JORNADA VI
Con el paso de los días el ala de Silver mejoró notablemente. Lucy le había dicho que tenía que usar una venda constantemente hasta que ella le autorizara quitársela. Además de eso Silver Inició su entrenamiento medico con Lucy.
-¿No sabes nada de medicina ni de primeros auxilios?-Decía Lucy durante sus conversaciones- Fue osado intentar este viaje solo-
-Debo admitir que no sé qué hubiese hecho si me hubiese pasado algo así estando solo-
-Desde ahora te daré entrenamiento médico y de primeros auxilios-
-¿No me digas que también eres doctora?-
-No. No es así-dijo Lucy bajando la mirada- tuve varias amigas enfermeras, aprendí mucho de ellas-
Conforme fueron avanzando el rio se empezó a hacer más y más ancho hasta que finalmente desembocó en un plácido y cristalino lago, el cual tenía una pequeña isla en el centro desde la cual se alzaba un alto y retorcido árbol.
-Qué crees que sea ese árbol- preguntó Lucy
-No lo sé, seguramente solo es un árbol viejo, no veo nada especial en él- Contestó Silver
-Debe ser algo especial o ¿por qué esta hay?
-Está bien toma los binoculares-Dijo Silver entregándoselos
Lucy miró a través de los binoculares tratando de descubrir algo interesante en el árbol. Para su sorpresa vio entre las ramas a los colibríes abeja revoloteando, era evidente que era una colmena de colibríes.
Lucy no logro contener su alegría, había perdido su botella de miel en el rio cuando casi se ahoga. A esa botella le quedaba bastante contenido, para ella era una perdida difícil, ahora pero tenía la oportunidad de reponerla.
-Es una colmena de colibríes-Grito Lucy llena de alegría
-¿Vas a ir?-
-Tengo que llegar allí-
-No pienso ir nadando, ves los remolinos en el agua, la corriente es fuerte, te arrastrará-
-Podemos construir un bote- Propuso ella
-No vamos a construir un bote solo para cruzar hasta el árbol si esperas puedes ver a los colibríes durante la migración-
-Por favor realmente tengo que llegar a ese árbol-
-No, no lo haré debemos continuar, no puedo seguir posponiendo el viaje- dijo Silver mostrándose molesto
-de acuerdo. Solamente espérame-
Antes de que Silver pudiera reaccionar, Lucy dejó la alforja en el suelo, sacó una botella pequeña y se zambulló en el agua. El lago era turbulento, tenía una corriente medianamente intensa que formaba remolinos pequeños alrededor de la isla, pero Lucy no pensaba en eso, en ella recorría un dolor que no había sentido nunca y aunque no fuera capaz de admitirlo sabía que Silver lo había provocado. Pero… después de todo él no tenía idea.
Lucy recorrió el lago llevando la botella en la boca, llegó a la isla y empezó a escalar por el tronco torcido hasta llegar a la colmena. Esta estaba dividida en distintos nidos sujetos de distintas ramas secas, y en el medio del tronco un pozo donde se almacenaba la miel.
Lucy pudo tomar la miel sin más contratiempos, en solo diez minutos ya estaba nadando de vuelta a la orilla del lago, se sentía mal al recordar que Silver no accedió a colaborarle. Finamente. Cuando llegó a la orilla del lago pudo ver a Silver peleando con un pequeño grupo de conejos que huían colina arriba mientras otros hacían frente al Pegaso.
-¡Silver espera, detente!-gritó Lucy mientras corría hacia él
-Son unos ladrones- se excusó Silver- estaban robando nuestras provisiones-
-¿Y qué?- Dijo Lucy- Eres veinte veces más grande y fuerte, no puedes abusar de tu fuerza. Ellos son solo unos indefensos conejitos que quieren algo que comer, además los puedes hacer enfurecer -
En ese momento sobre la parte alta del bosque aparecieron los conejos formados en filas de batalla, dispuestos a hacer pedazos a sus agresores.
-¡Ja! Ese es el peligroso ejército que viene a derrotarme. Sabes, creo que debes dejar de preocuparte-
Con un ademan el líder de los conejos dio la orden de atacar, desde la cima de la colina descendieron las filas de infantería, Silver no podía contener sus carcajadas, cuando repentinamente de la cima de la colina bajó el apoyo aéreo, conformado por abejas, avispas, y aves de todo tipo. La infantería pesada avanzó después, compuesta por ardillas, perros de la pradera.
-¡Corre!-gritó Lucy
Ambos emprendieron carrera hacía la colina norte, su única opción era llegar al valle donde el ejército del bosque no tenía permitido causar alboroto, pero éste era veloz y rápidamente empezaron a alcanzarlos.
-Tenias… que… molestar a los… conejos-dijo Lucy entre jadeos
-Yo no sabía que tenían un ejército- Dijo Silver
-No lo lograremos… ¡Discúlpate!-
-¡¿Qué?! Nunca, mejor apresúrate-
-No lo lograré… Olvídalo… Yo me quedo aquí-Dijo Lucy deteniéndose
Silver siguió de largo mientras Lucy cerraba los ojos esperando a que la infantería cayera sobre ella. Pero para su sorpresa el ejercito del bosque cruzó junto a ella sin siquiera tocarla. Ellos querían a Silver.
-¡Discúlpate! ¡SILVER!- Grito Lucy
-¡Jamás!- Gritó él antes de perderse tras la colina.
El valle de los cultivos de cristal se veía en la lejanía, sólo un poco más y lo lograría, pero cuando estaba a punto de llegar tropezó con sus propios cascos y rodó por el suelo. En solo cuestión de segundos estuvo totalmente rodeado por el ejército del bosque. Ya se veía hecho pedazos cuando Lucy apareció entre las filas del ejército y se sentó en la mitad junto a Silver.
-Esperen él tiene algo que decir-Dijo Lucy tomando la palabra.
Una ola de miradas confusas y de gestos reprobatorios recorrió las filas del ejército. Rápidamente los animales se empezaron a enojar cuando se dieron cuenta de que Silver no iba a decir nada. Hasta que Lucy le soltó un golpe en las costillas
-Pues… yo… Lo siento- Dijo Silver
Inmediatamente, estallo el descontento en las filas, Lucy soló pudo agachar su cabeza y ocultar su rostro tras su melena. Silver se preparó para enfrentarlos a todos de ser necesario. Pero luego miro a su lado y se detuvo cuando vio a Lucy ocultando su rostro mientras temblaba.
-¡Esperen, esperen! Ella no ha hecho nada déjenla ir ella no tiene que pagar por lo que yo hice- acertó a decir Silver
-Muy bien ponis los dejaremos ir a cambio de algo-dijo el líder de los conejos-Si le dan una pieza de comida a cada miembro del ejército los dejaremos ir sin problemas-
-¿Que está diciendo? – Murmuró silver para sus adentros
-Dice que nos dejara ir si alimentamos a su ejército- Contestó Lucy
-¡Puedes entenderles!-Gritó Silver
-Solo las señas-contestó Lucy
Silver se vio tentado a rechazar la oferta pero sabía que no era justo con Lucy, ella solo quería continuar tranquilamente. En solo cuestión de minutos, el ejercitó vació las alforjas de ambos hasta que los dejaron sin una sola migaja.
