Disclaimer: los personajes de Mai Hime no me pertenecen, con propiedad de Sunrise

.

.

CAPÍTULO 8: Triángulos. Todo se trata de triángulos.

DIECISIETE

La noche es tan fría que apenas puedo mover mis manos, de haber sabido que la temperatura bajaría hasta este nivel de seguro no me habría movido de mi cama, antes me era sencillo saber cuándo haría frío o cuando llovería, pero desde hace tiempo deje de sintonizar las noticias en la radio y tv; de la misma manera en que deje de leer el periódico. Ahora es muy visible mi aliento en cada exhalación que doy, inmediatamente pienso que es como si estuviera fumando y me es inevitable el no recordar a Fujino.

Estoy afuera del centro cultural de Tokio. Se supone que jamás volvería a venir a este lugar ya que ya no lo necesitaba porque desde que estoy en el club, he dormido todas las noches, pero inexplicablemente me siento muy fatigada y cansada, en un principio pensé ir por un chequeo médico para que me dieran algún medicamento barato para el dolor de cuerpo o que revisara mi ojo izquierdo porque no ha bajado ese tono clásico de moretón que cubre las ojeras que tengo. Aunque algo dentro de mi presintió que Kanzaki diría que me falta hacer más ejercicio para poder tener sueño natural, pero estoy casi segura que el hacer ejercicio no me ayudaría debido a que lo que menos quiero es moverme.

Así que mejor decidí ir a uno de mis grupos de apoyo que ya no visitaba, pero al llegar, para mi sorpresa solo me encontré con Mai, que al verme me abrazo tan fuerte que casi me hizo doblarme del dolor, aunque Tokiha no lo noto porque estaba muy feliz de verme con vida ya que pensó que me había suicidado.

-"si" – le digo – "también lo pensé"

-"bien" – dice Mai – "te tengo buenas noticias"

-"¿Dónde están todos?"

-"esa es la buena noticia" –Mai sonríe aún más – "el grupo se ha disuelto, en ocasiones yo vengo para informar a los que puedan venir"

Cuando acaba de hablar cierro los ojos y me derrumbo sobre el asiento del lugar donde meses atrás me abrazaba con Tokiha con tanta fuerza y lloraba. Supongo que jamás tendré más vacaciones

-"la buena noticia es que hay un nuevo grupo" – la pelirroja canturrea - "aunque la primera regla del grupo es que no se debe hablar de él"

-"Oh"

-"La segunda regla del grupo es que por ningún motivo de debe hablar de ello" – continua Mai, ahora mirando un punto perdido en el suelo

¡Oh mierda! Me le quede observando más detenidamente a Tokiha y pude notar un cambio ligero, se veía más delgada y portaba una cortada en el labio superior

-"le llaman el CLUB, se reúnen todos los viernes por la noche al otro extremo de la ciudad, los jueves en la noche hay otro club que se encuentra en el estacionamiento del supermercado que está en la avenida Hime" - inmediatamente recuerdo que no conozco ninguno de esos sitios

-"OH" – vuelvo a decir en shock

-"el miércoles hay otro en la gasolinera de Fuuka"

Los miércoles, jueves y viernes, Kruger trabaja todas las noches en un edificio, vigilando detrás de una cámara que no suceda nada anormal, yo misma vi los recibos de su paga la semana pasada, en cambio yo trabajo ahora durante el día en el banco Mizuho, en el área de administración de sistemas donde superviso que todos los sistemas funcionen adecuadamente. Todos los días me duermo y despierto temprano, excepto los sábados que es cuando Kruger y yo vamos al Club que está en el sótano del bar de Luu´s...

-"antes era solo de mujeres, pero ahora se ha fundado un nuevo club donde hay hombres" – Mai, habla sin parar – "son los días martes a las fuera del colegio Garderobe"

Y también sé que Kruger me ha enseñado a fabricar jabón, por lo que todos los martes en la noche preparamos grandes cantidades de barras aromatizadas para su compañía jabonera de la avenida Windbloom.

-"un combate por vez" – Tokiha sigue sin poder callarse – "el combate dura lo que tenga que durar" – ella vuelve su mirada en mí y me pregunta – "'esas son las reglas del club, ¿conoces el club, Kurin?"

-"¿Yo?... bueno…" –Ahora recuerdo que Mai no sabe mi nombre -

-"Jamás le he visto pero dicen que no duerme nunca, que es una maquina asesina y que creció en un psiquiátrico" - ¿Qué si lo conozco? – "la chica, la chica que invento del Club, se llama Natsuki Kruger ¿La conoces?"

-"no sé" – le contesto – "tal vez" -¿qué se supone que estás haciendo Kruger?

DIECIOCHO

Por eso no me gusta ver la televisión, escuchar la radio o leer el periódico. En definitiva no quería saber del mundo en las noticias. Como hoy en los periódicos en la primera plana trae una cantidad de disturbios hechos por pandilleros y que se han incrementado. Cada vez más se hablan de noticias de este tipo en todos lados.

¿Será obra del Comité de Daños o del Comité de Incendios Provocados? Kruger nos está moviendo en un tablero de ajedrez, pero la primera regla del nuevo club de Kruger, ´El Proyecto Estragos´, es que no se hacen preguntas sobre el Proyecto Estragos. No he sabido de Kruger por unos días y cuando le veo me cuenta que aprendió a usar una pistola y que ya les ha enseñado a todos los miembros del comité, pero cada comité se reúne una noche diferente. Incendios Provocados se reúne los lunes. Asalto se reúne los martes. Daños se reúne los miércoles. Desinformación se reúne los jueves.

Imagínatelo, el caos organizado similar a los grupos de apoyo, que pelean todas las noches contra intereses que no conozco, solo Kruger. A la mañana siguiente esos miembros de los comités se mezclan entre la multitud con miradas embriagadas de sueños, tanto hombres como mujeres han escuchado a Kruger hablar sobre cosas que no me ha contado ella. Cada día me pregunto ¿Qué estás haciendo Kruger?

Este sábado por la noche en el sótano de aquel bar. Kruger habla con miembros que nunca he visto.

-"el Proyecto Estragos Salvará al mundo" – todos le oyen atentamente y yo me pregunto… - "Una glaciación cultural, una edad media provocada" - ¿Qué demonios estás haciendo Kruger? – "El Proyecto Estragos obligará a la humanidad a hibernar y a entrar en remisión hasta que la Tierra se haya recuperado"

Solo vuelve a imaginarlo, miembros del comité del Proyecto Estragos van a un club de la ciudad y escuchan a Kruger en la noche y a la mañana siguiente van a su trabajo de secretaria. De recepcionista. De oficinista. De comerciante. De cualquier jodida cosa que hagan, para seguir los objetivos de Kruger.

¿Cuál era el objetivo de Natsuki Kruger? Les enseña a todos los miembros a usar una pistola, les pide que traigan una, pero les dice que no deben de traer municiones. El único objetivo del Proyecto Estragos, según Kruger es; la destrucción completa e inmediata de la civilización. El siguiente paso del Proyecto Estragos no lo sabe nadie, excepto Kruger. La segunda regla es no hacer preguntas.

-"No compren municiones" – repitió Kruger – "Si no la compran, no mataran a nadie"

Si no compramos municiones, no mataremos a nadie. Si no matamos a nadie, no nos preocuparemos. Incendios Provocados. Asaltos. Daños y Desinformación. Tercera regla, nada de preguntas. Cuarta regla, nada de preguntas. Quinta regla, nada de excusas ni mentiras. La Sexta regla del Proyecto Estragos es… confiar en Kruger.

DIECINUEVE

Fujino es la única culpable, este asunto ya lo veía venir, pero muy tonta de mí no impedí que esto no sucediera. Y mi mayor defecto desde que recuerdo en la universidad, es que nunca me daba cuenta de lo que sucedía hasta que ya estaba metida en el problema.

Si fuera prestado un poco más de atención me habría dado cuenta que para Kruger, el estar con Fujino no era solo cuestión de entretenimiento o de un deporte, ni hablar de que eran amigas disfrutando de su sexualidad plena ya que nunca hablaban y solo estaban juntas cuando tenían sexo. Si hubiera prestado un poco más de atención me habría dado cuenta que Kruger se había enamorado de Fujino. Que iba yo a saber que entre Fujino y Kruger había una relación como la que mis padres tenían. Si hubiera pensado en la conducta de Kruger, habría sabido que ella se acostó con otra chica en la cama de Shizuru solo porque estaba celosa de que esta se revolcara con mi exjefa Tomoe. Si lo fuera sabido hubiera evitado que Kruger se viera involucrada en ese triángulo amoroso. Aunque ahora que lo veo, con Shizuru, todo se trata de triángulos.

Pero que iba a saber yo que todo esto pasaría. Primero, Shizuru me habla para que la vea en su departamento de manera urgente.

-"¡¿Dónde demonios te has metido?!" – chilla al verme

-"en ningún lado" – Respondo sin interés

-"eres una maldita egoísta, he estado preocupada por ti"

-"¿de qué hablas?"

-"de que sigues siendo una…"

¿Qué se supone que significaba eso? Obviamente sabía que de los labios de Shizuru salían palabras de enojo, mientras que en sus ojos escarlata se empezaba a acumular alguna que otra lagrima. Nunca supe leer la mente de las personas, pero podría apostar que en ese mismo momento que a Fujino le faltaba poco para atacarme, solo que se contenía.

¿Qué si me molesta? Claro que sí, nunca supe cómo actuar con las personas que lloraban, por eso siempre les abandonaba. Los últimos recuerdos significativos que tengo de mis padres cuando vivía con ellos, era el ver a mi madre llorando mientas mi padre me ignoraba, por eso en la primera oportunidad que encontré viaje a cientos de kilómetros lejos de casa. Hay muchas cosas que no recuerdo de mi adolescencia pero siempre me sentí culpable de todo eso. Ahora veía a Shizuru nuevamente llorando y otra vez se empezaba a generar una sensación de culpa dentro de mí, y lo primero que me viene a la mente es buscar un nuevo sitio donde mi padre no me encuentre, donde mi madre no me encuentre, donde Kruger no me encuentre y donde Shizuru no me encuentre jamás.

-"¿dime porque lo haces?" – dice Fujino

¿Qué porque lo hago? Podría buscar un poco más de tiempo para inventarme una buena excusa, pero el problema es que generalmente no tengo idea de lo que habla. Estos arranques de humor me desconcertaban en todo momento.

-"nada" – simples palabras acompañada con un encogimiento de hombros siempre funcionaba – "nunca hago nada"

-"¿sabes? Estoy cansada de todo. De los problemas, de Tomoe, de mi vida, de mis errores, del pasado…" – Fujino le llora a un punto perdido de la habitación mientras esta en el suelo – "…cansada de Natsuki"

Cuando tenía cinco años, mi madre siempre cantaba una canción en las mañanas que luego yo tarareaba, mi padre me contaba un cuento antes de dormir para que no tuviera miedo, mi madre le sonreía a mi padre y él le decía te quiero.

Cuando tenía Ocho años, mi madre me regalo un perro al que llame Duran, mi padre me contaba anécdotas mientras paseábamos a Duran y mi madre platicaba el cómo se conocieron mientras mi padre reía.

Cuando tenía Diez años, mi madre me abrazo en mi cumple años, mi padre me llevo de vacaciones al mar junto a Duran, mi madre sorprendió a mi padre con una cena en su aniversario y él le regalo una pulsera de plata.

Cuando tenía trece años…

Cuando tenía Quince, mi madre dejo de cantar y ahora sollozaba durante el día mientras le preguntaba a la luna ¿por qué?, mi padre no llegaba a casa y si lo hacía estaba ebrio y maldecía su vida, mi madre le dio una cachetada a mi padre y él la sacudió de un lado a otro culpándola mientras le decía que la odiaba. Todo mientras yo lo veía junto a Duran

Cuando tenía Dieciocho años, despedí a Duran en el patio trasero, mi madre tomaba anti depresivos que la mantenían adormilada para poder soportar mi presencia, mi padre quedo en banca rota he intento volar. Mi madre y mi padre dejaron de hablarse, dejaron de mirarse y dejaron de sonreír. Yo, solo me largue de casa. ¿Y ahora Fujino está cansada de Kruger o de mí?

-"hay… hay cosas que no logro entender" – me acerco más a Fujino y me ciento a su lado

-"lo se…" – me mira y sonríe ligeramente ante mi acción – "he esperado durante mucho tiempo a ser feliz pero…" – Da un suspiro que parece más de derrota

-"parece que hemos perdido nuestro propósito, Fujino"

El mundo está en silencio y no queda nada por decir. Estamos sentadas tras aquella ventana que nos habla de un día frio, puedo ver los pequeños copos de nieves que caen lento, cúmulos de partículas de agua congelada empiezan a cubrir las calles. A mi nariz llega aquel característico olor del frio y me doy cuenta que están abiertas las ventanas permitiéndole al frio entra.

Shizuru toma mi mano, acción que me sobresalta y ella lo nota pero no hace nada para corregir su osada conducta y yo tampoco lo evito porque no puedo recordar la última vez en la que me sentí increíblemente joven.

Tengo frio, demasiado frio, supongo que ella también tiene pero yo no quiero moverme, soy incapaz de hacerlo, no ahora cuando mi mano es la única parte de mi cuerpo cálido, no ahora cuando mi corazón late rítmicamente como dos tambores.

En algún momento deje de contemplar la ventana y miro mi mano, no recuerdo que alguien la halla sujetado así, recorro con la mirada desde nuestras manos entrelazadas hasta llegar a su rostro y me doy cuenta de que Fujino me está viendo con aquellos ojos escarlatas. Al chocar nuestras miradas siento un escalofrió que recorre todo mi cuerpo. En ese momento empiezo a sentir miedo, estando ahí con ella pareciera una pesadilla y hace que mi respiración se acelere pero soy incapaz de controlarlo, un nudo se forma en mi garganta para gritar auxilio, pero no quiero que ella lo note por lo que una vez más quiero huir. Deslizo lentamente mi mano pero ella se aferra a la mía como si la vida se le fuera en ello.

-"Shizuru…" – le digo en voz baja -"…deja que me vaya"

-"espera…" – responde

De pronto su rostro estaba muy cerca del mío, yo me suelto violentamente de ella, no soporto tenerla así de cerca, me atemoriza el verle y me alejo un poco para huir pero mis pies y mis manos parecen más débiles que antes, una gota de sudor resbalan por mí mejilla, me empieza a sofocar la presencia de Fujino

-"tengo que irme" – digo mientras me pongo de pie

-"tenemos que hablar" – ella responde confundida por mi conducta

-"no"

No quería estar en ese lugar, pero Fujino me la ponía difícil ya que seguía hablando y hablando pero no le preste atención, solo quería salir

-"¿me dejaras?" – Fujino pregunta – "¿Natsuki… me volverás a dejar?"

Mi cabeza me duele, estoy confundida tratando de tranquilizarme. ¿Volver a dejarla? ¿Cómo se puede dejar a alguien cuando nunca has estado presente? Ella me mira con sus ojos escarlatas lagrimando esperando por mi respuesta ¿Dejarla? ¿Quería dejarla? Yo solo sabía que quería huir pero no podía pensar en otra cosa.

Ella permanece parada rogando con su mirada algo que no entiendo, yo simplemente me alejo unos pasos y me detengo. En mi imaginación veo otra vez a un Shizuru joven, feliz pero sobre todo viva, ellas dos tenían la misma expresión por lo que no lo soporte más y simplemente camine unos pasos rápidos y aunque tuviera miedo la bese. Así que la bese y ella se sorprendió pero me regreso el beso. Nos acomodamos perfectamente la una a la otra y nos seguimos besándonos, fue suave, hicimos sonidos callados y guardamos silencio y seguimos besándonos. Fuimos a la cama y me acosté sobre de ella mirándola, no quería parpadear, por fin durante tanto tiempo algo parecía ser real. Nos tocamos ligeramente una a la otra suave y cálido de la cintura para arriba por encima de la ropa, después fui descendiendo una de mis manos y toque sus piernas por debajo de aquel vestido, acariciando su piel mientras nos seguíamos besando, ella no quiso interrumpir el beso en ningún momento y me inmovilizo con sus brazos de tras de mi nuca. Y por un momento fue hermoso, ella tomo mi mano y la deslizo por debajo de su ropa interior, la toque y simplemente no podía creerlo y todo empezaba a tomar sentido. Hasta que una de sus manos se coló debajo de mi ropa tocándome y dijo:

-"Te quiero" - Fue ahí cuando la detuve, porque algo se empezaba a sentir mal de nuevo, aunque ahora se sentía mucho peor. - "¿Kruger?"

Fue lo último que escuche de los labios de Fujino, cuando la última imagen que quedo en mi conciencia que se desvanecía fue ver a Kruger desde la puerta observándonos con una mirada llena de ira.

Y ahora todo se trata de una especie de triángulo amoroso; yo quería a Kruger, Kruger quiere a Shizuru, Shizuru me quiere a mí. Yo no podía querer a Shizuru, y Kruger ya no me querría aquí, ya no.

.

.


.

.

N /A: Pido perdón a todas las personas que leen esta historia y las otras.

En realidad no quería tardar tanto pero tengo que decirles que ya acabe mi licenciatura, y ahora ando en proceso de Tesis.

Esa razón por la que no he publicado muy seguido.

Pero hoy decidí mandar todo al diablo y me puse a actualizar esta historia.

Agradezco a las personas que me dan una oportunidad de llegar a su imaginación .

Estoy empezando a tomar inspiración de nuevo y en verdad si me sirve cuando alguien deja un comentario o cuando alguien decide seguir las historias o las pone como favoritas y también me alegra cuando entran a leer. Hoy me gustaría saber que tal les parece esta historia.

.

.


.

.

"Soy perfectamente capaz de agarrar mi propia mano... pero aun no puedo besar mi propio cuello".

.

.


.

.

Stray Dogg - Time

Foals - Moon

Phantogram - Let Me Go