nunca supe que halla hecho algo de que preocuparse. Se parece mucho a Sakuno, así que creo que no debemos preocuparnos demasiado – aseveró más tranquila, siendo apoyada por su amiga.

Sabía que el ambiente olía a perdedoras – anunció una voz salida de uno de los cubículos.

Pero miren que salió de la cloaca, la zorrita apestosa – emitía despectiva Ann – ¿qué, viniste a visitar a tus parientes? – sonrió burlesca.

Por este instante ignoraré tus burlas – dijo seria, para desconcierto de las chicas – las escuché hablando de Sachiko, veo que ya la conocieron.

¿Y qué con eso? – contestó curiosa la castaña.

Déjenme decirles algo – mencionó – Sachiko, no es lo que parece, esa carita de ángel que tiene es solo una máscara que usa para engañar a la gente – confesó maliciosa.

¿No se supone que ustedes son amigas? – preguntó extrañada Osakada.

Sí, por eso mismo se quien es – afirmó segura – será mejor que tengan cuidado con ella, por que vino a recuperar lo que es suyo – informó sincera, no porque quisiera ayudarlas, sino por venganza.

¿A qué te refieres? – interrogó dudosa Tachibana, pero al mirar la vista insinuadora de la chica, agregó – acaso ¿hablas de Echizen? – la aludida solo esbozo un gesto de afirmación – eso será imposible, además, dudo mucho que esa chica tenga esas intenciones. Sabes una cosa zorrita, no todas las mujeres son tan arrastradas como tú – expresó sonriente.

Piensen lo que quieran – mencionó sin ofenderse – luego no vengan a pedirme ayuda – emitió, para salir del baño.

¿De qué hablas? – exigió respuestas - ¿qué están planeando tú y Fuji? – expresó dudosa.

No tengo nada que ver con ese traidor – espetó molesta – pero les diré algo, Sachiko viene a recuperar a Ryoma y ella siempre obtiene lo que quiere – aseguró sin titubear, abandonando el lugar.

Ambas jóvenes quedaron absortas por lo escuchado, si antes estaban invadidas por las dudas, ahora definitivamente, habían sido sobrepasadas. La confesión de Kurosawa no tenía fundamentos para ellas, era imposible imaginar que les estuviese ayudando o facilitando información, demasiado inverosímil como para creerlo, sin embargo, era mejor mantenerse alertas por cualquier cosa.

Hasta la próxima...


Es todo por hoy, espero lo hallan disfrutado y no sea tan decepsionante, es muy díficil complacer a todos los lectores, de todos modos, seguiré buscando inspiración y concluir la historia de la mejor forma posible. Hasta pronto, nos vemos