Hola! Me he tardado u.u no me maten! *cri cri* Bueno, no hay nadie que me mate *se encoje de hombros* ok, para todos los fans imaginarios! Aqui esta...el CAPITULO 4!

Advertencias: ¿Tengo que repetirlo? *mira a alguien* ¿si? Ok. Errores, tal vez. Hago lo que puedo, pero me estoy quedando ciega :3 Los personajes de Marios Bross no me pertenecen, y esa frase tampoco. Es de Matt77 n.n

Disclaimer: Death Note es de unos japoneses que conoci en...mentira. No los conozco. Je, bueno. Pero Death Note no es mio. Y el fic menos TToTT

Disfruten y...COMAN FRUTAS Y VERDURAS :D


Orgullo y prejuicio...

Me gusta la literatura, leer cosas que me interesan, soy algo bohemio y me gusta la tranquilidad, la soledad y las cosas a mi estilo. A pesar de ser joven me considero un anciano, por tanto me apabullan muchas personas a mi alrededor, que me miren, me juzguen o me señalen.

A decir verdad ese es más comportamiento de un niño que de un anciano, pero el punto en toda esta situación, es que solo había pasado un par de horas en esta casa y ya me sentía encerrado.

Recostado, miraba el techo y en esa excesivamente cómoda cama, dejaba que mi imaginación volara, mas allá, de los muros, de la roca y el concreto, hasta llegar a la carretera, donde las líneas blancas y el viento era mi compañía y todo quedaba lejos, muy lejos.

No había mafia, no había hacker, no había situaciones complejas y muchos menos una definición tan etérea, que se reduce a una sola palabra, familia.

-El azul es un color-Murmuro, desde un sofá, de su amplia habitación. Estaba totalmente encorvado, sus piernas salían fuera de los posas brazos del sofá, su torso enrollado en una frazada y usando una pijama que cualquiera haría reír, es decir ¿quién usa unos pantaloncillos de Mario Bross y una camiseta de un extraño dinosaurio, que el muy amablemente me presento como yoshi?, pues me imagino que él.

Este chico de personalidad tan extraña, había derribado todos mis prejuicios, en el instante que había entrado a mi club nocturno usando una máscara de Guido de Fawkes, pues hasta un segundo atrás, tenía bien claro cuál era mi plan.

Mire a mi alrededor y salí de la cama, tome mis botas y de puntillas camine hacia la puerta, de esa habitación, para finalmente caminar hacia mi libertad nocturna, mientras pensaba, en como había llegado hasta aquí.

Este plan había nacido de una lectura, de un extraño libro el cual decía que un buen cazador, logra cazar hasta la presa más esquiva utilizando un plan básico que consta de tres partes, el señuelo, la trampa y la captura.

Un animal muy esquivo, requiere un señuelo bastante sofisticado, una trampa elaborada y la necesidad de capturarlo sin fallas.

Lo primero que tenía que lograr es la trampa, esta tenía que ser buena y por tanto constaba de dos partes.

La primera convocar al pequeño David, pues su pelea con este Goliat no había acabado. Al pequeño niño le di tarea de que desarrollara un programa, que pudiera liberar las decenas de páginas que el hacker había capturado y colocarlo en un dispositivo, de fácil transporte y que no levantar sospechas de ningún tipo, que no fuera metálico y que se pudiera destruir fácilmente después de terminada la labor

Para aquel niño, este trabajo no era otra cosa que un simple juego, así que podía decirse que eso estaba cubierto

La segunda parte, seria llamar a todos los jefes y a su personal, a una fiesta privada, en el candado sin llave. Estos asistirían a esta fiesta, sin portar armas de ningún tipo, pues el único problema que quería manejar era al hacker y no a decenas de jefes, que desean boicotear a su líder. Y ¿por qué hacer todo esto?, simple, quería ser invisible y tener una coartada.

La trampa estaría montada, en pocas horas, solo esperando el ingreso del pequeño y endemoniado hacker.

El señuelo. Era claro el mensaje del hacker, no deseaba a chicas o dinero, muchos menos poder, entonces ¿Qué deseaba?. Esa era mi gran duda, pues a decir verdad, podía conseguirle a cualquier chica, la suma que el deseara y el poder dentro de mi paredes, pero más allá de eso, no tenía nada más que ofrecer… A menos que…medite por unos breves segundos, mientras veía a mi personal correr de un lado a otro, a menos que yo sea el señuelo. Suspire, imaginando la clase de hacker que enfrentaría, es decir, un chico cubierto de acné, con lentes de marco grueso, tan pálido producto de días sin salir al aire libre y tan baboso, que tan sencillamente imaginar cualquier amistad, por mas falsa que fuese, me causaba escalofrió.

En aquel momento, David se aproximó a mi oficina y traía consigo una pieza de gran belleza, un crucifijo, pequeño, pero lo suficientemente grande para contener un dispositivo usb. La explicación del chico fue breve, solo inserte el dispositivo y el programa se encargara del resto. Acezará a la computadora del hacker y liberara el antídoto, deberá mantener al hacker distraído, por lo menos unas cinco horas, me advirtió el pequeño y yo asentí tomando el crucifijo y colgándolo de mí cuelo.

La trampa y el señuelo estaba listo, solo me faltaba la captura y eso se tardaría un poco pues debía asegurarme que el hacker confiara en mí y así poder distraerlo por cinco horas.

Esa noche, esperaba al hacker, viendo los monitores de las cámaras de seguridad.

Los vidrios polarizados de un auto sin placa, me impedía ver quien era mi enemigo y la cosa no mejoro, cuando el chico bajo del auto usando la máscara de Guido de Fawkes.

Me di cuenta que era bastante astuto, así que mi trampa sufriría una modificación.

Uno de mis guarda espalda más grande y atemorizante fue presentado ante mí, su misión aterrar al hacker y hacerse pasar por mi, no debía ser un blanco fácil…Los minutos corrían y finalmente lo vi entrar.

Note sus manos pálidas, lo que corroboraba mi estereotipo, pero no era una ratón de biblioteca, el chico no se atemorizo con aquel sujeto que podía haberlo destrozado, en cambio, miro con detalle a todos los presentes, de una manera, como si tratara de encontrar algo o alguien.

Lentamente lo vi caminar hacia mí y detenerse justo al frente, un escalofrió recorrió mi espalda y temblé solo al escuchar su voz.

Me había encontrado, dentro de la multitud, su mente obviamente es despierta, es más que un chico que vivía de los juegos y de la adicción de burlar los sistemas de seguridad, pero tenía un gran defecto y era su ingenuidad.

Casi estallo en risa, cuando vi su mano llena de tinta, mostrándome que el arma con que me apuntaba era falsa.

La verdad, todos mis prejuicios y concepciones, se anularon cuando finalmente lo vi arrodillarse frente a mí y mostrarme su rostro. Parecía un chico en extremo dulce y tierno, alguien que por una razón muy grande se había arriesgado y tratado de embaucar a un estafador.

Sus ojos verdes, su piel blanca y su cabello tan rojo, solo resaltaba una característica única y difícil de encontrar y esa es la pureza.

A pesar de poseer tan noble característica, el chico, cometió el mayor pecado del mundo de la mafia, confió en un completo extraño….

Bajaba lentamente las escalera de aquella enorme mansión, que Matt llamaba hogar, parecía un lugar extraño y sus habitantes mucho más, pues apenas llegue, el pelirrojo, me presento a su hermano menor o al menos eso es lo que yo suponía.

Lo encontré en el suelo, vestido de blanco y jugando con muñecos, es albino, y tiene una forma de mirar muy extraña, le dicen Near y su voz, aterra.

Poco después conocí a su primo, vaya chico patético, bastante arrogante y orgulloso, con una actitud de dueño del maldito mundo. La verdad me incomode, pues sentí como si me desnudara con la mirada, como si me estudiara y a la vez buscara saber más de mí. En definitiva no debía acercarme a él, no sin antes entender que se traía entre manos.

Estos dos personajes, no fueron muy relevantes para mí, hasta que Matt, me presento a su padre, un anciano por demás silencioso y que automáticamente reconocí, Watari o W, mi gran enemigo en los negocios. Un hombre cuya imaginación y habilidad es legendaria, nunca pensé que la vida y el destino me permitirá destruir a mi gran enemigo desde los cimientos mismos. En aquel momento, mi mente construía un plan, para destruir a W, cuando de la nada, apareció el hermano mayor de Matt, al verlo mi sangre se congelo y solo pude decir

-L-

Un chico unos cuantos años mayor que yo, pero que se había encargado de atrapar y desmantelar, a la gran red, que construyo mi protector. Era un chico que me habían enseñado a odiar, pero a decir verdad admiraba. Su inteligencia, autosuficiencia y habilidad, me deslumbraba y más que detestarlo, lo idolatraba.

El pequeño hacker, me había acercado a mi enemigo y la persona que admiraba, de un solo golpe y de forma inesperada.

En aquel, momento entendí dónde provenía la habilidad de Matt, aunque algo no estaba funcionando, algo no estaba bien.

Decidí ignorar todo, mientras salía de la enorme casa, que sería mi hogar, por casi dos semanas, solo para encontrarme con mi alma gemela.

Mi hermosa y celestial motocicleta, el único lugar donde podía ser libre, era mi espacio y todas las noches, salía a buscar esa libertad, que vivir en la mafia me había robado.

Mi mano derecha acaricio con ternura la suave pintura negra, de mi motocicleta y suspire dando a entender que este era mi trozo de libertad mi espacio, para ser feliz y nada ni nadie me lo podía quitar.

Tome el casco negro y como si fuese mi corona, me lo coloque en mi cabeza. Este estaba hecho a la medida, es decir que sentía que mi cabeza estaba en las nubes, baje el visor, moví mi cuello para relajarme, subí a mi motocicleta, haciendo que el cuero de mis pantalones sonara y cuando estuve a punto de encenderla, escuche una extraña voz.

-¿A dónde vas?- Me pregunto, haciéndome girar en su dirección y ver a un chico a medio vestir, es decir, unos jean apenas ajustados, usando una camiseta de yoshi y un zapato puesto y el otro sostenido en la mano.

-No te importa- conteste encendido mi motocicleta, pero antes de ponerme en marcha lo vi atravesarse en mi camino

-A donde vayas yo iré contigo- Dijo enfrentándome. Yo arque mi ceja y suspire, pues me debatía entre arroyarlo y salir de esto de una buena vez y dejarlo venir conmigo…

Por uno segundos, que parecieron horas, lo sopese, hasta que…

-Retrae las garras Matt- Grite, sintiendo como el chico se aferraba con fuerza a mí.

-Es que vas muy rápido-se quejó – Y tengo frio- Yo reí por debajo

-Eso es parte de la diversión.

Había decidido traerlo conmigo, al fin y al cabo necesitaba ganarme su confianza, aunque en honor a la verdad, su apariencia era bastante patética.

El camino nos alejaba de su hogar mientras el pelirrojo no levantaba la mirada para nada, pues podía sentir su agitada respiración, golpear con mi delgada chaqueta de cuero.

Por qué negarlo, al principio me molestaba, pero ahora sentía pena, pues lo único que me mostraba con su actitud, es que era un pequeño chiquillo que ha vivido consentido y sin sufrir por nada en esta vida.

La noche, las estrellas y la luna eran los únicos testigos de mi nueva plaga, aunque su presencia, no me arrumaría mi espacio de libertad.

Lentamente la carretera, dio paso al barrio más bajo de esta ciudad. Se podía ver la decadencia de la sociedad. Trabajaba en la mafia pero eso no necesariamente implicaba que aceptara y avalara este comportamiento.

Reduje la velocidad, ignorando la pobreza, suciedad y demás vicios de este pequeño lugar, solo para estacionarme en un enorme lugar de una tienda muy antigua.

-¿Podrías soltarme?- Dije, empujando a Matt, que tenía la piel de gallina.

-¿Dónde estamos?- Pregunto, viendo el lugar muy aterrado, era obvio que no estaba acostumbrado.

Yo me limite a verlo con desde y a bajarme de la motocicleta. El chico me imito, no sin antes detenerse y sacar algo de su bolsillo.

Un pequeño tubo y temblando lo llevo a su boca

-¿Qué crees que haces?- Cuestione viéndolo con rabia, luego de quitarme el casco

-Yo.. eh… yo- El chico dudo.

-Aquí no se fuma- Grite, tomando el cigarrillo de su boca y lo lance al suelo- Ahora muévete- Dije, tomándolo por la camiseta y jalándolo conmigo.

Entramos a la pequeña tienda, en donde se vendía afrodisiacos, sustancias antiguas y té milenarios.

-Señor Quang- Grite abriéndome pasos entre las cosas de la tienda. Matt parecía absorto, viendo las pequeñas cosas en vitrinas que posiblemente tenían siglos sin limpiar.- Es Mello, vengo por mi encargo- Agregue, llegando al mostrador.

Me recargue en él, para ver con detenimiento al chico, parecía un niño. Era curioso, y cuando observaba algo que le llamaba la atención, abría por demás sus ojos, como si con ellos quisiera tocar aquellos objetos.

Incline mi cabeza solo para admirar un poco al ser que tengo al frente, así que note, sus fuertes brazos expuestos, porque su camiseta no tenía mangas y su piel excesivamente blanca… y sus piernas… ¿Qué me pasa? ¿Desde cuando detallo a los de mi género?, me recrimine, saliendo de mi observación, solo para notar, como el chico extendía su mano y estaba a punto de tocar un extraño mono de jade.

El chico aproximaba su mano y de la nada un extraño bastón la golpeo.

-Auch- grito Matt de dolor y yo me reí por debajo.

-Se mira, no se toca- Dijo un anciano de barba blanca y de paciencia ilimitada-

-Lo siento- Murmuro Matt, masajeando su mano.

-Está bien- Contesto el hombre y yo me aproxime a él e incline mi cabeza.

-Señor Quang- Dije.

-Ohhh, Mello, veo que trajiste compañía- Dijo el hombre apoyándose en su bastón, para susurrarme- Parece un buen chico, nunca imagine que te gustaran de ese tipo.

-¿Gustar?- Dijimos Matt y yo al mismo tiempo.

-No, no, señor no- Intervino Matt, posando su mano en el hombre.

-Ummm, manos fuertes. Es curioso y de mente despierta- Me dijo- De noble corazón, pero ten cuidado Mello, piensa más de lo que dice- El señor Quang, comenzó a golpear el suelo con su bastón y así se liberó de Matt- Es una ganga.- Añadió, caminando lentamente

-¿Es invidente?- Me pregunto Matt acercándose a mí.

-Desde niño- Dije.- Bien, vine por mi pedido.

-Claro, claro- Respondió el anciano caminando hasta su mostrador, para luego buscar en el, mis dos preciosa cajas doradas.- Como siempre Mello, de la mejor calidad.

-¿Qué.. Qué es?- Pregunto Matt con dudas.

-Chocolate, el más fino del mundo- Conteste, pasando mis manos sobre la caja.-Gracias Señor Quang.- Añadí haciendo una pequeña reverencia, para girarme y comenzar a caminar hacia la salida

-Amm- Escuche la voz de Matt-¿Cuánto le debemos?.

-¿Qué?- Pregunto el señor Quang.

-Pues no lo sé, ¿Cuánto crees que valga?- Le cuestiono.

-Lo suficiente, para que usted no le ponga precio- Dijo el pelirrojo y allí pensé que lo que me faltaba es que el chico interviniera en mis negocios. Camine hacia él lo tome del brazo y comencé a arrastrarlo hacia la salida, mientras él me decía que debía pagarle algo por los chocolates.

Patee la puerta del establecimiento y lo empuje hacia el estacionamiento, haciendo que él cayera de espalda, para así ponerlo en una posición en la cual pudiese ser más aterrador

-Eres un maldito idiota- Grite- No le doy dinero al señor Quang, por qué tan sencillamente, es su paga por su protección- Suspire y vi los enorme ojos que me miraban confundido- ¿Crees que un hombre ciego puede vivir en este lado de la cuidad? O ¿acaso piensas que las hierbas milenarias, dan lo suficiente como para pagar mil dólares a la semana?- El chico movió su cabeza en señal de negación- Los chocolates son solo una forma de darme las gracias y aunque no sean caras, es su forma, pero obvio que eso se escapa de tu comprensión, pequeño chiquillo rico que jamás sufrió por nada- Me detuve frente a él y lo señale- Ahora de pie, volveremos.- Me aleje de él maldiciendo y vociferando palabras, nada agradables

-¿Crees que soy un chiquillo rico? O ¿que no he sufrido por nada?- Apenas murmuro-No conoces nada sobre mi- Añadió, mientras se ponía de pie- Y si tienes tanta prisa, pues puedo volver solo.

-Por Dios, no seas iluso- Dije, tomando mi casco- Serias carne para perros.

- Bien, lo que tú digas- Respondió, sacudiendo sus pantalones y comenzando a caminar lejos de mí.

-Como desees- Dije subiendo a mi motocicleta y sin si quiera colocarme el casco, la encendí y me aleje del Matt abandonándolo a su suerte.

Orgullo, es un trago amargo, difícil de tragar, si se puede redundar. El orgullo es algo que a mí me sobra y que él también tiene demás.

Eso era lo más obvio, pero lo menos evidente es, que esto podía afectar mis planes, por que más allá de recuperar mis páginas, estaba el hecho que estaba cerca de mi mayor enemigo.

El orgullo, es algo difícil de manejar y más complicado de empaquetar y desechar. Suspire y me detuve en medio de la vía. Detrás de mí su casa y la posibilidad de cinco horas libres, liberaría mi sitios web y saldría sin un rasguño, delante de mí, un hacker, un simple hacker…

Orgullo, nunca es sencillo tragarlo…Di la vuelta y decidí ir a buscar al hacker y fue fácil encontrarlo, pues caminaba con las manos en los bolsillos y su cabello rojo, ondeando.

Baje la velocidad de mi motocicleta y grite.

-Sube-

-No- dijo, lanzando humo por su boca

-No seas orgulloso, sube- Repetí.

-No soy orgulloso- contesto deteniéndose frente a mí- Y tampoco soy un chiquillo rico- Añadió con amargura-

-Ok, ok, pero…Debes admitir, que tu vida no es precisamente de sufrimientos y..

-Soy adoptado, mi padre no es Watari, lo mismo aplica con mis supuestos hermanos- Dijo y yo suspire y sentí un dolor en el pecho, no estoy acostumbrado a no tener la razón.

-Solo sube de una buena vez, no estoy interesado en tus dolores, esto es negocios y debes recordarlo- Respondí, endureciendo mi carácter y mostrándome inflexible. Matt agacho la cabeza y agrego.

-Tienes razón, son solo negocios- Murmuro, para luego caminar hacia mí y subirse a la motocicleta.

Durante todo el camino, Matt no hablo o si quiera se movió de ruta a su casa.

Cuando llegamos a su habitación, el chico tan sencillamente, se acomodó en su sofá y cerró los ojos y yo extrañamente me sentí mal, pero el cansancio me domino hasta que me quede dormido.

-Matt!- Escuche a una chica gritar.

-Linda por favor suéltame- Murmuraba el pelirrojo, empujando a una chica que parecía en muy fastidiosa.

-Oh, este debe ser Mello- Dijo acercándose a mí, antes de incorporarme de la cama- Mi tío Watari, debe confiar mucho en ti Matt, para dejar que este chico duerma en tu habitación.- Agrego guiñándole el ojo y en ese instante recordé la expresión del anciano, cuando le dije que me quedaría en la habitación de Matt y que no era necesario que arreglara un espacio para mi….Posiblemente él no me entendería, pero mis razones, para estar cerca de Matt, eran muy distintas a las que él podía imaginar….

-Linda, no digas idioteces- Respondió Matt, sentándose en el sofá.

-Claro, son idioteces, pero lo que no es una idiotez, es que es tarde y hoy es el ensayo de la boda de Light- Aclaro la muchacha, corriendo, para sentarse al lado de Matt. El chico, suspiro y acaricio su rostro – Lo olvidaste, lo sé. Ahora a vestirse.

-¿A vestirse?- Pregunte.

-Claro, como eres el mejor amigo de Matt, estas invitado- Señalo la chica y yo me deje caer en la cama lanzándome una almohada en la cabeza….

Irónico, es esta situación, es decir, no creo en las bodas, las uniones, los compromisos y por un demonio, soy un estafador y estaba en la meca del tedio y de la cursilería, entiéndase un ensayo de boda, en el jardín de la casa de Watari, he de acotar, que es el jardín más grande y bonito, que había visto en toda mi vida.

-Y ¿eres la novia de Matt?- Me preguntaba la chica flor, mientras yo tomaba asiento en una de las bancas al azar, pues no sabía, si era familiar del novio o de la novia.

-¿tú que crees?- Mi voz salió potente y gruesa y la chica me miro sorprendida.

En honor, a la verdad, pues no era tan irónico, pues las bodas, actualmente son consideradas, como las mayores estafas del mundo. Me estire, busque una barra de chocolate de mi bolsillo, la abrí y me dispuse a admirar el espectáculo.

-Como siempre llegas tarde Matt- Dijo Light.

-Lo siento- Contesto el pelirrojo, parándose a un lado de su supuesto primo.

-¿Trajiste los anillos?- Cuestiono el novio.

-No.. es solo una práctica- Respondió el hacker un poco incómodo, mientras a sus primos se le volaban los tapones

-No Matt, no es solo una práctica, es el ensayo general, la boda será en dos semanas y a ti te da por olivar los anillos- Grito el chico, con rostro de demente.

-Están en mi habitación, puedo irlos a buscar no hay problema- Dijo Matt, realmente apenado.

-No, ya causaste suficiente daño. Diablos, no sé cómo puedes ser mi padrino, eres torpe- Le recrimino Matt- No sé cómo harás, para cumplir con la cláusula W, antes de mi boda. Eres un causa perdida- Sentencio Light, mientras Matt agachaba la cabeza y en ese preciso instante, una de mis ideas, más suicida y brillante llego a mi mente. Termine de comer mi barra de chocolate y me levante de mi silla, para acercarme a él.

-¿Sucede algo?- Pregunte mirando a Light.

-Es que Matt, olvido los anillos- Respondió el novio.

-No seas tan duro, con mi Matt- Pronuncie, acercándome al pelirrojo, que me veía confundido. Rodee su cintura con mi mano y con mucha delicadeza, pose mi otra mano en su pecho, para acariciarlo con ternura-Es que tuvo una noche muy agitada. Si tú me entiendes.- Dije

-¿Qué?- Pregunto Light, sin si quiera creer lo que sus ojos captaban.

-Solo, no te alteres y deja de molestar a…- En ese momento, recordé que en los múltiples libros sobre amor que había leído y siempre mencionaban una forma especial de llamar a la pareja y no se me ocurrió otra mejor que esta…- A mi cachorro- Vi a Light que parecía no estar muy convencido, así que decidí darle una muestra más contundente. Tome el rostro de Matt con mis manos y finalmente acerque mis labios a los suyos, posando en ellos sexy y lento beso, que hizo que Light, se le cayera la mandíbula y que Matt, se volviera de gelatina. No entendía muy bien que locura hacía, pero la verdad, es que al entrar en contacto con sus labios una extraña sensación recorrió mi cuerpo, mientras que él temblaba como una hoja, entre mis manos…Es dulce y a la vez excitante…Nos separamos lentamente y yo entre mareos y desatinos dije- Ahora permíteme a mi novio, por unos segundos…- Tome a Matt, por la mano y comencé a alejarlo del altar, frente a la mirada atónita de todos los presentes.

Busque un lugar solitario, para así poder hablar con él..

-¿Qué… que.. que .. fue eso?- Pregunto Matt, aun sonrojado y su respiración agitada.

-Mi cambio de planes- Respondí- Yo quiero mis páginas y el cincuenta por ciento de lo que sea de la cláusula W- Añadí.

-Pero aun no puedo, es decir, la cláusula, indica sagradas nupcias, matrimonio, unión y….- Matt, se mareo un poco y dudo- Es decir, tu y yo, pues…

-Mira, no tendremos que casarnos, solo hacer que esto se crea y además, piensa, no tendrás que casarte y se objetivo, no podrás conseguir a ninguna chica que te acepte, en menos de dos semanas- Dije viendo al pelirrojo, que automáticamente comenzó a pensar en mi propuesta.- Dejemos el orgullo y el prejuicio de lado, en esta situación ambos ganamos-Matt hizo una extraña mueca y hablo

-Te daré un veinte-

-Que sea treinta- Refute

-Está bien, treinta- Respondió.

-Entonces, ¿somos novios?- Pregunte, estirando mi mano para estrecharla.

-Me supongo- Contesto él tomando la mía…

Sonreí, pues mi plan estaba saliendo mejor de lo que me imaginaba.


Emmm...pues si. éste fue el capitulo 4. Gracias por leer, a todas mis queridas amigas. Alexa, Lexy, A.J, J.J, Ale y Jaswhit. Oh, esperen. Todas ellas soy yo n.n Jejeje. Tengo muchas personalidades. Pero seria raro sacarlas aqui porque, bueno, me conocen medio cuerda y tengo una compañia mega ultra importante que no puede ser manchada con mis locuras :3

Gracias por leer y gracias por el review (Izumi Masenv.B) REVIEW! OK GENTE? Solo un genial review. Pero bueno, ya me he acostumbrado a no esperar más.

Adios!