Disclaimer: Los personajes de Mai Hime no me pertenecen, son propiedad de Sunrise.

Capítulo 5:

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CUATRO

« Somos los hijos de dios. »

El silencio del cuarto es solo interrumpido por el burbujeo de la cafetera. En los demás cubículos que se encuentran a todos esos sujetos preocupados por sus diminutas existencias. Cuando levanto la vista hacia la ventana, logro ver afuera de mi oficina a todos los empleados paseándose de un lado a otro fuera de la puerta. Al mirar a la calle desde esta altura, todos los carros y personas que pasan parecen pequeñas cochinillas y cucarachas. Me pregunto si dios nos vera de esa forma… Si es así, ¿en que pensara?

Mi jefa hoy me ha mandado temprano a casa. Jamás desde que he estado trabajando para ella lo ha hecho. A lo lejos escuche el sonido de sus tacones sobre la loseta en su andar muy peculiar, y entro a mi territorio sin pedir permiso mientras yo me refugiaba atrás del escritorio en columnas de papeles.

Hoy, sobre sus labios había aplicado un tono rojizo, llevaba puesto una blusa blanca y una falda gris. Antes de que ella viniera a verme le había llegado un paquete, venia de una tienda que vendía finos y costosos vestidos. De seguro hoy también tendría una cita en un restaurante resplandeciente.

-"La primera regla del club, es que no se habla del club" – me quede dormida de nuevo, debo de haberle entregado el folder con los documentos equivocados

-"La segunda regla del club… ¿es tuya?"

-"no"

-"Kuga, imagina que tú eres yo, toma una decisión cuando te entregan un informe sobre una tontería y además en ella hay sangre" – su disgusto era palpable a kilómetros – "¿Qué harías?"

-"Debo decirte querida, Tomoe, que debes de ser muy cuidadosa, porque de seguro que la persona que escribió eso ha de ser una persona psicótica…" - Las palabras de Kruger salían de mi boca… - "ahora tu imagínate a una persona que por no poder dormir, se ha mantenido ocupada toda la noche realizando un plan." - … yo solía ser una chica gentil – "Un día llega a su trabajo caminando de una forma tan relajada y con una sonrisa plasmada en su rostro mientras de su mano cuelga una pistola 9 mm; paseándose por los cubículos de todos sus compañeros y visitando cada oficina. De seguro es una persona muy pero muy cercana" – Tomo el papel con dos dedos y se lo arrebato de un tirón. El borde debe de haberle hecho un corte en el pulgar porque se lleva al instante la mano a la boca y chupa el dedo, los ojos abiertos como platos. Hago una pelota con el papel y lo tiro a la papelera junto a mi mesa – "tal vez deberías de dejar de traerme toda la basura que puedas recoger de tu oficina"

-"ehm… es-esto, Natsuki" – un nudo crece en la garganta… – "cre-creo que has trabajado mucho" – las pupilas se dilatan, el corazón se acelera… – "puedes tomar unos días de incapacidad por tu accidente, nos vemos el jueves" –…y no estas enamorada.

CINCO

Estando caminando por los pasillos del edificio SEARS, sé que soy Hades. Caminas entre cadáveres, renuncias a todas las posesiones terrenales, a tus muebles, a tu casa, al coche, y te vas a vivir a una casa alquilada en la parte tóxica de la ciudad, donde a altas horas de la noche oyes a Shizuru y a Kruger, en su habitación, gritarse sus nombres mutuamente.

« ¡Ah…Ah… Nat…! »

« ¡Shi-zu-ru… Ah…! »

Tengo los ojos hundidos. En mi ceja izquierda hay una cortada de siete centímetros y la sangre seca forma una costra oscura en mi labio inferior. Ahora cuando salgo exponiéndome a todo el mundo en la oficina y parece que digo «¡Hola! Mírenme… ¡Hola! Soy Hades... Esto es SANGRE…. No es nada… ¡Hola! Soy como un dios en el inframundo»

Suspiras. Miras por el vidrio de cristal del elevador. Un pájaro. El jefe de Recursos Humanos te pregunta si fue un accidente. El pájaro vuela a favor del viento. Estoy escribiendo mentalmente una carta a mis padres. A Tomoe. A Kruger. A Fujino. Tratas de recordar la vida en el instituto. Cuento con los dedos: cinco, cuatro, tres, cuatro, cinco. No recuerdas nada. La sangre, ¿fue un accidente?

-"Sí" - digo yo – "todo es un accidente" – No es una buena respuesta. Voy al club de lucha. Estas cosas pasan.

EL sábado pasado Kruger y yo fuimos al bar de Luu´s. Ese día hubo varios combates, pero solo dos se llevaron los gritos y reverencias. Resulta que el gerente del lugar es una chica peliroja. Es alegre, gritona y cuando la conocí era una de esas chicas que le sobraban unos pocos kilos. Ahora ella podría competir para miss universo si no tuviera magullado el cuerpo. Posee unas patadas impresionantes que al impactar sobre el cuerpo de su contrincante se escuchaba el sonido en seco.

Una chica castaña, parece rondar entre los 27 y 29 años de edad. Me entere que es veterinaria, ama a los animales, es amable con las personas y es una guerrera cuando sus puños impactaron el rostro de un contrincante derribándola.

Estas chicas dieron el mejor espectáculo cuando una peleo con, Kruger, y por un pelo estuvo a punto de ganar de no ser porque Kruger detuvo una de las patadas y la derribo sobre el suelo.

En la última pelea, la chica castaña se fue sobre mí y sus puños impactaban una y otra vez en mi rostro manteniéndome inmóvil. Cuando quise levantarme me tomo del tobillo, me dobló los brazos por detrás de la espalda con una llave perfecta y me machacó la cara contra el suelo de hormigón hasta que me desgarro la ceja izquierda y se hinchó un ojo, que quedó cerrado y sangrando. Y, después de pedirle que parara, miré el suelo y vi la huella de sangre dejada por la mitad de mi cara. Supongo que debió tener una semana difícil.

Ese día Midori y Youko dejaron de tener nombre y se unieron al club. Mientras Kruger me llevaba al hospital. En el hospital, Kruger le dice a Reito que me he caído. En ocasiones Kruger habla por mí.

-"se cayó de las escaleras"

-"Me caí de las escaleras" - afuera, estaba saliendo el sol

-"por dios Natsuki, hazme entender cómo es que te puedes hacer esto con solo caer de las escaleras" – o Reito es bueno suturando, o perdí la sensibilidad de mi rostro

-"Dile que los accidentes pasan" – a Kruger no le cae bien mi doctor

-"los accidentes son diferentes"

-"bien, solo que a ti te suceden muy seguido últimamente"

SEIS

Sales temprano de trabajar. Caminas entre cadáveres, renuncias a todas las posesiones terrenales, te vas a vivir a una casa que se cae a pedazos y que está situada en la parte más toxica de la ciudad. ¿Solo para llegar y escuchar esto otra vez?

« ¡Shi-zu-ru… Ah…! »

« ¡Ah…Ah… Nat…! »

Empiezo a preguntarme si Kruger y Fujino son la misma persona. Excepto por el sexo que tienen, ellas nunca están en la misma habitación. Nunca los veo juntas. Pero tampoco me verás con una estrella porno famosa, y eso no significa que seamos la misma persona.

Kruger está en el sótano, y en la cocina, Shizuru está sentada a la mesa fumando.

-"Cuando piensas has tenido un día de Mierda, resulta que alguien llega y te salva" – Dice Shizuru exhalando el humo

-"aja"

Fujino es una entrometida. Se metió a mis grupos de apoyo. Se metió con mi jefa. Se metió a mi casa. Se metió con mi amiga y ahora quiere que seamos amigas para que escuche como Kruger y ella se la pasan cogiendo mientras yo trabajo.

-"Creo que me agrada más este vestido" – se levanta y da una vuelta enfrente de mi – "con el que me viste la otra vez se me hace estorboso" – me lanza una mirada extraña que hace que se me revuelva el estomago

-"¡¿Qué?!" – La tarde que la vi con Tomoe fuera de restaurante Pressman, pensé que no me había visto

-"conseguí este vestido muy barato"

-"ya lo creo" – me levante de la mesa y fui a lavar el vaso donde tomaba café

-"creo que este vestido ahora es muy especial" – en ese momento sentí a Shizuru abrazándome por la espalda – "¿crees que me veo hermosa? ¿Crees que me hace ver especial? – su mano empezó a acariciar mi abdomen y con su nariz acariciaba mi cuello

-"si tú lo dices, entonces te queda bien"

-"Pues, puedo préstatelo de vez en cuando" – se alejó de mí ofendida y fue a otro cuarto

Kruger sale del sótano y sube las escaleras. Excepto cuando están echando un polvo, Fujino y Kruger nunca comparten la misma habitación. Si Kruger está cerca de ella, Fujino no le hace caso. La situación me es familiar, pues mis padres se hacían invisibles el uno para el otro de la misma manera.

-"Aléjate de ella" – Kruger antes de desaparecer dice - "Haz que Shizuru salga de casa" - Vuelvo a tener seis años y a llevar y traer mensajes entre mis padres. Lo odiaba cuando tenía seis años y lo sigo odiando ahora.

-"creo que es momento que te vayas" – le digo a Shizuru cuando la vuelvo a ver

-"no te preocupes, ya me iba"

-"no es que no nos guste tus visitas"

-"Sabes que, Natsuki, vete al demonio… ¡estás loca, no puedo seguir con esto!" – sale con sus cosas y antes de azotar la puerta me mira con sus ojos rojizos llenos de odio

-"¿Te la has quitado de encima?" - Sin un ruido ni olor alguno aparece Kruger - "En primer lugar necesitamos jabón" - empieza a revolver en el congelador - "te enseñare a hacerlo... para eso necesitamos grasa"

Kruger comienza a sacar bolsas que tienen dentro algo congelado y blanco, y las echa en el fregadero. Me pide que ponga una cacerola grande al fuego y que la llene de agua casi hasta el borde. Si no hay agua suficiente, la grasa se oscurecerá al desprenderse el sebo.

-"Esta grasa" -me explica Kruger – "tiene mucha sal, así que, cuanta más agua, mejor. Pon la grasa en el agua y déjala que hierva" – Ella estruja de las bolsas, la inmundicia blanca cae al agua – "no quiero que hablas de mí, con Shizuru"

-"bien" – sacamos de nuevo el tema de la piedra en el zapato

-"júralo" – Le digo a Kruger que si – "Júralo" – le digo lo mismo –"júralo"

-"Te estoy diciendo que…"

-"que no se te olvide que lo jurado varias veces" – me interrumpe – "No te conviertes en una gallina por muchas plumas que te pegues en el trasero"- me dice Kruger viendo como la grasa se derrite, el sebo sube a la superficie del agua hirviendo.

-"¡Vaya!" – Le digo – "¿así que yo me pego plumas en el trasero?"

Apaga el fuego. Remueve el agua hirviendo. Más y más sebo sube a la superficie hasta cubrir toda el agua con una capa.

-"¿Cómo está Fujino?" – le pregunto.

-"Por lo menos Shizuru está intentando tocar fondo" — Kruger me dice que todavía estoy lejos de tocar fondo y que si no bajo hasta el fondo no conseguiré salvarme

-"Si pierdes el temple antes de tocar fondo" - dice Kruger – "nunca lo conseguirás. Sólo después de haberlo perdido todo eres libre para hacer cualquier cosa"

Cuando la grasa haya hervido lo suficiente y ya no salga más sebo, tira el agua hirviendo. Limpia la cacerola y llénala otra vez de agua. Le pregunto cuánto me falta para tocar fondo.

-"Desde donde estás… jamás conseguirás ni imaginarte cómo es el fondo"

Repite el proceso con el sebo espumado. Hierve el sebo en el agua. Espuma una y otra vez. Toma el bote de polvo de gas y lo pone en la mesa. Pone el sebo espumado en cartones de leche con la parte superior completamente abierta y los mete en la nevera.

-"La capa más clara es glicerina. O la agregas de nuevo cuando hagas el jabón o quitas"

En eso veo que Kruger se lambe los labios de forma sensual y pone las palmas de mis manos boca abajo sobre la mesa. No sé cuándo pero ya trae guantes puestos

-"Si mezclas glicerina con ácido nítrico obtendrás nitroglicerina" – sigue con su discurso

Respiro por la boca abierta y repito: «Nitroglicerina». Kruger se lambe los labios, húmedos y brillantes, y me besa el dorso de la mano.

-"Si mezclas nitroglicerina con nitrato sódico y serrín, obtendrás dinamita"

El beso brilla húmedo en el dorso de mi mano blanca. «Dinamita», repito mientras me confunde la actitud de Kruger Ella ve el bote de polvo de gas que es lejía y lo destapa.

-"Puedes volar puentes" – me mira fijamente con sus ojos verde esmeralda profundo – "Si mezclas la nitroglicerina con más ácido nítrico y parafina, obtendrás explosivos de gelatina. Podrías volar un edificio con facilidad"

Kruger se inclina unos centímetros el bote que contiene el polvo de hipoclorito sobre el beso húmedo y brillante del dorso de mi mano.

-"¡Esto es una quemadura química" – Alza la voz – "y te dolerá más que cualquier otra quemadura. Peor que los cigarrillos de Shizuru" – El beso brilla en el dorso de mi mano – "te quedará una cicatriz. Ahora recuerda tu Juramento" - Y Kruger vierte la lejía sobre mí mano.

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