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Disclamier: Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, obviamente la trama es de mi autoria.
Este es un TWO SHOT que participo en el concurso New Year´s Elite Contest organizado por el grupo Élite Fanfiction
( facebook groups / elite . fanfiction / ).
TS Beteado por Pichi LG.
Capítulo 2: No place like home
The sound of the wind is whispering in your ear.
Can you feel it coming back?
Through the warmth, through the cold, keep running 'til we're there
we're coming home now, we're coming home now.
The sound of the wind is whispering in your ear.
Can you feel it coming back?
Through the warmth, through the cold, keep running 'til we're there.
We're coming home now, we're coming home now
Home— Dotan
Justo como lo pensaba, el hogar de los Cullen estaba ubicado en el mismo lugar en medio todo el bosque. Cuando ya casi estábamos por llegar, la realidad me golpeó de nuevo. La verdad era que no tenía ni la más mínima idea de con quién nos encontraríamos o de lo que ocurriría esta noche y, ahora que lo pensaba mejor, iba a ser una reunión bastante elegante, de otro modo Alice no se hubiera tomado tantas molestias. ¿O sí?
Un momento… ¿Mi familia habría sido invitada también? No podía ser posible, estaba acostumbrándome demasiado, ya pensaba retorcidamente que todo esto era real y eso no me gustaba en absoluto.
No pude pensarlo por más tiempo porque ya habíamos llegado a la casa y Edward me estaba abriendo la puerta del auto.
¡Ahh! Realmente no quería entrar. Edward me tomó el brazo y dándose cuenta de mi nerviosismo me dijo—: Tranquila, Bella, ya sé que siempre te inquietan estas reuniones, pero intenta relajarte y despeja tu mente. Va a ser una noche bastante larga —asentí muy poco convencida—. Ah, por cierto, ¿recuerdas lo que ocurrió con Aro y Sulspicia? Por supuesto que debes recordarlo, así que como sabes va a ser un poco tenso, pero lo mejor será no incomodarlos, hay que actuar lo más tranquilo posible.
¡Dios! ¿De qué estaba hablando? Tendría que preguntarle a alguien que habría ocurrido. No creía que fuera buena idea preguntarle a él cuando pensaba que yo sí tenía idea de lo que estaba hablando.
Al adentranos pude calmarme un poco, por no decir bastante, no había tanta gente como juré que habría ni lo exagerado que pensé. Eso me decía que Alice sí era extremista y, de hecho, pude reconocer cada uno de los rostros, a excepción de uno, y lo confirmé cuando se nos acercaron.
Los primeros en saludarnos fueron Esme y Carlisle, al igual que Edward, Carlisle tenía un leve bronceado, pero sus ojos eran de un eléctrico azul, mientras que en rostro de Esme el único detalle que noté fue el color de sus ojos, eran como los de Alice y Edward, ambos lucían mucho mayores de lo que jamás los hubiera visto, pero seguían siendo deslumbrantes. Era algo que al parecer los Cullen tenían por naturaleza, siempre en cualquier edad se verían bien.
Después se acercaron Emmett y Rosalie quienes, tal como el resto, lucían un tanto diferentes. Ambos tenían unos claros ojos azules, pero eso no fue lo más impactante, y vaya que me lleve una gran sorpresa al poder apreciar la muy grande panza de embarazo de tal vez unos seis o siete meses, que Rosalie llevaba orgullosamente con una gigante sonrisa de satisfacción en sus labios. Emmett también sonreía incluso más orgulloso.
Un gran nudo se instalo en mi garganta y estuve a punto de echarme a llorar, cuánto deseaba que en mi vida real Rosalie y Emmett pudieran tener un bebé, incluso si yo no le agradaba demasiado a Rosalie. Merecían ser felices y esta versión de ellos lucía mucho más que feliz...
Y, como si fuera poco, las sorpresas no pararon de llegar y me dejaron sin tener la posibilidad de procesarlas. Me iba a dar un ataque si seguía así.
Renné y Charlie llegaron a saludarnos, ellos lucían completamente normales, pero me pude fijar con gran asombro que el brazo de mi padre abrazaba protectoramente a mi madre por las caderas. Esto me confundió, no podía ser aunque, por otro lado, no veía a Phil por ningun lado…
No obstante, me impacté aun más cuando, después de que Edward les hubiera dicho algo a mis padres, a lo que a decir verdad no había puesto atención, ellos rieran y se dieran un casto beso en los labios.
Mi cerebro solo pudo explotar en ese momento.
¿Así que, por más madura que fuera al respecto de la separación de mis padres, que había sido hace años, una parte de mi subconsciente aún los quería ver juntos? ¡Vaya que había sido un balde de agua fría para mí!
De las últimas personas que se nos acercaron, solo pude reconocer a una, Aro, y era el más extraño de todos los presentes. Su piel, que la única vez que lo había llegado a ver, era tan blanca como el mármol, aquí tenía un color muy vivo, estaba bronceada, mucho más bronceada que la de Edward o Carlisle; su cabello no le llegaba a los hombros, sino que al contrario lo lucía bastante corto y moderno; sus ojos eran de un color café y su traje era de color azul oscuro. Era... completamente extraño, no había otra forma de describir cómo me sentía. Ver a Aro como humano era algo anti-natural para mí, ya que lo había visto más como un monstruo despreciable de un alma más negra que la del demonio.
Por otro lado, la mujer, que lucía un poco más joven que Aro, tenía unos impresionantes ojos grises y un largo y oscuro cabello rizado. Me sonrió amablemente pero se veía bastante incómoda, no tenía idea del porqué, pero intenté ser lo más amable posible. Edward dijo su nombre: Sulpicia. Ese nombre me sonaba conocido, pero no sabía en dónde lo había escuchado.
Después de los saludos nos dirigimos a comer y cuando nos encontrábamos cenando creo que todos vieron mi cara de idiota, pero vamos, jamás volvería a ver a ver algo así, todos estaban comiendo de todo. Creo que esta sería la única oportunidad en la que los podría ver actuar de manera tan humana y natural, aunque fuera solo algo irreal.
Al terminar la cena, todos se dispersaron en la sala y, antes de que pudiera reaccionar, Alice y Rosalie me tomaron de ambos brazos y nos dirigieron a un sillón. Rosalie tomó un gran sorbo de agua en una botella que había visto llevaba todos lados, tal vez se preocupaba por su piel; me sonrió afectuosamente, algo completamente nuevo que me dejó conmocionada, ella jamás era dulce de ninguna manera conmigo.
—Bella, un pequeño pajarito… que digo, un pequeño duende me dijo que tu esposo estrenó el regalo de Navidad que le diste, y que lo encontró justamente solo con eso —Me dijo, y después miró a Alice pícaramente; era obvio que ella le había dicho lo ocurrido.
Como no era extraño, me sonrojé hasta la raíz del cabello. Al hacer esto ambas rieron juguetonamente, pero yo solo quería irme de allí. ¿Era tan difícil hablar de algo que no fuera de nosotros? Y como había dicho anteriormente, ni siquiera podía recordar "eso".
En ese momento recordé lo que me había dicho Edward de Aro. Tratando de ser lo más discreta posible, me acercaba a Rosalie y Alice aun más si eso era posible.
—Ehh... chicas —Fue bastante raro decir eso, teniendo en cuenta que jamás me había referido a ellas de esa manera— ¿me podrían explicar qué fue lo que ocurrió con Aro? Edward mencionó algo.
—¡Bella! —Se quejó Alice— Ya se te atrofió la cabeza en serio... Creo que mis teorías son más ciertas.
—¿Cuáles teorías? —preguntó Rosalie interesada. ¿En serio? Tenían que comentar todo lo que ocurría en esta vida hipotética.
—Oh… ¡ha!... Lo que sucede es que… — bajó la voz— según mi teoría, ya casi completamente comprobada, es que si haces "eso" tan seguido como este par de conejos… —Me señaló y también a Edward, quien se encontraba alejado conversando animadamente con mi padre— tus neuronas se irán. Así de simple —Y con eso empezaron a reír hasta que no pudieron más.
—Bueno, ya que se han burlado lo suficiente —intervine un tanto exasperada—, ¿podrían decirme lo que ocurrió, por favor? Si tu teoría es cierta, entonces no recuerdo nada, díganme.
—Bueno... —susurró lentamente Rosalie observando a todos en la sala— La que vez allí —señaló a la mujer que no había reconocido— es Sulspicia, era la ex esposa de Aro.
—¿Ex esposa? —pregunté confundida, pero al mismo tiempo recordé donde había escuchado ese nombre. Era bastante gracioso, la esposa de verdad de Aro se llamaba Sulspicia, Edward lo había mencionado, pero yo jamás la había visto, así que no tenía idea de donde había salido la imagen de ella en mi cabeza.
—Errr… —continuó Rosalie luciendo un tanto incómoda. ¿Estaba tan mal no entender lo que sucedia?— Sí, Bella. Eran esposos. Aro le dijo que aún sentía que le faltaba vivir más, que aún era muy joven y estaba desperdiciando su vida en ese matrimonio que lo dejaba sin opciones de vivir la vida que él quería hacer. Ella pegó un grito al cielo y se negó rotundamente. Sabes que ella lo ama demasiado, no entiendo porqué, pero lo hace —Frunció el ceño luciendo bastante molesta—. Sin embargo, todos sabemos cuán manipulador es Aro y ella terminó cediendo, como siempre... Ahora, cada semana escuchamos chismes acerca de una nueva novia pero, por supuesto que esas nuevas novias solo duran la semana en la que el rumor ocurre, creo que la que más ha durado ha sido unas tres semanas.
—¡Maldito idiota! —musitó un tanto enojada Alice— Teniendo una mujer tan linda en casa. Pero me alegro por ella, espero que pueda encontrar a alguien que sí llene los pantalones... Ese bastardo ni un hijo pudo darle…
—¡Alice! —exclamó Rosalie escandalizada—. No tienes por qué decir eso, el…
Ella fue interrumpida por las palabras de Carlisle diciendo que era momento de las palabras de todos. ¿Palabras? ¿Acaso tendría que hablar? ¡No! ¿Qué diría? Me estaba ahogando en un vaso de agua con mis cuestionamientos cuando mi pregunta fue resuelta, ya que Edward apareció a mi lado y me preguntó que si quería que yo hablara o si deseaba que quien hablara fuera él. Instintivamente le dije que hablara él, ya que no tenía la menor idea de qué podía hablar, el problema fue que tampoco tenía idea de qué iba a terminar hablando él.
Básicamente cuando todos comenzaron a pasar, dijeron sus propósitos de año nuevo. Cuando lo supe pensé que hasta yo hubiera pasado ahora que lo sabía, pero creo que aquí no tendría mucho sentido decir que esperaba que el próximo año Edward me convirtiera, no tendría mucho sentido.
Cuando Esme y Carlisle pasaron a hablar dijeron que lo único que esperaban era tener la salud suficiente para compartir con sus hijos, vivir plenamente y poder conocer a sus nietos, todos sonrieron animados, pero yo seguí sintiéndome muy incómoda debido a lo irreal que sonaba para mí. Mis padres al pasar dijeron que esperaban celebrar plenamente su segunda luna de miel, yo evité mirarlos, porque si o hacía probablemente saldría corriendo.
Al momento de pasar Rosalie y Emmett solo dijeron que esperaban fervientemente que su hija naciera completamente sana. De nuevo el nudo volvió a mi garganta, aún era doloroso pensar en la realidad, que Rosalie seguramente siempre desearía eso y realmente nunca podría tenerlo.
Jasper y Alice se propusieron algo más fuerte que el resto. Cuando pasaron ambos dijeron que querían conseguir una casa a la que pudiesen irse a vivir y dejar el apartamento en el que se encontraban, ya que al parecer era un desastre universal, en palabras de Alice. Algo que hizo reír a todos ya que, en general, tenía una manera bastante particular de expresar lo que sentía.
Cuando llegó el turno de Sulspicia y Aro, ambos lo dijeron por separado, por obvias razones, aunque eso no evitó que se sintiera la fuerte tensión en el ambiente. Si hubiera tenido un cuchillo al alcance, hubiera podido cortar la tensión.
Sulspicia habló primero y dijo de la forma más agria posible que haría todo lo que estuviera en su alcance para ignorar a los imbéciles del mundo y que si no lo hacía, y se encontraba a alguno, le cortaría sus partes nobles, y mientras lo dijo estuvo dirigiéndole una cruda mirada a Aro, quien la observaba indiferente. Él, por su parte, dijo algo que dejó a todos, incluso a Sulspicia, con la boca abierta, debido a lo indebido y atrevido que fue.
—Yo... —susurró con la voz un tanto grave, al parecer ya había bebido más que unas cuantas copas— quiero que en mi último aliento, una linda jovencita esté entre mis piernas, es lo único que necesito. Nada de mujeres molestas que me exijan.
Ambos se sentaron estrepitosamente en lugares opuestos de la sala, mientras todos se mantuvieron en un incómodo silencio por unos minutos hasta que Edward se paró nerviosamente y me tendió la mano instándome a hacer lo mismo. Lo miré sin entender. ¿No iba a hablar solamente él? Pero de todos modos me levanté, no iba a armar un problema por eso.
Cuando los ojos de todos nos observaban, Edward acercó su boca a mi oído y me susurró un "¿Estas lista?".
Asentí, aún sin saber a qué se refería, teniendo un extraño presentimiento, pero pronto lo descubrí con gran sorpresa al escucharlo decir—: Bueno, no sé ni por dónde empezar, todo fue bastante inesperado —rio nervioso—. Ella se negó al principio pero ahora está tan emocionada como yo lo estoy... Bella, nosotros, vamos a... ¡Vamos a tener un bebé!
Todos quedaron impresionados. Y qué decir de mí… ¡Un bebé! Esto estaba siendo demasiado, no podía. No podría...
En un instante mi cabeza comenzó a latir fuertemente, tanto que tuve que cerrar mis ojos, cuando los volví a abrir, todo empezó a verse muy borroso, los rostros comenzaron a volverse manchas sin forma, hasta que el último rostro, que fue el de Edward, desapareció y solo pude ver la oscuridad.
...
De nuevo sentí que me despertaba con un dolor en mi cabeza y en todo el cuerpo. Hubiera dicho que había sido justo como un déjà vu, pero esta vez era diferente, no me despertaba debido al sol y el dolor en mi cabeza, y cuerpo era mil veces peor, ahora sí que no quería abrir los ojos nunca, pero mi cuerpo ya estaba reaccionando, es decir ya me estaba despertando y lo primero que sentí fue un frío tacto en mi mano.
¿Acaso sería Edward? ¿Había vuelto?
Abrí los ojos ansiosamente y lo pude ver. Era mi Edward, mi maravilloso Edward vampiro. Respiré relajándome completamente. Todo había sido solo un sueño exageradamente bizarro, y ahora ya volvía a lo que sabía que era verdad.
—¡Sí eres tú realmente! —exclamé abrazándolo y sintiendo su fría temperatura corporal, casi estuve a punto de llorar de la alegría. Lo solté y admiré su rostro nuevamente, luego observé donde me encontraba y me alivié nuevamente al saber que estaba en mi habitación y ahora no estaba desnuda. Sonreí hasta el punto en el que me comenzaron a doler las mejillas.
—Bella, sí soy yo —me respondió y rió—. No me he ido a ningún lado. ¿De qué estás hablando?
—Nada, no me hagas caso —dije evitando mencionarle ese mundo irreal y sin sentido en el que había "vivido casi un día"—. Ahmm… Edward, necesito algo.
—¿Si? —Me preguntó curioso.
—Quiero que me prometas algo.
—¿Qué es? —preguntó aun más curioso.
—Si te digo que quiero beber nuevamente, ¡PROHÍBEMELO! O simplemente enciérrame. Sí, eso es perfecto, enciérrame y déjame con llave hasta que piense racionalmente.
Su risa inundó toda mi habitación, tal vez le hacía mucha gracia pero a mí no, no quería vivir algo similar nuevamente, pensé que si volvía a ocurrir deliraría con algo aun más extraño.
—Promételo —Le insistí comenzando a exasperarme.
—Bien... Lo prometo, pequeña demente —aceptó dejando de reír—. Pero debo admitir que te veías bastante adorable dando tropezones mientras intentabas caminar y solo chocabas con todo, incluso llegué a preocuparme de que te lastimaras de verdad, pero no llegué a saber cuándo lo hacías realmente, ya que cada vez que te golpeabas reías y seguías caminando.
Tomé el edredón que me estaba cubriendo y lo utilicé para taparme hasta la cabeza en un intento de ocultar mi vergüenza, mientras escuchaba a Edward reír suavemente, intentando reconfortarme al mismo tiempo, sin mucho éxito.
—Era bueno volver a casa —pensé sonriendo entre mi vergüenza—. En verdad no hay lugar como el hogar.
Hello again! Como les dije esto ya estaba listo, asi que decidi subir la segunda y ultima parte
Tata XOXO y Tecupi, me encanta que les halla gustado el TS, me esforcé bastante en hacerlo :)
Nos leemos pronto
DaniRainbow
