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De los Archivos Secretos de Fantasy Fics Estudios

Presentamos:

¿Conversaciones? con Noham

(Donde se cuentan las desventuras del autor siendo un fanficker)

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#13

Crónicas de… finales anunciados

Ranma y Akane terminaron de leer y levantaron la cabeza al mismo tiempo con una expresión de incredulidad. Se miraron el uno al otro, asombrados, casi horrorizados. Después miraron al autor, que aguardaba con gran atención sus palabras, sus ojos brillaban y se frotaba las manos de la pura emoción por conocer la reacción de ellos ante aquella, su gran obra.

Ranma y Akane volvieron a bajar la mirada hacia las páginas sin cambiar su expresión de azoramiento. Y una vez más la levantaron a un tiempo para mirarse a la cara, como si fuera una coreografía perfectamente ensayada, como si ellos fueran uno solo.

—¿R-Ranma?

—¿Sí, Akane?

Hablaban mirándose el uno al otro, ignorando las caras de ilusión del autor.

—¿Cómo dijiste que lo querías de anciano? ¿De qué edad?

—Esta vez probaremos con una mujer —dijo Ranma muy sabiamente.

—Bien. Pero nada de chicas bonitas.

—Lo acepto. Mejor comencemos cuanto antes.

Se levantaron sin decir palabra y se inclinaron en una reverencia muy protocolar.

—Muchas gracias por todo tu trabajo. Ha sido un tiempo muy… —Akane dudó por un momento— interesante.

—¿Qué? —El autor estaba estupefacto. ¿Lo aceptaban así como así? ¿Nada de quejas y reclamos? ¿Nada de cambios? ¿Nada de exigencias?

—Ya no requeriremos tus servicios. Quizá nos volvamos a ver algún día.

—Adiós —agregó Ranma antes de salir de la habitación.

—Muchas gracias, autor, de verdad. Espero que seas feliz. —Akane lo saludó con la mano y salió tras su prometido, cerrando la puerta.

El cuarto quedó en completo silencio. Las luces de la computadora que estaba sobre la mesa titilaban sin emitir sonido.

—¿Ellos… ? —El autor parpadeó—. ¿Me… me acaban de despedir?

La respuesta fue el silencio.

—Tengo fans, ¿saben? ¡Tengo fans! ¡Y a ellos les gusta lo que hago! —le gritó a la puerta cerrada.

Después hizo una mueca y abrió un documento nuevo. Bien, la hoja en blanco, era lo que sabía manejar mejor. Con la preciosa hoja en blanco se entendía bien.

—No dejaré de escribir. Ya verán, ya verán… —murmuró mientras tecleaba y sonreía.

Tal vez sí era ya hora de comenzar a pensar en ese original. Sí, una novela que se llamara…

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(Hasta aquí lo que se ha podido rescatar de los archivos clasificados de Fantasy Fics Estudios. Los capítulos que seguían se han perdido para siempre, pero lo que se sabe es que relataban los cruentos días del autor entre batallas con gemas y piedras preciosas, sufrimientos con números y cantidades de palabras, noches de insomnio y horribles acontecimientos relacionados con un personaje de apellido Solo).