Capitulo 18: Uno menos

Los días pasaban y ya faltaban pocos días para la boda de la Nación del fuego, Iroh todavía no recibía respuesta de los jóvenes con respecto al asunto de su sobrino, y Zuko cada día se apartaba cada vez mas y mas de todos pero en la casa de Aang y Katara, también se estaban poniendo tensas las cosas, todos estaban nerviosos por la noticia de la boda tan cerca y debían procurar que Toph no se enterase, todavía no se había recuperado del todo de lo que había pasado en la nación del fuego, Sokka y Sukki cada vez los visitaban más a menudo, así Toph estaba se podía distraer, pero su comportamiento dejo de ser el de la hostil maestro tierra, ahora parecía más calmada y dócil, pero ya casi no comía y se pasaba el día entero tratando de ayudar en la casa, tal vez era su forma de empezar a superar las cosas, su sarcasmo y su sonrisa habían vuelto pero podía sentirse que eran algo diferentes

Cada vez que Sukki estaba en la casa, a pesar de que en el Polo Sur, le costaba mucho más poder ver y usar su tierra control, ella y la maestro tierra entrenaban todo lo que les fuese posible, en el estilo de pelea de las guerreras Kiochi

Sokka:- Vamos Toph, no te quedes atrás!—Gritaba el joven mientras esperaba a la joven, ella ya no quería agarrarle su brazo para que la guiara, ahora intentaba usar solo su oído para poder, aunque sea, seguirle los pasos a su amigo

Toph:- Ya cállate, a ti no te llega la nieve hasta casi las rodillas-

Sokka siguió caminando pero un poco más lento para que su amiga no se quedara atrás, pero pudo oírse un sonido a lo lejos de maderas chocando entre sí, el joven se dio vuelta y vio a su amiga desplomada en la nieve

Sokka:- Pensé que dijiste que podías hacerlo sola—Le grito en tono de burla y siguió caminando unos pasos más, pero no hubo respuesta alguna… - Toph?— Dijo dándose vuelta y ver que su amiga todavía no se levantaba

El joven de la tribu del agua tiro inmediatamente toda la leña que tenía en sus manos y fue corriendo a ver a la maestro tierra, no reaccionaba, fue lo más rápido que pudo hasta la casa con ella en brazos

Sukki:- Que es lo que paso?—Exclamo mientras soltaba los platos que estaba poniendo sobre la mesa, Katara estaba cocinando y al escuchar el grito se Sukki también soltó el cucharón y fue a revisarla inmediatamente

Sokka:- No lo sé, estaba bien, caminando detrás de mí, cuando de repente perdió el conocimiento—Respondió mientras se la entregaba a Katara

Katara la llevo a su habitación y la recostó en su cama, todos estaban muy preocupados de no saber qué es lo que le pasaba a su amiga pero Katara no dejo entrar a nadie a la habitación mientras la revisaba

Katara:- Al fin abriste los ojos— Pero su amiga tenia la mirada perdida, tal vez no habría recobrado la consiente totalmente en ese instante o tal vez no podía recordar que es lo que había sucedido

Katara:- Solamente te desmayaste, no fue nada grave—Aunque la respuesta de la maestro agua debería de haberla alegrado, pero la expresión de Toph no había cambiado en lo más mínimo..—Por cierto… te revise completamente para ver que estés bien…

Toph:- Ya lo sabes, no es así?..—A pesar de que su rostro pudo dibujársele una sonrisa, no parecía una de alegría

Katara:- Cuando planeabas decírnoslo?—

Toph:- No… puedo conservarlo… después de todo, el me negó a mi… y también lo hará con el…- Dijo mientras se daba vuelta para "ver" la pared, todo este tiempo ella estaba en esas condiciones y no había dicho nada a nadie, es que acaso no tenia sentimiento alguno por esa vida que yacía dentro de ella?, a pesar de que no tuviese conciencia todavía, o que no tuviera forma, había un pequeño palpitar en su interior, tal vez era solo por ser una maestro agua y una maestro sangre, pero Katara podía sentir con exactitud cada sensación que pudiese contener un cuerpo, y el calor que emanaba esa pequeña llama que estaba naciendo en su vientre, es que la joven maestra no podía sentirlo en su mismo interior?

Katara:- De que estás hablando? Nosotros si lo amaremos tal y como te amamos a ti, además, estoy segura de que si Zuko lo supiera, también lo amarían…

Toph:- De que estás hablando?—Exclamo mientras se sentaba bruscamente en la cama—Mi familia es la más rica del Reino de la Tierra y también es la real, no puedo regresar a mi casa diciendo que el Señor del Fuego me ha echado del palacio, que no soy más su esposa y ahora espero a su hijo?, si mis padres llegaran a enterarse… seria la burla del reino de la tierra…. Y con un hijo, no podría solucionarlo con otro matrimonio… en todo caso, sería una total decepción para ellos… y me repudiarían…- Las lagrimas de rabia e impotencia, ya no podía contenerlas más, una tras otra caían, ya era bastante malo que alguien se enterara del asunto y ahora pierde el control así…

Katara:—Tranquila, ya veremos cómo solucionaremos esto, no estás sola..— se acerco hacia ella y la abrazo, acurrucándola en sus brazos y dejando que se descargase—Pero Toph… hay algo que debes saber..

Habían pasado unas tres horas hasta que Katara salió finalmente de la habitación

Sukki:- Como esta ella?—

Katara:- Esta bien, es solo que está agotada, no ah comido bien últimamente—

Sokka:- Lo ven? La comida es lo más importante, por eso hay que comer mucho—Respondió mientras terminaba la tercera porción de su cena


En la Nación del fuego, las reuniones con los concejales eran cada vez más frecuentes, El Reino de la Tierra estaba furioso, la noticia del nuevo matrimonio de el Señor del Fuego, se había extendido por casi todas las naciones, no era común que un líder se uniera más de una vez en su santo matrimonio y muchísimo menos en un periodo tan corto de tiempo.

Los generales del Reino de la Tierra solicitaron una reunión de emergencia para discutir esta nueva unión

General Chan:- Esto es imperdonable, el Señor del Fuego parece no importarle el bien estar de su nación o de la nación con la que estaba siendo su aliada mediante el matrimonio Beifong, quien sabe que otras cosas pudo estar conspirando sin que nosotros lo supiésemos?

Zuko: -Yo no eh conspirado contra ninguna de las naciones, pero si se me ah acusado de conspirador contra unos cargos sin el mas mínimo valor, entonces debería de pensar que el Reino de la Tierra está preparándose para atacar nuestra querida nación con puras excusas—La mirada de Zuko permanecía fría en todo momento y no movía ni un musculo cuando era su turno de hablar, tampoco era necesario elevar la voz, al instante en la que el abría la boca, todos guardaban silencio, en cierto modo, generaba un poco de miedo esa actitud, era como si el Zuko de siempre, se estuviese alejando cada vez mas y mas de si mismo

General Shu:- Como osa insultar a nuestra nación con tal semejante acto?, nuestro Rey ah entregado la mano de su propia hija para darle de comer a nuestro pueblo y usted nos acusa de querer comenzar una guerra?

Mai: -Exactamente, si el Reino de la Tierra quiere una guerra, Entonces guerra es lo que tendrán—Exclamo la joven elevando su voz y con una mirada fría y penetrante que generaba terror

Los generales que representaban al Reino de la Tierra, al escuchar esta declaración de, la que ni siquiera, era todavía la nueva Señora del fuego, fue la gota que había rebalsado el bazo, ya bastante cortesía habían demostrado al dejarla entrar en la sala y el soportar la irrespetuosidad de ella al mostrarse a si misma con la suficiente autoridad para poder dirigirse hacia ellos

Iroh: -Con su permiso General Shu y General Chan, esto es solo un malentendido de parte de nuestro Señor del Fuego y su futura esposa, es que nuestra nación ah pasado por momentos difíciles también por la repentina separación de nuestras naciones, y pensamos que al hacer esta unión todavía no definida, podríamos solucionarlo un poco, pero no es motivo y ninguno de nosotros quiere una nueva guerra—Dijo el anciano golpeando la mesa para que dejasen de discutir entre ellos de una vez

Ursa: -Es cierto, por favor, acepten las disculpas de parte de mi hijo y su compañera, solucionaremos esto lo más rápido que podamos—Dijo la mujer mientras inclinaba su cabeza en forma de disculpa

Los generales, con mucho disgusto, aceptaron las disculpas que les ofrecían la dama y las del anciano y se retiraron de regreso a su nación por el momento

Ursa:- Zuko, que es lo que pasa contigo? Una declaración de guerra? Tu no eres así!—Exclamo la mujer muy molesta al instante de que los generales se habían retirado

Zuko: - Me están acusando de cosas tan absurdas con la excusa de iniciar una guerra ellos mismos madre, es que no te has dado cuenta? No podemos demostrarnos débiles ante personas como ellos!

Iroh: - Olvidas que nosotros vivimos en Ba Sing Se como refugiados? Conoces a esas personas, sabes cómo son y su forma de vida, también has vivido lo que la guerra provoca en carne y hueso Zuko!—Dijo casi gritando mientras posaba las dos manos en los hombros de su sobrino, era muy obvio que esas hierbas que esa muchacha le daba eran muy fuertes, pero tampoco tenía un antídoto ni cura.. el efecto no es duradero pero, Mai siempre estaba a su lado, de alguna u otra manera, siempre tenía alguna forma de que este pudiese surtir efecto, como es que Zuko cayó en primer lugar en una trampa así?

Zuko solamente quito bruscamente las manos de su tío que estaban sobre él y se fue de la habitación furioso con Mai detrás de el.

Ursa se quedo mirando a Iroh con mucha tristeza, esa persona no era ni la sombra del amoroso y un poco testarudo de su hijo, pero si el mismo Señor del Fuego era el que estaba siendo manipulado, entonces, a pesar de tener pruebas, de nada serviría, podría ponerse las cosas en su contra y así terminar peor

Iroh: Descuida Ursa, aunque el avatar todavía no haya respondido mi carta, tengo hay algo que podamos hacer…

La noche había caído, y nuevamente el palacio permanecía en un inmenso silencio, La sombra de una mujer nuevamente se asoma silenciosamente para no despertar a nadie, dirigiéndose hacia la ciudad y sus rincones más profundos.

La luna inmensamente llena parecía alumbrar todas las calles como faros en la oscuridad, luego de que la mujer saliera de el acostumbrado establecimiento, a unos metros del lugar, un hombre salió de la oscuridad

Mai: - Oh, me asustaste, pensé que eras algún acosador o algo así—Dijo entre risas la joven pero el hombre permaneció quieto y en silencio frente a ella,

Mai:- Acaso sigues molesto conmigo que no dices nada?—

Iroh:- Disculpa que no pueda tener una charla tan amistosa como siempre, pero me gustaría mucho que me entregaras esas hierbas que tienes en tu manga—Dijo mientras señalaba sus brazos

Mai: - Lo siento, pero temo que eso no será posible—Volvió a decir con una sonrisa dibujada en su rostro, pero el viejo ex general dio como respuesta solo el movimiento de la mano del hombre llevándola hacia su boca, con su fuego control dejo salir un aliento de fuego creando así una muralla circular de llamas, a pesar de la noche tan iluminada, por la basura de la calle, Mai no se dio cuenta que los papeles y ramas que yacían en el suelo, formaban una esfera perfecta

El circulo no era lo bastante grande como para que Mai pudiese pelear con la suficiente libertad para atacar de lejos como era de acostumbrarse, sin mencionar lo mañosa de su actitud de no querer ensuciarse nunca sus manos.

Mai: - Sabes, esto puede tomarse como un acto de traición hacia el Señor del Fuego—Exclamo mientras que de sus mangas sacaba unas cuchillas que fueron directamente hacia el abundante estomago del anciano pero al esquivarlas, solo se creó un viento que rompió con el circulo de fuego control

Iroh:- Tu no eres la Señora del Señor del Fuego, el trono no es tuyo—Grito Iroh mientras arrojaba bolas de fuego de sus puños y de sus pies, Mai era muy rápida y ágil pero en algún momento debía pisar el suelo, y todos estos movimientos deberían de desequilibrarla

Antes de que Iroh pudiese arrojar otro ataque, unas llamas vinieron desde la izquierda, haciéndolo retroceder

Los guardias que custodian la ciudad de noche, para que la Nación del Fuego este segura comenzaron a atacar a Iroh

Mai:- Este hombre comenzó a atacarme sin razón, y como soy la novia del Señor del Fuego, es un acto de traición!

Luego de pronunciar esas palabras, Iroh se quedo helado, pero no opuso resistían alguna, dejo que los guardias lo arrestasen y lo encarcelaran. La única ahora que sabía lo que Mai estaba haciendo era Ursa, pero como podría detenerla a ella?

Era un milagro de que Mai no hubiera dicho nada para que también encarcelaran a Ursa, pero la boda se acercaba, el Reino de la Tierra iba a declarar la guerra a la nación por las palabras de Zuko y esa chica, no queda tiempo.


Solo faltaban tres días para la boda de la nación del fuego y en el polo sur no se habían recibido ninguna novedad

Katara: - Que es lo que planeas hacer cuando llegues allá?

Aang:- Vamos a ir todos—Respondió el monje mientras subía un poco de equipaje con su tierra control sobre la montura de Appa— Al fin y al cabo, fuimos todos invitados

Katara:- Pero, qué hay de Toph? No te parece un poco cruel?—Respondió muy preocupada

Sokka: Descuida, ya planeamos todo con Aang, solo diremos que iremos a mi casa en la Isla Kiochi—Dijo el joven mientras le alcanzaba a Aang el resto del equipaje

No era una buena idea, vea por donde lo vea, ese viaje solo haría sufrir a Toph, y en las condiciones en las que se encontraba, no debía sufrir ningún estrés en lo posible

Al final del día, todos subieron a la montura de Appa y emprendieron vuelo a la Nación del Fuego,