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De los Archivos Secretos de Fantasy Fics Estudios

Presentamos:

¿Conversaciones? con Noham

(Donde se cuentan las desventuras del autor siendo un fanficker)

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#3

Los detectives salvajes

—¡Wooow! —exclamó Ranma fascinado mientras leía—. ¡Genial! ¡Soy un súperdetective!

—La súperdetective es la tía Nodoka —aclaró Akane.

—Presta atención, chiquilla, el negocio se llama S&S —afirmó Ranma con petulancia—. Somos dos detectives muy famosos.

—Como quieras —Akane no le prestó más atención y miró directamente al autor—. ¿Por qué?

—¿Por qué qué?

—¿Por qué aparezco casi sin ropa? ¿Por qué esas escenas en el baño? ¿Por qué estoy semidesnuda y solo con la camisa de Ranma encima? ¿Qué ocurre aquí? Confiésalo… ¡eres un pervertido!

El autor se ahogó con su propia saliva.

—Ejem, ejem… Sobre eso… Pues se llama «fan service» —explicó—. Es solo porque a los fans les gusta, y yo me debo a mis lectores.

—Tú te debes en primer lugar a nosotros y ya después…

—¿Viste esto, Akane? —la interrumpió Ranma—. ¡Manejo un Ferrari! ¡Súperdetective y con Ferrari! Siempre quise uno de esos.

—Como decía… —intentó continuar la muchacha—. No importa lo que los lectores pidan, tú siempre tienes que…

—¡Akane, Akane! —la llamó Ranma con ojos brillantes. Ella hizo una mueca de fastidio—. También tengo un arma, ¡y es una preciosura única! No cualquier civil puede manejar un arma en Japón, ¿entiendes? Soy Ranma Saotome, el súperdetective que maneja un Ferrari y tiene un arma. ¿Qué te parece, eh? —le preguntó con una sonrisa torcida.

Ella no le respondió, se volvió una vez más hacia al autor.

—Lo que intentaba decir es que nosotros te llamamos para que puedas cumplir nuestros…

—¡Akane! ¿Ya leíste esta parte? Derroté a todos esos tipos en menos de un minuto. No es gran cosa, lo sé, soy el mejor y puedo hacer lo que sea. Pero eran hombres entrenados y traían armas y todas esas cosas —Ranma soltó una risa de suficiencia—. Claro, nadie puede contra el gran Ranma Saotome, súperdetective, con un Ferrari y un arma especial.

Akane ya estaba harta.

—Bien, Ranma —le dijo apretando los dientes—. ¿Y ya llegaste a la parte donde la tía Nodoka te roba el protagonismo porque su historia y la de mi madre es más interesante? ¿O la parte donde tu Ferrari queda destrozado e inservible? ¿O la parte donde te roban tu preciosa arma especial? ¿Eh? ¿Ya llegaste a leerlo?

—¿Ah?... —Ranma pasó las páginas frenético—. ¿Cómo?... ¡Autor!, ¿qué está ocurriendo aquí?

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