Desde pequeño había pasado éste día sólo...
Navidad, navidad
Blanca navidad
Es un día de alegría
Y felicidad...
"Hey"
Quatre volteó, había estado mirando la blanca nieve por la ventana de la sala, y se encontró con unos ojos verde esmeralda viéndolo curioso.
"Hola Quatre" dijo Trowa sonriéndole y acercándose al pequeño.
"¿Qué pasa, Trowa?" preguntó Quatre acomodándose en el sillón.
"nada, me preguntaría si estarías en la casa" respondió Trowa, "Duo, Heero y Wufei fueron a la fiesta de Navidad"
"ya veo..." respondió Quatre sonriendo un poco, y giró su vista de nuevo a la nieve.
Trowa lo observó incómodo, ahí estaba él, parado como un tonto frente al piloto cero cuatro, suspiró y vio la nieve caer, intentando compartir un momento con su compañero.
"Hace frío, ¿no?" preguntó Quatre sin quitar su vista de la ventana.
"si..." respondió Trowa, "¿quieres... café? O Choco-
"Café está bien" respondió Quatre sonriendo.
"de acuerdo"
Trowa se dirigió a la cocina para servir algo de la cafetera en dos tazas, tomó el azúcar y la crema y sirvió dos cucharadas de cada una y regresó a la sala.
"Aquí tienes" dijo Trowa entregándole la taza.
"gracias" respondió Quatre aceptando la taza, "No te quedes parado, siéntate"
Trowa asintió como un agradecimiento y procedió a sentarse al lado del rubio.
Estuvieron unos momentos más en silencio, Quatre suspiró y volteó hacia Trowa, "¿Qué le pusiste al café?"
"dos de azúcar y de crema, ¿por qué?" preguntó Trowa tomando un sorbo. "así es como yo lo preparo, lo siento"
"no, está bien..." dijo Quatre viendo la taza con algo de duda.
"..."
Quatre miró la nieve de nuevo, y siguió con sus pensamientos. No entendía por qué éste día era tan importante, ¿qué es lo que lo hacía tan especial? Por qué la gente celebraba la paz, él debería de celebrarlo, después de todo el ayudo a que hubiese paz... además, si es paz deberían de celebrar aún más el día que dio a fin la guerra... No hay un hombre gordo que no existía.
"¿Por qué no estás en la fiesta?" preguntó Trowa nervioso.
Quatre salió de sus pensamientos y volteó a ver al latino.
"pues... no soy cristiano, ni católico... mi gente no celebra éste día" respondió Quatre, "desde pequeño... siempre quise que me dieran regalos... pero los Manguanacs me decían que no era para mi, que mi padre trabajaba duro para tener el dinero que teníamos y pues... que además ya tenía todo lo que quería, necesitaba y más... ¿tu?" preguntó Quatre curioso, el café aún intacto en sus manos.
"pues... tampoco soy cristiano o católico, mi grupo mercenario no le importaba la navidad... después de todo, siempre era guerra no fechas de celebración... ellos me decían, que siempre había que pelear duro para sobrevivir, que el tal Santa Claus no le importábamos así que no nos daría todo lo que necesitábamos..." respondió Trowa.
Quatre se sintió mal entonces por lo que respondió, había olvidado que... no todos crecieron en ese mundo de riqueza donde él se desarrolló.
"es tonto de todas maneras" dijo Trowa mirando la nieve, "la verdad, es que... una vez de pequeño nos adentramos en un pueblo ya destruido... había un pino de navidad en una de las casas, estaba en bastante buen estado... me adentré a verlo pues jamás había visto uno... al menos, no adornado, con luces ni esferas... y vi unas tarjetas en el pino con deseos escritos..."
Quatre miró a Trowa, jamás lo había escuchado compartir una parte de su pasado y siendo compartido así como si nada... era bastante extraño.
"no se porqué, pero encontré un pequeño pedazo de tela en una parte del cuarto y un lápiz, escribí la cosa más tonta del mundo en ese pedazo y lo colgué en el pino, esperando estúpidamente que se cumpliera... y ahí estuve, parado... un buen rato esperando y curioso como se cumpliría... pero...
"¿pero?" preguntó Quatre.
"pues... estuve ahí, minutos... horas... hasta que escuché estallidos y decidí que era una pérdida de tiempo... salí de la casa para encontrarme solo en medio del pueblo desolado con fuego estallando del otro lado... regresé al lugar de escondite de mi Mobile Suit y subí, poco después... por andar con ese estúpido deseo yo mismo lo eché a perder... y me di cuenta que no hay deseos, no hay suerte, no hay destino... tu eres quien elige, tu eres quien haces tu camino, tu eres el que actúa..."
"¿Qué habías pedido?" preguntó Quatre un poco más preocupado, notó como el tono de Trowa se había entristecido un poco.
"había pedido que el grupo mercenario se transformara en mi familia y que sobreviviéramos a la guerra y así nadie tendría que pelear más... todo estaría bien después porque no iba a estar solo" respondió Trowa con un pequeño sonrojo en sus mejillas y volteó a ver a Quatre que tenía una cara de duda, "como había pasado tanto tiempo mirando el pino, cuando llegue casi todo el grupo había sido asesinado, cuando llegué, un cañón le había dado al capitán y sin capitán o alguien que los relevara... los demás solo... no pudieron seguir y fueron matados también"
Quatre miró la taza de café, había un poco de humo aún saliendo, "lo siento"
Trowa encogió los hombros, "supongo... pero, eso me enseñó a desconfiar más de éste día, no sé"
Quatre se acercó más a Trowa y éste no se inmuto, así que se volteó y si inclinó, acercó su mano y limpió la mejilla del más alto.
Trowa se volteó un poco sorprendido, al sentir la mano un poco fría del rubio y notó la cercanía que tenían. Sonrió.
Quatre se asombró ante esto, jamás había visto un sonrisa tan sencilla y tan honesta y sintió muy feliz, aunque era ambiguo ya que éste acababa de llorar un par de lagrimas.
"¿tu tienes alguna historia?" preguntó Trowa curioso.
"mmm... no realmente" Quatre rió bajo, "creo que no... pero, una vez había unos pinos fuera de la casa y quería decorarlos y comencé hacer un berrinche para que los Manguanacs salieran, cortaran el pino, lo trajeran dentro a la casa y lo adornaran... lo hicieron y me alzaron para poner una estrella en la punta, pero resbale de los hombros de Sahir y caí al suelo y lloré mucho... desde entonces, ya no quise adornarlo"
Quatre al terminar la historia se acercó hacia Trowa y se aventuró a poner su cabeza en el hombro del más alto, éste se acomodo y movió el cuello un poco para que hubiera más espacio y luego se recargó en Quatre también.
Asi se quedaron un rato, ya no viendo la nieve, ya no viendo las tazas de café, solo viendo hacia la nada frente a ellos. Trowa sintió su corazón latir un poco más rápido, Quatre sintió como si le faltara el aire y respiró apenas más lento.
Lo que parecía un momento incómodo al principio se convirtió en un momento muy cómodo entre los dos. Trowa se relajó más en el sillón de piel y Quatre se deslizó un poco más hacia el pecho del latino en vez de en el hombro.
"Trowa..."
"¿dime?"
"¿Qué es un mortífago?" preguntó Quatre.
"um... no tengo la menor idea" dijo Trowa sinceramente con una sonrisa en sus labios.
"es que la otra vez, Duo estaba viendo una película y dijo algo de un mortífago"
"um... creo que es de una película de erm... magia o algo así" respondió Trowa, "creo que Harry Potter..."
"ya veo..." murmuró Quatre.
"¿Por qué preguntas?" preguntó curioso Trowa.
"pues es que ayer dijo que esperaba que Heero estuviera debajo de un mortífago para besarlo"
Trowa suspiro... y su cara mostró preocupación hacia el árabe. Volteó su cabeza hacia abajo un poco para mirar a Quatre, "eso... no es un mortífago, Quatre. Duo se refería a un muérdago, es una... clase de rama extraña no estoy seguro pero se supone que si estás debajo de uno debes de besar a la persona que está a tu lado"
"ya veo..." Quatre se sonrojó y miró hacia arriba, al techo.
"¿es eso un muérdago?" preguntó Quatre indicando.
"No, eso es una noche buena, Quatre" respondió Trowa, "es una flor"
"ah..."
"la gente la pone en ésta época porque es cuando se ven más rojas y vibrantes"
"ya veo..."
"¿es eso un muérdago?" preguntó Quatre de nuevo.
"no, eso es el pino que puso Duo..." respondió Trowa y se preocupó un poco más por la salud mental de Quatre...
"oh... eso-
"eso es el estambre del pesebre, el muérdago es verde no gris" respondió Trowa.
"oh... Trowa, ¿es eso un muérdago?" preguntó Quatre de nuevo, indicando ésta vez encima de ellos.
Trowa volteó hacia arriba y vio... una corona, La clásica corona que se pone fuera en la puerta con luces, y algunas ramas verdes...
"es verde, no gris ni rojo como la noche buena o el estambre y está adornado, ¿es eso un muérdago, Trowa?"
"ah... si Quatre, eso es un muérdago" respondió Trowa levantando una ceja y desviando la mirada, con una nerviosa sonrisa en su cara.
"entonces, ¿tenemos que besarnos?" preguntó Quatre mirando expectativo a Trowa quien tenía la vista de regreso hacia la nieve.
Y de pronto, la nieve ya no fue un punto de partida para la nostalgia, o el pensamiento. Era una distracción ilusa creada por una autora en un lienzo en blanco para que el alto piloto sexy se enfocara en algo estúpido y redundante ya que la nieve en un día frío de navidad en uno de los lugares más frío del planeta, era obvio que nevaría pero ahora servía para que de pronto, la nieve fuera como algo fuera de éste mundo, para que la nieve fuera la cosa más asombrosa, más asombrosa que la "inteligencia" del piloto árabe, más importante que el mismo café sobre la mesa, más importante que la mentira de la corona, más... más...
"en las colonias no nieva, aquí... ¡si!" exclamó Trowa nervioso.
"um... Trowa"
"vaya, y es blanca también..."
"Trowa..."
"y se ve aguada... pero a la vez-
"Trowa..."
"jamás había visto tanto tiempo la nieve..."
"¡Trowa!" gritó Quatre levantándose del pecho del mayor y dio un pequeño beso de mariposa en la mejilla del latino.
Trowa se le quedó mirando estático a Quatre.
"¿Qué?" preguntó Quatre.
"erm... cuando me refería a un beso, no era en la mejilla... era en los labios..." respondió Trowa.
"ah... bueno"
Quatre se acerco a Trowa y le besó en los labios y se separó.
"um... con boca abierta..." continuó Trowa con una pequeña sonrisa de demonio en su cara.
"ah de acuerdo" respondió Quatre sonriendo también y se acercó a Trowa, besándolo pero Trowa esta vez presionó y apasionó el beso.
Se quedaron así un rato, sin saber si fueron segundos, minutos... o más. La puerta de la casa se abrió y dio paso a tres pilotos bastante ya ebrios.
Trowa y Quatre se separaron de donde estaban en el sillón y miraron a los tres que acaban de entrar.
Heero y Wufei se estaban besando como podían sin caerse al suelo con su gran percepción de espacio mientas ebrios. Duo se reía al verlos gritando que no era justo. Duo traía en su mano un pequeño ramo en sus manos. Trowa se levantó del sillón quitándose a Quatre de encima y le quitó el muérdago a Duo.
"¡Hey!"gritó Duo tomando de la mano a Wufei y viendo enojado a Trowa.
"Navidad, Navidad" comenzó cantando Trowa.
"¡BLANCA NAVIDAD! ES UN DÍA DE ALEGRÍA" cantaron los tres ya bastante pasados de copas mientras subían las escaleras – el muérdago ya olvidado – "Y FELICIDAD, HEY!"
Y muy de pronto escucharon la puerta de arriba azotarse y los tres ya no... cantaban.
"eso fue raro" comentó Quatre.
"Mira, otro muérdago" dijo Trowa sonriendo un poco y se acercó a Quatre, "entre más cerca el muérdago mejor es el beso y pues..."
Quatre sonrió al ver a donde iba a Trowa con esto, se levantó del sillón y se acercó a Trowa para tomar el muérdago en sus manos para después besar más apasionadamente a Trowa.
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"¿¡Y CÓMO IBA A SABER QUE ERAS ALÉRGICO AL MUÉRDAGO!?" gritó Trowa mientras conducía al auto tan rápido como podía.
"¡No se! Pues jamás me había acercado a uno, jamás festejé navidad, ¿como iba a saber?" preguntó Quatre mientras se rascaba los brazos y un tono rojizo con pecas aún más fuertes se alargaban a lo largo de su cuerpo
"no importa, llegaremos al hospital y pues, a ver que te dice el doctor, ¿de acuerdo?" preguntó Trowa y vio que Quatre asintió a su lado.
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Al día siguiente, Quatre y Trowa llegaron a la casa para ver a tres pilotos bastante felices aunque crudos tomando café.
"¿Dónde estaban? Nos tenían preocupados" dijo Wufei al verlos entrar de la sala.
"Esperamos al doctor en el hospital a mitad de la noche porque Quatre tuvo una reacción alérgica al muérdago y nos atendieron hasta la madrugada, le dio una medicina y decidimos quedarnos a dormir erm... en un... motel por... ahí" dijo Trowa sonrojado.
"¡Trowa picaron!" gritó Duo riéndose.
"Creo que ése termino también es aceptable para ti... o para los tres" dijo Trowa levantando una ceja desafiante.
"en fin..."
Trowa asintió,
"y pues apenas llegamos, sentimos haberlos preocupado" dijo Quatre sonriendo nervioso ante los pilotos en la sala.
"Vamos subir y descansar un rato más" dijo Trowa un poco más nervioso y llevó a Quatre al segundo piso.
Los otros tres asintieron sonrojados ellos mismos. Duo vio otras dos tazas de café extras en la mesa y miró la que al parecer estaba más llena. La tomó y dio un sorbo pequeño.
"¡UGH! ¡ESTÁ DEL ASCO ÉSTE CAFÉ!"
