p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Creí que ya te habrían descubierto. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La salida dramática que Nina planeo salió bien hasta que llego a su destino; cayó de espaldas duramente, otro moretón más. Lo peor fue que Sebastian ya la estaba esperando, se burlaría de ella, eso es seguro. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Piensas quedarte todo el día en el suelo? – le pregunto con una sonrisilla de superioridad./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Gracias por ayudar a levantarme. – refunfuño mientras se ponía de pie tambaleándose. – También por preocuparte por mi vida, no todos los días sucede eso. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Justo cuando se iba a poner de pie un mareo la trajo de regreso al suelo. Su cabeza daba vueltas, algo le pasaba. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Quieres…? – antes de estrellarse con el suelo alguien la sostuvo y ya no supo nada más. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';" /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La mundana espero el peor momento para desmayarse o por lo menos eso es lo que pensaba Sebastian mientras la acostaba en el sillón de la sala. Estaba inconsciente, grandes ojeras se marcaban debajo de sus ojos, a veces olvida que tan solo es una mundana. Nunca ha cuidado de nadie más que de sí mismo y obviamente no puede usar runas con ella. Humedeció un paño con agua fría y lo coloco en su frente, ¿eso se hace, no? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Por qué tomarme tantas molestias? – se preguntó en voz alta. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Porque te gusto. – le respondió en voz baja la mundana con los ojos cerrados./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La observo con cuidado, no había sonrisa de por medio, aún estaba bajo los efectos del mareo. Después de eso ya no dijo nada más. Un gran alivio. La dejo allí en el sillón, despertaría en algún momento. Si no han logrado matarlo antes esta mundana lo haría. Extrañamente los dos días que estuvo fuera el departamento se sintió vacío, no ese vacío al que esta tan acostumbrado antes de que ella llegara, algo diferente. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"En fin, no sabría que paso en el Instituto hasta que despertara y por más que quisiera zarandearla para despertarla algo dentro de él le impedía hacerlo. El dejo en el sillón, necesitaba una distracción urgente antes de matar a alguien. Observo a Nina una última vez dio media vuelta y camino con tranquilidad a la sala de armas. Se sacó la camisa y tomo la katana de la pared, hoy tocaba kung-fu. Se ejercita a diario, su padre Valentine así lo impuso y no solo a él. Jace, el chico ángel, el rubio de ojos dorados que todos adoran también fue instruido por el mismo, el padre de ambos. Aun recordaba cuando la espada de este le atravesó el pecho, dolió y lo siguiente fue su hermana trazando un portal al infierno solo para él. Tuvo tiempo de sobra para planificar su golpe, esta vez terminaría lo que empezó hace cuatro años; si tan solo la que se hace llamar su madre lo hubiera… /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Una voz femenina entonando una canción lo hizo soltar la katana, algo que jamás ha sucedido, es difícil distraerlo. Salió de la sala de entrenamiento sin ponerse la camisa que había arrojado al suelo. La única que chica en su casa es la mundana y esta inconsciente, además dudaba que fuera su voz, el sonido era muy exquisito para que perteneciera a su invitada, la chica ruda y sarcástica desmayada en su sofá. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La rubia cantaba mientras batía algo en un tazón. Enarco una ceja, aun se sorprendía por lo que esta mundana hace y muy dentro de él, esperaba que siguiera de ese modo. La música marcaba el movimiento de sus caderas, se sintió como lo que decía la canción en un sentido literal, emle cerraron las puertas del cielo./em Hizo un extraño movimiento y miro el techo dando vueltas. Estaba totalmente perdida en la canción, algo que Sebastian no había experimentado. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"emspan style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Yo también quiero que te quedes./span/emspan style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';" Pensó Sebastian casi por casualidad. Pero al darse cuenta de lo que hacía – observar fijamente a la mundana hacer los sensuales movimientos de cadera. – se aclaró la garganta para atraer su atención. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Veo que ya te sientes mejor. – observo con una ceja enarcada, ella solo se encogio de hombros como si el chico de ojos negros que esta frente a ella, no lo hubiera notado. - ¿Qué sucedió en el Instituto? – pregunto directamente, evadiendo cuestiones de su desmayo. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Aquí esta. – arrojo la pulsera en la encimera como si fuera una baratija. – Fue más complicado de lo que pensé, tuve que golpear a Jace. – vio como torció el gesto por el recuerdo, probablemente y sonrió abiertamente por primera vez desde que Nina llego, admitía que le gusto lo que oyó. – Me descubrió. – eso le borro la sonrisa por completo. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Que? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Me hice la que no sabía nada, fingí ofenderme y para agregarle mas realismo tuve que darle una bofetada, aunque el rodillazo en el estómago después pudo dejárselo muy claro. – aclaro con rapidez. – Ya saben que regresaste. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Sebastian se congelo dónde estaba. Sus planes no incluían que la mundana se enterara del pasado. Los susurros de la rubia cambiaban muchas cosas, demasiadas para su gusto. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Qué sabes? – le pregunto Sebastian con neutralidad, recargándose en la encimera con aire casual mientras se cruzaba de brazos./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Lo suficiente. – le respondió la chica sin mirarlo. - ¿Quieres comer algo? Muero de hambre. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Qué tanto sabes? – quizás si fue mala idea dejarla ir sola al Instituto. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Qué quieres que te diga? Solo oí a escondidas que Sebastian regreso, no sé qué tenga que ver eso, probablemente es algo malo. – bufo y volvió a lo suyo. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Por qué crees que sea algo malo? – esta mundana siempre hace quiera saber más de lo que debe./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Se giró con cautela, sus ojos estaban cerrados y cuando los abrió fue como si hablaran por ella, eran demasiado luminosos, con ese brillo especial./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-No te tengo miedo. – le dijo con lentitud como si temiera que no la entendiera. – y, a pesar de que algo en ti me grita que salga corriendo, no estoy segura porque lo ignoro. Saber quién eres es lo último que me importa, solo quiero recuperar a mi hermano y si para eso tengo que hacer como si confiara en ti, lo haré. Pero hasta allí. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Así que te gusta jugar con los sentimientos de las personas y darles la puñalada por la espalda. – sonrió Sebastian con sorna, admitía que no esperaba esa actitud en su invitada. – Tan típico de los mundanos. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Lo siguiente que sintió fue el puño de la mundana estrellarse contra su mejilla izquierda. Odiaba admitir que también lo tomo desprevenido, pocos se atreverían a golpearle sin saber lo que les esperaría, y otros ni siquiera lo han logrado. Esta rubia es la personificación del trastorno bipolar. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-No te atrevas… jamás vuelvas a decir eso. – en lo que llevaba de conocerla nunca la había visto tan furiosa. – Nunca jugaría con los sentimientos de las personas, y te lo digo ahora por si no lo sabes: tú también entras en esa categoría. – Sebastian se quedó serio, todos saben que él ni siquiera tiene cabida en esa categoría. – Se lo que se siente cuando te apuñalan por la espalda y te aseguro que, aunque se tratara de ti, no lo haría. Mierda, juro que solo ustedes son capaces de hacerme dar discursos tan largos. Hay comida por si quieres servirte, se me fue el apetito. Otra cosa. – se volvió. – deberías dejar que el golpe que te di sanase solo./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Por qué habría de hacerlo?/span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Para que sepas lo que es sentirse vulnerable y recordarte que, a pesar de todo eres un simple mortal tanto como lo soy yo. – y con eso salió definitivamente. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';" /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Se quitó la playera cuando estuvo en la habitación, el moretón que tenía en el costado ya estaba en la fase de lucir un feo color morado, en unos días más pasará al verde. Se deshizo de sus desgastados jeans camino al baño, le urgía una ducha, olvidarse de estos días y todo lo que descubrió, obviamente que no sucedería pero soñar es gratis. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Acomodo el agua caliente de la ducha y sin pensarlo dos veces entro. El agua relajo sus músculos al instante. Sabía una parte del pasado de Sebastian, tenía información suficiente para salir corriendo asustada, entonces ¿Por qué no lo hace? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Hace un rato, mientras cocinaba, incluso considero la idea de reclamarle por ocultarle quien era en realidad, por supuesto que esa idea desapareció tan pronto como llego a su mente. Ella no tenía la necesidad de saber nada sobre el con tal de que la ayudara a encontrar a su hermano menor era suficiente. Podría traicionarlo y espiar para Jace, tal como lo sugirió el mismo, sin embargo, eso no era lo suyo. Escucho bastante para saber que Sebastian podría traicionarla en cualquier momento, lo lógico sería regresar al Instituto, enfrentar el interrogatorio de la Clave y soportar que todos la señalaran. Suspiro, ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Tomo una decisión. No le contaría nada de lo que escucho en el Instituto, solo le diría una mentira sobre el robo de la pulsera; solo esperaba que no se le ocurriera aparecer con el torso desnudo, porque si no su filtro para las palabras desaparecería./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La salida dramática que Nina planeo salió bien hasta que llego a su destino; cayó de espaldas duramente, otro moretón más. Lo peor fue que Sebastian ya la estaba esperando, se burlaría de ella, eso es seguro. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Piensas quedarte todo el día en el suelo? – le pregunto con una sonrisilla de superioridad./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Gracias por ayudar a levantarme. – refunfuño mientras se ponía de pie tambaleándose. – También por preocuparte por mi vida, no todos los días sucede eso. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Justo cuando se iba a poner de pie un mareo la trajo de regreso al suelo. Su cabeza daba vueltas, algo le pasaba. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Quieres…? – antes de estrellarse con el suelo alguien la sostuvo y ya no supo nada más. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';" /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La mundana espero el peor momento para desmayarse o por lo menos eso es lo que pensaba Sebastian mientras la acostaba en el sillón de la sala. Estaba inconsciente, grandes ojeras se marcaban debajo de sus ojos, a veces olvida que tan solo es una mundana. Nunca ha cuidado de nadie más que de sí mismo y obviamente no puede usar runas con ella. Humedeció un paño con agua fría y lo coloco en su frente, ¿eso se hace, no? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Por qué tomarme tantas molestias? – se preguntó en voz alta. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Porque te gusto. – le respondió en voz baja la mundana con los ojos cerrados./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La observo con cuidado, no había sonrisa de por medio, aún estaba bajo los efectos del mareo. Después de eso ya no dijo nada más. Un gran alivio. La dejo allí en el sillón, despertaría en algún momento. Si no han logrado matarlo antes esta mundana lo haría. Extrañamente los dos días que estuvo fuera el departamento se sintió vacío, no ese vacío al que esta tan acostumbrado antes de que ella llegara, algo diferente. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"En fin, no sabría que paso en el Instituto hasta que despertara y por más que quisiera zarandearla para despertarla algo dentro de él le impedía hacerlo. El dejo en el sillón, necesitaba una distracción urgente antes de matar a alguien. Observo a Nina una última vez dio media vuelta y camino con tranquilidad a la sala de armas. Se sacó la camisa y tomo la katana de la pared, hoy tocaba kung-fu. Se ejercita a diario, su padre Valentine así lo impuso y no solo a él. Jace, el chico ángel, el rubio de ojos dorados que todos adoran también fue instruido por el mismo, el padre de ambos. Aun recordaba cuando la espada de este le atravesó el pecho, dolió y lo siguiente fue su hermana trazando un portal al infierno solo para él. Tuvo tiempo de sobra para planificar su golpe, esta vez terminaría lo que empezó hace cuatro años; si tan solo la que se hace llamar su madre lo hubiera… /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Una voz femenina entonando una canción lo hizo soltar la katana, algo que jamás ha sucedido, es difícil distraerlo. Salió de la sala de entrenamiento sin ponerse la camisa que había arrojado al suelo. La única que chica en su casa es la mundana y esta inconsciente, además dudaba que fuera su voz, el sonido era muy exquisito para que perteneciera a su invitada, la chica ruda y sarcástica desmayada en su sofá. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"La rubia cantaba mientras batía algo en un tazón. Enarco una ceja, aun se sorprendía por lo que esta mundana hace y muy dentro de él, esperaba que siguiera de ese modo. La música marcaba el movimiento de sus caderas, se sintió como lo que decía la canción en un sentido literal, emle cerraron las puertas del cielo./em Hizo un extraño movimiento y miro el techo dando vueltas. Estaba totalmente perdida en la canción, algo que Sebastian no había experimentado. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"emspan style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Yo también quiero que te quedes./span/emspan style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';" Pensó Sebastian casi por casualidad. Pero al darse cuenta de lo que hacía – observar fijamente a la mundana hacer los sensuales movimientos de cadera. – se aclaró la garganta para atraer su atención. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Veo que ya te sientes mejor. – observo con una ceja enarcada, ella solo se encogio de hombros como si el chico de ojos negros que esta frente a ella, no lo hubiera notado. - ¿Qué sucedió en el Instituto? – pregunto directamente, evadiendo cuestiones de su desmayo. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Aquí esta. – arrojo la pulsera en la encimera como si fuera una baratija. – Fue más complicado de lo que pensé, tuve que golpear a Jace. – vio como torció el gesto por el recuerdo, probablemente y sonrió abiertamente por primera vez desde que Nina llego, admitía que le gusto lo que oyó. – Me descubrió. – eso le borro la sonrisa por completo. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Que? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Me hice la que no sabía nada, fingí ofenderme y para agregarle mas realismo tuve que darle una bofetada, aunque el rodillazo en el estómago después pudo dejárselo muy claro. – aclaro con rapidez. – Ya saben que regresaste. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Sebastian se congelo dónde estaba. Sus planes no incluían que la mundana se enterara del pasado. Los susurros de la rubia cambiaban muchas cosas, demasiadas para su gusto. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Qué sabes? – le pregunto Sebastian con neutralidad, recargándose en la encimera con aire casual mientras se cruzaba de brazos./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Lo suficiente. – le respondió la chica sin mirarlo. - ¿Quieres comer algo? Muero de hambre. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Qué tanto sabes? – quizás si fue mala idea dejarla ir sola al Instituto. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Qué quieres que te diga? Solo oí a escondidas que Sebastian regreso, no sé qué tenga que ver eso, probablemente es algo malo. – bufo y volvió a lo suyo. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Por qué crees que sea algo malo? – esta mundana siempre hace quiera saber más de lo que debe./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Se giró con cautela, sus ojos estaban cerrados y cuando los abrió fue como si hablaran por ella, eran demasiado luminosos, con ese brillo especial./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-No te tengo miedo. – le dijo con lentitud como si temiera que no la entendiera. – y, a pesar de que algo en ti me grita que salga corriendo, no estoy segura porque lo ignoro. Saber quién eres es lo último que me importa, solo quiero recuperar a mi hermano y si para eso tengo que hacer como si confiara en ti, lo haré. Pero hasta allí. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Así que te gusta jugar con los sentimientos de las personas y darles la puñalada por la espalda. – sonrió Sebastian con sorna, admitía que no esperaba esa actitud en su invitada. – Tan típico de los mundanos. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Lo siguiente que sintió fue el puño de la mundana estrellarse contra su mejilla izquierda. Odiaba admitir que también lo tomo desprevenido, pocos se atreverían a golpearle sin saber lo que les esperaría, y otros ni siquiera lo han logrado. Esta rubia es la personificación del trastorno bipolar. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-No te atrevas… jamás vuelvas a decir eso. – en lo que llevaba de conocerla nunca la había visto tan furiosa. – Nunca jugaría con los sentimientos de las personas, y te lo digo ahora por si no lo sabes: tú también entras en esa categoría. – Sebastian se quedó serio, todos saben que él ni siquiera tiene cabida en esa categoría. – Se lo que se siente cuando te apuñalan por la espalda y te aseguro que, aunque se tratara de ti, no lo haría. Mierda, juro que solo ustedes son capaces de hacerme dar discursos tan largos. Hay comida por si quieres servirte, se me fue el apetito. Otra cosa. – se volvió. – deberías dejar que el golpe que te di sanase solo./span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-¿Por qué habría de hacerlo?/span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"-Para que sepas lo que es sentirse vulnerable y recordarte que, a pesar de todo eres un simple mortal tanto como lo soy yo. – y con eso salió definitivamente. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';" /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Se quitó la playera cuando estuvo en la habitación, el moretón que tenía en el costado ya estaba en la fase de lucir un feo color morado, en unos días más pasará al verde. Se deshizo de sus desgastados jeans camino al baño, le urgía una ducha, olvidarse de estos días y todo lo que descubrió, obviamente que no sucedería pero soñar es gratis. /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Acomodo el agua caliente de la ducha y sin pensarlo dos veces entro. El agua relajo sus músculos al instante. Sabía una parte del pasado de Sebastian, tenía información suficiente para salir corriendo asustada, entonces ¿Por qué no lo hace? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Hace un rato, mientras cocinaba, incluso considero la idea de reclamarle por ocultarle quien era en realidad, por supuesto que esa idea desapareció tan pronto como llego a su mente. Ella no tenía la necesidad de saber nada sobre el con tal de que la ayudara a encontrar a su hermano menor era suficiente. Podría traicionarlo y espiar para Jace, tal como lo sugirió el mismo, sin embargo, eso no era lo suyo. Escucho bastante para saber que Sebastian podría traicionarla en cualquier momento, lo lógico sería regresar al Instituto, enfrentar el interrogatorio de la Clave y soportar que todos la señalaran. Suspiro, ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? /span/p
p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%; font-family: 'Arial','sans-serif';"Tomo una decisión. No le contaría nada de lo que escucho en el Instituto, solo le diría una mentira sobre el robo de la pulsera; solo esperaba que no se le ocurriera aparecer con el torso desnudo, porque si no su filtro para las palabras desaparecería./span/p
