La continuación del podría ser anterior.
Bueno agradezco comentarios, para el que no lo sepa pero bueno, cuidados.
Me levante con un fuerte dolor de cabeza, como si me hubiese caído sobre un lado, pero era imposible, ya que me encontraba en la cama. ¿Qué es lo que había pasado?
Estaba hablando con Jake, le había preguntado si era un hombre lobo y el me había respondido que si. Me había dicho que si y si no recuerdo mal luego me desmaye del susto pero después de que me dijese que me quería. Horror las cosas no tenían que ser tan complicadas en mi opinión.
Era increíble ver como el mundo podía cambiar en tan poco tiempo, como las cosas sencillas se tornaban complicadas y lo que los humanos veíamos como fantasías irreales solo dadas en personas locas, era ciertas a menos que mi cordura hubiese decaído de manera catastrófica.
Me levante de la cama y me fui a dar una vuelta por el bosque a pensar en todo lo que había ocurrido. Tenía que salir de casa, pero no había ningún lugar al que quisiera ir que no implicara conducir durante tres días. Volví a calzarme las botas, sin tener muy claro adonde dirigirme, y bajé las escaleras. Me envolví en mi impermeable sin comprobar qué tiempo hacía y salí por la puerta pisando fuerte.
Estaba nublado, pero aún no llovía. Ignoré el coche y empecé a caminar hacia el este, cruzando el patio de la casa de Charlie en dirección al bosque.
No transcurrió mucho tiempo antes de que me hubiera adentrado en él lo suficiente para que la casa y la carretera desaparecieran de la vista y el único sonido audible fuera el de la tierra húmeda al succionar mis botas y los súbitos silbos de los arrendajos.
La estrecha franja de un sendero discurría a lo largo del bosque; de lo contrario no me hubiera arriesgado a vagabundear de aquella manera por mis propios medios, ya que carecía de sentido de la orientación y era perfectamente capaz de perderme en parajes mucho menos alambicados. El sendero se adentraba más y más en el corazón del bosque, incluso puedo aventurar que casi siempre rumbo Este. Serpenteaba entre los abetos y las cicutas, entre los tejos y los arces. Tenía leves nociones de los árboles que había a mi alrededor, y todo cuanto sabía se lo debía a Charlie, que me había ido enseñando sus nombres desde la ventana del coche patrulla cuando yo era pequeña. A muchos no los identificaba y de otros no estaba del todo segura porque estaban casi cubiertos por parásitos verdes.
Seguí el sendero impulsada por mi enfado conmigo misma. Una vez que éste empezó a desaparecer, aflojé el paso. Unas gotas de agua cayeron desde el dosel de ramas de las alturas, pero no estaba segura de si empezaba a llover o si se trataba de los restos de la lluvia del día anterior, acumulada sobre el haz de las hojas, y que ahora goteaba lentamente en el suelo. Un árbol caído recientemente —sabía que esto era así porque no estaba totalmente cubierto de musgo— descansaba sobre el tronco de uno de sus hermanos, cuyo resultado era la formación de una especie de banco no muy alto a pocos —y seguros— pasos del sendero. Llegué hasta él saltando con precaución por encima de los heléchos y me senté colocando la chaqueta de modo que estuviera entre el húmedo asiento y mi ropa. Apoyé la cabeza, cubierta por la capucha, contra el árbol vivo.
Fue ese instante cuando note que me observaban me giré y vi aun loo de pelaje rojizo como si de fuego se tratase, y sus ojos sus ojos era como los de Jacob marrones, cálidos.
-Jacob...-susurre.
El lobo inclino la cabeza, afirmado que había acertado. Y luego se dio la vuelta y se fue hacía lo profundo del bosque, en ese instante fue como si se fuese a ir, pero no tardo mucho en volver pero en su forma humana.
-Bella, quiero decirte algo. Te quiero aunque me transforme en un gran chucho en ocasiones no significa que deje de tener de sentimientos. Se que sientes algo por Edward Cullen y que él es humano y yo no. Pero eso no cambia las cosas. Todo esta en tu decisión y lo sabes escoge y lo aceptare.
