-DEMONIOS BANDOU! DIJE DEWA! DEWA MASAOMI- Grito
-... QUE?! - Grite realmente sorprendido.
-Rompiste tu promesa! -Replico infantil en lo que me señalaba.
-Y UNA MIERDA CON LA PROMESA! - Le di un puñetazo a chitose en la mejilla
~~Unos minutos, gritos, y una bolsa de hielo después
-Explícate- Le ordene cruzándome de brazos.
-Fuimos a un bar, tomamos...- Comenzó a mover los brazos de forma rara y estaba temblando ligeramente.
-¡¿Lo emborrachaste?!-
-N-no! ¿Demonios no confías en mi? –
- ¿Se te olvida que eres Chitose? –
-Tsk... bueno bebimos, bailamos y después de unas horas lo traje a casa-
-¿Porque aquí? –
-Mi casa estaba más cerca que la de él y era muy noche, pero eso no importa, ¡déjame terminar!-
-Tsk -.
- Entonces lo recosté en la cama, me desequilibre y lo bese por accidente, luego...- Miro a otra dirección.
Negué con la cabeza y con cara de asco-No quiero detalles, ¿pero lo hiciste o no? –
-No, pero estábamos apunto de que asi fuera-
-Y... ¿Si lo sabia o estaba muy tomado?- Enarqué una ceja.
-Muy tomado-
-Dejemos pasar unos días y si no regresan los recuerdos, lo mejor sería hacer como que nada paso. Porque no es importante cierto?-
-Y-yo... - El castaño no sabía si decirle a Bandou o no por sus sentimientos- ...Para nada importante-
-Bueno, ya me voy-
-¡Espera bandou! Yo siento mi estomago raro y todo me da vueltas, también me siento caliente, creo que estoy temblando- Menciono mirando ambas manos- Y lo que pasó no logro olvidar lo... -Dijo con ligera angustia- ¿Por qué es? –
-Puede ser que estés con sentimiento de culpa o...- Se detuvo y miro a Chitose ladeando ligeramente la cabeza.
- ¿O qué?-
-Que estés enamorado... aunque eso no pasaría- Comenzó a reír- Ni puedo imaginármelo de ti- Una corriente paso por la espalda de Chitose, esa palabra lo alarmo, realmente podría haberse enamorado del? Imposible! El ama a las chicas! Aunque Dewa es más lindo que cualquier chica... Diablos en que pienso. -Golpeo su cabeza con su mano-
-Estas bien? –
-Si, lo mejor será que tome una ducha o algo asi- Se despeinó ligeramente.
-Ok -Salió por la puerta
~~~ Día actual
-Chitose, Masaomi no recuerda nada- Bandou habló después de entrar a la habitación del mujeriego.
-Bien...- Dijo con su cara contra una almohada.
Se sentó en la esquina del colchón -Ahora necesitas salir de aquí e ir al bar-
-¿Tengo qué? - levanto un poco la mirada.
-Masaomi esta comenzando a sospechar- Respondió inmediatamente y luego hubo en silencio corto.
-Lo haré mañana...- -
Ok - Se levanta y da la vuelta- Pero si no vas te llevaré a patadas! –
-De acuerdo...- Volví a cubrir mi rostro
Y como le prometí a Bandou a el día siguiente fui al bar, caminaba a pasos cortos sin querer llamar la atención, abrí la puerta y no estaba ahí-Ufff- Solte.
Camine por el interior, me acerque a la barra y tome asiento.
-Buenos días - Dijo Kusanagi que me daba la espalda.
-Buenos días...- Cuando respondí y supo quien era yo, el se volteó a verme.
-WOO! – Grito asustado intentando atrapar la copa que escapo de sus manos- ¿Que te pasó?-
-No he dormido bien...- Deslice mi mano por mi cara con algo de frustración.
- Si que se nota- Sonrió ligeramente- ¿Qué haces aquí si estas mal? –
-Bandou me pidió que viniera, pero no lo veo-
-Se fue con- Miro por encima de mi- Ya regreso –Sonrió.
-Hay, viniste - Dijo alegre la voz de bandou y poco después una mano detrás de mi se apoyo en la barra.
Me voltee para verlo -Tal como pedist-… Aquel no era bandou, era Dewa a una muy corta distancia tanta que sentía el choque de nuestras respiraciones.
- Wo~ -Estaba a punto de caer hacia atrás y cerré con fuerza mis ojos esperando el golpe, pero nunca llegó- ¿Eh? - Sentí y una cálida mano me sostuvo, abrí mis ojos y lo vi, era Dewa el dueño de esa mano tan cálida que me ayudo, mi mirada se poso en los profundos ojos de Dewa por un momento el cual sentí eterno. Sin saber que hacer lo le seguí mirando, poco después reaccioné que Dewa también tenia su mano abrazándome por la cintura por lo que no pude evitar el sonrojo y lo retiro de inmediato, cayendo al suelo.
-Estas bien? - Pregunto preocupado ofreciéndome su mano, la cual no tome por miedo a no soltarla.
-Si lo estoy... sabes, tengo que irme -Me levante sin su ayuda.
-Pero... –
-Adiós- Dije sin mirarlo con mi rostro ardiendo caminando rápidamente fuera del bar para ir a mi casa.
