JORNADA X
Silver cayó profundamente dormido durante la madrugada, a pesar de haber sido uno de los días que menos avanzó, podía asegurar que fue el más agotador de todo el viaje. Se llevó un gran susto al despertar y ver que Lucy ya no estaba en la cama. Rápidamente se levantó y fue en busca de la bibliotecaria para averiguar que le había hecho a Lucy. Pero no fue necesario, pudo ver a Lucy cuando pasó por el balcón.
Ella lucía radiante su crin ondeaba con el viento mientras que alrededor revoloteaban los colibríes en un espectáculo que ya le era algo familiar a Silver. Lucy ya no parecía estar enferma, recién vio a Silver acercarse le lanzo una sonrisa. Silver estaba estupefacto, no podía creer la efectividad de la medicina.
-Luces hermosa- Le dijo Silver.
-Gracias- Le contestó ella esquivando su mirada
Silver no sabía que decirle exactamente a Lucy, porque sus sentimientos se habían vuelto muy confusos. Su corazón rápidamente dio un vuelco de la angustia a la esperanza, había aprendido a amar a Lucy y supo lo duro que sería alejarse de ella, pero siempre había sido el quien se había mantenido distante, no quería volver a separarse nunca más.
-¿Encontrarte el tesoro? Silver- preguntó Lucy luego de meditar un rato en Silencio, sin embargo no se había dado cuenta de que Silver se había acercado tanto que tuvo que sentarse para tomar un poco de distancia.
-Si Lucy, No puedo crear que hay tardado tanto pero finalmente te halle- Le contesto tras unos segundos. Silver Tomó El rostro de Lucy entre sus casos y suavemente hizo que levantara la mirada, Sus ojos expresaban una profunda felicidad. Podía ver los ojos de Silver centellar como dos fogatas ardientes irradiantes de pasión. Rápidamente Lucy se dejó llevar por el momento deslizando suavemente su casco por la crin de él, hasta que juntos sellaron el momento con un largo beso y delicado beso que se lentamente se fue extinguiendo.
-Lucy ¿Quiero que vengas conmigo a Manehattan?-dijo Silver
-No lo sé, he dejado cosas pendientes en Ponyville mis amigos deben de esperar noticias de mi-Contestó ella mirándolo fijamente a los ojos
-No importa Lucy, está bien mientras este contigo. Manehattan puede esperar-
-Me temo que eso no será posible- Dijo la bibliotecaria desde la puerta del balcón
-¿Qué por qué?-preguntó Lucy prontamente
-Lamento decirte que excediste tu cuerpo más allá de la posible, Las heladas temperaturas de la montaña causaron en ti un daño irreparable. Si emprendes el viaje de descenso no habrá nada nada sobre la tierra que sea capaz de curarte-
-No es cierto- Le dijo Silver bruscamente
-Lo es- Se apresuró a contestar la bibliotecaria- no puedes bajar a menos que estés buscando morir-dijo a Lucy antes de retirarse
-Silver…-Dijo Lucy luego de que la bibliotecaria se hubo ido- ¿qué voy a hacer?-
-Tranquila, Yo estaré contigo-Contestó Silver dulcemente
-No- Dijo ella luego de un rato-
-¿Qué? ¿Por qué?-
-Silver viajaste hasta aquí porque querías llevar algo a casa para que creyeran tus amigos creyeran en tu sueño. Yo creo en ti, Tal vez mi camino llegó hasta aquí, pero eso no quiere decir que el tuyo también deba hacerlo-
-Lucy no te puedo abandonar, no me puedes dejar-
-Si no abandonas yo no te abandonaré jamás… Es una promesa-
Silver estaba preparado para irse, le había costado demasiado trabajo llegar hasta el pequeño bosque, miraba fijamente el puente pensando que pasaría si no podía volver nunca. Repentinamente fue sacado de sus cavilaciones por un aleteo que se aproximaba, era la bibliotecaria.
-Lamento haber sido tan dura con ella muchacho, pero no te preocupes yo cuidare de ella- Le dijo la bibliotecaria luego de aterrizar
-Muchas gracias, no sé qué abrimos hecho sin ti-
-No te preocupes por eso- Le dijo tiernamente- ah, por cierto. Estabas tan ensimismado que olvidaste la evidencia que tenías que llevar-Agregó sacando dos libros de una vieja alforja que llevaba puesta- el diario y notas personales de la consejera de la princesa unicornio que ayudó en la fundación de Equestria, Perfectamente conservado. Creo que con eso bastará.
-y este otro ¿qué es?-pregunto Silver aun maravillado por el obsequio-
-Ese es regalo que decidimos darte entre las dos, es un libro que contiene la mayor parte los objetos ancestrales de las primeras eras, estoy segura de que un cazador de leyendas lo sabrá apreciar… Hasta pronto Silver- Dijo antes de levantar vuelo y marcharse.
Los dos libros eran asombrosos, con el diario bastaría como evidencia para que le creyeran en casa, por un momento pensó que también podría utilizar el otro, pero desistió cuando recordó que era un regalo y que seguramente no se lo hubiese dado si no confiara en él, Silver no pudo resistir las ganas de abrir el libro y echarle una ojeada. Deslizó las paginas tratando de buscar una al zar en el comienzo, pero el Libro se abrió en la mitad, dentro estaban las hebillas con las que Lucy se sujetaba el pelo.
Silver las tomó con sus alas con delicadeza y miró directamente al puente que estaba enfrente de él, sus miedos habían desaparecido, porque confiaba en que sería capaz de cumplir con su promesa y regresaría sin importar lo que costara.
