Podría ser ...

Que Bella nunca se hubiese ido con Charlie. Pero puede ser que años después o en unas vacaciones fuera a visitarle. Ese es el plan, pero imaginemos que tiene diecinueve y acaba de venir de la universidad de Phoenix por un verano.

Tenia el abrigo en la mano, me despedía por este verano del sol y adema de todos mis amigos de la universidad, que habían venido a despedirme y acompañarme en el aeropuerto.

-Eh Bella, cuídate y que no se te olvide nada que no lo tendrás que contar todo a la vuelta, y así reírnos un poco. –Dijo John.

Mire a todos ellos, a todos mis compañeros de residencia que no seriamos mas de treinta pero que habían venido unos tres en representación a mis compañeros de la universidad y la mayoría de sus novatadas. Pero sobre todo me fije en mi mejor amiga Pilar, la pobre chica rica era Española, nos conocimos cuando a su padre le destinaron a Phoenix, la verdad nos llevamos estupendamente desde el prime momento, ella era la típica chica popular, directa, bueno lo que todas las chicas quieren ser.

-Hay dios te echare un montón de menos, tendrías que venirte a Salou con mi familia aprovéchate de tener una amiga rica. –Y me abrazo ella y yo habíamos hecho un fondo común de ropa de invierno, donde ella metió casi toda su ropa.

En la península de Olympic, al noroeste del Estado de Washington, existe un pueblecito llamado Forks cuyo cielo casi siempre permanece encapotado. En esta insignificante localidad llueve más que en cualquier otro sitio de los Estados Unidos. Mi madre se escapó conmigo de aquel lugar y de sus tenebrosas y sempiternas sombras cuando yo apenas tenía unos meses. Me había visto obligada a pasar allí un mes cada verano hasta que por fin me impuse al cumplir los catorce años. Ahora con diecinueve voy a volver a ver mi infierno personal, por ver si es tan malo como recuerdo.

-Bella, tienes que embarcar seguro que no es tan malo. Adiós bonita.

Todos me dieron un abrazo se despidieron de mi no se porque me daban gana de llorar al separarme de Pilar aunque ella ya estaba llorando desde que se monto en el taxi.

-Tranquila Pilar que no me voy para siempre.

-Mira que repetírselo que mala amiga eres.

-Calla. –Dijimos las dos a la vez.

Les mire a todos y después subí al avión.

Para llegar a Forks tenía por delante un vuelo de cuatro horas de Phoenix a Seattle, y desde allí a Port Angeles una hora más en avioneta y otra más en coche. No me desagrada volar, pero me preocupaba un poco pasar una hora en el coche con Charlie.

Al llegar a casa de Charlie, me fije que no había cambiado apenas nada. Tenía el dormitorio de la cara oeste, el que daba al patio delantero. Conocía bien la habitación; había sido la mía desde que nací. El suelo de madera, las paredes pintadas de azul claro, el techo a dos aguas, las cortinas de encaje ya amarillentas flanqueando las ventanas... Todo aquello formaba parte de mi infancia. Los únicos cambios que había introducido Charlie se limitaron a sustituir la cuna por una cama y añadir un escritorio cuando crecí.

Sólo había un pequeño cuarto de baño en lo alto de las escaleras que debería compartir con Charlie. Intenté no darle muchas vueltas al asunto.

Después de unos minutos cuando casi había acabado de hacer la habitación, llamaron a la puerta. Charlie debió de abrir la puerta pues oí el chillido este cuando se abre una puerta vieja pero no oí pisadas. Así que decidí bajar y ahí me encontré con un chico indio altísimo y que parecía tener unos veinticinco años y un señor indio que me resultaba familiar en silla de ruedas, ambos levantaron la mirada al verme, eso me hizo sentir como una niña pequeña que ha cometido un error delante de un adulto.

-Bells¿Te acuerdas de Billy y su hijo Jacob?

-De Billy si, pero de Jacob la verdad es que no. Tendría que acordarme de ti.

-No, soy el benjamín... Deberías acordarte de mis hermanas mayores. –La verdad es que tenia una voz muy agradable y algo ronca.

-Rachel y Rebeca¿Están en la push¿Y en serio que eres el benjamín? Que recuerde no eran mucho mas mayores que yo.

Charlie y Billy nos habían abandonado juntas muchas veces para mantenernos ocupadas mientras pescaban. Todas éramos demasiado tímidas para hacer muchos progresos como amigas. Por supuesto, había montado las suficientes rabietas para terminar con las excursiones de pesca cuando tuve once años.

-No —Jacob negó con la cabeza—. Rachel tiene una beca del Estado de Washington y Rebecca se casó con un surfista samoano. Ahora vive en Hawai.

La verdad es que estaba impresionara.

-Bueno chicos os dejamos hablar de cosas de jóvenes nosotros nos vamos a ver un partido.

Y se fueron al salón. Le sonreí y el me devolvió una sonrisa preciosa.

-¿Te vienes a la cocina conmigo.

-Por mi bien.

-¿Os queráis a cenar?

-Si pero ya pedí las pizzas.

Por lo que vi charlie no confiaba en mi forma de cocinar, lo entendía Reneé cocinaba de pena.

-¿Y cuantos años tienes?

-Diecisiete

-Pareces mayor.

-Lo se siempre me lo dicen y ¿Te gusta la universidad?

-Esta bien, pero todo el mundo esta loco. Tendrías que oír sus parirás son increíbles.

Sonrió al recordarles, en ese instante suena una musiquita en mi móvil súper graciosa. Y yo me puse a buscar el móvil por mi bolso de Mary popins, después de sacar todo de dentro lo encontré y vi que era Pilar, pobre loca. Y pongo el manos libre y le hago una seña a Jake para que no haga ruido.

-Hola guapa, ya as llegado ¿no?

-Si

-Mis hermanos te dan saludos hay sabes que los chicos se han ido de fiesta otra vez a la cárcel, bueno veo que no tienes gana de hablar conmigo y mis parirás pero no te olvides¿oye estas con alguien? Vale dile que si intenta ser tu mejor amigo lo mato. Dew.

Jake no lo evito y soltó una carcajada.

-¿Es hispana?

-Española se monta unas peleas por ello.

-Y bueno alguna parirá que contarme.

-Muchas. Tengo una increíble, esta prohibido beber alcohol tipo botellón en muchos sitios y un día que el alcohol no nos subió nada va uno y dice es mas divertido cuando la policía esta cerca así que llamémosles, y todo peleas si hacerlo o no y decidimos unos irnos nos vamos y dice voy a llamar a la poli y todos no seas malo y el si estos nos harían lo mismo. Va les llama y al día siguiente, diciéndonos que vino la Policía y todo y nosotros hay gente muy mala. Muriéndonos de risa o cosas así. A montones si pienso que están locos .

-Y tu que haces además del instituto.

-Antes arreglaba coches. –Me quedo sorprendida ante lo que me dice. –Ahora salgo mucho con mi grupo de amigos.

La verdad es que es muy agradable hablar con el es una persona muy maja. Me habla rato sobre que un tal Sam que se ha casado con una tal Emely y de sus amigos Embry y Quil unos nombre supe raros y todo ello.

-¿Y tu tienes novia?

-No. ¿y tu?

-Corte hace un mes con el. Así que no.

-Eh un día bájate a la reserva.

Pasamos todos una noche muy agradable los cuatro hablando sobre cualquier cosa, la verdad es que son muy agradables y majos. La velada se alargo hasta las tantas de la madrugara, Charlie esta un poco borracho por su séptima cerveza al igual que Billy y yo esto un poco feliz por mis tres cervezas después de decirle a Charlie que se beber y que puedo, creo que el único que no bebió fue Jake y era el que mejor humor tenia.

Después de despedirnos no subimos a dormir cada uno un poco.

A la mañana siguiente el pueblo se hallaba bajo una espesa niebla y eso me do como una patada mire si había algo de comida en la casa que no fuesen huevos y sobres así que decidí ir a comprar lo malo no tenia coche así que cando llegue era mas agua que humana. A la vuelta cargara y chipiara vi un volvo plateado sino me equivoco que paso a toda velocidad a mi lado pero pude catar que un chico lo conducía.

Llegue a casa y deje todo en la cocina y me puse ropa seca y me puse a cocinar macarrones con tomate mientras me fijaba en el planeta alienígena too verdee.

Cuando charlie llego a casa colgó su abrigo la pistola.

-Oye vuele bien.

-Ya se que esperabas que cocinase de pena pero no es el caso.

Cuando terminamos de comer me subí y después de darme un buena de ducha caliente me metí en la cama. De madrugara me levante tenia un montón de frió era como si compartiese cama con una roca, entonces vi que tenia a ventana abierta y estaba segura de haberla dejado cerrara, así que la cerré otra vez y me puse a dormir otra vez.

Cuando me desperté me puse una de las camisetas de ligue de Pilar, de color marrón que dejaba ver el principio de un escote pero a la vez calentaba bastante y unos vaqueros normales, baje las escaleras y me puse a desayunar. Después me puse ojear un libro que me había traído para pasar el rato, pero cuando vi que me lo sabia de memoria y me rallaba mucho me fui dar una vuelta aprovechando que no llovía. Cuando fui a cruzar al otro lado de la carretera no vi que el volvo de ayer lo mas seguro casi me atropella pero lo para justo antes de darme. Me fijo en la persona que conduce y tengo que apartar la mirada en seguirá porque me mira y me hace sonrojar cosa que no me pasa desde hace tiempo. Realmente es guapo tiene el pelo castaño claro algo cobrizo y desordenado, y unos ojazos dorados y cautivadores, tiene un aspecto juvenil y desgarbado y es muchísimo mas pálido que yo, cosa rara que soy albina. Se me quera mirando, debe de estar pensando que me ha dado algo o cosa así, entonces me muevo y el sale del coche y me mira parece algo extrañado por algo y bajo presión no se.

-Hola ¿tu eres Bella Swan?

-¿Cómo sabes mi nombre?

-Tu padre no ha parado de decirlo por todo Forks, soy Edward Cullen.

-Encantara.

Estoy como un tomate y mi corazón no para de latir desenfrenadamente.

-¿Te llevo a alguna parte?

Me quedo mirándole, comiéndomelo con los ojos, pero decido responderle antes de que piense que soy idiota o algo peor.

-No pero gracias.

-No hay que darlas¿Adonde vas?

-Ha dar una vuelta.

-Ah vale, ten un buen día.

-Si gracias.

Sigo andando hasta llegar por un camino por donde no hay nadie y es algo oscuro y me da algo de miedo así que decido irme por campo hacia otro, cruzo alguna vieja casa y me topo con unos chicos de vente años y un coche de matricula de Canadá me miran y yo decido salir corriendo pero me caigo unas cuantas veces y me están a punto de coger así que decido gritar por si alguien me oye pero no es necesario porque aparece el tal Edward Cullen con su coche y estos me dejan ir y se montan en su coche el me mira y noto algo de diferencia en el pero no se el que.

-Sube.

Me ordena pero no estoy en condición de replicar y me monto en los asiento de cuero del volvo plateado y le mido mientras el conduce le miro estudiándole pero intentando que no se de cuenta. Entonces encuentro el fallo pero es imposible así que debió de ser mi imaginación.

-En que piensas me pregunta mirándome fijamente y yo otra vez me sonrojo y aparto la mirada.

-En que creía que tienes los ojos dorados pero son negros.

El se contrae y yo lo miro con curiosidad y me muerdo el labio inferior.

-¿Solo en eso?

Que esta realmente bueno y que no le encuentro ningún defecto pero no se lo pienso decir.

-En muchas cosas, gracias por salvarme.

-De nada pero por favor no vallas sola. Pareces la típica chica que le vienen todos los peligros a ella.

No sabes como has acertado, mas bien has dado de lleno. Entonces me fijo en el marcador de velocidad, dios esta a ciento ochenta pero adonde vamos.

-Pero baja la velocidad.

Me mira sorprendido y sonríe ante mi reacción. Ya se cual es su defecto esta loco o busca su muerte y ahora la mía.

-Mira la carretera. O nos vas a matar.

Y suelta una carcajada, como si dijese la mayor tontería, pero no deja de mirarme fijamente.

-Tranquila nunca me han puesto una multa ni he tenido un accidente, Bella.

-Pero alguna vez se empieza, así que por nuestra posible futura amistad reduce la velocidad y mira la carretera¿Adonde vamos?

-A tu casa, o mejor dicho ya estamos.

Y claramente que reduce la velocidad y aparca el coche pero yo no puede salir me quedo embobara mirándole. Y me devuelve la mirada no se cuanto tiempo pasa minutos horas no se pero no quiero parar de mirar esos ojos, tan profundo. El se inclina hacia mi y puedo oler su delicioso aroma, que es el mas magnifico que he oído nunca. Y se acerca bastante a mi incluso creo que me va besar, y entonces noto que se contrae y se marcha hacia atrás y levanta la mirada hacia el techo del automóvil, y yo me quedo pensando en el.

-Creo que deberías irte.

Y en ese momento veo que quiere alejarse de mi, pero yo en cambio quiero acercarme quiero besarle, quiero estar viendo eternamente esos ojazos dorados¿dorados vuelven a ser dorados? Y al verlo decido salir del coche.

Voy andando hacia el portal de mi casa notando su mirara en mi nuca y pienso que no debe ser normal que alguien sea tan guapo.

Cuando Charlie llega del trabajo le saludo y durante la cena le miro y le cuento:

-Hoy he conocido a un tal Edward Cullen.

-Si son una familia muy unida el doctor Cullen es una persona muy buena en su trabajo. Tenemos suerte de que vivan acá, de que su mujer quiera quedarse en un pueblecito. Es muy valioso para la comunidad, y esos chicos se comportan bien y son muy educados. Albergué ciertas dudas cuando llegaron con tantos hijos adoptivos. Pensé que habría problemas, pero son muy maduros y no me han dado el más mínimo problema. Y no puedo decir lo mismo de los hijos de algunas familias que han vivido en este pueblo desde hace generaciones. Se mantienen unidos, como debe hacer una familia, se van de camping cada tres fines de semana.

Y entonces me fije en dos cosas, una que mi padre adoraba a los Cullen, dos que Edward tenia hermanos y que eran adoptados.

Cuando terminamos de cenar me puse a fregar los platos- No había lavavajillas. – Y luego me subí a mi habitación a estudiar un poco.

Esa noche no hubo incidentes y al día siguiente a sabiendas de que Charlie iba a bajar a la push yo aproveche para ver a Jake, claramente le llame antes por si tenia algún que hacer. Mi padre me llevo hasta abajo y la verdad es que no me gustaba mucho depender de mi padre y su coche de policía, me avergonzaba.

Mi padre aparco el coche y entro para recoger a Billy, mientras yo salía miraba todo hacia tantos años que no había estado allí, unos ocho años, entonces vi a Jacob y salí del coche a saludarle, el sonrió y vino a verme.

-Hola Bella.

Estaba entusiasmado.

-Hola Jacob.

-¿Alguna novedad?

-No mucho ayer conocí a un chico llamado Edward Cullen¿Lo conoces?

Su rostro cambio de sobremanera y empezó a temblar, y empecé a preocuparme, y poco a poco se calmo.

-¿Estas bien Jake?

-Si, si. Vente conmigo al garaje.

-Vale.

Ahí el vi un coche que no reconocí, soy malísima para los coches, y empezamos ha hablar otra vez. Jake era una persona muy alegre la verdad.

-¿Quieres dar una vuelta conmigo por la playa?

La verdad es que ganas tenia así que asentí y me deje llevar. Y me fije otra vez en la playa de media luna, y en la tranquilidad del mar azul.

Jacob paseó hasta un árbol cercano varado en la playa cuyas raíces sobresalían como las patas de una gran araña blancuzca. Se apoyó levemente sobre una de las raíces retorcidas mientras me sentaba a sus pies, apoyándome sobre el tronco. Contempló las rocas. Yo me senté en una y parecí mas baja de lo que ya era compara con el gigante que tenia al lado.

-Oye una cosa antes te he preguntado sobre si conocías algún Cullen.

-No personalmente.

-¿Nunca bajan a la Push?

Pregunte extrañara ya que casi todo el mundo de Fork una vez como mínimo bajaba a la Push.

-No, nunca.

Lo dijo de un modo tan tajante que note que no quería hablar del tema y que no se les permitía bajar y eso incitaba mi curiosidad.

-Parece que lo tengan prohibido, que es lo que pasa.

-Perdona que no quiera hablar de lo Cullens ya veo que a ti te encanta hablar de ellos.

Y empezó a temblar y yo no sabia que hacer así que le acaricie, para ver si se calmaba un poco. Y al parecer funciono, al rato ya estaba mas calmado.

-Lo siento, me pone muy nervioso hablar de ellos.

-Ya veo. Pero me parecían buenos chicos, incluso uno de ellos me ayudo ayer.

Y me miro alarmado.

-No te acerque a ellos, no son de fiar.

-Pero si has dicho que nunca les has visto.

-Personalmente, hazme caso. Venga hablemos de otras cosas.

Después de hablar de diversos temas aunque yo no hacia mucho caso porque estaba pensando en los Cullen , me llevo en su coche a casa de Charlie y le prepare la cena. Después me fui a darme una ducha y ya con el pijama baje y vi que Charlie ya estaba cenando, pero yo ese día no tenia hambre así que pase de cenar. Y le pregunte:

-Ha pasado algo mientras yo no estaba en Forks.

-Como sabes tenemos nuevos vecinos.

-Algo mas.

Insistí.

-Bueno hubo una temporada en que montañeros aseguraban a ver visto lobos gigantes, y desapareció algún montañero.

-Ah lobos gigantes de lo mas normal.

-No quería que te preocuparas, y además no se ve ninguno desde hace al menos un año o mas.

Lo estuve pensando y vi que tenia algo de razón y me subí a leer un libro bastante pesado que me habían mandado hacer un trabajo sobre el y me quede dormirá. A la mañana siguiente había tenido un sueño bastante extraño, pero no me acordaba de que trataba.

Recogí todo y me baje a desayunar aun con el pijama puesto, luego me puse otra vez unos vaqueros y otra camiseta y me recogí el pelo en una coleta. Cuando termine llamaron a la puerta y fui a abrir y allí apareció ante mi, salido como de un anuncio con una chaqueta color crema y una camiseta que se ajustaba a su cuerpo, y después unos vaqueros. Me quede impresionada.

-Hola ¿Quieres compañía?

-Claro, pasa.

Empezamos a hablar sobre nuestra universidades, sobre nuestras familias y aficiones, amistades, bueno creo no haber hablado tanto en mi vida con alguien. Y al mismo tiempo me impresionaba la guapo que era y lo realmente normalita que parecía a su lado. Es que ni parecía humano.

Hablando de cosas note que cada vez me acercaba un poco hacia el solo para inhalar su delicioso aroma igual que el a mi, cosa que dudase que fuera tan delicioso como el de el. Y cuando nos separaron pocos decímetros se separo de mi y me miro de esa increíble manera.

-Deberías alejarte de mi, no soy como crees.

Eso me recordó lo que había dicho Jake, pero yo no quería que se fuera de mi lado así que cuando creí que se iba ir de mi lado me fui a levantar pero al estar sentara sobre mis piernas en el sofá eso hizo que me cayera y entonces antes de que me estampara contra el suelo unos brazos fuertes como el granito me cogieron y me electrizaron eso hizo que mi corazón latiera mas deprisa que como de costumbre. Pero en lo que me fije en sus colmillos afilaros como los de un vampiro. Como en el sueño que había tenido donde salía edward como un vampiro y Jake como un hombre lobo. Eso no podía ser cierto así que decidí dejar de fantasear.

-Sabes con lo que he soñado Hoy.

-¿Con que?

Dijo antes de irse como si estuviera realmente interesado.

-Me prometes que no te reirás.

-Vale.

-Bueno que tu eras un vampiro y. –Antes de poder continuar vi su rostro no se estaba riendo al contrario estaba furioso y algo me dijo que había dado de lleno. Lo volví a mirar para asegurarme que no había fallado. Y entonces estuve segura. Sonrió pero la sonrisa no llego a sus ojos.

-Pero que tonterías dices Bella.

-No, es verdad, no me lo puedo creer.

-Bella que no es verdad y si lo fuera nadie te va a creer.

-No se lo voy a decir a nadie, además no me importa.

-Que no te importa que sea un monstruo, tu te oyes.

Grito.

-Claro que me oigo y digo la verdad.

-¿Y por que?

-Por porque me gustas.

Lo solté sin pensar en ello. Y el me miro tan intensamente dios que he dicho pero si no lo sabia.

-No te tendría que gustar esto esta mal.

-No lo puedo evitar.

-A mi también me gustas, pero no solo de esa manera te aseguro que soy el que mas tentación tiene de probar tu sangre.

-Te la daría con tan solo saber que estarás a mi lado.

-No digas tonterías Bella.

Fin del primer podría ser