Lamento mucho la ausencia :/ últimamente me he dado cuenta que escribir en 1era persona es muy complicado para mí, sobre todo si intento imitar el estilo de Matt77, lo cual no es sencillo aunque me considero buena imitadora. Además aunque sigo shipeando a Matt y Mello ya no soy una súper fan como cuando tenía 15 años. Terminaré la historia, lo prometo. Y gracias por seguir leyendo a pesar de que tardo casi un año en actualizar :U la historia tendrá máximo 12 capítulos y por suerte no tardaré mucho en escribirlos.
Disclaimer: Death Note es de Obha y Obata. En fin, el fic es de Matt77, yo solo terminare la historia con unos pequeños cambios.
N/A: Lamento los errores gramaticales. Escribí esto a toda prisa desde ayer y apenas hoy lo termino. Después leer unos reviews en amor-yaoi que me llgaron al corazón junté fuerzas para escribir. No tengo beta así que podrían haber errores.
Decisión
La excitación recorría mis venas y por primera vez en toda mi vida no pensaba con claridad. Seguía a Matt por los pasillos de la gran mansión hasta que me detuve abruptamente en mitad del gran salón para estornudar. La cabeza comenzaba a punzarme y la molestia en mi nariz me causaba gran incomodad.
Matt se giró preocupado al escuchar el estornudo mirándome con aprehensión como un cachorro.
- Espera aquí en lo que busco unas toallas en la lavandería. – sonrió y se acercó a mí para acariciar mi mejilla con suavidad. Fruncí el ceño ante la dulzura con la que hacía la caricia y golpeé su mano lejos de mi cara.
- No te veo moverte – chasqueé la lengua desviando la mirada. El sólo recompuso el rostro y sonrió con un brillo desconocido en los ojos.
- No tardaré. Y no olvides en lo que estábamos. – comentó a la ligera. Arqueé una ceja sorprendido y rodé los ojos. Claro que el chico estaría pensando en eso. Matt se da la vuelta y corre por uno de los tantos pasillos. No puedo evitar sonreír por lo bajo mientras escaneo la gran habitación en la que estoy.
El suelo de cuadros blancos y negros tipo ajedrez, recién pulido y algo salpicado por el agua que chorreamos al entrar. De algún modo me recuerda a mi hogar. La decoración destila elegancia y aprovecho para admirar las grandes paredes cubiertas de ventanales y persianas rojas.
Camino un tanto sin rumbo hasta notar un hermoso piano de cola negro que se encontraba en el centro. No puedo evitar recorrer las teclas ligeramente con las yemas de los dedos pero antes de poder tocar alguna melodía escucho pasos detrás de mí y me giró velozmente observando a Light acercándose con una sonrisa nada agradable.
Caminaba en zigzag y cuando se hubo acercado más a mí pude notar el tufo alcohólico de su aliento. Al parecer el bien educado Light era un borracho de clóset. Arrugué la nariz ligeramente con asco hasta finalmente componer mi expresión nuevamente, poniendo una sonrisa en mi rostro.
- Al fin te encuentro – dijo con dificultad y arrastrando las palabras al final. Sus ojos parecían algo perdidos y estaban enrojecidos. Se notaba bastante que se le habían pasado las copas, pero no sabía con exactitud por qué me había estado buscando en un principio
-Vaya, Light. No creí encontrarte tan pronto. – Tal vez debería aprovechar su ebriedad y sacarle algo de información.
- Vengo a continuar lo que dejamos a medias. - ¿Eso era una sonrisa coqueta? Se veía patético. Apenas pudiendo mantenerse en pie y con su apariencia desgarbada no parecía el chico compuesto y metrosexual que recién conocí.
- ¿A esta hora? No creo que sea lo mejor. Estás muy ebrio. – No me sentía exactamente motivado a intentar algo. El tipo estaba dándome asco y aguantaba con todas mis fuerzas las ganas de vomitar.
- No es nada. – comentó como si nada moviendo la mano y balanceándose de un lado a otro.
- ¿De dónde vienes tan tomado? – pregunté dándome por vencido. Si Light estaba insistiendo en hablar conmigo más me valía sacarle algo.
- Me encontré con un socio. – dijo encogiéndose de hombros. Eso me sonó importante. Seguramente estaba haciendo negociaciones con los datos de la libreta.
- Siempre tan trabajador. ¿Algún negocio en especial? – me incliné hacia él sacando la cadera y entrecerrando los ojos con picardía. Estaba cayendo bajo y este imbécil parecía no cooperar.
- Nunca me buscaste. – recriminó haciendo un puchero supuestamente adorable e ignorando mi pregunta por completo. Me dieron ganas de golpearlo. Él podía ser in cerdo infiel pero yo no. Aunque el compromiso fuera toda una farsa.
- No tuve tiempo. – respondí a la ligera. ¿Dónde carajos estaba Matt?
- ¿Acaso Matt ya empezó a hacer bien su trabajo? – preguntó frunciendo el ceño y mostrándose furioso de un momento a otro.
- No sé de que hablas. – dije ingenuamente y desviando la mirada por donde Matt se había ido hacia tiempo. Light se acercó a mí con brusquedad y me tomó de las muñecas atrayéndome a su cuerpo.
- Ven aquí, pequeña zorra. – su asqueroso aliento alcohólico me lleno el rostro y me sacudí con fuerza de su agarre.
- Quítame las manos de encima. – escupí en su cara molesto y tratando de alejarme de él.
Parece que no le gustó mi resistencia y decidió ponerse violento. Me tomó por sorpresa su gancho derecho que colisionó con fuerza contra mi pómulo izquierdo. Para estar ebrio su velocidad no había disminuido mucho. Mi cabeza se giró por el puñetazo y mis ojos se agrandaron en sorpresa.
Por alguna razón me congelé con ese simple golpe. Recordé la mierda de infancia que había vivido. El shock paralizó mi cuerpo y no pude mover ni un músculo.
Desde pequeño estuvo solo, por mi cuenta. Vivía en las calles y vagaba por las peligrosas calles de la ciudad. Antes de encontrarme con aquel que se convirtió en mi padre a los 14 años me encontré en situaciones poco agradables.
Las prostitutas de las esquinas se compadecían de mí de vez en cuando, pero los ebrios de los bares no eran iguales. Si me veían ahí se acercaban e intentaban manosearme. Mi cabello rubio y largo me daba la apariencia de una niña y ellos estaban lo suficientemente ebrios como para notar que no lo era.
Mi resistencia los enfurecía y terminaban golpeándome hasta dejarme inconsciente. Mientras fui creciendo mi odio hacia ellos también. Eso me motivó a volverme fuerte y destruir a cualquiera que se metiera en mi camino. Pero por alguna razón ese golpe en mi rostro combinado con el olor de su aliento alcohólico me trajo una oleada de esos recuerdos que creía olvidados hace mucho tiempo.
Light perdió el equilibrio por la fuerza del impacto y se inclinó a un lado. Antes de que pudiera golpearme de nuevo sin embargo Matt estaba detrás de él apuntándole una pistola a la sien.
- Aléjate de Mello, bastardo. – dijo entre dientes. Su ceño estaba fruncido y su mano libre apretada en un puño. Poco a poco tomé conciencia de mi cuerpo nuevamente y relaje mis hombros que hasta entonces estaban rígidos. La ira recorrió mis venas y dejando olvidado el shock inicial apreté los puños listo para partirle la cara al imbécil que se dignó a golpearme.
Light giró lentamente la cabeza notando como le temblaba la mano a Matt.
- Dispárame. ¿O acaso no tienes el valor de alar el gatillo? Si es el caso, no podrás defender a Mello. – Una sonrisa fanfarrona se formó en su cara girándose completamente para ver directamente a Matt. Con su mano izquierda quitó la pistola que tenía frente a su cara tomando en cuenta el tono descolorido de esta.
Mierda. La pistola es la misma que uso cuando fue a verme. ¿Acaso Matt no podía conseguir un arma de verdad?
- Eres patético. – se burló Light empujando con fuerza a Matt y luego golpeándolo. Sin detenerse ahí, Light aprovechó que Matt estaba tirado para comenzar a patearlo sin compasión. No pude seguir mirando y decidí ponerme en acción. No por nada era el jefe de la mafia.
Yo sí tenía un arma real.
Saqué mi Desert Eagle de calibre .50 AE plateada cargándola con un suave click y posicionándola sin dudar en la nuca de Light. Este se giró mirándome con ojos entrecerrados.
- Aléjate si no quieres probar que tan real es mi arma. – Mi mano se mantiene firme frente a Light y entrecierro los ojos peligrosamente retándolo. Por alguna razón desconocida o el efecto del alcohol aún en sus venas, eso causa una risa desquiciada en Light y me enfurece aún más. Me acercó con rapidez y apunto directamente entre sus cejas. Si tan solo jalara el gatillo a este imbécil se le borraría su sonrisa estúpida.
- Mello no lo hagas. No vale la pena. – ruega Matt desde el piso. Se agarra con fuerza la nariz y de entre sus dedos escurre sangre. Tiene un ojo morado y la ropa hecha jirones. Verlo en ese estado me molesta aún más. La ira me consume poco a poco y estoy a punto de jalar el gatillo cuando Matt da una certera patada a Light en las piernas tirándolo de inmediato y haciendo que se golpee la cabeza con fuerza contra el suelo. Cae inconsciente de inmediato.
Matt se pone de pie con dificultad y se para frente a mí, mirándome preocupadamente. Ruedo los ojos y bajo el arma. Le pongo el seguro nuevamente y la guardo en la parte de atrás de mis pantalones mientras camino sobre el cuerpo inerte de Light para llegar hasta Matt.
- Vamos a mi habitación. Debo curar esto – tuerce la boca apuntando a su cara y tomándome de la mano. Caminamos en silencio dejando atrás a Light aún tirado en el suelo.
Cuando finalmente llegamos Matt saca un cigarrillo y lo pone entre sus labios para luego encenderlo mientras busca el botiquín del baño. Me siento pesadamente en la cama y froto mi rostro. Dejo mi pistola bajo la almohada como lo hago usualmente.
Que mierda de noche esta que ha pasado. Primero la estúpida fiesta y luego el imbécil de Light. Si no fuera porque tiene la Death Note y yo podría ser el primer sospechoso lo desaparecería en un chasquido de mis dedos.
Finalmente aparece Matt y toma asiento a mi lado abriendo la caja y sacando alcohol, algodón y gasas.
Sin dejarlo moverse le quité el antiséptico de las manos y lo froté en una mota de algodón para luego empezar a limpiar la sangre que escurría de su labio y nariz. Acaricié con cuidado sus heridas hasta dejarlas limpias y cubrirlas con las gasas. Me sonrío con ternura y sin pensarlo me acerqué a besarlo. No tardó en responder y tomar mi rostro entre sus manos.
Tenerlo tan cerca me encendió de inmediato y acaricié su cuerpo acercándolo a mí. Levanté su camisa algo húmeda y rota y se la quité rápidamente para luego tirarla a un lado. Sus manos siguen acariciándome y no tardamos en desvestirnos lentamente entre besos y caricias.
Y pensar que este ridículo hacker empezó nuestra extraña relación poniendo en juego mis negocios. Recordar esto me hizo detenerme en seco y apartar bruscamente a Matt que parecía ajeno a mi repentino cambio de humor. Me miró sorprendido y respirando con dificultad.
- Lo siento, no creo…que esto sea lo mejor. – desvié la mirada y me bajé de la cama alejándome de Matt.
Todo me daba vueltas en la cabeza y ya no sabía que pensar. ¿Acaso me había empezado a gustar Matt? No. Esto era un negocio. Estaba usando a Matt. Era mi camino a conseguir la Death Note y ganar dinero por la pérdida de las páginas que él arruinó. Además del tiempo que me estaba haciendo perder personalmente para tratar con este estúpido acuerdo.
Aún así me indignaba que Light asumiera que le sería infiel a Matt con él. Por alguna razón en ese aspecto si me tomaba en serio lo que teníamos. Pero aún así no sabía exactamente lo que sentía. No podía involucrar a Matt en todos los asuntos oscuros que me rodeaban y sólo porque su estúpido primo Light estaba metido en ellos no significaba que Matt podía meterse en algo tan peligroso como lo relacionado a mi mafia. Ya había salido herido la ocasión en que lo llevé conmigo al club de pelea.
Matt era demasiado raro socialmente y muy torpe como para poder salir librado de cualquier problema en el que yo lo metiera.
- Vamos a dormir entonces. – sugirió Matt algo apagado. Rodé los ojos sin verlo. ¿Tenía que ser tan patético solo porque dije que no? Negué con la cabeza y me fui a la cama recogiendo todo lo que usamos del botiquín. Se lo arrojé a Matt y este lo atrapó torpemente llevándolo de nuevo a su lugar. Me quité los pantalones y los tiré a mi lado de la cama acomodándome bajo las sábanas y Matt se acostó en el sofá.
- Buenas noches. – susurró en la oscuridad de la noche.
- Buenas noches. – respondí igualmente mirando al techo y con los brazos detrás de la nuca.
Permanecí unos minutos despierto pensando lo difícil que se había tornado la situación y tomé una decisión. Saqué mi celular de mis pantalones y mandé un simple mensaje de texto.
De: M. Keehl
Asunto: OOH
Ya casi llegamos al final y las cosas tendrán un desenlace muy interesante. No estoy muy segura de cuando actualizaré pero no será pronto. Tengo un examen de admisión para la universidad esta semana y aunque no quiera debo prepararme. Aprovecharé las pocas vacaciones que me quedan para terminar este y otros fics que aún tengo incompletos.
Por favor dejen review con sus opiniones y comentarios sobre la historia. Siéntanse libres de mandarme un PM si desean comentar algo.
Gracias por leer. Adiós.
Jassy :)
