JORNADA V

Los días siguientes, la enfermedad de Silver fue desapareciendo progresivamente, Gracias a las infusiones que preparaba Lucy y al efecto sedente de estas Silver se recuperó rápidamente, y en un par de semanas ya estaba en el cielo de nuevo. Aún quedaba un largo camino por delante. La pradera se extendía por kilómetros hasta llegar al valle donde se cosechaba parte de las provisiones de Manehattan esa era la última barrera antes de llegar a las montañas.

Los días pasaban con rapidez para ambos, combinado las conversaciones acerca de la vida que llevaban antes de conocerse y las lecciones de botánica de Lucy. Silver se enteró de que Lucy siempre había querido abrir una escuela de deporte en Ponyville.

-Había conseguido el apoyo de muchos en Ponyville, había conseguido el apoyo de la alcaldesa para iniciar el proyecto, me agrada pensar que el proyecto quedo iniciado antes de irme-

-¿Quién te enseñó botánica Lucy?-

-¿Conoces acerca de bosque Everfree?-

-¿El bosque encantado?-

-Ese mismo-Dijo Lucy sonriendo- allí vive una cebra, nosotros solíamos tenerle miedo, pensábamos que era una bruja malvada. Estábamos equivocados, pero ella es experta en pociones y todo tipo de hierbas medicinales ella me enseño a distinguirlas en realidad mi conocimiento es muy limitado en comparación al de ella-

-Vaya parece que has estudiado, todas las disciplinas-

-No es eso. Ponyville es un lugar pequeño puedes llegar a tener muchos amigos.-Dijo Lucy- Aún recuerdo la fiesta de despedida- Agregó tristemente.

-¿Te ocurre algo?-

-Nada, es sólo nostalgia- dijo Lucy- Pero ya es bastante de mi cuéntame algo más de ti-

Silver se dejaba llevar por la conversación. Le contaba a Lucy acerca de su vida en la ciudad e la universidad y de su familia. El padre de Silver era dueño de una importante fábrica del clima que se encargaba de abastecer a gran parte de la costa este. Contaba con una planta de investigación.

-Espere un momento… ¿Tu padre es Golden Chest? ¿El fabricante de nubes?- Gritó Lucy dejándose llevar- ¡No lo puedo creer, eres Silver Chest! ¿Cómo no lo noté antes?-

-Pues… Si…-

-¡Tú debes ser millonario!- Agregó Lucy interrumpiendo

-más o menos-dijo Silver a la vez que recordaba su pequeño apartamento- mi madre manejaba las finanzas del hogar, ella nunca fue derrochadora, por lo que no puedo decir que tuve todo lo que quise-

-¿Por qué no te quedaste? Pudiste haberlo tenido todo-

-Inicié una carrera en Ingeniería del clima, Pero…-

-¿Que sucedió?... Puedes decirlo estamos en confianza-

-No es eso sólo es difícil de explicar- se excusó- Cuando obtuve mi Cutie Mark mis padres pensaron que era signo de que en mi destino aguardaba dinero, y no sólo ellos, todos lo creyeron. Pero yo no lo creo, lo que realmente quiero es poder dejar mi huella y sé que no lo conseguiré trabajando en la empresa del clima-

-Entonces ¿Qué harás?-

-¿Yo?... voy a ser un aventurero-dijo Mientras le centellaban los ojos.

La tarde había pasado ya, estaban al borde del crepúsculo y no habían preparado la carpa, Como habían terminado de hablar hacia un buen rato Silver tomó la delantera y volaba en busca de un lugar seco y seguro para pasar la noche. Lucy caminaba cerca del rio sobre una colina enlodada. Estaba tan sumida en sus pensamientos que no notaba que casi podía patinar sobre el lodo, repentinamente, sus cascos resbalaron y se empezó a deslizar hacia el rio que rugía con fuerza, la colina estaba tan enlodada que parecía desprenderse sola, por más que trató de asirse, no pudo evitar caer en el agua helada del rio.

La corriente era rápida y turbulenta, por más que tratara de mantener la cabeza afuera, la fuerza de la corriente la arrastraba hacia el fondo. Repentinamente, empezaron a aparecer rocas en la superficie, y la corriente duplicó su velocidad y su fuerza.

Mientras, Silver volaba tranquilamente, cuando escucho la voz de Lucy que pedía auxilio. Tanteó en la oscuridad en busca de Lucy, hasta que finalmente la halló en el cauce más veloz del rio siendo arrastrada por la corriente hacia los peligrosos rápidos. Rápidamente voló hacía el rio y le tendió sus cascos a Lucy, pero cada vez que ella trataba de sujetarlo, la corriente la jalaba hacia el fondo. Silver por su parte no podía acercarse a la superficie demasiado porque temía que pudiera caer el también.

Sólo era cuestión de tiempo para que Lucy chocara contra una roca, Silver finalmente tomó una intrépida decisión: Se dejó caer al rio para poderla ayudar desde abajó. Pero solo fue dejarse sumergir para sentir la fuerza de la corriente que ahora los halaba a ambos. Rápidamente, Silver se acercó a Lucy y le dijo:

-Abrázame y patalea, no te dejes arrastrar-

Lucy sujetó el cuello de Silver con fuerza, mientras luchaba contra la corriente. Pero cuando Silver empezó a aletear, divisó en la oscuridad una sombra hacía la cual se dirigían a toda velocidad. En cuestión de un segundo Silver giró su cuerpo cambiando de lugar con Lucy. Toda la fuerza del golpe la recibió en su ala derecha. Un dolor agudo cruzó su lomo y se extendió por todo su cuerpo, Un torrente de adrenalina lo invadió, sin que le importara el dolor, empezó a aletear con toda sus fuerzas hasta ambos salieron volando muy cerca de la superficie del rio.

Lucy había cerrado los ojos cuando abrazó a Silver, ni siquiera los abrió cuando sintió el golpe contra la roca, sólo los volvió a abrir cuando se estrellaron contra tierra firme. Estaba viva, ¡Estaba viva! Una oleada de emociones recorrió a Lucy mientras pensaba que de no ser por Silver Habría muerto en el rio, se sentía profundamente agradecida, pero aún más, sentía que distintas emociones se acrecentaban en ella.

Ambos estaban empapados, el aire de la noche era helado, y el agua secándose en el pelaje hacía que el frio se incrementara. Lucy no pudo evitar soltar una exclamación de preocupación cuando Silver se levantó. Su ala se había roto en tres partes en forma de zigzag y el solo moverla le provocaba dolor.

-Silver… tu ala- Dijo Lucy a punto de llorar

-Potra torpe- Dijo Silver fría pero no obstante agresivamente- Ahhh… mira lo que has hecho, no puedo creer que seas tan molesta- Agregó antes de marcharse lejos del rio

Potra tonta se decía Silver para sus adentros, solo ha hecho mi viaje se posponga cada vez más No le preocupaba si cuando volviese por su maleta ella no siguiera allí, tal vez así dejaría de tener contratiempos. Sin embargo, Silver no podía dejar de repetirse lo mucho que detestaba la compañía de Lucy porque necesitaba creerlo. Solo un par de minutos luego de dejar a Lucy, Había sido consciente de lo que había. Pero a diferencia de las otras ocasiones, él sabía que lo había hecho con toda la intención de herirla.

Silver no podía dejar de luchar con él mismo por que se sentía arrepentido por lo que había dicho pero no estaba dispuesto a aceptar su error. Sin embargo, un recuerdo cruzó por su mente: podía verse a sí mismo recostado en el suelo mientras Lucy preparaba un calmante o le revolvía la crin suavemente. Al final de cuentas ella había hecho mucho más por él de lo que él había hecho por ella. Él solo había hecho lo que cualquiera hubiese hecho en su lugar.

Cuando Silver llegó de nuevo junto al rio ella seguía allí, estaba extendiendo sus vestidos y cobijas empapadas. Ella se había soltado las trenzas, su crin mojada estaba aplastada contra su cuello y su rostro. A pesar de la oscuridad pudo ver esa particular sombra en sus ojos que hacia evidente que había llorado.

-¿Tienes frio?- Preguntó Silver

Ella no respondió, permanecía en silencio cabizbaja. Silver buscó en su alforja hasta que encontró una prenda seca. Era una de las cobijas que usaba para dormir, la miró por un instante, pero luego la puso suavemente sobre la cabeza de Lucy. Silver deseaba tener palabras para disculparse pero no era capaz de pronunciar esas palabras.

-Yo… Lo siento- Dijo Lucy repentinamente dejando a Silver estupefacto- Lamento que hayas tenido que pasar por esto. Lamento las cosas malas por las que has tenido que pasar, no fue mi intención-

-Lo siento- Dijo Silver luego de un rato- realmente no quería…-

Sus palabras fueron sinceras y Lucy supo reconocer el arrepentimiento en su voz. Aunque haría falta más que eso. Cuando Silver hubo terminado, se alejó y se quedó mirando a las estrellas del horizonte revolviendo sus pensamientos, Lucy tomó otra cobija y secó suavemente a Silver con cuidado de no tocar su ala rota.

-¿Te duele el ala?- Dijo Lucy

-Solo si la muevo-Contestó él

-¿Puedo ver?-

-de acuerdo. Pero… no la toques-

-Tengo que vendarte- Dijo Lucy luego de examinar el ala-

-No creo poder-

-Si no lo hago talvez no vuelvas a volar- Dijo Lucy

Ante esta afirmación lo único que pudo hacer Silver fue aceptar la ayuda. Al momento Lucy tomó una caja de plástico y se la entregó a Silver.

-Tengo que reacomodarte los huesos antes de vendarte. Si no lo hago seguirá doliendo. Generalmente esto se hace con magia o una pócima como anestesia… pero….. solo Muerde fuerte-

Silver tomó la caja entre los dientes y se preparó para la intervención. Pero solo con que Lucy tocara su ala empezó a morder fuertemente. Apenas ella aplicó presión sobre el primer punto Silver se desplomó sobre el suelo. Lucy tenía que reacomodar el ala en tres distintos lugares sin ningún tipo de ayuda mágica era una cuestión de mera habilidad.

-No te preocupes, No te preocupes- Decía Lucy rápidamente- ¡Ya está! Uno

-¡Dos!- dijo más tarde

-Ya casiiiiii… Tres. ¡Ya está!, ¡ya está! No te muevas-

Lucy tomó una camisa húmeda que había arreglado previamente y envolvió el ala de Silver. Al terminar el procedimiento Silver estaba tendido en el suelo aun temblando con los ojos llenos de lágrimas. No sabía si agradecer o enojarse de nuevo. Decidió simplemente no decir nada e irse a dormir. Como no había carpa ni cobijas, ambos durmieron bajo dos pequeños grupos de árboles separados.