CAPITULO 3: Verdades Siniestras.
El destino te depara cosas sin sentido, desearías tener algo mejor que lo que tienes ahora, pero recuerda que el mundo tiene un sinfín de caminos por los cuales puedes llegar a ser quien menos tú piensas.
El sentimiento que tenia aquel chico era indescriptible, sentía algo de decepción y culpa, ya que era la culpa de el que Bulma haya cambiado.
"Porque tiño su cabello, porque cambio tanto?"—pensaba el chico de cabello en forma de flama.
-Bien to…..tomen asiento—dijo la profesora igual de sorprendida que todos por ese cambio tan radical de la heredera de la corporación capsula.
Todos se sentaron, Yamcha se sentó al final junto con una chica rubia, 17 y 18 se sentaron en el medio de la clase junto a Goku, Milk y Krilin, y por ultimo Bulma se sentó hasta el final de la primera fila junto a un asiento vacío que esta a lado de vegeta.
Las clases prosiguieron, y Bulma no miraba atrás tan solo tomaba apuntes en su cuaderno, toco la alarma, y el profesor de Física había llegado, aunque Bulma no lo demostraba, estaba emocionada, ella amaba la física.
-Buenas días Jóvenes, veo que tenemos 4 nuevos compañeros—dijo un hombre bastante grande y con cabello color anaranjado.
POV BULMA
Mis sentimientos toda mi rudeza en ese momento cayeron como un muro cuanto lo tiran con una bola de demolición, ver como vegeta miro a 18 fue algo que no me lo esperaba, mi corazón se rompió en miles de pedazos, me sentí destruida, las ganas de llorar que un día se fueron, volvieron pero ahora con más fuerza que antes, me destruyo lentamente al recordar esa mirada que le dirigió Vegeta a 18, y el sentimiento de tristeza inunda a mi cuerpo sin poder moverse, recuerdo las palabras de 18, me había dicho que habían sido novios, novios, ellos fueron novios, pero como puedo pensar en esto si yo tengo un "novio", un patético e idiota novio que ya no estará conmigo, el me llevo a ser lo que soy ahora y no me quejo, pero no por el voy a cambiar, no voy a cambiar por nadie.
-Señorita…Briefs… pase a realizar el ejercicio—dijo aquel hombre señalándome, hize una mueca de disgusto tire mi lápiz en el cuaderno y lo cerré abruptamente, me pare y me dirigí al pizarrón, una vez ahí, tome la tiza y empecé a resolverlo, lo hize sin ningún error, y antes de que me dijera que me sentara lo hize por mis propios impulsos.
Me cubrí la cabeza con mis brazos y me deje caer en el pupitre totalmente presa de mis sentimientos, la alarma de recreo sonó y todos salimos, yo tome otro rumbo y sin importar que me dijeran Salí corriendo hasta llegar a un patio totalmente vacío, pero a la vez lleno de césped, me senté tocando aquellas finas malas hierbas y me senté, lo único que sentí fue una brisa golpear mi cara era algo tan tranquilizante, pero luego los abrí y alce mi cabeza para divisar la azotea del instituto, y en ella estaban dos personas muy conocidas para mi, estaban 18 y lo mas destrosante es que Vegeta estaba a su lado, parecían conversar tan tranquilamente que mi corazón dio un vuelco, la sensación era como si mil cuchillos me atravesaran el corazón sin piedad.
La alarma sonó nuevamente avisando que el receso termino, baje mi cabeza, me puse la capucha nuevamente y me dirigí a mi escritorio, donde desde ahora sería mi puesto y mi total perdición.
-Señores a llegado el quinto estudiante, aunque por cierto muy tarde—dijo el profesor mientras acabo de ingresar, no alce mi mirada y segui tapada con mi brazos.
-Hola, Soy Zarbon Cenji y tengo 16 años—escuche decir y enseguida levante la vista, era Zarbon, por dios era él, como lo extrañaba.
No me importo si estuviera en clase o no, lo volvía a ver después de mucho tiempo y corrí a abrazarlo, el se sorprendió y susurro mi nombre, ni mis amigos más cercanos lo hicieron y él lo hizo, me aferre a el mientras el pasaba sus brazos por mi cintura y me estrechaba dulcemente.
-Mi querida Bulma eres tu—dijo el separándome un poco—has cambiado bastante, pero aun sigues conservando tu belleza—
-Bueno ya déjense de cursilerías, estamos en clase—escuche decir de Vegeta, que cuando lo mire me dirigió una mirada de un odio inmenso.
Ambos nos separamos y caminamos agarrados de las manos hasta los asientos, parecía que fuésemos novios, aunque si no fuera por Yamcha, ahora seria novia de Zarbon.
Las clases continuaron y con Zarbon nos dirigíamos miradas cálidas como añorando que las clases se terminaran de una buena vez.
La alarma sonó nuevamente indicando el final de clases, tome mi mochila, iba a dirigirme hacia Zarbon, pero lo vi discutiendo con Yamcha asi que Salí sola, cuanto estuve afuera caminando para mi casa escuche que gritaban mi nombre, gire mi cabeza y ahí estaba Zarbon, Corrí hasta el y salte a sus brazos por segunda vez.
-Pensé que te irías con Yamcha—dije Yo.
-Hay! Bulma no es mi intención lastimarte pero quisiera que rompieras con Yamcha antes de que te lastime—dijo el mientras tomaba mi cara entre sus manos.
-Pero porque?—pregunte yo, aunque lo haría pero el sabía algo que yo no asi que le sacaría la verdad.
-Bulma el…. El te está engañando con Lena y hoy se van a ver en el restaurante La Nuit—dijo el sin rodeos.
-Como se atreve—dije yo cerrando mis puños con fuerza, no me sentía triste, bueno un poco si pero más me sentía enojada con migo misma por no haber terminado con él.
-Se reunirán esta tarde a las 5, me pidió que te dijera que pasaría la tarde con migo, pero no soportaría verte sufrir por mi culpa—dijo él mientras se ruborizaba un poco.
-Bien Zarbon, pues iremos para allá—dije yo tratando de parecer lo mas fuerte posible.
El asintió y fuimos a dar un paseo mientras pasaba el tiempo, conversamos de todo lo que ha pasado y de cómo hemos cambiado, en si el era una persona admirable, ahora dirigía la empresa con su padre Freezer.
-Bien ya es hora, te sientes bien—dijo el levantándose de la banca.
-Mejor que nunca—respondí fríamente mientras caminábamos hacia su auto.
Manejo de lo más tranquilo, y , aunque yo estaba más nerviosa aun, vería a mi novio engañándome, esa idea me daba asco.
Llegamos a aquel restaurante, y con nervios pude divisar a Yamcha siendo guiado a una mesa muy elegante, espero como 30 minutos y era increíble ya siempre que íbamos a una cita era yo la que siempre esperaba, después de ese lapso de tiempo llego una rubia con un vestido rojo, parecía una prostituta como llevaba sus labios, eran de un rojo muy potente, su mirada era de mucha confianza y su cuerpo era lo que esperaba que le atrajera a Yamcha.
Seguí atenta en lo que restaba de la velada, vi como Yamcha se portaba como un galán con ella, nunca en mi vida el me había invitado a un lugar tan lujoso como ese, ni siquiera me había tratado tan gentilmente como a ella, no pude evitar sentir una punzada muy fuerte en mi pecho, mi corazón se acelero y empecé a sudar frio, mi mirada adquirió un poco de frialdad, más de la que ya tenía cuando lo vi ponerse de pie y susurrarle algo al oído. Quería entrar y arrancarles el pelo a los dos, pero mi dignidad no se me lo permitía, lo vi una vez mas y esta vez ya iban a salir de aquel restaurante, esta sería mi entrada en la acción.
Pedo que Zarbon se quedara y yo me encamine hacia la entrada de aquel lugar. Lo vi y le dije
-Yamcha que lindo lugar y apropósito muy linda la chica—note que se puso nervioso pero después puso una mirada de seriedad y me dijo.
-Que quieres aquí vete—me dijo mientras me mandaba una mirada de intensa indiferencia.
-Vaya no recuerdas que soy tu novia—me saque la capucha—que extraño no?—dije mientras me cruzaba de brazos.
-tu ser mi novia? No seas graciosa mira nada mas tu cara y tu cabello pareces un zombi—escuche decir de él, acaso me negó o si me negó es un hijo de…..
Iba a dejarle con la boca cerrada al estúpido ese pero me interrumpió—Ahora déjanos en paz lárgate—en ese momento la ira se me subió a la cabeza y sufrí un colapso total.
-Lo siento pero se acabo…-dijo apenas susurrando…
La humillación se apodero de mi, estaba muy alterada sería capaz de lanzarle un Nokia para ver si sobrevivía junto con esa idiota.
Mi mundo se comenzaba a derrumbar lentamente, me sentía ahogada de ira, sentía explotar mis venas llenas de odio, se suponía que yo lo abandonaría no él a mí. Sentí una mano en mi hombro y supe que era Zarbon.
-Creo que no debí decírtelo—escuche que decía mientras pasaba una mano sobre mi hombro y me conducía a su auto.
Quede en shock, no sabía nada ni escuchaba nada, me sentía humillada y sola, empecé a llorar como una niña desconsolada hasta quedarme dormida en el auto de Zarbon. Nuevamente esta sensación, nuevamente estoy sola, todo se termina en mi vida, solo un recuerdo de ella me mantiene sujeta a este mundo y evita que pierda la poca cordura que me queda para permanecer aquí.
No me di cuenta ni cómo ni cuándo pero ya habíamos llegado a mi casa, me ayudo a bajarme, cuando estábamos cerca del lumbral de mi puerta, me abrazo muy fuerte pero yo solo me adentre en mi casa sintiéndome humillada totalmente.
POV Vegeta
No puedo creer que ella haya cambiando tanto por mi culpa, fue todo por mi culpa y ahora que me entere de que 18 le dijo que fuimos novios mi conciencia sufre de un remordimiento total.
Flashback
-Vegeta podemos hablar un momento—dijo 18
-Pero que sea rápido—dije yo mientras caminábamos hacia la azotea del patio trasero de la escuela, para que nadie nos viera.
-Mira ham solo te quería decir que Bulma sabe lo que paso entre nosotros—dijo ella mientras esbozaba una pequeña sonrisa.
-Entre nosotros no paso nada—sentencie muy rudamente.
-No lo niegues mas Vegeta, que ambos sabemos bien que no solo fue un beso y ya, fue una noche, la cual no olvidaras jamás—tenía que recordármelo aunque yo solo recuerdo escenas nada concreto de aquella noche.
-Para esto pierdo mi tiempo me largo—no quería seguir mas discutiendo ese tema, no estaba mal pero no era lo mío.
Fin Flashback
Ese recuerdo me atormentaba asi que decidí salir a tomar un poco de aire, pero vi el auto de Zarbon parado en la casa de Bulma, luego desvié la mirada hacia el lumbral de su puerta y los vi abrazados, me entro tanta ira que decidí hablar con Zarbon.
-Oye sapo verde te aconsejo que te alejes de ella—no sé porque pero no me sentía bien diciendo esas palabras y más si venían de mi.
-Tú no estás en el lugar apropiado de decir eso—dijo el mirándome fijamente.
Solo gruñí y me dijo:
Si tú te le acercas yo le diré lo que hiciste con su madre—
Me sentí acorralado no sabía cómo responder, asi que me encerré en mi casa a pensar en que haría.
Gracias por sus comentario aqui les dejo la continuacion espero les guste :)
