Hola de nuevo, aquí estoy con otro capítulo. Espero que os guste. Por cierto, si encontráis faltas ortográficas agradezco que me lo hagáis saber, sigo trabajando para poder mejorar, gracias;)

PD: capítulo clasificado para mayores de 18 años (contenido explícito de alguna escena sexual).


Capítulo: 5

"Venganza".

—Jane, gracias por ofrecerte voluntaria para acompañarme. No me apetece ir a esta cena de antiguos compañeros de instituto. Parece que ser forense es algo del otro mundo…

—No tienes que agradecérmelo Maura, estoy en deuda contigo.

Dijo Jane dándole la espalda para poder mirarse en el otro espejo del baño. Ambas terminaban de maquillarse para ir a dicha cena.

Al terminar, Maura tomo algunos segundos para contemplar de arriba abajo la belleza de Jane.

—Estás muy guapa, demasiado… —Aseguró Maura mordiéndose el labio y poniendo una sonrisa divertida.

—Gracias, aunque tu escote me hace sombra… —Jane dio unos pasos hacia adelante y le robó un beso—. Esta noche será especial, no sé mi manos podrán aguantar hasta llegar a casa antes de caer en la tentación de tocar tu cuerpo…

Esta vez y con cuidado, Jane le mordió el labio inferior y después de estirárselo con los dientes, la besó.


23:15 de esa misma noche.

Jane consiguió que Maura entrase en el baño del restaurante junto a ella.

— ¿Qué estás haciendo Jane? —Susurró para no ser escuchada desde fuera.

—Se llama venganza… —Informó Jane para luego atacar con peligrosos besos el cuello de la forense.

—Para, para, para —Pidió Maura poniendo la mano en el pecho de Jane y retirándola hacia atrás—. Estamos en los baños del restaurante y tenemos a seis personas esperando por nosotras en la mesa… ¿entiendes la situación en la que estamos?

—La pregunta no es esa Maura, la pregunta es: ¿recuerdas tú dónde estábamos ambas cuando tu mano invadía la parte superior de uno de mis muslos?

— ¿Perdón? —Preguntó confusa.

—Sí, no te hagas la listilla. En aquella cena benéfica de hace algunos meses. Tú, yo y cientos de personas en varias mesas, tu mano jugando bajo la mesa con mi muslo y algo más…

Maura abrió la boca en forma de "O".

— ¿¡En serio!? ¿Ahora me vienes con esas, Jane? —Resopló por resignación.

— ¡Aja! ¿A que no tiene gracia? pues eso mismo sentí yo aquella noche. Y ahora si me disculpas, voy a seguir con lo que empecé… —Jane la pegó contra la puerta del baño y la besó por el cuello en dirección al generoso escote que Maura lucia. Aunque llevaba una blusa, no todos los botones estaban abrochados.

— ¿Y qué tienes pensado hacer? —pregunto entre pequeños suspiros, intentaba ocultar los leves gemidos que comenzaba a sentir.

Jane guardó unos segundos de silencio y después contestó mirándole a los ojos.

—Tengo pensado entretenerte un poco más para que los que están en la mesa crean que estamos haciendo cosas "inapropiadas".

— ¡Jane, por favor! Me moriré de la vergüenza cuando llegue a la mesa y nos miren con cara de circunstancia…

— ¡Bingo! Ese es mi objetivo, dejarte en evidencia —Jane sonrió con maldad.

Con una de sus piernas se hizo hueco entre las de Maura para con la rodilla poder tener acceso a la entrepierna de ella.

—Mmmm, cariño, no sigas jugando con fuego porque sabes que no resisto ni a la mitad de tus provocaciones —Pidió Maura sintiendo como el placer empezaba a ser más intenso— ¿Quieres que te pida perdón por aquel juego sin importancia? Lo haré.

— ¿Juego sin importancia? ¡Maura! ¡Me metiste mano en presencia de más personas!

—No seas exagerada, además, nadie vio nada porque fue bajo la mesa y el mantel nos cubría —Se justificó.

—Lo siento, ahora no puedo parar…

Informó Jane succionándole el labio inferior para luego mordérselo delicadamente.

—Y da gracias a que no te metí mano delante de todos tus ex compañeros. Ahora vas a sentir lo que yo sentí cuando me ponías contra las cuerdas delante de aquellos invitados.

— ¡Mierda! ¡Eres odiosa, Jane! —Echó la cabeza hacia atrás elevando la barbilla hacia arriba y mirando al techo— Olvidaba lo rencorosa que puedes llegar a ser.

—Mientras más me ataques, más tiempo te retengo… —Sonrió divertida— ¿Qué pasa? ¿No puedes controlar tu cuerpo?

Jane fue más allá y depositó su mano izquierda en el muslo de Maura, después de vacilar por unos segundos de si subirla o no, lo hizo. Debajo de la falda y poco a poco subió la mano por el interior del muslo de Maura hasta llegar a su feminidad.

Maura la besó para ahogar algún que otro gemido en la boca de Jane.

—Vale, vale, vale. Tienes razón. Disfruté en aquel acto benéfico pero ahora entiendo que jugué con fuego… —Maura depositó ambas manos en el rostro de Jane para llamar la atención de su mirada— Por favor, no sigas provocándome. Una hora como máximo y nos vamos a casa para continuar esto, lo prometo. ¿De acuerdo?

—Mmmm, interesante propuesta… —Jane no quitó la mano de la entre pierna de Maura pero sí la dejó quieta.

— ¿Salimos ya? Por favor —pidió.

—Sí, pero antes dame un beso de los que me gustan y prometo aguantar sin provocarte hasta llegar a casa —Dijo en tono de burla.

Después de resoplar, Maura agarró con las dos manos el rostro de Jane y la besó en la boca jugando con su lengua en repetidas ocasiones.

—Por cierto —dijo Maura justo al terminar de besarla—, pienso cobrarte esta jugarreta Jane Rizzoli…

Se separó de Jane y caminó hasta la puerta del baño para poder salir.

—Mientras pueda pagarte con sexo estaré encantada de que te la cobres —Dijo con una sonrisa a la vez que seguía sus pasos.


Tan solo diez minutos más tarde…

"¡Mierda!" Pensó Maura para sus adentros. Acto seguido cogió su teléfono móvil y escribió lo siguiente:

"Haz el truco que sabes para que el teléfono te llame automáticamente pasados unos segundos. Atiendes la falsa llamada y te inventas una excusa para irnos de aquí lo antes posible".

Jane frunció el ceño, un sonido parecido al de su teléfono había llamado su atención. Buscó el teléfono y vio el mensaje de Maura.

¡Sí! Exclamó Jane en lo más profundo de su ser. Siguió la petición de Maura e hizo el "truco" el cual consistía en marcar un número, pulsar el botón de llamada y esperar treinta segundos para que el teléfono sonase por si solo simulando una llamada telefónica. Luego dejó el teléfono sobre la mesa como habían hecho casi todos los que estaban allí sentados.

—Y dime Jane, ¿cuantos años llevas dedicándote a tu profesión? —Preguntó Jay, uno de los ex compañeros de instituto de Maura.

—Hace más de… —Jane fue interrumpida por su teléfono. El truco estaba haciendo su trabajo—, disculpa. Tengo que atender.

—Por favor, adelante.

El "yo" interior de Maura sonreía de felicidad. Unos segundos más y podía estar a solas en la intimidad con Jane.

— ¿Korsak? Sí, Maura está conmigo. ¿Por qué? —Dijo Jane fingiendo una conversación telefónica— De acuerdo, sí, lo entiendo. No te preocupes, ya vamos para allí —Colgó el teléfono.

— ¿Qué ha pasado? —Preguntó Maura siguiendo la mentira de Jane.

—Lo siento chicos, cosas de trabajo —Jane miró a Maura—. Tenemos que irnos, un homicidio en Charles Street.

— ¡Oh, no! Que lastima… —Maura carraspeó la garganta poniéndose en pie— Lo siento, me lo estaba pasando muy bien —Mintió.

— ¡Tranquilas! El trabajo es lo más importante, y más el vuestro —Dijo una de las ex compañeras de Maura.

—He pasado un rato bastante agradable, un placer conoceros —Dijo Jane alzando una de sus manos en forma de despedida.

Se suponía que la escena del crimen las estaba esperando con urgencias.

—Hasta otra, bye —Dijeron casi a la vez todos los ex compañeros de Maura.


En el coche, de camino a casa…

—Pensé que te lo estabas pasando bien con tus ex compañeros… —Dijo Jane aguantando la risa.

—Y lo hacía, pero entonces llegó tu provocación en el baño y desde entonces no he podido parar de desear estar a solas contigo.

— ¿Podrás esperar a que lleguemos a casa? ¿O vas a violarme mientras conduzco?

—No te hagas la graciosilla y conduce más rápido o busca un sitio el cual esté cerca y oscuro. Te necesito ya.

Aire, eso es lo que necesitó Jane después de que la respiración se le cortase por aproximadamente siete segundos. La declaración de Maura le había pillado de sorpresa. Sabía que su chica tenía ganas de sexo pero no había imaginado hasta qué punto.

— ¡Para, Maura! —Pidió Jane agarrando la mano de Maura que jugueteaba peligrosamente con su feminidad por encima de la ropa.

—Jane, estamos en medio de la carretera y es de noche… relájate, nadie está mirando —Advirtió Maura besando el cuello de Jane, podía tener fácil acceso a ella porque se había desabrochado el cinturón de seguridad.

—No puedo concentrarme Maura —Informó entre besos—. Por favor, dame solo tres minutos más y estamos en casa, prometo no defraudarte.

— ¿En serio? ¿Me acorralas en el baño de ese restaurante y ahora me pides favores? Lo siento pero no acepto…

Maura llevó la mano tras el volante del coche y subió movió la palanca haciendo que el intermitente derecho se activase.

— ¿Qué haces Maura? —Quiso saber después de mover la palanca y apagar el intermitente.

— ¡Jane! —Maura volvió a encender el intermitente— ¡No lo toques! Venga, ahora metete en esa calle y bajas al parking subterráneo.

— ¿Maura, estás bien? —Preguntó sin dejar de mirarla— No vamos a ir a ese parking porque tu casa está a tres minutos de aquí.

—Tengo ganas de sexo, como no entres en ese parking vas a pasarte una larga temporada durmiendo sola. ¿Quieres eso? —Preguntó con mirada desafiante.

—¡De acuerdo! Pero al menos deja que el semáforo se ponga en color verde.

— ¿¡En serio!? —Resopló mirando a otro lado— Eres detective, has hecho cosas más graves que saltarte un semáforo en rojo…

—Lo has conseguido…

Jane miró a la derecha, no venía ningún otro coche y decidió meterse por la calle que Maura le había indicado segundos antes. El semáforo seguía en rojo pero por suerte no parecía haber nadie alrededor.

— ¿Ves que fácil era? No costaba tanto… —Sonrió satisfecha.

—Menos burla y da gracias a que nadie me ha visto porque como me llegue una multa te la pienso cobrar a ti.

—Eres "poli", no te van a multar —Sin más, Maura buscó con la mirada cuando llegaron al parking—. Mira, allí no llega la luz, aparca justo en medio.

—Me parece surrealista…vamos a tener sexo en el coche y en mitad de un parking…

—Te recuerdo que has sido tú quien empezó todo esto Jane.

—Pero no pretendía mantener sexo en el baño de ese restaurante.

— ¿Estás segura? —Preguntó con ironía.

En lugar de contestar, Jane prefirió sonreír y guardar silencio.

—De acuerdo, aquí tendremos intimidad.

Maura le desabrochó el cinturón de seguridad a Jane y sin perder más tiempo se sujetó al cuello de Jane y se puso sobre sus piernas a horcajadas.

—Vaya —Jane echó el asiento hacia detrás llegando al máximo posible para tener más espacio—, veo que esto va en serio. Con cosas así me demuestras que estás loca por mí… —Dijo Jane con una divertida sonrisa.

—No estoy loca por ti sino por el sexo —Maura mordió el labio superior de Jane para luego estirárselo. Sus manos, como el resto de su cuerpo, tampoco podían quedarse quietas y las metió bajo la blusa para poder masajear ambos pechos de Jane.

— ¿Vamos a saltarnos los preliminares? Perfecto… —Agarró la blusa de Maura por el escote y de un jalón hizo que los botones de la blusa se desabrochasen por completo. Acto seguido se quitó la blusa para después hacer lo mismo con el sujetador de Maura.

—Esta Jane me gusta más que la del semáforo… —Maura se las ingenió y consiguió meter una de sus manos bajó el vestido y ropa interior de Jane consiguiendo tener acceso a gran parte de su feminidad.

—Oh, Maura… —Susurro Jane mientras su boca se dirigía a uno de los pechos de la forense. Una vez allí lamió y jugó por segundos con uno de sus erectos pezones para finalmente succionarlo con la boca.

—Joder… —Maura se mordió el labio— Me encantaría dejarte sin sexo en este precioso momento por ser tan vengativa —Informó segundos antes de introducir un dedo en la vagina de Jane.

— ¡Mmmm! —Jane gimió roncamente— Pero no lo vas a hacer porque estás demasiado caliente —Subió los besos hasta llegar al cuello de Maura y darle un mordisco acompañado de una pequeña succión que le dejaría marca solo por pocos segundos.

—Rizzoli… ¿quieres que te demuestre como estás a tiempo de quedarte sin sexo? —Dejó de mover el dedo que tenía en su vagina y vaciló haciendo largas pausas entre penetración y penetración.

— ¿Sí? Vale, pero dame un segundo... —Pidió Jane.

La detective le subió la falda hasta la cintura y con una de sus manos retiró el tanga hacia un lado para que los dedos de su otra mano pudiesen tener acceso a su feminidad. Con el pulgar le acarició lentamente el clítoris a Maura y segundos más tarde introdujo un dedo en la entrada de su feminidad. Poco a poco fue aumentando el ritmo consiguiendo mover más rápido su mano.

—Oh… —Gimió Maura quien disfrutaba.

—Adelante Maura, demuéstrame ahora como puedes dejarme sin sexo… —Desafió Jane disfrutando de las caras de placer que ponía la forense.

—Mierda… eres odiosa —Maura besó bruscamente la boca de Jane pero sin producirle dolor. El labio inferior de Jane parecía haber perdido sensibilidad porque Maura no escuchó queja alguna tras el último mordisco, un tanto fuerte, que le había dado presa del descontrol que la morena le producía cuando jugaba con su feminidad.

—No pienso parar hasta que escuche mi nombre después del orgasmo… —Informó Jane quien introdujo otro dedo en la lubricada vagina de Maura.

—Mmmm, ¡sí!

Maura pegó su frente a la de Jane y cerró los ojos, su chica la estaba volviendo loca en tan solo segundos. Con una mano agarró la cabeza de Jane para poder pegarla lo máximo posible a la suya y besarla sin control alguno mientras disfrutaba del orgasmo.

— ¡Oooh, Jane! No pares, ¡no ahora! —Suplicó entre gemidos— ¡Ummm, joder!

—Te ha gustado… ¿Ha que soy mejor que todas tus ex juntas?

— ¿Qué? —Frunció el ceño ante la sonrisa de Jane— Cállate y ven —Dijo Maura para luego pasarse al asiento trasero del coche—, es tu turno…

Maura le agarró de la mano e hizo que Jane se sentase sobre ella. Pensaba devolverle el orgasmo que escasos segundos antes Jane le había provocado.

Fin del capítulo.


El fic continuará… ¡Os veo en el próximo capítulo!