Les recuerdo que la acción se sitúa después del Día Blanco, nº 203, cuando Kyoko es retirada como Setsuka por Lory, para 'prepararse' sus exámenes. Incluye el 203.5 pero no del 204 en adelante. Los hechos narrados hasta ahora transcurren durante las dos semanas entre el Día Blanco y el viaje a Guam. Pero el Guam que conocemos en el manga no existe aquí.
ADIÓS
Hoy Yashiro se ha reincorporado al trabajo. La asignación de Kyoko ha terminado. Ren parece ligeramente enojado cuando recoge al pobre Yashiro, el cual no entiende el por qué de esa mirada hasta que ve que van a recoger a Kyoko.
- Aaaaah, ahora entiendo…
- ¿Decías?
- ¿Te asignaron a Kyoko-chan de mánager, verdad? ¿Igual que la otra vez que enfermé?
Un gruñido por respuesta…
- Buen día, Tsuruga-san, Yashiro-san, me alegro de verte recuperado.
Ren hace una mueca de disgusto ante su nombre oficial, pero ella le sonríe como diciendo es lo que hay, no te voy a llamar Corn en público…
Yashiro no se pierde detalle de esta muda conversación.
Finalmente, ya en LME, Yashiro desaparece, dice que para ponerse al día con el trabajo atrasado, claro, claro…
A Ren hoy tarde le toca volver a ser Cain. No quiere. Estará fuera un par de días y ella no puede ir con él. Se tienen que despedir, irse cada uno por su lado… Ninguno quiere.
- Kyoko…
- ¿Hmm?
- Digo yo… A nadie le extrañaría que Cain llamara a Setsu, ¿verdad?
- Ajá…, supongo que no estaría mal que Cain llamara a su hermanita…
- Hasta feo sería… Dos hermanos deben mantenerse en contacto.
- Por supuesto. Como debe ser…
Y con esto y una sonrisa cómplice, se despidieron.
El día pasó. Las horas llenas de trabajo, asignaciones, rodajes, tareas, sesiones de fotos... Y más tarde, esa misma noche, algo tarde, a Kyoko le suena el teléfono.
- Nii-san…
- Setsu…
- ¿Has cenado?
- Sí.
- ¿Te has portado bien?
- Sí.
- ¿Qué te pasa?
- Te echo de menos…
DÍAS MÁS TARDE
Los muros han caído. Ya no existen.
Por supuesto, de cara al público, siguen siendo senpai y kohai, y compañeros, colegas, pero lo cierto es que en privado a veces se comportan como dos niños chicos. Bromas y ataques verbales llenos de humor plenamente correspondidos por Kyoko. Se encienden con una chispa de burla, arden con fuerza en la réplica ingeniosa, y terminan con carcajadas. De los dos. Alguna vez Yashiro los ve así. Increíble…, se dice, ¿Qué pasó entre estos dos mientras estuve enfermo?
Cain sigue llamando a Setsu cuando le toca ir a grabar. Todos los días sin falta. En algún momento de sus conversaciones dejaron de lado toda pretensión de ser los Heel y siguieron hablando como siempre, Corn y Kyoko. En cuanto Cain entra en la caravana de Jelly Woods, Kyoko está afuera esperando a que salga Ren. Y él, refrenando sus pies ansiosos por salir. Se cuentan sus días, cómo les ha ido el trabajo, las clases…, como si no se lo contaran ya durante sus charlas al teléfono. Son días de amigos reencontrados, de volver a conocerse el uno al otro sin los límites autoimpuestos de antes.
Él ya no tiene que 'convencerla' para ir a su piso, o para salir a comer por ahí. Van de paseo por el parque. Van de tiendas. Quedan para pasar las tardes de domingo juntos… Básicamente, están haciendo las cosas que hacían los hermanos Heel, pero siendo ellos mismos. Sin falsas identidades ni disfraces (bueno, camuflados lo justo para no ser asaltados por los fans).
Él, poco a poco, le empieza a decir cosas de su pasado, de su infancia como niño actor, de su juventud. Un día, junto a un estanque, le está contando una historia especialmente divertida sobre sus padres, y se le escapa:
- Sí, ya sabes cómo es papá… Se pierde por la comida. Aquella vez pidió 20 raciones de postre y luego dijo: los demás que pidan lo que quieran…
- Espera, espera… No puede ser… ¿Estás diciendo que tu 'papá' es mi 'Padre'?
- Sí, creo que acabo de decir eso mismo… -rascándose la cabeza con perplejidad. Le salió solo. Le acaba de contar a Kyoko su mayor secreto. Así, con naturalidad, como quien no quiere la cosa. Hablando sin darse cuenta.
A Kyoko se le había quedado la boca abierta de la impresión. Estaba pasmada. Estupefacta. Atónita. Y la lista sigue…
- Tú… tú… ¿tú eres Hizuri Kuon?
(Suspiro…) - Hace años que no uso ese nombre, pero sí. Ese soy yo…
- Guau… Tú…
- ¿Sí?
- Estás lleno de secretos, Corn.
Una de esas tardes, en el sofá, Ren levanta la vista del guión que estaba estudiando, fija la mirada en el perfil concentrado de Kyoko, que estaba junto a él, pero sentada en el suelo, buceando entre apuntes y libros de texto en la mesa baja, y muy serio le dice:
- Kyoko…
- ¿Hmm?
- Tú eres mi mejor amiga, ¿lo sabes, verdad? -Kyoko, a toda velocidad, despega la nariz de entre sus libros y lo mira.
- Gracias, Corn. Eso… eso es precioso… -con los ojos emocionados y las manos en el corazón.
- Kyoko, bueno… ya que es así… pues me estaba preguntando… -una mueca traviesa aparece en su boca.
- ¡Ya estás pensando algún disparate, Corn!
- No, mujer… solo pensaba que puesto que eres mi mejor amiga…
- ¿Sí?
- Cuando te vea, ¿puedo abrazarte y estrujarte igual que haces tú con Moko-san?
- ¡Corn! De verdad eres terrible…
- Pero Moko-san es tu mejor amiga… y tú lo haces constantemente…
- Corn, en serio, para, ya está…
- Entonces ¿puedo hacerlo yo también?
- Deja de reírte de mí. No. No puedes hacer eso. ¡Tú eres un hombre! ¡No puedes ir lanzándote sobre las mujeres así como así!
- Solo contigo, lo juro… -levantando la mano derecha para reafirmar la frase, como si hiciera un juramento solemne.
- ¡Corn!
Y Corn seguía muerto de risa, agarrándose la cintura, y Kyoko no sabía si reírse o darle un coscorrón. Como era muy alto y no llegaba, optó por reírse con él.
Lo sabía. En algún momento ella le devolvería la broma. Lo haría. Kyoko es vengativa. No es que Ren no lo supiera. Y bueno, que no se entere nadie, pero le encantaba observarla cuando su cabeza estaba maquinando algo. Parecía que casi pudieran verse los engranajes de su mente en movimiento. Y ahora mismo estaban echando humo… Vale, estaba ansioso por ver qué le tenía preparado. Él también quería jugar…
Un rato más tarde la vio acercarse a él con el móvil en la mano.
- Corn, mira -le dijo como quien ha hecho una travesura, con una sonrisa torcida, con la punta de la lengua en los labios. Ren quiso comérsela. Ñam. Pero no podía.
Miró el móvil. Una foto suya, un primer plano: él durmiendo beatíficamente con su almohada ovejita. La misma almohada de viaje que ella le regaló por su cumpleaños. ¿Cuándo fue esto? ¿En qué momento?
- ¿Cuándo hiciste esa foto? ¿Por qué?
- Hace unas semanas. Te quedaste dormido en Love Me…
- ¿Fuiste tú? Me pareció oír el sonido de la cámara.
- Es que estabas tan mooono… No pude evitarlo. Parecías un angelito…
- Mono, ¿me encuentras mono? -el tono de Ren iba subiendo- Pues que sepas que me han elegido el soltero más atractivo de todo Japón… ¡Por segunda vez!
- Sí, sí, lo que tú digas, pero es que estás adorable, Corn, tan lindo…
- Pero Kyoko…
- Con tu ovejita, durmiendo como un bebé…
- Kyoko, si te oye la prensa…
- ¡Huy, sí! ¡La prensa! ¿Quieres que se la envíe?
- ¡Kyoko! Hazme el favor y no hagas nada…
Y así siguieron discutiendo un rato, ella riéndose de él y Ren refunfuñando, pero secretamente complacido de que Kyoko lo encuentre 'mono' y 'lindo'. A ver, mejor hubiera sido 'atractivo', 'apuesto', 'guapo', 'viril', 'varonil'…, pero de momento tendría que contentarse con 'mono' y 'lindo'. Pobrecito…
