.

..

De los Archivos Secretos de Fantasy Fics Estudios

Presentamos:

¿Conversaciones? con Noham

(Donde se cuentan las desventuras del autor siendo un fanficker)

.

#1

La historia de la esposa secuestrada

—¡Por fin! ¡Tenía tantas ganas de conocerte! —exclamó Akane feliz.

Estiró los brazos y sus manos casi llegaron a rozar al autor, que estaba sentado al otro lado de la mesa, él estuvo a punto de moverse para tratar de alcanzar a la muchacha y estrecharle las manos, pero una severa mirada de Ranma, que parecía decir «si la tocas te corto todos los dedos», lo detuvo. No podía arriesgarse. ¡Necesitaba los dedos para tipear!

—Vamos a lo importante —continuó Akane—. Verás, quiero algo muy romántico, que tenga un sabor especial, quiero que sea muy cotidiano, familiar. Sí, eso, familiar.

—Pero algún condimento de aventuras también —intervino Ranma—. ¡Oponentes! Algo de competencia también, no podemos olvidar las artes marciales.

—Sí, las artes marciales —convino Akane asintiendo—.También con algo de nuevos personajes, ¿no? ¿Qué te parece, Ranma? Y algunas porciones de humor bien sazonadas.

El autor suspiró, le estaban pidiendo historias como quien ordenaba hamburguesas en un restaurante de comida rápida. ¿Acaso no comprendían el sentido profundo del arte, lo complejo que era el proceso creativo? ¿Las horas trabajando y luchando con las palabras hasta poder poner las ideas sobre el papel y así lograr…?

—Pero sobre todo que sea romántico —Akane interrumpió sus pensamientos—. Que nos casemos… ¡No! Mejor que nos escapemos de todos los locos de Nerima para casarnos, sí, eso. ¿Qué opinas, Ranma?... ¡No, no! Ya lo tengo: ¡que Ranma me secuestre para casarnos! Es genial, tantos y tantos me han secuestrado para querer casarse conmigo ¡que ahora Ranma debe hacerlo! Nosotros nos pondríamos de acuerdo y una noche Ranma me secuestra y nos vamos lejos a iniciar una nueva vida juntos, llena de nuevos desafíos y nuevos amigos. ¡Enemigos también!

—Pero, Akane, si te aviso y nos ponemos de acuerdo dejaría de ser un secuestro, ¿no te parece? —intervino Ranma rascándose la nuca.

—¿Qué? Ah… Bien, puede ser, pero no importa, igual suena tan romántico.

—Que tampoco se le pase la mano con lo romántico. ¡Quiero peleas y enfrentar nuevos desafíos!

—Tú siempre pensando solo en eso.

—¡Es parte esencial de lo que somos! Las artes marciales, Akane.

—¿Acaso quieres poner un dojo en ese nuevo lugar al que vayamos?

—¿Dojo? No lo había pensado. Pero más bien me imaginaba ganando torneos y comenzando un camino ascendente en las artes marciales.

—Puede haber lugar para eso —asintió Akane—. ¿Sabes? Lo que yo quisiera es…

El autor se resignó, ni siquiera le daban un espacio para hablar y expresar sus opiniones. Sería duro, muy duro, se dijo mientras los observaba discutir y hacer sus planes. Ah, pero ¿qué importaba?, ¡adoraba a ese par!

Y se los quedó mirando con una sonrisa estúpida en el rostro.

.