Capítulo 3: LA PRIMERA NOCHE

Un grito desgarrador se escuchó por la zona de las habitaciones en el Argo II.

Piper fue la primera en salir de su habitación con Katroptis en sus manos y en guardia para saber que pasaba. Jason hizo lo mismo, pero al encontrarse ambos en el pasillo escucharon un segundo grito tal vez peor que el primero.

Piper de inmediato se dirigió a la habitación de Annabeth, seguida de Jason y ahora Frank y Hazel que habían bajado desde la cubierta para encontrar el origen de los gritos tan aterradores que escuchaban.

Al abrir la puerta Piper vio a Annabeth moverse en su cama de un lado a otro. Sudorosa y con lágrimas en sus mejillas seguía gritando de pánico. Piper se acercó rápidamente y tomó a la hija de Atenea por los hombros sacudiéndola suavemente para despertarla. Annabeth tardó un momento. Piper entonces utilizó su encantamiento vocal en ella para calmarla. Odiaba usar su don con su amiga, pero esto era un caso de extrema urgencia.

-Cálmate Annabeth – puso su mayor empeño en aquellas dos palabras.

Annabeth se calmó poco a poco pero aún seguía llorando. Al notar que todo fue una pesadilla, la rubia se abrazó a su amiga en busca de confort.

-Jason, trae a Percy. –no supo si usó su encanto vocal en su novio, pero Jason salió disparado a la habitación de Percy.

-Ya pasó Annabeth. Fue solo una pesadilla. Cálmate por favor – seguía usando su encanto vocal en la chica.

Por su parte Jason dio unos pasos ya que afortunadamente todas las habitaciones estaban en el mismo sector. Abrió la puerta y vio a Percy moverse en su cama. Estaba dormido pero también parecía estar teniendo pesadillas.

-Percy, despierta amigo- el hijo de Poseidón despertó al instante, como si estuviera esperando que alguien lo sacara de los malos sueños que estaba teniendo. Al principio estaba desorientado por ver a Jason en su habitación.

-Es Annabeth. Te necesita. Piper está con ella pero tuvo alguna pesadilla o…- Percy no dejó que Jason terminara su relato cuando prácticamente saltó de la cama y salió de su habitación.

En la puerta de la habitación de Annabeth estaban Hazel y Frank. La primera con lágrimas contenidas en sus ojos y el segundo con preocupación en su rostro. Percy se abrió paso entre ellos y observó a Annabeth abrazada a Piper mientras esta aún usaba su encanto vocal que aparentemente no estaba teniendo muchos efectos en ella. Tal vez porque las pesadillas eran producidas por el subconciente, no eran posibles ser controladas por el don de Piper, ya que aparentemente ella solo controlaba la parte conciente. Pero eso lo pensaría después.

Piper lo miró con angustia. Se nota que ella estaba conteniendo algunas lágrimas y haciéndose la fuerte para controlar y ayudar a Annabeth.

Percy se sentó en la cama y tomó el cabello de la hija de Atenea. Ella inmediatamente al darse cuenta de que su novio estaba allí, soltó a Piper y se abrazó a Percy con mucha fuerza. Estaba temblando completamente.

-Shh ya estoy aquí chica lista. Fue una pesadilla solamente.

Piper se levantó de la cama y le hizo señas a los demás para que salieran también. Este era un momento de ellos dos. Solo Percy podría calmar a Annabeth. Al cerrar la puerta de la habitación dio un último vistazo y escuchó a Annabeth decirle a Percy algo sobre su pesadilla.

-Eras tú con todas las maldiciones, tu cuerpo estaba sangrando completamente y Bob no pudo hacer nada. Simplemente te moriste en mis brazos y…- Piper cerró la puerta.

Ese solo pequeño relato la hizo estremecer y buscar inmediatamente a Jason a quien abrazó en busca de protección. Ni Percy ni Annabeth se habían referido a lo que vivieron en el Tártaro, pero tuvo que ser lo mas desgarrador que Piper alguna vez pudo imaginarse para que la chica mas fuerte y valiente que había conocido se rompiera de esa forma por una pesadilla.

Muchas veces, mientras Percy estaba desaparecido Piper veía a Annabeth ser fuerte durante el día. Seguía cualquier pista que la guiara a encontrar a su novio. Salió del campamento muchas veces y algunas volvía con pinta de que tuvo que luchar con algunos monstruos que seguro se atravesaron por su camino. Seguía siendo la campista líder de su cabaña y ayudaba a sus hermanos y a los demás que acudían a ella. Pero también la vio romperse por las noches en algún lugar cerca a la costa. Al principio notaba como Annabeth iba sola y volvía después, con su rostro más cansado y con lo que parecían lágrimas por parte de la hija de Atenea. Pero cuando la amistad con ella se hizo más fuerte, Annabeth ya no iba sola. Algunas pocas veces Piper la vio llorar para desahogar el sentimiento abandono que sentía en aquellos meses. Y la admiró por eso. La admiraba por su inteligencia, por su liderazgo y su capacidad de estrategias. Pero la admiraba mas por su fortaleza de soportar ese malicioso juego de Hera.

Se soltó del abrazo de Jason y miró a los demás que estaban igual de sorprendidos y anonadados por la situación. –Ella va a estar bien. Ambos van a estar bien – dijo y observó como Hazel volvía a cubierta para explicarle a Leo quien exigía una respuesta desde el mástil del Argo II. Frank también subió con ella mientras la tomaba de su mano.

-No imagino lo que pasó allá para que Annabeth esté así – dijo Jason cuando se quedaron solos en el pasillo.

-Eso no importa. Annabeth es fuerte y Percy también. Salieron juntos del Tártaro porque trabajaron como equipo. Mientras ellos estén juntos van a estar bien- dijo Piper para tranquilizarlo y tranquilizarse a sí misma. –Ahora intentemos dormir- le dijo a su novio y se despidió de el con un beso mientras entró a su habitación. Olvidar aquellos gritos de Annabeth sería un reto duro de superar, pero ella estaría bien y todos saldrían adelante derrotando a Gea. Con ese pensamiento Piper pudo descansar lo que quedó de la noche.

Por otro lado Annabeth le contó a Percy el sueño desgarrador que tuvo. Percy la acunó en sus brazos hasta que ella se calmó por completo. No dijeron nada por unos minutos hasta que Percy se metió por completo en la cama y tomó a Annabeth por la cintura, la acomodó en su pecho y le decía que nunca se separarían y que aquellas imágenes que tuvo en sus pesadillas, no le pasarían.

-Ahora debes intentar dormir chica lista- le dijo dándole un beso en la frente a Annabeth.

Luego de un tiempo Percy notó que Annabeth había logrado conciliar el sueño y se veía mas tranquila en su pecho. Percy poco a poco soltó a Annabeth, se levantó de la cama y se disponía a abrir la puerta para irse a su habitación hasta que la rubia se despertó.

-No te vayas, por favor- le dijo viéndolo con aquellos ojos grises que tanto le gustaban al hijo de Poseidón. –Quédate esta noche conmigo.

Con esta frase Percy pudo notar un ligero sonrojo en la cara de su novia lo que hizo que él también se sonrojara un poco. Habían pasado una noche juntos en los establos aquella vez que se habían vuelto a reencontrar y habían salido huyendo de Nueva Roma, pero eso había sido sin intención alguna. Ahora ella le pedía que se quedara toda la noche, cosa que él haría con mucho gusto.

Se metió nuevamente a la cama con su novia. La tomó por su cintura y la volvió a poner en su pecho desnudo. Ahora se había dado cuenta de que solo tenía un pantalón largo para dormir y no tenía camisa o nada que le cubriera el pecho, pero eso no parecía importarle a Annabeth quien plácidamente se acurrucaba a su lado y se disponía a dormir mas tranquila.

Así todos pudieron seguir durmiendo lo que quedaba de la noche. No mas pesadillas aquella noche para Annabeth y Percy.

NOTAS DE LA AUTORA: Holaaaa. Me retrasé en la publicación, pero aquí está el tercer capítulo de esta loca historia. Espero que les guste como a mí me gustó escribirlo. Sé que he pintado algo vulnerable a Annabeth y créanme que esa no es la forma como la veo a ella, pero luego de una experiencia de ese tipo solo quedan dos caminos: volverte más duro o ser mas vulnerable. Escogí la segunda para la rubia porque siempre ha sido la dura de la historia y ya era hora de verla del otro lado, por lo menos a mi parecer.

Mil gracias a todos sus maravillosos comentarios que me hacen feliz, a los registrados y a los invitados, gracias por tomarse el tiempo de comentar.

Este fin de semana espero poder subir el siguiente capítulo el cual tendrá un poco de celos y recuerdos de amores pasados para Percabeth.

Estaré siempre atenta a sus comentarios e inquietudes.

Saludos enormes a todos,

Kate